Inicio Blog Página 4326

Un grupo de sacerdotes cordobeses visitan la ciudad de Guadix para saludar al obispo y conocer la ciudad

0

Un grupo de sacerdotes cordobeses visitan la ciudad de Guadix para saludar al obispo y conocer la ciudad

Los sacerdotes del arciprestazgo de Priego de Córdoba, de la diócesis cordobesa, vivieron una jornada de convivencia en la ciudad Guadix. Fue el viernes 7 de enero y con ella, además de conocer mejor la ciudad de Guadix, compartieron una jornada de descanso, después de los intensos días de celebraciones de la Navidad.

Que este grupo de sacerdotes cordobeses eligieran Guadix para esta jornada de descanso respondía a dos motivos: de una parte, saludar al obispo accitano, D. Francisco Jesús Orozco, que ha sido compañero en el presbiterio cordobés hasta que fue nombrado obispo de Guadix; y de otra parte, conocer la diócesis donde se ordenó y desempeñó sus primeros destinos sacerdotales José Enrique Alcalá Zamora y Burgos, que fue sacerdote de la diócesis accitana, y que ahora pertenece a ese arciprestazgo cordobés.
El grupo de sacerdotes ocuparon buena parte de la mañana en visitar la catedral y subir hasta su campanario, desde donde pudieron divisar toda la ciudad y su entorno. Además, compartieron buena parte de esa mañana con el obispo accitano.
Por la tarde, antes de regresar a Córdoba, visitaron el barrio de las Cuevas y otros lugares de la ciudad accitana. Como guía, contaron el sacerdote José Enrique Alcalá-Zamora, que fue cura de la diócesis de Guadix y que ahora es el párroco de Carcabuey, en la diócesis cordobesa.
Sin duda, para este grupo de sacerdotes del arciprestazgo de Priego de Córdoba, esta jornada de convivencia y descanso fue una buena manera de comenzar el año.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Inicio del centenario de la obra misionera del beato Tiburcio Arnaiz (Gibralgalia)

0

Homilía pronunciada por Mons. Catalá en la Eucaristía celebrada en Gibralgalia con motivo del inicio del centenario de la obra misionera del beato Tiburcio Arnaiz

INICIO DEL CENTENARIO DE LA OBRA MISIONERA

DEL BEATO TIBURCIO ARNÁIZ

(Gibralgalia, 8 enero 2022)

Lecturas: 1 Jn 4, 7-10; Sal 71, 1-4.7-8; Mc 6, 34-44.

1.- Hoy es un hermoso día para dar gracias a Dios por la presencia durante cien años en nuestra Diócesis de las Misioneras de las Doctrinas Rurales; motivo también de alegría.

Las lecturas bíblicas de hoy nos ofrecen una reflexión que está sintetizada en la oración colecta, que hemos rezado, de la fiesta litúrgica del beato Tiburcio Arnáiz.

La primera lectura de la carta de san Juan nos habla del amor a Dios y a los hermanos. Y nos dice: «Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios» (1 Jn 4, 7).

Somos hijos de Dios por el bautismo. Y podemos ser hijos porque Cristo, el Hijo de Dios, se ha encarnado, se ha hecho hombre y ha asumido la naturaleza humana para divinizarla.

Quien ama conoce a Dios. «Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él» (1 Jn 4, 8-9).

Demos gracias a Dios por ser amados y que nos capacita para amar, que nos capacita para hacer lo que el Señor nos pide en nuestra vida.

2.- San Marcos, el evangelista, nos ha narrado: «Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas» (Mc 6, 34).

Esta visión del Buen Pastor, Cristo, la asumió el P. Arnáiz viendo que había personas que necesitaban el pastoreo de Jesús, que necesitaban escuchar la Buena Noticia de Cristo. Y que también necesitaban ser formadas a un mayor nivel, aprovechando la inteligencia y las potencias que el Señor regala al ser humano. Esta gran la inició el beato Tiburcio Arnáiz con las Misioneras de las Doctrinas Rurales.

Decía el P. Arnáiz: «Cuando Dios quiere una cosa, todo se hace posible; manda las personas y los medios; si Él lo quiere, esto se hará cuando Él lo tenga dispuesto». Y el Señor lo quiso, porque el P. Arnáiz fue el pastor que hacía presente al Buen Pastor, Jesús, preocupado por las buenas ovejas que necesitaban ser alimentadas, ser formadas y escuchar la Buena Noticia de Cristo que nos ha salvado.

