

Este jueves 31 de marzo tuvo lugar, en el salón S. Isidoro del edificio Sedes Sapientiae, en Madrid, la reunión de las oficinas para la protección de menores y prevención de abusos creadas en las diócesis, las congregaciones religiosas y otras instituciones eclesiales.
El objetivo de este encuentro es coordinar el trabajo de estas oficinas a través del Servicio de coordinación creado recientemente por la Conferencia Episcopal.
Desde el año 2020, la Iglesia ha puesto en marcha un trabajo de acogida y acompañamiento para todas las víctimas, con equipos multidisciplinares para que se sientan no sólo escuchadas, sino acogidas y acompañadas.
Cada oficina, punto central del esfuerzo que la Iglesia está haciendo por la verdad
En estos dos años se han abierto 202 oficinas que tienen la misión de estar con las víctimas y de estudiar e investigar sobre el terreno, desde la cercanía, toda información que llegue. En coordinación con toda España, cada oficina es el punto central del esfuerzo que la Iglesia en España está haciendo por la verdad, que es el primer paso para la reparación y el acompañamiento a las víctimas. Para su ayuda, se creó el Servicio de acogida que se presentó recientemente.
Este trabajo, que seguirán llevando a cabo las oficinas, es el centro de una estrategia integral en la que, junto con el resto de las iniciativas tomadas por la Iglesia, se encuentra la auditoría externa encargada al despacho Cremades & Calvo-Sotelo. Esta estrategia reafirma la disposición de la Iglesia a colaborar con cualquier iniciativa que busque la verdad. Todas ellas encontrarán siempre, tanto en las oficinas como en toda la Iglesia, la mejor disposición para colaborar y arrojar luz sobre la verdad, que es el objetivo común.
Programa de las Jornadas para las oficinas de protección de menores
El secretario general, Mons. Luis Argüello, toma la palabra en primer lugar para saludar a los participantes y agradecer su presencia. Además, repasa el camino recorrido por la Iglesia en estos cuatro últimos años.
A continuación, Jesús Rodríguez, miembro del equipo asesor de la Conferencia Episcopal, presenta el Informe fruto de la información ofrecida por las más de 202 oficinas abiertas para la denuncia y prevención de los abusos y, sobre todo, para la acogida y acompañamiento de las víctimas. Estas Oficinas, en funcionamiento desde el año 2020, se distribuyen por toda España y son gestionadas tanto por las diócesis como por las congregaciones religiosas y otras instituciones eclesiales, ofreciendo puntos seguros para que las víctimas puedan denunciar su caso, ser escuchadas y acompañadas.
El despacho Cremades presenta el encargo recibido y su propuesta de colaboración con las oficinas para conocer los casos y el tratamiento que se ha realizado y los procedimientos seguidos.
«La víctima, su acogida y la identidad de sus heridas» es el tema que abordan Montserrat Lafuente y Mª José Díez; que también detallan los protocolos de formación y prevención. Ambas son miembro del servicio de coordinación y asesoramiento para las oficinas diocesanas.
PPC; San Pablo y Loyola, por su parte, presentan libros y materiales editados sobre el tema.
La sesión de la tarde comienza con reuniones por grupos y la puesta en común. Seguidamente, Jesús Miguel Zamora, secretario general de la CONFER, modera la presentación de protocolos y actuación en centros educativos, que presentan distitnas Congregaciones religiosas. La Jornada concluye con un diálogo sobre posible diseño de encuentros para los próximos tres años; además de temas y necesidades de las oficinas y congregaciones.
Datos del trabajo realizado por las Oficinas
La Conferencia Episcopal hizo públicos hace unas semanas un resumen de los datos recabados por las Oficinas de protección de menores durante su trabajo. Desde 2019 se han creado en España 202 oficinas de protección de menores en congregaciones religiosas y diócesis, a las que se suman las creadas en otras instituciones religiosas. De estas 202, 60 pertenecen al ámbito de las diócesis, que son de carácter diocesano o pertenecen a la provincia eclesiástica. Las otras 142 pertenecen a 121 congregaciones religiosas.
Entre los 506 casos recogidos, 103 se refieren a personas de las que consta que ya han fallecido y más del 70% son casos del siglo XX. El carácter pastoral y de acogida de estas oficinas permite tratar las denuncias, aunque el acusado haya fallecido o el caso esté prescrito en el ámbito judicial. Las oficinas han recogido también denuncias sobre personas laicas (61), sacerdotes (105) y religiosos (342) además de algunas denuncias dirigidas sobre acusados desconocidos.
En relación al tiempo en que se produjeron los casos, en 69 casos no consta la fecha en que se produjeron. 28 son anteriores a 1960; 99 se produjeron entre 1960 y 1970; 106 entre 1970 y 1980; 84 entre 1980 y 1990; 41 entre 1990 y 2000; 17 entre 2000 y 2010; y 60 entre 2010 y 2020.





Con motivo de la reciente celebración del Día Internacional de los Bosques, el pasado 21 de marzo, deseo volver a reflexionar sobre este tesoro inestimable que, siendo tan importante, a menudo lo hemos infravalorado. El tema asignado este año a dicha Jornada, Bosques: consumo y producción sostenibles, invitaba a considerar el valioso papel que desempeñan los bosques que, además de proporcionar alimentos seguros y refugio a cientos de especies vivas, son cruciales para mitigar el cambio climático, salvaguardar la biodiversidad, liberar oxígeno y absorber dióxido de carbono, y limitar la erosión del suelo y la desertificación. La protección de los bosques también está incluida en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, más concretamente en el objetivo 15 dedicado a proteger, restaurar y promover el uso sostenible del ecosistema terrestre. Los bosques son, por tanto, un precioso recurso para el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales y un patrimonio común que hay que custodiar esmeradamente para beneficio de la historia de nuestras civilizaciones.











































































El pasado día 30 de marzo tuvo lugar la visita institucional del Consejo de Gobierno de la Antigua, Insigne y Real Cofradía de Ntro. P. Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores (Hermano Mayor, Vice-Hermana Mayor, Administrador, Secretario y Capellán que lo es también del Santuario de Jesús y Camarín) al Obispo de Jaén.