Inicio Blog Página 4274

Sacerdotes y laicos del Campo de Cartagena-Mar Menor se forman para trabajar el Sínodo

0

Los coordinadores del Equipo Sinodal Diocesano, Juan José González y Mercedes Herrera, se reunieron el pasado sábado con los sacerdotes de la zona pastoral Campo de Cartagena-Mar Menor para animarlos a trabajar la consulta sinodal en sus parroquias. Una reunión a la que se sumaron también los laicos que forman el equipo de la Vicaría. En este encuentro, que tuvo lugar en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Torre Pacheco, los coordinadores diocesanos «explicaron lo que es el Sínodo y cómo se está trabajando tanto en la Iglesia universal como diocesana», comenta el vicario de la zona, Manuel Verdú. Asimismo, les animaron «a ver el Sínodo como una oportunidad para las parroquias y para la Iglesia». El vicario asegura que la situación actual de la pandemia dificulta el trabajo en las comunidades parroquiales, ya que se han paralizado algunas actividades. Aun así, hay iglesias donde se siguen realizando reuniones y reflexionando sobre la consulta sinodal. «Por ejemplo, hay un arciprestazgo que quiere realizar un encuentro de parroquias en el que trabajar los documentos; si se puede», añade Verdú. En las próximas reuniones ordinarias de la Vicaría del Campo de Cartagena-Mar Menor y sus arciprestazgos seguirán trabajando el tema de la consulta, animando a los párrocos a participar.

La entrada Sacerdotes y laicos del Campo de Cartagena-Mar Menor se forman para trabajar el Sínodo aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Pastoral de la Ecología inicia el proyecto “Cruces de Cumbres”

0

Desde la Pastoral de la Ecología arrancamos un nuevo proyecto: «Cruces de Cumbres», consistente en colocar una pequeña cruz de madera en cada cumbre que subamos acompañada siempre de una oración (Oración de cumbres)

¿De dónde vienen las cruces de cumbre?

Una cruz de cumbre o también conocida como cruces cumbreras es una cruz utilizada para señalar la cumbre de una montaña o de un cerro. Las cruces cumbreras son preferentemente construidas empleando materiales seleccionados para poder resistir las condiciones climáticas, algunas veces extremas, típicas de la montaña.

La construcción de monumentos con o sin significación religioso (banderas, estatuas, pértigas sagradas, templos de distintos tipos, etcétera…) sobre los montes o en el flanco de las sendas es una práctica generalizada en muchas culturas y zonas geográficas. La cultura cristiana propició desde tiempos ancestrales la construcción de cruces diferentes lugares emblemáticos de los caminos más transitados, como por ejemplo la Cruz de Ferro ubicada en el punto más alto del Camino de Santiago Francés, a 1500 m s.n.m. en la provincia de León. Andalucía no queda exenta de esta tradición y así podemos encontrar cruces en la cuerda del Cerro de Santa Catalina en Jaén, en el mismo lugar donde según cuenta la tradición la mandó colocar el rey Fernando III el Santo tras la conquista de la fortaleza giennense, con la idea de representar un símbolo para la ciudad y para el denominado Santo Reino. De la misma forma encontramos cruces en nuestras montañas, siendo la Sierra de Huétor (Granada) quizás la más representativa de las mismas con la presencia de hasta un total de cuatro cruces (cruz de Nívar, cruz de Alfacar, cruz de Víznar y cerro de la Cruz en Huétor Santillán). Del mismo modo nuestro «Mons Solarium» como la llamaron los romanos o «Solera» como era conocida por los cristianos, nuestra Sierra Nevada, no queda exenta de este tipo de manifestaciones. Tal es el caso de la construcción en la cumbre del Mulhacén de una ermita en el año 1913 (ermita de la Virgen de las Nieves), donde se celebra una misa cada 5 de agosto en conmemoración de la patrona de Trevelez. Esta cumbre y el Veleta representan los dos emblemas de la devoción mariana de Sierra Nevada, habiéndose instalado en ambas sendas cruces, que lamentablemente fueron destruidas, existiendo registros históricos de la presencia de una cruz en la cima del Veleta desde 1754.