3.- Esa es la gran obra que empieza aquí en la Sierra de Gibralgalia. Después, el P. Copado, jesuita también, sucede al P. Arnáiz en la dirección de las Misioneras cuando éste muere en 1926.

María-Isabel González, la cofundadora decía: «Pero qué unión tan perfectísima nos dará el Señor en el cielo a los que en la tierra quiso unir por su bondad en el mismo apostolado y en su caridad!».

El Espíritu Santo ha creado una gran familia de Misioneras. El fundador, la cofundadora, las hijas, las misioneras, unidos todos en la misma tarea apostólica de pastoreo, de amor a los hermanos. Hoy celebramos el centenario de esta familia y el inicio de esa labor pastoral tan preciosa.

4.- La misión de las Misioneras de las Doctrinas Rurales está el servicio al pueblo de Dios. El pastoreo es un servicio, una tarea, una misión que el Buen Pastor le da a unas personas para que lo ejerzan en su nombre.

En el evangelio de Marcos hemos escuchado cómo el mismo Jesús, el Buen Pastor, «cuando se hizo tarde y se acercaron sus discípulos a decirle: Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer. Pero Él les replicó: Dadles vosotros de comer. Ellos le preguntaron: ¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?» (Mc 6, 35-37).

5.- Las posibilidades y los recursos no son siempre abundantes, más bien, flojean. ¿Cómo vamos nosotros a darle de comer si no tenemos recursos?

«Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id a ver. Cuando lo averiguaron le dijeron: Cinco y dos peces» (Mc 6, 38). Pues con esos recursos hay que dar de comer.

No sois muy numerosas las Misioneras; pero con pocos recursos se pueden hacer muchas misiones y mucha evangelización en este mundo que cada vez es menos rural.

Fijaros cómo vuestros fundadores, el P. Arnáiz y María-Isabel González del Valle, dieron respuesta a las pobrezas de entonces. Los lugares eran sitios medio despoblados, lugares de la Sierra y de pueblos pequeños.

Hoy estamos en otro contexto. Desde hace décadas hay una tendencia a aglutinarse en las grandes ciudades, pero la necesidad es la misma. La gente de hoy necesita a Dios, necesita que se le hable de Cristo como Salvador, necesita ser pastoreada, necesita ser amada, necesita que se les sirva.

6.- Ahora me refiero, como os he anunciado al principio, a la oración colecta que hemos rezado y que sintetiza todo esto: «Oh, Dios, que constituiste al beato Tiburcio, presbítero, en apóstol de las insondables riquezas del Corazón de tu Hijo –apóstol del Corazón de Cristo que ama y hay que amar como el Padre (cf. 1 Jn), apóstoles que aman como Cristo amó–, concédenos –y pide dos cosas– que, enardecidos por su mismo espíritu, te amemos a ti sobre todas las cosas –pedimos a Dios que lo amemos sobre todas las cosas, como Él nos ama– y –segunda petición– te sirvamos incansablemente en nuestros hermanos».

La devoción al Corazón de Jesús, propia de los jesuitas y por tanto propia del P. Arnáiz, ha sido el centro de su vida espiritual. La fuerza expansiva del amor de Cristo era su motor. Como él decía: “El que vive vida de mucha unión con Dios participa de los afectos de su Corazón”.

Recordaban, quienes lo trataron, que hasta su manera de pronunciar el nombre de Jesús hacía bien al alma, y que no había más que observarlo cuando celebraba Misa: entonces parecía que se transformaba y veía a Jesús en la Eucaristía. El amor a Jesús es la primera de las peticiones en la oración colecta.

7.- La segunda petición se refiere al servicio a los hermanos. Se ha dicho en la monición de entrada lo que son “Las Doctrinas Rurales”. Las primeras veces que empecé a escuchar este nombre me recordó a otra congregación que se llaman “Doctrineras”. Conforme vamos conociendo vuestra obra se entiende mejor el nombre.

¿Qué es una Doctrina? No es un momento de catequesis o de educación a la fe. Una “Doctrina” es la presencia de unas personas en un lugar entre las gentes, para estar con ellos y servir a los hermanos con el amor de Dios.

