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Canal Sur Televisión arranca el año desde la Catedral de Sevilla

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Canal Sur Televisión arranca el año desde la Catedral de Sevilla

Canal Sur Televisión retransmitió la Misa del 1 de enero desde la Catedral de Sevilla. Una Eucaristía que presidió Teodoro León, deán del Cabildo y que puede verse en la web de Canal Sur.
En la previa de la Misa se ofrece una aproximación a la historia, patrimonio y momento actual del templo metropolitano hispalense, con testimonios de los canónigos Francisco Ortiz y Antero Pascual, así como de Raquel Liñán, responsable de Comunicación.

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Calendario de Jornadas y Colectas de la Iglesia en España para 2023

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Calendario de Jornadas y Colectas de la Iglesia en España para 2023

La LXXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, aprobó el calendario de jornadas y colectas para el 2023.

 

– 1 de enero de 2023 (solemnidad de Santa María, Madre de Dios): JORNADA POR LA PAZ (mundial y pontificia). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 6 de enero de 2023 (solemnidad de la Epifanía del Señor): COLECTA DEL CATEQUISTA NATIVO (pontificia: Congregación para la Evangelización de los Pueblos) y COLECTA DEL IEME (de la CEE, optativa). Celebración de la liturgia del día, monición justificativa de la colecta y colecta.

– 15 de enero de 2023 (segundo domingo del tiempo ordinario): JORNADA Y COLECTA DE LA INFANCIA MISIONERA (mundial y pontificia: OMP). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal y colecta.

– 18-25 de enero de 2023: OCTAVARIO DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS (mundial y pontificia). El domingo que cae dentro del octavario se puede celebrar la misa con el formulario «Por la unidad de los cristianos» (cf. OGMR, 373) con las lecturas del domingo.

– 22 de enero de 2023 (tercer domingo del tiempo ordinario): DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS (mundial y pontificia). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 2 de febrero de 2023 (fiesta de la Presentación del Señor): JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA (mundial y pontificia). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 11 de febrero de 2023 (memoria de la bienaventurada Virgen María de Lourdes): JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO (pontificia y dependiente de la CEE, obligatoria). Celebración de la liturgia del día (aunque por utilidad pastoral, a juicio del rector de la iglesia o del sacerdote celebrante, se puede usar el formulario «Por los enfermos», cf. OGMR, 376), alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 12 de febrero de 2023 (segundo domingo de febrero): COLECTA DE LA CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE EN EL MUNDO (dependiente de la CEE, obligatoria). Celebración de la liturgia del día, monición justificativa de la colecta y colecta.

– 5 de marzo de 2023 (primer domingo de marzo): DÍA Y COLECTA DE HISPANOAMÉRICA (dependiente de la CEE, optativa). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal, colecta.

– 19/20 de marzo de 2023 (solemnidad de san José o domingo más próximo): DÍA Y COLECTA DEL SEMINARIO. Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal, colecta.

– 25 de marzo de 2023 (solemnidad de la Anunciación del Señor): JORNADA POR LA VIDA (dependiente de la CEE). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 7 de abril de 2023 (Viernes Santo): COLECTA POR LOS SANTOS LUGARES (pontificia). Celebración de la liturgia del día, monición justificativa de la colecta y colecta.

– 30 de abril de 2023 (Domingo IV de Pascua): JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES (pontificia) y JORNADA Y COLECTA DE VOCACIONES NATIVAS (pontificia: OMP). Ambas jornadas unen su celebración en este día por acuerdo de la CCXXXV Comisión Permanente de la CEE (25-26 de junio de 2015). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intenciones en la oración universal.

– 21 de mayo de 2023 (solemnidad de la Ascensión del Señor): JORNADA MUNDIAL Y COLECTA DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES (pontificia). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración de los fieles, colecta.

– 28 de mayo de 2023 (solemnidad de Pentecostés): DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y DEL APOSTOLADO SEGLAR (dependiente de la CEE, optativa). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 4 de junio de 2023 (solemnidad de la Santísima Trinidad): JORNADA PRO ORANTIBUS (dependiente de la CEE, obligatoria). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 11 de junio de 2023 (solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo): DÍA Y COLECTA DE LA CARIDAD (dependiente de la CEE, obligatoria). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal, colecta.

– 29 de junio de 2023 (solemnidad de los santos Pedro y Pablo): COLECTA DEL ÓBOLO DE SAN PEDRO (pontificia). Celebración de la liturgia del día, monición justificativa de la colecta y colecta.

– 2 de julio de 2023 (primer domingo de julio): JORNADA DE RESPONSABILIDAD EN EL TRÁFICO (dependiente de la CEE, optativa). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 26 de julio de 2023 (memoria de santos Joaquín y Ana): JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y PERSONAS MAYORES (pontificia). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 17 de septiembre de 2023 (tercer domingo de septiembre): JORNADA MUNDIAL DEL TURISMO (pontificia y dependiente de la CEE, optativa). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 24 de septiembre de 2023 (último domingo de septiembre): JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO (pontificia). Celebración de la liturgia del día (por mandato o con permiso del Ordinario del lugar puede usarse el formulario «Por los prófugos y los exiliados», cf. OGMR, 373), alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 22 de octubre de 2023 (penúltimo domingo de octubre): JORNADA MUNDIAL Y COLECTA POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS (pontificia: OMP). Celebración de la liturgia del día (puede usarse el formulario «Por la evangelización de los pueblos», cf. OGMR, 373), alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal, colecta.

– 12 de noviembre de 2023 (Domingo XXXII del tiempo ordinario): DÍA Y COLECTA DE LA IGLESIA DIOCESANA (dependiente de la CEE, optativa). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal, colecta.

– 19 de noviembre de 2023 (Domingo XXXIII del tiempo ordinario): JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES (pontificia). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

– 31 de diciembre de 2023 (Domingo dentro de la Octava de la Natividad del Señor, fiesta de la Sagrada Familia): JORNADA DE LA SAGRADA FAMILIA (pontificia y dependiente de la CEE). Celebración de la liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la oración universal.

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Fiestas de precepto y movibles en 2023

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Fiestas de precepto y movibles en 2023

La Conferencia Episcopal Española ha indicado los días de precepto del año 2023, es decir, aquellas solemnidades de la Iglesia en que hay obligación de participar en la Santa Misa (además de los domingos).

1 de enero: Santa María, Madre de Dios.

6 de enero: Epifanía del Señor.

19 de marzo: San José, esposo de la Virgen María.

25 de julio: Santiago, apóstol.

15 de agosto: Asunción de la bienaventurada Virgen María.

1 de noviembre: Todos los Santos.

8 de diciembre: Inmaculada Concepción.

25 de diciembre: Natividad del Señor.

Las fechas en 2023 de las distintas celebraciones litúrgicas movibles son las siguientes:

Bautismo del Señor: 8 de enero.

Miércoles de Ceniza: 22 de febrero.

Domingo de Resurrección: 9 de abril.

Ascensión del Señor: 21 de mayo.

Domingo de Pentecostés: 28 de mayo.

Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote: 1 de junio.

Santísima Trinidad: 4 de junio.

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo: 11 de junio.

Sagrado Corazón de Jesús: 16 de junio.

Jesucristo, Rey del Universo: 26 de noviembre.

Domingo primero de Adviento: 3 de noviembre.

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“Que este año esté lleno de la protección de Dios”

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 Homilía de D. José María, arzobispo coadjutor, en la Eucaristía de la Solemnidad de María, Madre de Dios, en la S.I Catedral de Granada, el 1 de enero de 2023.

Queridos sacerdotes concelebrantes;
queridos hermanos (reitero en nombre propio y el de D. Javier la felicitación del Año Nuevo):

Podemos invocar también sobre nosotros la bendición que hemos escuchado tomado del Libro de los Números: “Que el Señor nos bendiga, nos proteja, ilumine Su rostro sobre nosotros y nos conceda la paz”. Pero antes, permitidme, un recuerdo especial para el Papa Benedicto. Tendremos, como sabéis, el día 3, pasado mañana, en esta Iglesia Catedral, el funeral a las siete y media de la tarde, por el Papa Benedicto XVI.

La Carta a los Hebreos nos dice: “Acordaos de vuestros dirigentes que os expusieron la Palabra de Dios. Fijaos en el desenlace de su vida, imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre”. Pues, nosotros nos acordamos del Papa Benedicto en estos días, especialmente a pesar de su retiro como Papa emérito en los últimos casi diez años. Le recordamos su paso al servicio de la Iglesia, un paso fecundo, un paso poniendo al servicio del Pueblo de Dios su gran inteligencia como un maestro de la fe, como teólogo, con un magisterio extensísimo, fecundo y uno de los grandes intelectuales, y maestros y sabios. Hemos tenido un Papa sabio. Su magisterio, que ya en tiempos de Juan Pablo II, como Prefecto de la fe, servía al Papa y servía a la Iglesia. Y antes, como teólogo y como teólogo destacado en el Concilio Vaticano II y, después, su rico magisterio en sus tres encíclicas y, sobre todo, en sus homilías y en su libro “Jesús de Nazaret”, donde nos pone la centralidad de Cristo de nuevo ante nosotros. Seguro que ya el Señor le ha recibido y le ha dado el premio reservado a los pastores buenos y fieles, y pedimos por él en estos días, especialmente.

Y comenzamos, queridos hermanos, un nuevo año. Ese es otro motivo. Nuestra vida está en las manos de Dios. Le pedimos su bendición para todos nuestros asuntos. Nos deseamos unos a otros felicidad. Y podemos preguntarnos, ¿qué es la felicidad? Porque el hombre está hecho para ser feliz. Lo decíamos en el Catecismo, al menos los que somos más mayores. ¿Para qué ha creado Dios al hombre? Dios ha creado al hombre para que sea feliz. Dios no nos ha creado para machacarnos, para fastidiarnos la vida. Dios no es una broma. Dios quiere la felicidad de sus hijos. Dios nos ha creado para que seamos felices, pero somos felices en la medida en que hacemos el bien. En la medida, si queréis, que amamos y somos amados. Por lo tanto, este año nuevo que comienza vamos a pedirLe al Señor esa felicidad de amar y sentirse amado; esa felicidad que está en vivir como Dios nos pide; esa felicidad que nos hace, y también celebra la Iglesia cada primero de año instituido por el Papa San Pablo VI, la Jornada Mundial de la Paz. Y este año el Papa Francisco ha querido que reflexionemos sobre las consecuencias de la pandemia en nuestro mundo, en nosotros. Él dice que de una crisis uno no sale igual, o sale mejor o sale peor, pero no sale igual. Y esa pregunta en su Mensaje para este año: ¿cómo estamos?, ¿vuelven a ser las cosas igual? Que si tal número de visitantes, que si la economía alcanza los índices de antes de la pandemia, que si tenemos el mismo nivel de vida. Pero no, no es igual. Sobre todo los que lo hemos padecido de manera grave, porque nos hemos dado cuenta, y el Papa insiste en ello, en que somos dependientes de Dios y de los demás, en que no las tenemos todos consigo, en que por mucho que tengamos confianza en el progreso, en los avances, estamos en las manos de Dios y en las manos de los demás. Y en las manos de Dios, que es el Señor y dueño de la vida, Señor de la Historia, Jesucristo, ayer, hoy y siempre. Un Dios que es Misericordia, que es Perdón, que es Amor.

Estamos en Sus manos y Él nos dice, Jesús en el Evangelio, que nos fijemos desde los lirios del campo, que ni Salomón se vistió como ellos, y de los pájaros que ni siembran ni siegan. Y Dios los alimenta. “Y cuánto más valéis vosotros, hombres de poca fe”. Estamos en las manos de Dios. Y ese sentido de providencia tenemos que incorporarlo a nuestra vida. Ese sentido de providencia tenemos que incorporarlo al comenzar un año. Señor, ponemos este año en Tus manos. Y dependencia también de los demás. Y eso nos lleve, dice el Papa, a buscar una fraternidad humana de verdad, porque eso es el fundamento de la paz, que es la justicia, pero es sentirnos como hermanos, sentirnos como hermanos de verdad. No perdamos el sentido de fraternidad. Julián Marías, un filósofo español, escribió hace muchos años un artículo donde decía que cuando se limitan la natalidad, cuando en las familias sólo hay un hijo, ¿qué experiencia de fraternidad va a tener?, ¿qué experiencia de fraternidad va a tener si no tiene hermanos, si no hay horizontalidad en su vida y en su afectividad, en el sentido de una fraternidad?

Queridos hermanos, vivamos la fraternidad, sintamos a los demás. Es este mundo nuestro de competencias, en este mundo nuestro de guerras. Y el Papa se fija especialmente en la guerra de Ucrania. Ya casi un año, sin parar, ni en Navidad, ni en Año Nuevo. Y esto ocurre en nuestro mundo. No es una noticia de un país que está… y hay más guerras y más conflictos, y hay gente atravesando fronteras, perseguidos, y hay 400 millones de cristianos que viven en países donde hay persecución religiosa.

Luego, queridos hermanos, necesitamos seguir pidiendo por el don de la paz. Pero no puede haber paz si no hay ese sentido de fraternidad. Y no puede haber paz sin justicia. Y no puede haber paz si no lo hay en el interior de nuestras conciencias, en nuestras familias, en nuestros hogares. Y estamos viendo esas noticias tristes, horrorosas, de la violencia contra la mujer, impropias de seres humanos, impropias de un país civilizado.

Tenemos que recuperar el sentido de la paz, de la concordia. Pero sólo podemos hacerlo cuando hay unas bases, cuando hay un sentido ético, cuando hay un sentido moral profundo. No cuando cada uno vamos a lo nuestro. Cuando hay un sentido de fraternidad que se ve en el otro, un semejante con igual dignidad, sobre todo un hijo y una hija de Dios, como hoy nos ha recordado la Carta a los Gálatas, que es el gran regalo que nos hace Jesús con Su Nacimiento. Nos ha dicho la Carta a los Gálatas que cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, de María Santísima, Madre de Dios y Madre nuestra, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiésemos la adopción como hijos. Ese maravilloso intercambio. Dios se hace uno de nosotros para hacernos a nosotros eternos. Y ese es el gran regalo de la Navidad. Ese es el gran regalo del Misterio cristiano. Nuestra dignidad ha quedado enaltecida por Jesucristo; por Dios, que se ha hecho uno de nosotros, ha quedado enaltecida. Luego, ¿qué más motivos para la paz, para la convivencia, para la fraternidad, para vivir esta paz con los demás?

Y empezar un Año Nuevo es darLe gracias a Dios por todo lo que nos ha concedido el año anterior. Seguro que hay muchas cosas maravillosas, entre otras, el don de la vida, que estrenamos cada mañana. Tantas cosas maravillosas: en la familia, en nuestros hogares, en nuestra sociedad, en poder vivir con una holgura. Tantas cosas. DarLe gracias a Dios. Acostumbrarnos a darLe gracias a Dios: “Gracias, Señor, por un año más”. Y al mismo tiempo, una petición de perdón: “Perdóname, Señor, por lo que ya Te haya ofendido este año, por lo que Te haya ofendido y haya ofendido a mis hermanos”. Y también, una petición al comenzar el año: “Ayúdame, ayúdame a vivir como Tú me pides. Ayúdame a vivir como Dios manda. A enderezar mi vida y el caminar en la historia de cada uno de nosotros, por los senderos que Dios espera y donde Dios nos espera”.

Queridos hermanos, vamos de paso, vamos caminantes, somos peregrinos, somos “viatoris” (parroquia viene de “parrochae”, que significa pueblo que camina). Nosotros somos caminantes, en nuestra hora en la historia. Los años con todo lo que echemos de fiesta, los años van pasando, o nosotros mejor por ellos. Pero que demos fruto. Que el Señor nos ha dado unos talentos. No nos escondamos. Pongámonos al servicio de Dios y de los demás. Nadie se ha quedado sin los talentos, sin las cosas buenas que Dios nos ha dado, sin las virtudes, sin las capacidades. Pongámoslas al servicio de Dios y de los demás, y haremos un mundo también más pacífico. Y en este día del comienzo del año, la Iglesia lo empieza con esta Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. Es madre de la humanidad de Cristo. Pero la humanidad de Cristo está unida de forma inseparable a Su naturaleza divina, en la persona del Verbo de Dios, que se ha hecho hombre en las entrañas virginales de María. Por eso, María es invocada como Madre de Dios. El Concilio de Éfeso la proclama así. Y después sacaban a hombros a los Padres del Concilio del siglo V con esa oración que hemos incorporado al Avemaría: “Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”.

Que Santa María nos proteja. Acudamos a la Virgen, que Ella nos acompañe en nuestro caminar. El Concilio nos dice, cuando habla de María, en el capítulo 8 de la Lumen Gentium, que María, que está en los cielos en cuerpo y alma, no se ha olvidado de sus hijos que todavía peregrinan, que somos tú y yo, que vamos por la historia, que vamos por los años que van sucediéndose.

Ella nos acompaña. Ella nos protege. Ella nos cuida. Ella hace de Madre nuestra, porque lo es. Porque la hemos recibido de Jesús en la cruz. En Juan Evangelista: “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu madre”. Y la maternidad de María se extiende sobre nosotros. Por eso, acudimos con confianza. Por eso, la devoción a la Virgen forma parte de la entraña del pueblo cristiano; y qué decir de Granada, de su devoción a la Virgen de las Angustias, que tiene ante Sí a Cristo.

Ella es intercesora nuestra. Acudamos a la Virgen. Pidámosle ayuda. Recémosle a la Virgen. No pase ningún día sin que nuestra oración… fomentemos en nuestros hogares. Enseñemos a los pequeños el amor y el cariño a la Virgen. Vivamos las devociones marianas, entre ellos el Santo Rosario, que es el Evangelio de los sencillos, que va recorriendo los Misterios de la vida de Cristo, de manos de María, como nos decía el Papa san Juan XXIII.

Queridos amigos, que este año esté lleno de la protección de Dios, de sus bendiciones, del don de la paz.

Que el Señor nos conceda salud. Que el Señor proteja a nuestro pueblo, dé prosperidad a nuestra ciudad y a nuestra España.

Que el Señor nos ayude y nos proteja. Cure a los enfermos. Proteja a los niños y a todos nos ayude con la fuerza divina.

Que Santa María interceda por nosotros. Así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo coadjutor de Granada

1 de enero de 2023
S.I Catedral de Granada

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Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz

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Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz

 “Nadie puede salvarse solo. Recomenzar desde el Covid para trazar juntos caminos de paz” es el título del mensaje del papa Francisco para la 56 Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1 de enero.

La Santa Sede ha hecho pública la reflexión que gira en torno a dos temas: la pandemia del Covid y la guerra en Ucrania.

La pandemia nos sumió en medio de la noche, escribe el Pontífice, “desestabilizando nuestra vida ordinaria, trastornando nuestros planes y costumbres, perturbando la aparente tranquilidad incluso de las sociedades más privilegiadas, generando desorientación y sufrimiento, y causando la muerte de tantos hermanos y hermanas nuestros”.  Además, “no podemos olvidar cómo la pandemia tocó la fibra sensible del tejido social y económico, sacando a relucir contradicciones y desigualdades. Amenazó la seguridad laboral de muchos y agravó la soledad cada vez más extendida en nuestras sociedades, sobre todo la de los más débiles y la de los pobres”.

En este sentido, “la pandemia parece haber sacudido incluso las zonas más pacíficas de nuestro mundo, haciendo aflorar innumerables carencias”. Por ello, “transcurridos tres años ha llegado el momento de tomarnos un tiempo para cuestionarnos, aprender, crecer y dejarnos transformar —de forma personal y comunitaria—; un tiempo privilegiado para prepararnos al día del Señor”, afirma el Santo Padre.

¿Qué hemos aprendido de esta situación pandémica?

“Ya he dicho varias veces que de los momentos de crisis nunca se sale igual: de ellos salimos mejores o peores. Hoy estamos llamados a preguntarnos: ¿Qué nuevos caminos debemos emprender para liberarnos de las cadenas de nuestros viejos hábitos, para estar mejor preparados, para atrevernos con lo nuevo? ¿Qué señales de vida y esperanza podemos aprovechar para seguir adelante e intentar hacer de nuestro mundo un lugar mejor?”

“Seguramente -escribe el papa Francisco- después de haber palpado la fragilidad que caracteriza la realidad humana y nuestra existencia personal, podemos decir que la mayor lección que nos deja en herencia el COVID-19 es la conciencia de que todos nos necesitamos; de que nuestro mayor tesoro, aunque también el más frágil, es la fraternidad humana”.

De esta experiencia “ha surgido una conciencia más fuerte que invita a todos, pueblos y naciones, a volver a poner la palabra ´juntos’ en el centro”.

En esta línea, “¿qué se nos pide, entonces, que hagamos? En primer lugar, dejarnos cambiar el corazón por la emergencia que hemos vivido, es decir, permitir que Dios transforme nuestros criterios habituales de interpretación del mundo y de la realidad a través de este momento histórico. Ya no podemos pensar solo en preservar el espacio de nuestros intereses personales o nacionales, sino que debemos concebirnos a la luz del bien común, con un sentido comunitario, es decir, como un nosotros abierto a la fraternidad universal”.

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Funeral diocesano por el Papa emérito Benedicto XVI

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En unión con el Papa Francisco y con la Iglesia Universal, nuestro Obispo convoca a todos los diocesanos a la celebración de la misa funeral por el Papa emérito Benedicto XVI que tendrá lugar en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación, en Almería ciudad, el próximo día 2 de enero, lunes, a las 20:30 horas.

Animamos a todos a participar para dar gracias por la vida y el ministerio de nuestro querido Papa emérito Benedicto XVI y rogar por su eterno descanso.

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La Diócesis celebrará una Misa funeral y una vigilia de oración por Benedicto XVI

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El próximo lunes, 9 de enero, a las 19 horas, la Catedral de Jaén acogerá la Misa funeral por el eterno descanso del alma del Papa emérito Benedicto XVI, que fallecía en la mañana del 31 de diciembre.

La celebración eucarística estará presidida por el Obispo de la Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez, y concelebrada por algunos miembros del Cabildo Catedral y otros sacerdotes diocesanos.

Don Sebastián quiere invitar a todos los fieles diocesanos a participar en este funeral que quiere, además de encomendar al Señor el alma de Benedicto XVI, rendir un homenaje de la Diócesis a este hombre de Dios que tanto amó y trabajó por la Iglesia universal.

‘Face to Face
Del mismo modo, enmarcado en el ’Face to Face’ que cada miércoles congrega a los jóvenes, el próximo 4 de enero, nuestra Iglesia diocesana se unirá en oración por el Papa emérito. Se trata de una vigilia de oración, que se celebrará en la Catedral de Jaén, a las 21 horas y que estará, también, presidida por nuestro Obispo. El Pastor diocesano quiere convocar así, a todos los jóvenes de la Diócesis y hacer extensiva esta invitación a todos lo fieles que quieran participar. Será una celebración de acción de gracias y petición, en la que se pedirá al Señor que premie los desvelos y todo lo que nos ha regalado este Vicario suyo en la Tierra, que pasará a la historia. Un Papa que ha estado presente en varias Jornadas Mundiales de la Juventud y que en sus escritos se ha dirigido, en numerosas ocasiones, a los jóvenes de todo el mundo.

Por último, Don Sebastián quiere pedir, también, a todas las comunidades parroquiales de la Diócesis que, durante estos días, tengan especialmente presente en su peticiones al Papa emérito y pidan por su eterno descanso.

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Benedicto XVI, un coloso alemán en Roma

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Benedicto XVI, un coloso alemán en Roma

Cuando el 19 de abril de 2005 el cardenal Ratzinger se convirtió en el papa número 265 de la Iglesia Católica bajo el nombre de Benedicto XVI muchos creyeron que su personalidad caracterizada por la sencillez y la humildad convertirían su pontificado en una sombra de la herencia dejada por su predecesor. Se equivocaron. Sus casi ocho años ocupando la cátedra de Pedro -hasta que se hizo efectiva su renuncia el 28 de febrero de 2013- nos han dejado abundantes frutos tanto en lo pastoral como en el plano intelectual. Le tocó lidiar con la burocracia vaticana realizando importantes reformas para abordar con soluciones ponderadas ciertos problemas intraeclesiales. Su estilo sereno, mesurado y templado alejado de todo histrionismo mediático no fue bien entendido por algunos. Sin embargo, su forma alemana de ejercer su ministerio sirvió para conducir a la Iglesia por los caminos que el Espíritu le sugería.

Su fama de intelectual viene de lejos cuando en la década de los años sesenta del pasado siglo actuó como asesor teológico del cardenal Josef Frings en el Concilio Vaticano II. Aquel joven teólogo empezó a destacar tanto por su conocimiento como por su capacidad argumentativa y expositiva llamando la atención de aquellos que lo oían o leían sus textos. Su ágil pluma y su agudeza especulativa lo han alzado a cotas intelectuales al alcance de muy pocos. Forma ya parte del acervo teológico de la Iglesia su prolífica literatura académica siempre atenta a la comprensión racional de la fe heredada de los grandes pensadores escolásticos. La presencia de la religión en la vida pública ha sido uno de sus temas preferidos, cuestión esta abordada tanto en su ejercicio como obispo de Roma como en su quehacer como teólogo. Para el recuerdo queda ya el diálogo mantenido con el filósofo Habermas el 19 de marzo de 2004 en la Academia Católica de Baviera en el que ambos disertaron precisamente acerca del lugar que la religión debe ocupar dentro de la sociedad.

Homilías, encíclicas, ensayos, monografías, artículos académicos… Todo esto constituye la herencia que aquel sacerdote alemán, convertido en pastor supremo de la Iglesia Católica, nos ha dejado. En la archidiócesis de Sevilla contamos desde hace poco con una Facultad de Teología. Su biblioteca, que es el corazón de este centro formativo, lleva desde el 13 de marzo de 2014, el nombre de Biblioteca Benedicto XVI cuando en una ceremonia privada, D. Luis F. Ladaria Ferrer, arzobispo secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe por aquel entonces la bautizó con el nombre de tan egregio pensador. En sus anaqueles se encuentra la obra completa de quien supo hacer de la teología una forma de alabar a Dios. Que la lectura y el estudio de sus páginas lleven a otros al conocimiento y a la alabanza de la divinidad.

Se fue el papa sabio. Ahora empieza su leyenda.

José Manuel Martínez Guisasola, director de la Biblioteca Benedicto XVI

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Los sacerdotes cordobeses, seguidores de Benedicto XVI

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Los sacerdotes cordobeses, seguidores de Benedicto XVI

Sacerdotes de la diócesis de Córdoba narran sus vivencias cerca del Papa Emérito Benedicto XVI

 

Florencio Muñoz, vicerrector del seminario resume en esta foto durante la celebración del doctorado de San Juan de Ávila, el 7 de octubre de 2012, en la plaza de San Pedro, la impronta que ha dejado en su vida sacerdotal el Papa Benedicto XVI. Para el joven presbítero, «Benedicto XVI será el papa de mis años de Seminario y de ordenación de diacono. He tenido la suerte de poder estar en dos jornadas mundiales de la juventud con él, en Colonia y Madrid».

En el día del fallecimiento del Papa Emérito, Florencio Muñoz asegura que «como recuerdo tendré siempre a un Pastor que supo cuidar fielmente el rebaño que el Señor le encomendó. Un humilde trabajador en la viña del Señor, como él mismo manifestó el día de su elección, pero un trabajador fiel y santo».

El actual párroco de Nuestra Señora de Belén de Córdoba, Juan José Romero Coleto, estudió en Roma durante el pontificado de Benedicto XVI, del que recuerda sobre todo «la firmeza de la fe apostólica, un hombre de gran clarividencia para las cosas de Dios y del mundo». El sacerdote asegura que con su profunda visión sobrenatural  era capaz de hacer unos análisis muy acertados a la luz de al fe y «en un contexto de tanta incertidumbre y duda como era el suyo pude ver que tenía palabra oportuna, firme y verdadera; que era capaz de afianzarte en la fe e iluminarte el camino».

 

La entrada Los sacerdotes cordobeses, seguidores de Benedicto XVI apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

La Diócesis celebra a la familia como cuna de la vocación al amor

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Ayer, 30 de diciembre, se celebraba la Jornada Mundial de la Sagrada Familia, bajo el lema: «La familia, cuna de la vocación al amor».

En la Diócesis de Jaén se ha celebrado esta mañana, en la Iglesia del Sagrario, la Eucaristía presidida por el Obispo, Don Sebastián Chico Martínez. Ha concelebrado, además, el Consiliario de la Delegación de Familia y Vida, D. Juan Francisco Ortiz; y algunos miembros del Cabildo Catedral. Asimismo, han estado presentes el equipo de la Delegación diocesana y un importante número de familias, que no han querido perderse esta gran fiesta.

Las lecturas y la oración de los fieles han estado participadas por los miembros de la Delegación. El Evangelio lo ha proclamado D. Juan Francisco Ortiz. Y el acompañamiento musical ha corrido a cargo, también, de las familias.

Homilía
Monseñor Chico Martínez ha comenzado su predicación saludando a todas las familias. Además, ha  explicando que la fiesta que hemos celebrado nos muestra cómo esta pequeña o gran realidad que forman José, María y Jesús es el primer núcleo de humanidad transformada por la presencia de Jesucristo en el mundo. “José y María, cada uno a su manera, sabían el carácter sobrenatural de aquel Hijo, que el Padre del Cielo les había confiado. La presencia de Jesús era para ellos la revelación cotidiana de la cercanía de Dios y de sus misteriosos designios sobre cada uno de ellos, sobre el pueblo de Israel y sobre el mundo entero”.

Don Sebastián, además, haciendo alusión al lema de la Jornada, «La familia, cuna de la vocación al amor», ha subrayado que para todos nosotros, de una u otra manera, la familia es un don y una responsabilidad.  “En ella nacemos a la vida, en ella recibimos los dones más grandes de la vida, del amor y, normalmente, de la fe; en ella también la mayoría de vosotros, como esposos y padres, encontráis las obligaciones más importantes de vuestra vida. En la vida de Jesús, en el seno de su familia, los creyentes podemos descubrir la naturaleza profunda y el valor insustituible de la vida familiar, de las relaciones de amor y de ayuda entre aquellas personas ligadas por los lazos originales y fundantes de la vida. La contemplación de la familia de Jesús nos ayuda a pensar en el valor decisivo de la familia en nuestras vidas”.  Y en este sentido el Pastor diocesano añadió: “Dios nos ha hecho para nacer y crecer en el seno de una familia. También en esto estamos hechos a su imagen y semejanza. Dios mismo es familia. Trinidad de personas que viven unidas en una comunidad de amor. La familia de Nazaret es imagen de la Trinidad de Dios y es a la vez el modelo de todas las familias humanas en la fidelidad y pureza de su amor”.

Finalmente, el Prelado ha terminado pidiendo por todas las familias de nuestra Diócesis. Hoy pedimos por todos vosotros, por todas las familias de nuestra Diócesis, para que sepáis amaros con la generosidad y la fidelidad con que Dios mismo nos ama a todos. Pedimos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio, para que descubran las posibilidades de humanidad, felicidad y perfección personal que Dios ha puesto en la vida familiar. Pedimos también por las familias rotas; por los niños no queridos y por los que crecen sin familia y sin amor, víctimas inocentes, a veces víctimas trágicas, del desamor en que han vivido desde los primeros años de su vida”. Y concluía: “Que el Hijo de Dios, nuestro redentor, que vivió sus primeros años rodeado del amor generoso y fiel de María y de José haga que los cristianos sepamos descubrir ante el mundo de hoy este ideal de la familia cristiana como fuente de humanidad, de felicidad y de santidad”.

Asimismo, durante la celebración ha habido varios momentos especialmente emotivos, como la renovación que han hecho los miembros de la familia del compromiso como familia cristiana o la bendición del Obispo sobre los esposos.

Antes de la Consagración Don Sebastián ha querido presentar, ante el altar, a aquellas familias o situaciones familiares complicadas, para que el Señor las transforme, al igual que transforma el Pan y el Vino.

Del mismo modo, el Obispo ha querido pedir por el Papa emérito Benedicto XVI, que fallecía esta mañana, y por todos los miembros de nuestras familias que se encuentran ya en la Casa del Padre.

Antes de la bendición final, todos juntos han rezado la oración por las familias.

Los Delegados de Familia y Vida han querido agradecer al Obispo y los sacerdotes su presencia en esa celebración tan especial, para pedir por las familias cristianas.

Por su parte, Don Sebastián ha querido desear un Feliz Año Nuevo a todos los presentes y anunciar que en los próximos días se celebrará, en la Catedral de Jaén, una Misa funeral por el eterno descanso de Benedicto XVI. En este sentido, también ha querido explicar que se va a  convocar a todos los jóvenes diocesanos para que,  durante el Face to Face del próximo miércoles, se unan para rezar por Benedicto XVI.

Finalmente, la celebración culminaba cantando villancicos y venerando la imagen del Niño Jesús.

Posteriormente, tras la foto de familia, las familias han podido desear un Feliz Año Nuevo al Obispo y departir con él.

Galería fotográfica: «Jornada de la Sagrada Familia»

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