Con este proyecto la Pastoral de la Ecología pretende retomar esta tradición, colocando pequeñas cruces de madera en las cumbres andaluzas, como una sencilla manifestación de nuestro agradecimiento a Dios por el regalo de la naturaleza.

Pastoral de la Ecología

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Arzobispo anima al Apostolado Seglar a “construir una Iglesia para todos”

0

El Arzobispo anima al Apostolado Seglar a “construir una Iglesia para todos”

Monseñor José Ángel Saiz, Arzobispo de Sevilla, ha compartido recientemente una sesión de trabajo con el Consejo Permanente de la Delegación diocesana de Apostolado Seglar, compuesto por el delegado de esta Pastoral, Enrique Belloso, y por dieciocho miembros que representan a los más de 75 movimientos y asociaciones laicales presentes en la Archidiócesis de Sevilla y al laicado no asociado.

Durante el encuentro el Consejo compartió con el Arzobispo lo vivido en los últimos años en torno al Apostolado Seglar, así como las nuevas tareas a emprender. Además, se presentaron algunas experiencias de presencia en la vida pública, evangelización y nuevas realidades laicales.

Por su parte, el Arzobispo animó a los presentes a seguir adelante: “Es importante subrayar que todos somos Iglesia, de que por el bautismo todos somos iguales, con una vocación y misión específica, todos formamos parte de una misma familia, que nos hace ser personas de esperanza. Estamos llamados a construir una Iglesia para todos, no solo para un grupo o para unos cuantos, sino para todos. Recordad el mensaje evangélico -Id y enseñad a todas las gentes-. Hemos de evangelizar a todos, trabajando juntos, caminando juntos”.

En esta línea, remarcó que “esta es una verdadera tarea del apostolado seglar, la de presentar a todos la amistad cristiana, para que cada uno encuentre su lugar en la diócesis, para que cada uno venga a vivir su vocación, también la de saber vivir en medio del mundo como cristiano laico, con creatividad y audacia”. Para lograrlo pidió “avanzar en nuestra conversión personal y comunitaria” e hizo hincapié en la importancia de la participación en la fase diocesana del Sínodo de los Obispos. Al respecto, señaló que está “contento” con la respuesta, y destacó que la Iglesia en Sevilla “está viva y es referente para muchos”.

Hoja de Ruta del Apostolado Seglar sevillano

Los miembros de la Comisión Permanente presentaron los objetivos de la programación pastoral de este curso, que tiene como primer fin “asumir e impulsar los objetivos e iniciativas del Pos-Congreso de Laicos y colaborar en el desarrollo de la fase diocesana del Sínodo de los Obispos”. Además, se dieron a concoer propuestas de avance al nuevo Arzobispo, “para crecer en la conversión misionera y en la reforma de las estructuras sectoriales” a través de las líneas de acción del Congreso, trabajando especialmente en las parroquias.

Por otro lado, se propuso seguir impulsando la formación del laicado, a través del Itinerario de Formación Cristiana de la Conferencia Episcopal Española, y junto a ello –informa el delegado-, se planteó “reforzar el compromiso y la presencia pública de los carismas apostólicos y del pensamiento cristiano a través del diálogo en la vida pública con el mundo profesional y con los no creyentes”.

Sobre la Delegación diocesana de Apostolado Seglar

Como determinan sus estatutos, a esta Delegación le compete “ayudar al Arzobispo en la promoción y animación de la acción evangelizadora de los laicos en toda la comunidad diocesana y en los diversos ámbitos de la vida social, así como, su participación y corresponsabilidad en la misión de la Iglesia. Favorece también la formación integral y permanente del laicado y acompaña a los movimientos, asociaciones e iniciativas laicales diversas, propiciando la necesaria comunión, colaboración y coordinación entre todos. Fomentando su inserción, así como, su corresponsabilidad en la puesta en práctica de las Orientaciones Pastorales Diocesanas”.