Y, ¿a quién hay que agradecer la primera “Doctrina”? Al grupo de María-Isabel con algunas mujeres más, que vinieron a vivir aquí entre la gente para amarles y servirles. Eso es una “Doctrina”. ¿El tiempo? El que sea necesario: tres meses, seis meses, un año, dos años.

8.- Queridas Misioneras, en este Centenario celebramos que en el curso 1921-1922 vuestros fundadores hicieron tres “Doctrinas”: Gibralgalia, Alozaina y Las Mellizas (Málaga). Celebramos tres Doctrinas, tres comunidades de fe de Misioneras que vivían pastoreando, amando y sirviendo el tiempo que sea necesario.

En el mismo curso pastoral en el que se inician las tres Doctrinas se realizan también unas “Misiones”, que es algo distinto de la “Doctrina”. El P. Arnáiz realizó unas misiones populares, de corta duración, en el Hospital de Málaga, en Fuengirola (Málaga), en la parroquia de Santo Domingo (Málaga), en la zona de los Portales de Chacón (Málaga), El Chorro (Málaga), El Valle (Málaga) y dos en Jaén, en Úbeda y en Alcaudete.

Esa fue la fecundidad de vuestros fundadores y de vuestras primeras hermanas de las Misioneras de las Doctrinas Rurales.

9.- Hoy damos gracias a Dios por esta gracia, este carisma novedoso para la época, que el Espíritu regaló a su Iglesia y que se ha mantenido durante cien años. Eso es lo que hoy queremos celebrar y dar gracias a Dios.

También agradecemos la presencia de las Misioneras en la Diócesis y en la Iglesia universal, puesto que estáis también en otras iglesias particulares; pero en Málaga es donde tiene origen vuestra comunidad.

Deseo terminar con unas palabras de María-Isabel González: «Vivamos nada más que para Él, para sufrir y hacer redención con Él, para decir a todos el Padre que tenemos»; es el Padre que tenemos y que nos invita a amar.

Le pedimos a la Santísima Virgen María que siga bendiciendo esta hermosa obra apostólica de las Misioneras de las Doctrinas Rurales. Amén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Cambio de número móvil de información y publicación de la Diócesis

0

Diócesis de Canarias. Infomovil

Siguiendo con las novedades el Número Móvil de la Información y Publicación Diocesana (Infomovil, InfoWhatapp, Infoduelo, etc ) cambiará el próximo día 21 de Enero

Artículos relacionados:

La entrada Cambio de número móvil de información y publicación de la Diócesis aparece primero en DIÓCESIS DE CANARIAS.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Homilía en la Epifanía del Señor

0

El nombre litúrgico de la fiesta que estamos celebrando hoy, llamada popularmente “día de Reyes”, es la Epifanía del Señor. “Epifanía” es una palabra que significa “manifestación de la divinidad”. “La manifestación de la salvación de Dios en Cristo Jesús” es la idea central de hoy y las tres lecturas que hemos escuchado afirman rotundamente la universalidad de la salvación de Dios por Cristo, para todos los hombres y naciones.

San Mateo que escribe su Evangelio pensando en la sensibilidad del pueblo judío, les quiere decir que el Mesías esperado y nacido en Belén no es solo su Mesías, sino que es el salvador del mundo entero.

Los tres Magos de Oriente son quienes, con su peregrinación y sus ofrendas, nos muestran la significación y la misión universal del Niño nacido en Belén. Jesús no es sólo el Mesías de los judíos, sino el Enviado de Dios para ser guía, redentor y salvador de todos los hombres, de todos los pueblos y de todas las culturas. Ellos son los primeros de fuera de Israel, los iniciadores de esa peregrinación universal de todos los pueblos y razas hacia Cristo anunciada por Isaías, “caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora” (Is. 60, 3).

Contemplando las lecturas y la celebración de hoy, nos encontramos, en un primer momento, con que no podemos dejar pasar inadvertida la trascendencia de esta enseñanza de nuestra fe: Él es el centro de la creación, el punto de referencia definitivo de la humanidad entera; Él es el Primogénito de todas las creaturas, el nuevo Adán, principio y fundamento de una nueva humanidad, redimida, salvada y santificada por su encarnación, por su pasión, su muerte, su resurrección y glorificación junto al Padre.

 Pero, también, la celebración litúrgica nos invita a reflexionar sobre los misteriosos caminos de la fe. Unos hombres de buena voluntad van en busca del recién nacido a la luz temblorosa de una estrella. La historia de los Magos puede ser reflejo de nuestra propia historia. Es, también, la experiencia de la primera Iglesia… Contemplamos en este desarrollo histórico la revelación de los designios del Señor:

Dios llama a todos al conocimiento de su Hijo. Es el primer momento, paso de la fe. Son muchas las formas, las maneras, los medios, con los que Dios hace esa llamada.Tomar conciencia de esta llamada “universal” es especialmente importante, sobre todo cuando nos encontramos ante un mundo indiferente, materialista, reacio a la transmisión de la fe… Pero, sin embargo, los caminos de Dios pueden ser desconcertantes e inesperados.

¿Por qué los Magos (que eran paganos) se pusieron en camino? Porque ESPERABAN, estaban llenos de esperanza. Y porque esperaban sintieron en la estrella la llamada de Dios. Mientras el mundo “dormía”, el corazón de estos Magos ya estaba en camino. Esperaban como Simeón, que todas las tardes iba al templo porque esperaba.Ellos consultaban al cielo. “Los Magos enseñan que se puede comenzar desde muy lejos para llegar a Cristo. Son hombres ricos, sabios extranjeros, sedientos de lo infinito, que parten para un largo y peligroso viaje que los lleva a Belén” (PP. Francisco, Carta Apostólica El hermoso signo del pesebre),

Y se pusieron a buscar. No sabemos si el camino fue corto o largo, pero siempre es largo para todo el que avanza entre dudas y tinieblas. Sin embargo, cuando la fe de alguno de ellos se viniera abajo, los otros dos avivarían la llama de la confianza. El camino de fe, debemos hacerlo siempre acompañados,  por nuestra Madre la Iglesia.

Debieron sentirse liberados, cuando, al fin, Jerusalén apareció en el horizonte. Pero su corazón se debió de paralizar cuando les recibió una ciudad muerta y un hombre sediento de poder y de sangre, Herodes. Pero los que buscan a Dios terminan por encontrarlo.

Y lo encontraron. Los que buscan a Dios con sincero corazón terminan por encontrarle. Pero ¿qué encontraron? A un niño envuelto en pañales, un Dios que acepta un pesebre por trono. Nos dice el Papa Francisco en su Carta Apostólica sobre El hermoso signo del pesebre (1 de diciembre de 2019): “Él, el Creador del universo, se abaja a nuestra pequeñez. El don de la vida, siempre misterioso para nosotros, nos cautiva aún más viendo que Aquel que nació de María es la fuente y protección de cada vida. En Jesús, el Padre nos ha dado un hermano que viene a buscarnos cuando estamos desorientados y perdemos el rumbo; un amigo fiel que siempre está cerca de nosotros; nos ha dado a su Hijo que nos perdona y nos levanta del pecado”

Y cayendo de rodillas lo adoraron. Son adoradores de un misterio que aceptan, aunque tal vez no comprenden. Adorar es reconocer y aceptar la grandeza absoluta de Dios como origen y fin de todo. Los Magos habían comprendido bien que ante aquel niño sólo cabían dos posturas coherentes: o adorarle o intentar quitarlo de en medio.

Y abriendo sus cofres le hicieron regalos. El encuentro con el Señor, nos pide que le entreguemos lo más valioso que tenemos: nuestro corazón para amarle a Él como Padre y a los hombres como nuestros hermanos.

Y se marcharon a su tierra por otro camino. El que se ha encontrado con el Señor a través de la fe, le transforma su vida y siente el impulso misionero de regresar a su tierra para comunicar el tesoro que ha encontrado: El Amor de Dios para todos, la Salvación para todos.

Al igual que entonces, muchos hombres y mujeres sienten la inquietud, la necesidad, la esperanza de encontrar el bien, la verdad, la justicia, la libertad, la liberación humana… Y nosotros, los cristianos debemos ser esa estrella, esa llamada de Dios, que les conduzca a Él. Y lo debemos hacer con el testimonio de nuestra vida.

A veces los creyentes, con nuestras actitudes y conducta, velamos, más que revelamos, el genuino rostro de Dios. Sin embargo, debemos ser manifestación de Dios, “epifanías de la Salvación”. ¡Qué gran responsabilidad tenemos!

Dice el Papa Francisco en esa carta: “Contemplando esta escena en el belén, estamos llamados a reflexionar sobre la responsabilidad que cada cristiano tiene de ser evangelizador. Cada uno de nosotros se hace portador de la Buena Noticia con los que se encuentra, testimoniando con acciones concretas de misericordia la alegría de haber encontrado a Jesús y su amor”

Pidamos al Señor vivir con deseo este camino de la fe, contemplar su amor y su voluntad de vivir en su amor. Y seamos luz en medio del mundo que a cada uno le ha tocado vivir, para despertar en los demás la sed de Dios.

+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén

Un motor económico llamado patrimonio

0

Un motor económico llamado patrimonio

“Iglesia en Córdoba” profundiza a través del testimonio de diversos empresarios en la labor que la Iglesia realiza a favor del patrimonio y la economía de la ciudad

La Mezquita Catedral de Córdoba con sus miles de visitas turísticas al año “es el motor principal de la ciudad”. Así lo ponen de manifiesto reconocidos empresarios de la ciudad en esta edición de la revista de la diócesis de Córdoba, la cual ahonda en cómo influye el trabajo de la Iglesia en la economía de la ciudad, especialmente, desde la Santa Iglesia Catedral de Córdoba.

Asimismo, la revista refleja las citas que han marcado la actualidad semanal, destacando la apertura de la Puerta Santa del Año jubilar en La Rambla, donde se conmemora el cuarto centenario de la llegada de Jesús Nazareno a la localidad. Igualmente, Puente Genil está viviendo también otro Año jubilar con ocasión del cuatrocientos aniversario de la llegada de la imagen de Jesús Nazareno a la localidad.

Esta edición recuerda, a su vez, el XVII aniversario de la ordenación episcopal del Obispo, monseñor Demetrio Fernández y el nuevo proyecto para recuperar la Cruz de las Descalzas de Aguilar de la Frontera, entre otras noticias.

Adjuntamos la revista íntegra.

La entrada Un motor económico llamado patrimonio apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

En la tarea de caminar juntos Jesús nos manifiesta la grandeza de su amor

0

En la tarea de caminar juntos Jesús nos manifiesta la grandeza de su amor. La Navidad concluye con tres referencias litúrgicas fundamentales para la vida cristiana, agrupadas bajo el mismo título de “la epifanía”, palabra de origen griego que significa “manifestación”.

La primera referencia nos lleva al testimonio sorprendente de los Magos venidos de Oriente. La salvación que el Niño Dios trae es para toda la humanidad, de todas partes y en todos los tiempos. Una estrella singular manifiesta a personas venidas de otros pueblos y culturas que Jesucristo es el Salvador de todos. De los Reyes Magos aprendemos la necesidad de arriesgar para buscar respuesta a los anhelos más profundos del corazón. Cuando nos postramos ante Jesús y ponemos a sus pies lo que somos y tenemos, descubrimos entonces sorprendidos que, en realidad, es Él el que nos regala lo que nuestro corazón reclama. La sed de Verdad, Bondad, Belleza y Comunión que distinguen al ser humano entre las criaturas desvelando su dignidad sólo se colma acudiendo a Aquel que a voz en grito proclama: El que tenga sed, que venga a mí y beba (Jn 7, 37).

La segunda referencia nos conduce al Jordán, donde Jesús recibe el bautismo de manos de Juan el Bautista y comienza su ministerio público. Ahí se manifiesta el misterio de la Trinidad Santa: el Padre en la voz, el Hijo en Jesús de Nazaret, el Espíritu Santo como en forma de paloma. El admirable intercambio anunciado en la Navidad ahora descubre su sentido último: el Hijo de Dios se ha hecho hombre para que el hombre llegue a ser hijo de Dios. Si recibimos a Jesús como el Mesías, el Hijo Amado del Padre, descubriremos nuestro origen y nuestra meta.

La tercera referencia nos lleva a Caná, donde Jesús, en el marco de una boda, realiza el milagro clave que permite desentrañar el alcance de su misión: para desposorio con la humanidad ha enviado el Padre al Unigénito. Acogiendo a Jesús en lo más íntimo nuestro recibimos lo suyo: capacidad de amar sin límites y de curar las heridas del corazón. Por eso, en la tarea de caminar juntos Jesús nos manifiesta la grandeza de su amor.

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

 

Año Nuevo y el paso del tiempo

0

Al comenzar un año nuevo tendemos espontáneamente a hacer balance. No perdamos de vista que nuestro tiempo es breve, pero parte muy importante de la herencia recibida de Dios, quizá nuestro mayor tesoro.

Debemos dar gracias a Dios por todos los beneficios recibidos durante el año. Los motivos de agradecimiento son siempre inmensos, en lo humano y en lo sobrenatural. Son incontables los cuidados de Dios para con nosotros, los méritos alcanzados al ofrecer nuestro trabajo o nuestro dolor por los demás, las numerosas ayudas que de otros hemos recibido, así como las mociones del Espíritu Santo, las gracias recibidas en el sacramento de la penitencia y en la comunión eucarística.

Si miramos cada uno de los días del año también tenemos motivos para pedir perdón al Señor, haciendo actos de contrición y de desagravio. Cada día hemos de pedir perdón, porque cada día perdemos oportunidades de mejorar, de ayudar a los demás y ofendemos a Dios en muchas cosas. Pedir perdón por todo esto, por nuestros errores y pecados cometidos en este año que termina, es también un modo de volver a empezar. Y dar gracias –como antes decía— por los muchos beneficios recibidos.

Ante un año que comienza lo lógico y sensato es hacer nuevos propósitos, puesto que somos peregrinos de la vida, como la Iglesia nos recuerda. Ella misma está presente en el mundo y, sin embargo, es peregrina. Se dirige hacia su Señor peregrinando “entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios” –como dijo San Agustín—. Nuestra vida es también un camino lleno de tribulaciones y de consuelos de Dios. Tenemos una vida en el tiempo, en la cual nos encontramos ahora, y otra más allá del tiempo, en la eternidad, hacia la cual se dirige nuestra peregrinación. El tiempo de cada uno es una parte importante de la herencia recibida de Dios; es la distancia que nos separa de ese momento en el que nos presentaremos ante nuestro Señor con las manos llenas o vacías. Sólo ahora, aquí, en esta vida, podemos enriquecernos para la otra. En realidad, cada día nuestro es un tiempo que Dios nos regala para llenarlo de amor a Él, de caridad con quienes nos rodean, de trabajo bien hecho, de ejercitar las virtudes, de obras agradables a los ojos de Dios. Ahora es el momento de reunir el tesoro que no envejece. Este es, para cada uno, el tiempo propicio, éste es el día de la salvación.

El tiempo del que cada uno de nosotros dispone es corto, pero suficiente para decirle a Dios que le amamos y para dejar terminada la obra que el Señor nos haya encargado a cada uno. Ya lo advertía San Pablo: “Andad con prudencia, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, pues pronto viene la noche, cuando ya nadie puede trabajar” (Ef 5,15-16). Verdaderamente es corto nuestro tiempo para amar, para dar, para desagraviar. No es justo, por tanto, que lo malgastemos, ni que tiremos ese tesoro irresponsablemente por la ventana: no podemos desbaratar esta etapa del mundo que Dios confía a cada uno.

Cualquier año puede ser el mejor año si aprovechamos las gracias que Dios nos tiene reservadas y que pueden convertir en bien la mayor de las desgracias. Para este año que comienza Dios nos ha preparado todas las ayudas que necesitamos para que sea un buen año. No desperdiciemos ni un solo día.

Os deseo a todos un buen año: “¡feliz año nuevo!”. Que podamos ver nuestras manos llenas del trabajo ofrecido a Dios, apostolado, incontables muestras de caridad con quienes nos rodean, encuentros amistosos llenos de alegría y comprensión.  Que, con el Señor a nuestro lado, podamos convertir las derrotas en victorias, recomenzando de nuevo. La Virgen, Madre de Dios, a quien honra la Iglesia al comenzar el año, nos concederá la gracia de vivir bien este año que comienza.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Reapertura de la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios en Los Llanos de Aridane

0

El próximo domingo 9 de enero, tendrá lugar la reapertura de la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios en Los Llanos de Aridane, tras las obras de restauración y mejora. La jornada comenzará con el acto institucional a las 11:00 horas, en la Plaza de España. Posteriormente, el obispo Nivariense presidirá la Eucaristía.

El Cabildo Insular de La Palma y el Ayuntamiento de los Llanos de Aridane han sido las instituciones que han hecho posible esta restauración que ha tenido una duración de cuatro años. Asimismo, las obras han sido ejecutadas por la empresa Víctor Rodríguez e Hijos.

Según ha expresado el párroco, José Fernando Lorenzo Matías, se trata de un momento muy esperado por toda la comunidad eclesial. “Volvemos a nuestro templo, a nuestra iglesia parroquial, a nuestra casa. Casa del Señor presente en el Sagrario y a las plantas de la Santísima Virgen de los Remedios, Patrona de esta Comunidad Parroquial y de este Valle de Aridane”.

Por su parte, el presidente del Cabildo, ha destacado la importante apuesta que ha hecho la Corporación Insular por esta infraestructura de gran relevancia cultural y patrimonial para el municipio llanense, cuyos trabajos han tenido que afrontar varios contratiempos pero que, finalmente, se han finalizado con éxito.

Las actuaciones realizadas en la parroquia han sido, principalmente, la restauración de la cubierta en la fase anterior, consistente en la retirada de la cubrición de teja, reparación y rehabilitación completa de toda la estructura de madera de la cubierta existente, incluyendo el entablonado, aislamiento e impermeabilización.

En cuanto al interior de la iglesia, cabe señalar que en los pavimentos de madera se han llevado a cabo tareas de lijado y barnizado y en los pavimentos de mármol, tratamientos de pulido. Asimismo, la carpintería interior ha sido raspillada y barnizada. Además, se han acometido tareas de pintura interior y canalizaciones para el correcto funcionamiento de las instalaciones eléctricas, iluminación, megafonía y contraincendios.

Por otro lado, en relación a las obras en el exterior de la iglesia, la carpintería también ha sido raspillada y barnizada. Además, se han llevado a cabo trabajos de pintura, mejoras en la accesibilidad y canalización contraincendios.

Cabe señalar que monseñor Álvarez ha solicitado el Año Jubilar para esta parroquia ya que, no solo se reanuda la actividad pastoral en la iglesia, sino que se ha empezado a celebrar el V Centenario del referido templo.

Aunque la fecha exacta de la creación de la parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios no está bien definida (algunos documentos e historiadores la sitúan en 1515, otros en 1517 o 1522), por las obras de restauración y la pandemia, se han tenido que retrasar las conmemoraciones. Por tal motivo, se ha tomado la decisión de celebrar esta efeméride con la reapertura del templo.

Concretamente, el inicio del Jubileo será el 15 de enero de 2022 y el cierre del mismo, el 8 de diciembre de este año, festividad de la Inmaculada Concepción de María.

– PROGRAMA DE ACTOS DEL V CENTENARIO

Ver este artículo en la web de la diócesis

El ministerio del catequista, en “El Espejo”

0

El ministerio del catequista, en “El Espejo”

 

En el programa “El Espejo” dedicamos el espacio a conocer la función del catequista desde el ministerio que recientemente instituyó el Papa Francisco con una Carta Apostólica en forma de Motu Proprio.

Entrevistamos a su Delegado diocesano, con motivo de su participación sobre este asunto en la Jornada de Formación Permanente del Clero, que se celebra el lunes 10 de enero. También escuchamos al Papa Francisco con su intención de oración para este mes de enero por la que nos invita a rezar y a nuestro arzobispo de quien recogemos algunas palabras en el primer día del año, en la Solemnidad de María, Madre de Dios.

Escuchar programa

 

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Año Jubilar de La Rambla en El Espejo de la Iglesia

0

El Año Jubilar de La Rambla en El Espejo de la Iglesia

La apertura de la puerta santa en la Iglesia del Espíritu Santo abre en La Rambla un tiempo jubilar para celebrar 400 años de devoción Nazarena. El Jubileo es un tiempo de gracia destinado a promover la santidad de vida y favorecer las obras de solidaridad y la comunión fraterna en el seno de la Iglesia. Es una oportunidad para revisar nuestra fe y mostrarla a l mundo.

Puedes escucharlo en este enlace

La entrada El Año Jubilar de La Rambla en El Espejo de la Iglesia apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés