Inicio Blog Página 3280

Artículo IN MEMORIAM de nuestro obispo ante la muerte del Papa Benedicto XVI

0

“Soy un humilde trabajador de la viña del Señor” estas fueron las primeras palabras que escuchamos de Benedicto XVI en el balcón de san Pedro, el 19 de abril de 2005, cuando salía elegido en uno de los cónclaves más breves de la historia del papado.

Una religiosa española, que trabajaba en el Vaticano, me contaba que todos los días se cruzaba con el cardenal Ratzinger en medio de la plaza de San Pedro. Siempre con una simple sotana negra, una boina y la cartera de cuero en la mano. Iba como ensimismado, pero todas las mañanas se paraba y hablaba con ella unos segundos. Era tímido, intelectual, escrutador de la verdad y de una gran humildad. «Mi impulso esencial –decía en un libro entrevista- ha sido sacar a la luz el auténtico núcleo de la fe, oculto bajo las incrustaciones, a fin de devolverle su fuerza y dinamismo. Tal impulso es la constante de mi vida». Su lema episcopal: “Cooperador de la verdad”, dice mucho de su existencia.

Cuando fue nombrado Papa, las falsas noticias y los intereses por destruirle fueron constantes. Vivimos en tiempos donde la mentira se retuerce y la objetividad pierde la cabeza. Aún hoy, en distintos medios de comunicación se insisten en ellas. Pero estamos ante uno de los Papas más sabios de la historia, y se le reconocerá como una de las grandes personalidades del siglo XX.

Recuerdo en la Jornada Mundial de la Juventud, en Colonia, escuchándole hablar de los Sabios de Oriente. Estaba con 20 jóvenes de mi parroquia, preocupado porque Benedicto XVI no tenía la desbordante humanidad y empatía que trasmitía Juan Pablo II, pero mirando de reojo vi con que atención le escuchaban y cómo quedaron impresionados de las palabras de un maestro. Y conectó en lo más profundo con ellos. Siempre buscaba lo esencial.

Se enfrentó a la lacra de la pederastia, “tolerancia cero”, con una valentía inusitada. Unos días antes de ser elegido Obispo de Roma, en el viacrucis de Viernes Santo dijo: “¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor!¡Cuánta soberbia!”. El 14 de febrero de 2010 visitando el primer centro de Caritas de Roma, insistió que, en la búsqueda de la verdad, la iglesia debía ser pobre al servicio de los pobres. Lo que nos ocurre es que de los Papas (y de casi todo) solo leemos los titulares.

Ocho años de papado y tres encíclicas fundamentales: “Deus caritas est” (2005) “Spe Salvi” (2007), y “Cáritas in veritate” (2009) para comprender la fe desde la razón: “Fe, esperanza y caridad están unidas. La esperanza se relaciona prácticamente con la virtud de la paciencia, que no desfallece ni siquiera ante el fracaso aparente, y con la humildad, que reconoce el misterio de Dios y se fía de Él incluso en la oscuridad”. Además, nos ha dejado un cuerpo teológico inmenso, comprensible y escrito con la pedagogía del sabio. Es un Doctor de la Iglesia.

El 10 de febrero de 2013, ante la sorpresa de la cristiandad, y con una humildad solo propia de los que han sido alcanzados por la gracia de Dios, deja el Papado: “ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.”

Nació en una familia muy humilde, pobre, el 16 de abril de 1927 Era sábado santo, y fue bautizado en la Vigilia Pascual, el mismo día. Y siempre vivió pobre. Huía de la mundanidad y del boato. Reconocer las propias raíces es fundamental para vivir en la serena verdad. Un trabajador incansable, un teólogo que sabía, como santo Tomás de Aquino, que la teología debe ser escrita de rodillas, desde la oración, pues si no queda en mera especulación. La cruz en una mano y en la otra el lápiz, como solía escribir, todo a lápiz en cuadernos, que su fiel secretario trascribía a letra impresa.

En la Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, estábamos hincados de rodillas en el barro, en el aeródromo de Cuatro Vientos. Una tormenta de verano, con toda la parafernalia de truenos y rayos nos mantenía calados hasta los huesos. En el estrado, de rodillas, empujado por un viento impenitente, Benedicto XVI, tan “poca cosa”, ante la magnificencia de la gran custodia de Arce, pero él estaba recogido ante su Señor. Una imagen vale más que mil palabras. Gracias y descansa en la paz del Señor, humilde trabajador de su viña.

+ Antonio Gómez Cantero

Obispo de Almería

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Zornoza: Benedicto XVI fue un sabio «cooperador de la verdad»

0

El obispo de Cádiz y Ceuta pide a la diócesis orar por el eterno descanso del Papa emérito Benedicto XVI «humilde trabajador de la viña del Señor, sabio cooperador de la verdad que dialogó abiertamente con la cultura secularizada».

Así mismo, pide a los sacerdotes diocesanos que celebren cuando sea litúrgicamente posible, tres misas en sufragio por su alma, así como que se toquen las campanas de las iglesias anunciando al Pueblo de Dios el fallecimiento de tan Santo Pontífice.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Ratzinger Magno, in memorian: amor a la Iglesia y a la verdad

0

Los sacerdotes diocesanos de Córdoba, Adolfo Ariza y Ángel Roldán,  destacan el amor del Papa Benedicto XVI a la Iglesia, el hombre y la verdad

 

Por Ángel Roldán y Adolfo Ariza

Hace tiempo encontré a un personaje que me sorprendió al instante por su fuerza expositiva, por sus brillantes argumentos, sus recursos bíblicos y patrísticos, y por su amor a la Iglesia, al hombre y a la verdad. Además, como teólogo, este gran hombre tuvo la luz para interrelacionar su estudio personal con el sentir eclesial, mostrando así el camino de la verdadera teología. Efectivamente, me refiero a Joseph Ratzinger: sacerdote, profesor, teólogo y obispo.

La Baja Baviera alemana vio nacer el Sábado santo de 1927 al que se ha convertido en uno de los grandes teólogos de la Iglesia del siglo XX. Su amor a la verdad y su pasión por servirla lo hizo merecedor del ejercicio como docente al año siguiente de ser ordenado sacerdote en su misma Diócesis. Esto fue sólo el comienzo de un fructífero magisterio en Teología Fundamental y Dogmática en Bonn, Münster, Tubinga y Ratisbona. Cuando solo contada con 35 años, fue perito “experto” del Concilio Vaticano II acompañando al Cardenal Frings, de Colonia. Y en 1977 Arzobispo de Múnich y Freising.

En 1981 fue nombrado por Juan Pablo II Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, Presidente de la Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional.

Es imposible no maravillarse con su obra Introducción al Cristianismo, Caminos de Jesucristo, Miremos al traspasado o Teoría de los principios teológicos; además de sus artículos publicados, sobre todo en la revista Communio, o los recopilados en obras temáticas. Se trata de reflexiones, discursos y homilías, como profesor, como Cardenal, o como Obispo de Roma. Para algunas consideraciones, sobre todo de análisis social, cultural, o filosófico, son sorprendentes las entrevistas por él concedidas y publicadas. Todo lo que planteó durante su vida no fue baladí en absoluto, sino todo lo contrario. Tuvo la luz, la sabiduría y la fuerza para presentar la fe cristiana durante 95 años. Puedo asegurar que no ha dejado ninguna pregunta sin responder ni ningún tema sin tratar con profundidad.

Hay que destacar, cómo no, a los maestros de Joseph Ratzinger. Desde sus inicios dirigió su atención hacia San Agustín, John Henry Newman y filósofos personalistas como Martin Buber. De la escolástica tomó a San Buenaventura cuya teología de la historia lo llevó a apreciar a Josef Piper por su filosofía de la historia. Este último será quien le presente a Wojtyla. Su gran influencia la recibe de Romano Guardini y ha sido buen amigo de Balthasar, Lubac y Rahner.

Romano Guardini, en su libro La esencia del Cristianismo muestra la pasión humilde y ardiente por la verdad. Esto es precisamente lo que ha caracterizado la vida y la obra de Ratzinger. Con el lema episcopal “cooperadores de la verdad” (3 Jn 8), Ratzinger quiere mantener encendida la llama que ha alumbrado su vida: la búsqueda de la verdad. En definitiva, busca la verdad revelada, la verdad de las cosas, la verdad del hombre, la verdad de Dios, la verdad del Evangelio, la verdad de la Iglesia. Ha propuesto, clarificado, defendido y mantenido la fe con una lucidez única, como teólogo, y finalmente como Obispo de Roma, Sumo Pontífice de la Iglesia universal.

Acercarse a su pensamiento es colmarse de admiración. En la abundancia de los escritos teológicos de Joseph Ratzinger vemos que el Cristianismo no trata de ideas, sino de una persona: Jesucristo: “Él es el único por quien vale la pena vivir e incluso morir”. Él demostró que la fe cristiana es coherente y orgánica, clara y sencilla, bella y armónica, y en ella podrán encontrar respuesta los anhelos más profundos, los del catecúmeno y del santo, el menos culto y el teólogo, un neófito y el Papa.

Es sublime la hondura espiritual de Ratzinger, junto a su prudencia y el don de consejo, con una sabiduría teológica única, por su conocimiento de la Escritura y de los Santos Padres, así como la comprensión de filósofos y pensadores de relevancia. Todo esto, unido a su amor apasionado por la Iglesia y por la verdad hacen de él un Grande.

Descanse en paz, amigo Joseph Ratzinger-Benedicto XVI.

 

La entrada Ratzinger Magno, in memorian: amor a la Iglesia y a la verdad apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Descanse en Paz, Benedicto XVI

0

En la mañana de hoy, 31 de diciembre de 2022, el Señor ha cumplido su promesa con el Papa Emérito Benedicto XVI: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas… me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros” (Jn. 14,2-3).

Damos gracias a Dios por su vida y ministerio. Sus talentos naturales, y los que recibió por gracia de Dios, los hizo fructificar al servicio de la Iglesia y del mundo. Su vida como Sacerdote, como Obispo y como Papa, ha dejado una huella profunda en la historia de la humanidad.

Particularmente, su capacidad intelectual, que desarrolló en el campo de la filosofía y la teología (con la publicación de muchos libros), así como en sus discursos, catequesis y homilías hacen de él un auténtico “Padre de la Iglesia”. Sin duda, el Señor le está diciendo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel… entra en el gozo de tu Señor” (Mt. 25,21).

En relación con nuestra Diócesis Nivariense, en el primer año de su Pontificado, el 29 de junio de 2005, firmó mi nombramiento de Obispo de San Cristóbal de la Laguna. A partir de entonces tuve varios encuentros con él, tanto en Roma como en sus visitas a España: Valencia (2006), Santiago de Compostela y Barcelona (2010) y Madrid (2011). En el trato personal era una persona muy afable. Siempre recuerdo que en mi primer encuentro (6 de julio de 2005), al decirle que era de la Islas Canarias, me contestó: “oh, allí viajan muchos alemanes”.

Invito a todos los diocesanos a pedir al Señor que le conceda el descanso el eterno, y para que se cumplan en él las palabras del Apocalipsis: «¡Bienaventurados los muertos, los que mueren en el Señor! Sí, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan» (Apoc. 14,13).

† Bernardo Álvarez Afonso

Obispo Nivariense

Ver este artículo en la web de la diócesis

Decreto por el que se disponen oraciones y sufragios por el alma de Su Santidad el Papa Benedicto XVI

0

Al tener conocimiento de la muerte del Papa Benedicto XVI, fallecido esta mañana a las 9,34 horas en el Monasterio Mater Ecclesiae de la Ciudad del Vaticano, llenos de confianza en Cristo Resucitado a cuyo encuentro ha caminado, encomendamos a la misericordia de Dios el alma del Pastor de la Iglesia universal, a la que ha pastoreado durante casi ocho años como Obispo de Roma y Sucesor de Pedro. Para honrar la memoria de Benedicto XVI y en sufragio de su alma, disponemos cuanto sigue y así lo hacemos saber al Laicado, al Clero y a los miembros de Vida Consagrada de la diócesis:

  1. En todas las parroquias e iglesias de la diócesis doblarán las campanas, en las próximas horas, en señal de duelo por el fallecimiento del Pontífice difunto.
  2. Cada día, hasta el entierro del Papa difunto, después del rezo del Ángelus, doblaran las campanas en las todas las iglesias de la diócesis.
  3. En cada parroquia e iglesia conventual se celebrará un funeral en sufragio del alma del Papa Benedicto XVI, antes del día del entierro del Pontífice, no en las solemnidades.
  4. De igual modo, cada sacerdote podrá celebrar otras misas por su eterno descanso antes de su enterramiento.
  5. En los próximos días se convocará a la celebración del funeral, que, con carácter diocesano, presidirá el Obispo en la S. y A. I. Catedral de La Encarnación de Almería.
  6. Todos cuantos tienen obligación canónica de recitar la Liturgia de las Horas, recitarán un día cada una de las horas del Oficio de difuntos, siempre que lo permita la liturgia, nunca en las solemnidades.
  7. Pedimos a todos los fieles cristianos de la Iglesia que camina en Almería que eleven plegarias al Dios de la misericordia para que el amado Papa Benedicto XVI participe de la asamblea de los Santos por toda la eternidad.

Dado en Almería, a treinta y uno de diciembre de dos mil veintidós.

+ Antonio Gómez Cantero, Obispo de Almería

Por su mandato,

José Juan Alarcón Ruiz, Canciller Secretario General

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Papa que anunció el doctorado de San Juan de Ávila en Madrid

0

El Papa que anunció el doctorado de San Juan de Ávila en Madrid

En la Catedral de la Almudena, durante la JMJ de 2011, Benedicto XVI anunciaba el doctorado ante 4.500 seminaristas

El Papa Benedicto XVI anunciaba en agosto de 2011 el doctorado de San Juan de Ávila ante las muestras de júbilo de seminaristas de todo el mundo. Aquel día histórico para la diócesis de Córdoba, el Papa mostró su determinación de declarar Doctor de la Iglesia Universal al patrón del clero secular español.
En la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, expresó “con gran gozo” que, acogiendo los deseos del Señor Presidente de la Conferencia Episcopal Española y el Episcopado español, representado en un gran número de Arzobispos y Obispos de otras partes del mundo “declararé próximamente a San Juan de Ávila, presbítero, Doctor de la Iglesia universal”.

Con ese anuncio histórico para Córdoba y Montilla, donde se venera el sepulcro de San Juan de Ávila, quiso que “la palabra y el ejemplo de este eximio Pastor ilumine a los sacerdotes y a aquellos que se preparan con ilusión para recibir un día la Sagrada Ordenación” e invitó a todos a que «vuelvan la mirada hacia él” y encomendó a su intercesión a los Obispos de España y de todo el mundo, así como a los presbíteros y seminaristas, “para que perseverando en la misma fe de la que él fue maestro, modelen su corazón según los sentimientos de Jesucristo, el Buen Pastor, a quien sea la gloria y el honor por los siglos de los siglos”.

 

La entrada El Papa que anunció el doctorado de San Juan de Ávila en Madrid apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Palabras del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez, ante el fallecimiento de Benedicto XVI, papa emérito

0

Palabras del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez, ante el fallecimiento de Benedicto XVI, papa emérito

Queridos diocesanos:

Esta mañana del 31 de diciembre de 2022 a las 9,34 horas, según ha comunicado la Santa Sede, el Papa emérito, Benedicto XVI, ha muerto en el convento Mater Ecclesiae en el interior de la Ciudad del Vaticano, donde residía desde su renuncia al Papado en febrero de 2013, a los 95 años de edad. Esta noticia, no por esperada, deja de llenarnos de tristeza, aunque siempre experimentada con la esperanza que nuestra fe cristiana nos ofrece ante la muerte.

En una carta publicada el pasado 8 de febrero el Papa emérito nos dejó un testimonio verdaderamente hermoso de cómo estaba viviendo la proximidad de su muerte. Estas son sus palabras:

«Muy pronto me presentaré ante al juez definitivo de mi vida. Aunque pueda tener muchos motivos de temor y miedo cuando miro hacia atrás en mi larga vida, me siento, sin embargo, feliz porque creo firmemente que el Señor no solo es el juez justo, sino también el amigo y el hermano que ya padeció Él mismo mis deficiencias y por eso, como juez, es también mi abogado (Paráclito). En vista de la hora del juicio, la gracia de ser cristiano se hace evidente para mí. Ser cristiano me da el conocimiento y, más aún, la amistad con el juez de mi vida y me permite atravesar con confianza la oscura puerta de la muerte. A este respecto, recuerdo constantemente lo que dice Juan al principio del Apocalipsis: ve al Hijo del Hombre en toda su grandeza y cae a sus pies como muerto. Pero el Señor, poniendo su mano derecha sobre él, le dice: ‘No temas: Soy yo…’ (cf. Ap 1,12-17)”.

Con la confianza en Dios que él ha tenido, recemos por su eterno descanso como nos enseña la Iglesia:

Oh, Dios,

fiel remunerador de las almas,

concede a tu siervo difunto el papa emérito Benedicto XVI,

a quien constituiste

sucesor de Pedro y pastor de tu Iglesia,

que, por los ministerios de tu gracia y tu perdón

que administró fielmente en la tierra,

goce con alegría junto a ti en el cielo para siempre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Ruego a los sacerdotes, miembros de la vida consagrada y fieles laicos que encomienden en su oración personal y comunitaria el alma de nuestro amado Papa emérito Benedicto XVI. Pido a los párrocos de la Diócesis que en todos los templos a la hora más oportuna toquen las campanas en señal de duelo. Hoy y mañana, Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, exhorto a tener una especial mención en la oración de los fieles por su eterno descanso. Igualmente, solicito a todos los sacerdotes que a partir del lunes día 2 de enero y cuando no coincida con solemnidad, observando las normas litúrgicas, celebren Misas por su eterno descanso. Después de la Misa exequial que se celebrará en Roma, informaremos de la Misa funeral que presidiré en la Santa Iglesia Catedral.

Con mi afecto y bendición,

+ Santiago,
Obispo de Huelva

La entrada Palabras del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez, ante el fallecimiento de Benedicto XVI, papa emérito se publicó primero en Diócesis de Huelva.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Saiz: El papa Benedicto XVI “nos ha enseñado a poner a Cristo en el centro de la vida”

0

Mons. Saiz: El papa Benedicto XVI “nos ha enseñado a poner a Cristo en el centro de la vida”

Desde Barcelona, donde está pasando unos días de descanso con su familia, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, ha enviado un mensaje de condolencia por el fallecimiento esta mañana del papa Benedicto XVI.

Monseñor Saiz ha destacado el carisma y estilo de liderazgo que siempre ha caracterizado al Papa emérito: “El papa Benedicto ha completado su peregrinación en la tierra. Descanse en paz. A lo, largo de su vida gozó de un carisma y un liderazgo que ejerció siempre con un estilo propio, con una sencillez que rompía los esquemas y que atraía a las personas, desde una profunda espiritualidad que se percibía en sus gestos y actitudes, en sus palabras, desde su reconocida formación académica. Nos ha enseñado a poner a Cristo en el centro de la vida, y a ser cooperadores y defensores de la verdad, y a tender puentes de diálogo, sin miedo”.

El arzobispo de Sevilla ha concluido su mensaje reiterando su gratitud al pontífice fallecido esta mañana en el Vaticano: “Gracias, Santo Padre Benedicto. Entra en el banquete que el Señor prepara a sus siervos fieles. Descansa en paz e intercede por nosotros”.

 

AUDIO con el mensaje del arzobispo de Sevilla:

 


Ver este artículo en la web de la diócesis

Fallece Benedicto XVI

0

El Papa emérito Benedicto XVI ha fallecido esta mañana en Roma, a las 9.34 h. después de unos días de agravamiento de su estado de salud. El cuerpo del Papa emérito Benedicto XVI será trasladado a la basílica de S. Pedro el próximo lunes, 2 de enero, para el saludo de los fieles.

El Obispo Álvarez ha expresado sus condolencias y ha establecido que doblen las campanas de todos los templos de la diócesis a las 12 de este sábado. Además, el miércoles 4 de enero a las 19 horas presidirá en la Catedral una Eucaristía por el eterno descanso del Papa emérito Benedicto XVI.

El Papa Francisco presidirá el funeral del papa emérito, Benedicto XVI, el próxmo jueves 5 de enero a las 9.30 horas, según ha informado el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni.

[embedded content]

Palabras del presidente de la CEE tras el fallecimiento de Benedicto XVI

[embedded content]

Palabras del secretario general de la CEE tras el fallecimiento de Benedicto XVI

(Conferencia Episcopal) Benedicto XVI nació en Alemania el 16 de abril de 1927. Su pontificado se desarrolló del 19 de abril de 2005 hasta el 28 de febrero de 2013, fecha en la que renunció al papado asumiendo el título de Papa emérito, con la intención de dedicarse a la oración y al retiro espiritual.​ Su renuncia fue anunciada por él mismo días antes, el 11 de febrero, en una decisión excepcional en la Historia de la Iglesia. A partir de ese momento vivió como papa emérito al lado de su sucesor, el papa Francisco, en el monasterio “Mater ecclesiae” del Vaticano.

El papa Benedicto XVI dejó una profunda huella en los corazones de los católicos de toda España. Durante sus ocho años de pontificado, reconoció la labor de la Iglesia española y la alentó en su fe en numerosas ocasiones, con sus gestos, discursos, actos y visitas a nuestro país.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Asenjo, arzobispo emérito de Sevilla: “El pontificado de Benedicto XVI fue corto, pero intenso y rico en frutos sobrenaturales y apostólicos”

0

Mons. Asenjo, arzobispo emérito de Sevilla: “El pontificado de Benedicto XVI fue corto, pero intenso y rico en frutos sobrenaturales y apostólicos”

Ante la noticia del fallecimiento del papa emérito Benedicto XVI esta mañana en el Vaticano, son muchas las reacciones que se han ido sucediendo en la Iglesia en Sevilla. Entre ellas las declaraciones de pesar del arzobispo emérito, monseñor Juan José Asenjo, quien ha manifestado “mi pena sincera por la muerte del queridísimo papa Benedicto XVI”. Igualmente, ha invitado a los fieles “a encomendar al Señor su eterno descanso, pidiéndole que le corone de gloria y desde ahora pueda contemplar la hermosura infinita del rostro de Cristo resucitado al que él sirvió con entrega absoluta hasta la muerte”.

Al mismo tiempo ha agradecido a Dios por su pontificado, “corto, pero intenso y rico en frutos sobrenaturales y frutos apostólicos”. “Recuerdo -continúa el arzobispo emérito- el día de su elección, siendo yo Obispo de Córdoba. Entonces una personalidad conocida me llamó indignado porque los cardenales habían elegido al ‘inquisidor de la fe’ como nuevo Papa. Esta persona criticó severamente al entonces cardenal Ratzinger. Dos años después, esta misma persona me rectificó su postura y aseguró que estábamos ante un gran Papa y un gran intelectual. Creo que esta fue también la percepción de muchos, que tuvieron enormes prejuicios que, sin embargo, se fueron difuminando al contacto con el magisterio del papa Benedicto XVI y su ejecutoria”.

Además, monseñor Asenjo ha destacado la “sencillez y humildad” del que fuera elegido Papa número 265 de la Iglesia Católica. Una sencillez que le llevó a “advertir en un momento determinado que no estaba en condiciones de gobernar la Iglesia y renuncia al oficio petrino esperando que otros brazos más jóvenes o fuertes puedan seguir su ministerio. Esta sencillez se traslucía también en el trato cercano con él”.

Por otro lado, ha subrayado también su piedad: “Tengo la intuición que el papa Benedicto ha sido un hombre profundamente creyente y piadoso, un hombre de oración, sobre todo a partir de su jubilación, momento a partir del cual ha vivido exclusivamente para el Señor en una comunión estrecha y profunda con Él”.

En esta línea, ha recalcado su alegría, “no una alegría bullanguera de quien ríe por un chiste, sino la alegría sobrenatural de quien se sabe en las manos de Dios, asentado sobre la roca fundamental que es Cristo, recordando a santa Teresa: ‘Quien a Dios tiene nada le falta, porque solo Dios basta’”.

Por último, don Juan José Asenjo ha apuntado la condición de teólogo del Papa emérito. Al respecto, ha confesado que “estoy convencido de que este Papa ha sido uno de los grandes teólogos del siglo XX y XXI, con una influencia extraordinaria en el devenir del Concilio Vaticano II. De hecho, desde mi jubilación, he tenido ocasión de releer su trilogía sobre Jesús de Nazaret y he podido percibir su hondura y sabiduría teológica. Él ha repensado todos los grandes temas del misterio cristiano en sus obras y, sin duda, nos ha dejado un magisterio para la posteridad verdaderamente luminoso”.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.