De sus últimos años de trabajo destacan numerosas iniciativas, proyectos y retos:

En primer lugar, la Vigilia Diocesana de Pentecostés, punto de encuentro del laicado sevillano cada año, así como, la Asamblea Diocesana de Laicos celebrada en 2007 que contó con más de 15.000 personas en 800 grupos de trabajo y que finalizó con un acto festivo en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla. Esta iniciativa tuvo su continuidad años más tarde con la fase diocesana del Congreso Nacional de Laicos en 2020, en la cual participaron 8.000 sevillanos en casi 500 grupos, lo que supuso el 23 % de la participación nacional. Así como la experiencia de la participación en dicho Congreso Nacional de Laicos donde 40 personas asistieron en representación de toda la Archidiócesis. Posteriormente, se formó el Equipo de Trabajo diocesano del Poscongreso de Laicos, que está colaborando en la puesta en marcha e implantación de la fase diocesana del Sínodo de los Obispos “para fortalecer nuestra comunicación, participación y misión”, explica Belloso.

En el ámbito formativo esta Pastoral ha apostado por el Itinerario de Formación Cristiana de Laicos de la Conferencia Episcopal Española impulsado en los últimos años. Sin embargo, la Delegación ha organizado iniciativas propias como los Diálogos Iglesia y Sociedad o los Encuentros de Pensamiento Cristiano que se celebran desde 2008. A éstas se suma el Seminario de Estudios Laicales y la Colección de Estudios Laicales, en colaboración primero con el Instituto de Ciencias Religiosas San Isidoro y San Leandro de Sevilla, y en la actualidad con la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, y que este 2022 celebrará su XII edición.

Finalmente, destaca la Muestra de la Fe, una expresión de comunión y diversidad de la realidad laical de Sevilla, que se celebra en la plaza de San Francisco con carácter bianual.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“A la hora de crear tengo una inspiración casi divina”

0

Maribel Partera ha sido la autora del himno municipal a San Sebastián, patrón de San Sebastián de los Ballesteros

Cada 20 de enero, festividad de San Sebastián, San Sebastián de los Ballesteros celebra la primera fiesta patronal del año de la provincia. Este año como novedad ha tenido lugar la presentación del himno municipal dedicado al patrón de la localidad, compuesto por Maribel Partera y con arreglos musicales del grupo Sentimientos. La autora de la letra ha reconocido que para ella la creación y entrega de este himno ha sido “una donación generosa” a su tierra de manera totalmente gratuita. Maribel se considera una persona “bastante humilde” y ha asegurado que cuando compone tiene “una inspiración casi divina” que no sabe exactamente de dónde le sale. Es importante aportar “a la vida los dones que Dios nos da” ha puntualizado Maribel.

La autora nos ha explicado que la letra del himno viene de años atrás, la anterior corporación del Ayuntamiento de San Sebastián de los Ballesteros le encargó una canción para la tradicional verbena de los inmigrantes, tiempo después la letra llegó a la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, donde fue aprobada y allí le pusieron música. La corporación de aquel momento consideró la dificultad de la obra y ha sido la actual corporación la que ha vuelto a retomar el proyecto, ha encargado los arreglos musicales al grupo Sentimientos y finalmente el domingo, 23 de enero fue la presentación oficial de himno municipal.








La entrada “A la hora de crear tengo una inspiración casi divina” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Más de un centenar de personas reciben de forma gratuita todas las noticias de la Diócesis en su WhatsApp

0

Recibe todas las noticias de la Diócesis agregando a la agenda de tu teléfono el número +34 681 318 622 y envía al WhatsApp la palabra ALTA.

Desde la Diócesis de Asidonia-Jerez, en concreto la Delegación de Medios de Comunicación, con la idea de mantener informada a todas las personas que siguen con interés la actualidad de lo que sucede en la Iglesia Asidonense y todas su realidades eclesiales, abrió gratuitamente la posibilidad de una suscripción online a través de la aplicación social de WhatsApp hace una semana. Esta suscripción consiste en agregar a tu teléfono móvil el número +34 681 318 622 y enviar un mensaje con la palabra ALTA a través de la aplicación de WhatsApp. Tras comenzar con la labor, más de un centenar de personas reciben a diario toda la información de la sede Asidonense.

Por último, recordamos que si existe algún problema o duda a la hora de realizar esta suscripción puede enviar un correo a medios@diocesisdejerez.org para poder resolver la duda o problema que haya surgido.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Almería se unirá al papa Francisco en la jornada de oración por la paz en Ucrania el 26 de enero

0

El domingo 23 de enero, después del rezo del Ángelus, el Papa expresó su preocupación ante las crecientes tensiones «que amenazan con asestar un nuevo golpe a la paz en Ucrania» y renovó su llamamiento «para que todas las acciones e iniciativas políticas de este país estén al servicio de la fraternidad humana», según informaban los medios vaticanos. Como gesto concreto de cercanía espiritual, Francisco propuso realizar una jornada de oración para invocar la paz en este país para el próximo miércoles, 26 de enero.

Nuestro Vicario General, D. Ignacio López mandaba una misiva a todas las parroquias: “Ante la situación que se está dando en el este de Europa, en la frontera entre Ucrania y Rusia, el Santo Padre nos ha pedido que este miércoles tengamos una jornada de oración por la paz. Por ello os envío esta oración para que, si os sirve, la podáis hacer junto a vuestras comunidades; bien difundiéndola por redes o bien rezándola al finalizar la Eucaristía. Es una oración de rito católico bizantino, que se reza en las tierras de Ucrania en los himnos de hora intermedia:

“Tú que en todo tiempo y a toda hora en el cielo y en la tierra eres adorado y glorificado Cristo Dios muy paciente, de gran piedad, muy benevolente, Tú que amas a los justos y tiene misericordia de los pecadores, llamando a todos a la salvación, prometiendo los bienes futuros; Tú, oh Señor, recibe en esta hora, nuestras súplicas, y dirige nuestras vidas en las sendas de tus mandamientos. Santifica nuestras almas, purifica nuestros cuerpos, guía nuestros pensamientos, purifica nuestras intenciones; líbranos de toda aflicción, maldad y dolencia; rodéanos con tus santos ángeles, para que con su poder seamos guiados y protegidos a fin de llegar a la unidad de la fe y al conocimiento de Tu inaccesible gloria, porque eres bendito y glorificado por los siglos de los siglos. Amén.”

Ver este artículo en la web de la diócesis

Encuentro Matrimonial organiza un Fin de Semana online

0

Encuentro Matrimonial organiza un nuevo Fin de Semana (Fds) para los próximos días 28, 29 y 30 de este mes de enero.

En esta ocasión el formato de este será online con lo que muchas parejas, sacerdotes y religiosos-religiosas podrán tener la ocasión de vivirlo más cómodamente y sin desplazamientos y es por ello que queremos hacer participes de esta oportunidad a toda la Diócesis de Jaén.

Desde Encuentro Matrimonial entendemos que todos somos Misioneros y como Misioneros y comprometidos con nuestra Misión, debemos y tenemos que seguir sembrando y trabajando para dar a conocer a otras parejas, sacerdotes, consagrados y consagradas el carisma de EM. Porque nuestra intención es que otros vivan los mismos valores que son importantes para nosotros, nos da confianza y nos ilusiona.

Dios ha puesto en nuestras manos un hermoso regalo que no podemos quedárnoslo para nosotros solos.

Si para todos nosotros, nuestro Fin de Semana Original supuso un gran regalo, pues ¿por qué guardarlo y no compartirlo con los demás?

En este nuevo Fds, abierto a toda España, participamos también desde la Diócesis de Jaén en la organización del mismo. Recordamos que para inscribirse en este Fds online lo podemos hacer a través de:
Elisenda: 639 852 979
cadiz@encuentromatrimonial.com

Encuentro Matrimonial Jaén

Ver este artículo en la web de la diócesis

Fallece a los 83 años el sacerdote diocesano Pedro Arenal Macarro

0

Ayer lunes, 24 de enero, falleció en Sevilla el sacerdote diocesano Pedro Arenal Macarro.

Pedro Arenal nació en Sevilla el 7 de octubre de 1939, siendo ordenado sacerdote el 15 de junio de 1964.

Su primer destino pastoral fue Constantina, como coadjutor de la Parroquia de Santa María de la Encarnación y capellán de las Jerónimas. En 1966 es nombrado párroco de Santa María de Gracia, de Almadén de la Plata, cargo que ejerce hasta 1971, cuando lo designan párroco de la Inmaculada Concepción, de Alcalá de Guadaira. En 1974 es destinado a Pilas, como párroco de Santa María la Mayor. Durante esta etapa fue formador y profesor del Seminario Menor de Pilas.

En 1979 asume la capellanía del Monasterio de Santa María la Real, de Bormujos, y es moderador del equipo sacerdotal de la Parroquia del Divino Salvador, de Castilleja de la Cuesta. Asimismo, en la curia, es responsable del Departamento de Niños y Adolescentes  del Secretariado de Catequesis.

En 1981 vuelve a Alcalá de Guadaira, como párroco de San Mateo, ejerciendo también la labor docente, como profesor de Religión Católica. Una década después, lo nombran moderador del equipo sacerdotal de la Parroquia de Nuestra Señora de la Salud, de Sevilla.

Párroco de Nuestra Señora de la Estrella, de Valencina de la Concepción, desde 1993 hasta 2009, cuando esnombrado párroco de San Vicente Mártir, hasta su jubilación en 2013.

La Archidiócesis de Sevilla agradece su servicio incansable a la Iglesia dicoesana y ruega por el eterno descanso de su alma.

Ver este artículo en la web de la diócesis

ACG organiza ejercicios espirituales y una escuela de acompañantes

0

Acción Católica General (ACG) ha organizado varias actividades para los primeros meses de 2022: dos tandas de ejercicios espirituales, una para jóvenes y otra para adultos; y una escuela de acompañantes. Del 11 al 13 de febrero tendrán lugar los ejercicios espirituales para jóvenes mayores de 16 años, que se realizarán en la casa de ejercicios de Villa Pilar, en Santo Ángel (Murcia). El delegado de Pastoral Juvenil, Pedro López Baeza, será el encargado de dirigirlos. Aquellos que quieran participar pueden encontrar más información, así como la inscripción, en este enlace. La fecha límite para la inscripción es el 7 de febrero. Asimismo, ACG invita a los laicos que quieran «vivir una experiencia de oración personal y de desierto», como parte del «crecimiento y maduración en la fe», a participar en los ejercicios espirituales para adultos, que tendrán lugar del 4 al 6 de marzo. Se realizarán también en Villa Pilar, y estarán dirigidos por Pascual Saorín, párroco de Nuestra Señora de los Remedios de Albudeite. Quienes lo deseen pueden inscribirse o encontrar más información pinchando aquí. El lunes 28 de febrero es la fecha límite para la inscripción. Caminar y acompañar Bajo el lema Laicos que evangelizan… con obras y palabras, desde Acción Católica General en la Diócesis de Cartagena se ha preparado una escuela de acompañantes, «con la esperanza de aprender a caminar y a acompañar juntos». Habrá dos sesiones: una el viernes 25 de febrero, a las 17:30 horas, y otra el sábado 23 de abril, a las 10:00 horas. Ambas en el Instituto Teológico San Fulgencio, en Murcia. Para asistir, es necesaria la inscripción previa a cada una de ellas; para la primera ha de realizarse antes del 23 de febrero en este enlace. Desde ACG informan que en todo momento se cumplirán las medidas sanitarias establecidas: distancia de seguridad, utilización de gel hidroalcohólico, ventilación, uso obligatorio de mascarilla y presentación del certificado Covid.  

La entrada ACG organiza ejercicios espirituales y una escuela de acompañantes aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

0

La Santa Sede ha hecho público, en la festividad de San Francisco de Sales, el Mensaje del papa Francisco para la 56º Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales. «Escuchar con los oídos del corazón» es el lemaque propone el Santo Padre para este año.

Escuchar con los oídos del corazón
Queridos hermanos y hermanas:
(texto íntegro)

El año pasado reflexionamos sobre la necesidad de “ir y ver” para descubrir la realidad y poder contarla a partir de la experiencia de los acontecimientos y del encuentro con las personas. Siguiendo en esta línea, deseo ahora centrar la atención sobre otro verbo, “escuchar”, decisivo en la gramática de la comunicación y condición para un diálogo auténtico.

En efecto, estamos perdiendo la capacidad de escuchar a quien tenemos delante, sea en la trama normal de las relaciones cotidianas, sea en los debates sobre los temas más importantes de la vida civil. Al mismo tiempo, la escucha está experimentando un nuevo e importante desarrollo en el campo comunicativo e informativo, a través de las diversas ofertas de podcast y chat audio, lo que confirma que escuchar sigue siendo esencial para la comunicación humana.

A un ilustre médico, acostumbrado a curar las heridas del alma, le preguntaron cuál era la mayor necesidad de los seres humanos. Respondió: “El deseo ilimitado de ser escuchados”. Es un deseo que a menudo permanece escondido, pero que interpela a todos los que están llamados a ser educadores o formadores, o que desempeñen un papel de comunicador: los padres y los profesores, los pastores y los agentes de pastoral, los trabajadores de la información y cuantos prestan un servicio social o político.

Escuchar con los oídos del corazón

En las páginas bíblicas aprendemos que la escucha no sólo posee el significado de una percepción acústica, sino que está esencialmente ligada a la relación dialógica entre Dios y la humanidad. «Shema’ Israel – Escucha, Israel» (Dt 6,4), el íncipit del primer mandamiento de la Torah se propone continuamente en la Biblia, hasta tal punto que san Pablo afirma que «la fe proviene de la escucha» (Rm 10,17). Efectivamente, la iniciativa es de Dios que nos habla, y nosotros respondemos escuchándolo; pero también esta escucha, en el fondo, proviene de su gracia, como sucede al recién nacido que responde a la mirada y a la voz de la mamá y del papá. De los cinco sentidos, parece que el privilegiado por Dios es precisamente el oído, quizá porque es menos invasivo, más discreto que la vista, y por tanto deja al ser humano más libre.

La escucha corresponde al estilo humilde de Dios. Es aquella acción que permite a Dios revelarse como Aquel que, hablando, crea al hombre a su imagen, y, escuchando, lo reconoce como su interlocutor. Dios ama al hombre: por eso le dirige la Palabra, por eso “inclina el oído” para escucharlo.

El hombre, por el contrario, tiende a huir de la relación, a volver la espalda y “cerrar los oídos” para no tener que escuchar. El negarse a escuchar termina a menudo por convertirse en agresividad hacia el otro, como les sucedió a los oyentes del diácono Esteban, quienes, tapándose los oídos, se lanzaron todos juntos contra él (cf. Hch 7,57).

Así, por una parte está Dios, que siempre se revela comunicándose gratuitamente; y por la otra, el hombre, a quien se le pide que se ponga a la escucha. El Señor llama explícitamente al hombre a una alianza de amor, para que pueda llegar a ser plenamente lo que es: imagen y semejanza de Dios en su capacidad de escuchar, de acoger, de dar espacio al otro. La escucha, en el fondo, es una dimensión del amor.

Por eso Jesús pide a sus discípulos que verifiquen la calidad de su escucha: «Presten atención a la forma en que escuchan» (Lc 8,18); los exhorta de ese modo después de haberles contado la parábola del sembrador, dejando entender que no basta escuchar, sino que hay que hacerlo bien. Sólo da frutos de vida y de salvación quien acoge la Palabra con el corazón “bien dispuesto y bueno” y la custodia fielmente (cf. Lc 8,15). Sólo prestando atención a quién escuchamos, qué escuchamos y cómo escuchamos podemos crecer en el arte de comunicar, cuyo centro no es una teoría o una técnica, sino la «capacidad del corazón que hace posible la proximidad» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 171).

Todos tenemos oídos, pero muchas veces incluso quien tiene un oído perfecto no consigue escuchar a los demás. Existe realmente una sordera interior peor que la sordera física. La escucha, en efecto, no tiene que ver solamente con el sentido del oído, sino con toda la persona. La verdadera sede de la escucha es el corazón. El rey Salomón, a pesar de ser muy joven, demostró sabiduría porque pidió al Señor que le concediera «un corazón capaz de escuchar» ( 1 Re 3,9). Y san Agustín invitaba a escuchar con el corazón ( corde audire), a acoger las palabras no exteriormente en los oídos, sino espiritualmente en el corazón: «No tengan el corazón en los oídos, sino los oídos en el corazón» [1]. Y san Francisco de Asís exhortaba a sus hermanos a «inclinar el oído del corazón» [2].

La primera escucha que hay que redescubrir cuando se busca una comunicación verdadera es la escucha de sí mismo, de las propias exigencias más verdaderas, aquellas que están inscritas en lo íntimo de toda persona. Y no podemos sino escuchar lo que nos hace únicos en la creación: el deseo de estar en relación con los otros y con el Otro. No estamos hechos para vivir como átomos, sino juntos.

La escucha como condición de la buena comunicación

Existe un uso del oído que no es verdadera escucha, sino lo contrario: el escuchar a escondidas. De hecho, una tentación siempre presente y que hoy, en el tiempo de las redes sociales, parece haberse agudizado, es la de escuchar a escondidas y espiar, instrumentalizando a los demás para nuestro interés. Por el contrario, lo que hace la comunicación buena y plenamente humana es precisamente la escucha de quien tenemos delante, cara a cara, la escucha del otro a quien nos acercamos con apertura leal, confiada y honesta.

Lamentablemente, la falta de escucha, que experimentamos muchas veces en la vida cotidiana, es evidente también en la vida pública, en la que, a menudo, en lugar de oír al otro, lo que nos gusta es escucharnos a nosotros mismos. Esto es síntoma de que, más que la verdad y el bien, se busca el consenso; más que a la escucha, se está atento a la audiencia. La buena comunicación, en cambio, no trata de impresionar al público con un comentario ingenioso dirigido a ridiculizar al interlocutor, sino que presta atención a las razones del otro y trata de hacer que se comprenda la complejidad de la realidad. Es triste cuando, también en la Iglesia, se forman bandos ideológicos, la escucha desaparece y su lugar lo ocupan contraposiciones estériles.

En realidad, en muchos de nuestros diálogos no nos comunicamos en absoluto. Estamos simplemente esperando que el otro termine de hablar para imponer nuestro punto de vista. En estas situaciones, como señala el filósofo Abraham Kaplan [3], el diálogo es un “duálogo”, un monólogo a dos voces. En la verdadera comunicación, en cambio, tanto el tú como el yo están “en salida”, tienden el uno hacia el otro.

Escuchar es, por tanto, el primer e indispensable ingrediente del diálogo y de la buena comunicación. No se comunica si antes no se ha escuchado, y no se hace buen periodismo sin la capacidad de escuchar. Para ofrecer una información sólida, equilibrada y completa es necesario haber escuchado durante largo tiempo. Para contar un evento o describir una realidad en un reportaje es esencial haber sabido escuchar, dispuestos también a cambiar de idea, a modificar las propias hipótesis de partida.

En efecto, solamente si se sale del monólogo se puede llegar a esa concordancia de voces que es garantía de una verdadera comunicación. Escuchar diversas fuentes, “no conformarnos con lo primero que encontramos” —como enseñan los profesionales expertos— asegura fiabilidad y seriedad a las informaciones que transmitimos. Escuchar más voces, escucharse mutuamente, también en la Iglesia, entre hermanos y hermanas, nos permite ejercitar el arte del discernimiento, que aparece siempre como la capacidad de orientarse en medio de una sinfonía de voces.

Pero, ¿por qué afrontar el esfuerzo que requiere la escucha? Un gran diplomático de la Santa Sede, el cardenal Agostino Casaroli, hablaba del “martirio de la paciencia”, necesario para escuchar y hacerse escuchar en las negociaciones con los interlocutores más difíciles, con el fin de obtener el mayor bien posible en condiciones de limitación de la libertad. Pero también en situaciones menos difíciles, la escucha requiere siempre la virtud de la paciencia, junto con la capacidad de dejarse sorprender por la verdad — aunque sea tan sólo un fragmento de la verdad— de la persona que estamos escuchando. Sólo el asombro permite el conocimiento. Me refiero a la curiosidad infinita del niño que mira el mundo que lo rodea con los ojos muy abiertos. Escuchar con esta disposición de ánimo —el asombro del niño con la consciencia de un adulto— es un enriquecimiento, porque siempre habrá alguna cosa, aunque sea mínima, que puedo aprender del otro y aplicar a mi vida.

La capacidad de escuchar a la sociedad es sumamente preciosa en este tiempo herido por la larga pandemia. Mucha desconfianza acumulada precedentemente hacia la “información oficial” ha causado una “infodemia”, dentro de la cual es cada vez más difícil hacer creíble y transparente el mundo de la información. Es preciso disponer el oído y escuchar en profundidad, especialmente el malestar social acrecentado por la disminución o el cese de muchas actividades económicas.

También la realidad de las migraciones forzadas es un problema complejo, y nadie tiene la receta lista para resolverlo. Repito que, para vencer los prejuicios sobre los migrantes y ablandar la dureza de nuestros corazones, sería necesario tratar de escuchar sus historias, dar un nombre y una historia a cada uno de ellos. Muchos buenos periodistas ya lo hacen. Y muchos otros lo harían si pudieran. ¡Alentémoslos! ¡Escuchemos estas historias! Después, cada uno será libre de sostener las políticas migratorias que considere más adecuadas para su país. Pero, en cualquier caso, ante nuestros ojos ya no tendremos números o invasores peligrosos, sino rostros e historias de personas concretas, miradas, esperanzas, sufrimientos de hombres y mujeres que hay que escuchar.

Escucharse en la Iglesia

También en la Iglesia hay mucha necesidad de escuchar y de escucharnos. Es el don más precioso y generativo que podemos ofrecernos los unos a los otros. Nosotros los cristianos olvidamos que el servicio de la escucha nos ha sido confiado por Aquel que es el oyente por excelencia, a cuya obra estamos llamados a participar. «Debemos escuchar con los oídos de Dios para poder hablar con la palabra de Dios» [4]. El teólogo protestante Dietrich Bonhoeffer nos recuerda de este modo que el primer servicio que se debe prestar a los demás en la comunión consiste en escucharlos. Quien no sabe escuchar al hermano, pronto será incapaz de escuchar a Dios [5].

En la acción pastoral, la obra más importante es “el apostolado del oído”. Escuchar antes de hablar, como exhorta el apóstol Santiago: «Cada uno debe estar pronto a escuchar, pero ser lento para hablar» (1,19). Dar gratuitamente un poco del propio tiempo para escuchar a las personas es el primer gesto de caridad.

Hace poco ha comenzado un proceso sinodal. Oremos para que sea una gran ocasión de escucha recíproca. La comunión no es el resultado de estrategias y programas, sino que se edifica en la escucha recíproca entre hermanos y hermanas. Como en un coro, la unidad no requiere uniformidad, monotonía, sino pluralidad y variedad de voces, polifonía. Al mismo tiempo, cada voz del coro canta escuchando las otras voces y en relación a la armonía del conjunto. Esta armonía ha sido ideada por el compositor, pero su realización depende de la sinfonía de todas y cada una de las voces.

Conscientes de participar en una comunión que nos precede y nos incluye, podemos redescubrir una Iglesia sinfónica, en la que cada uno puede cantar con su propia voz acogiendo las de los demás como un don, para manifestar la armonía del conjunto que el Espíritu Santo compone.

Roma, San Juan de Letrán, 24 de enero de 2022, Memoria de san Francisco de Sales.

Francisco

___________________________

[1] «Nolite habere cor in auribus, sed aures in corde» ( Sermo 380, 1: Nuova Biblioteca Agostiniana 34, 568).
[2]  Carta a toda la Orden: Fuentes Franciscanas, 216.
[3] Cf. The life of dialogue, en J. D. Roslansky ed., Communication. A discussion at the Nobel Conference, North-Holland Publishing Company – Amsterdam 1969, 89-108.
[4] D. Bonhoeffer, Vida en comunidad, Sígueme, Salamanca 2003, 92.
[5] Cf. ibíd., 90-91.

24/01/2022

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés