La S.I. Catedral de Jaén acogía, desde el viernes 17, hasta el sábado 18 de marzo, la décima edición de las «24 horas para el Señor», este año bajo el lema «¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador» (Lc. 18,13).
Así, a las 20 horas del viernes comenzaba la adoración del Santísimo, que permanecía expuesto de forma ininterrumpida, en el altar mayor del templo catedralicio, hasta las 20 horas del sábado.
Por turnos, participaban en estas «24 horas para el Señor» las parroquias de los dos Arciprestazgos de la ciudad y diversos grupos, movimientos y cofradías, así como los seminaristas y otros fieles, que quisieron acompañar al Santísimo y ser partícipes de la oración comunitaria.
Igualmente, en diversas localidades de la Diócesis se celebraba esta iniciativa de reconciliación, oración y adoración ante el Señor, que concluía, un año más, con una valoración muy positiva y una gran participación de los fieles diocesanos.
Los feligreses de Santa Mª Madre de la Iglesia celebran las Bodas de oro de la parroquia en Roma
Casi una treintena de feligreses de la parroquia Santa María Madre de la Iglesia se han unido para celebrar los cincuenta años de la fundación parroquial con un viaje a Roma.
Los peregrinos, que residieron en la casa san Juan de Ávila, han podido disfrutar estos días en compañía del párroco, Agustín Moreno, de la visita a las catacumbas de san Calixto, la Basílica de san Pablo, el Coliseo, los Museos Varicanos o Santa María La Mayor, entre otros lugares. Además, el miércoles participaron emocionados en la Audiencia con el Papa.
El 19 de marzo la Iglesia nos convoca a celebrar el Día del Seminario coincidiendo la Fiesta de San José. Esta celebración ha de reavivar la conciencia del pueblo cristiano sobre la necesidad de las vocaciones al sacerdocio y de la corresponsabilidad de todos en la formación de los futuros sacerdotes. Demos gracias a Dios, en primer lugar, por nuestros seminarios –el Seminario Conciliar y el Seminario Misionero Redemptoris Mater— donde se preparan actualmente veintiún seminaristas para servir a nuestra Iglesia y para la evangelización del mundo. El Seminario es muy importante para el presente y futuro de la Iglesia. Oremos mucho por ellos, por su perseverancia, su preparación y su deseo de entrega asociados siempre al ministerio de Cristo Sacerdote a quien representarán. No cabe duda de que ser sacerdote es algo extraordinario: una llamada de Dios que el hombre acoge con alegría y plena disposición.
El sacerdote es siempre un don de Dios, que es quien elige y llama a los que quiere para ponerlos al servicio de su pueblo. Es Él quien los consagra «para el anuncio del Evangelio al mundo y para la edificación de la Iglesia, personificando a Cristo, Cabeza y Pastor»(PDV 15). Somos conscientes de la necesidad apremiante de sacerdotes que tiene la Iglesia. Recordemos, además, que sin el ministerio ordenado no es posible la Iglesia, pues «el sacerdocio, junto con la Palabra de Dios y los signos sacramentales, a cuyo servicio está, pertenece a los elementos constitutivos de la Iglesia» (PDV 16).
A nosotros nos corresponde colaborar con Dios, en primer lugar, orando –“orad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Mt 9,38)— pero también poniendo los medios para que la llamada de Dios germine y podamos así contar con muchos, buenos y santos sacerdotes. Pero, además de los medios económicos, debemos ante todo colaborar animando a la generosidad y la entrega para escuchar la llamada del Señor y seguirla con prontitud.
Toda la comunidad cristiana debe escuchar el lema de este año: «Levántate y ponte en camino», palabras que Jesús dirigió al paralítico.Es urgente levantarse y caminar para superar la tentación de la pasividad, el individualismo y el desánimo, para no quedarnos parados esperando que las cosas se arreglen solas. La familia y la parroquia han de ser el lugar para aprender que son “dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” (Lc. 11, 28), que “hay más felicidad en dar que en recibir” (Hch 20,35), que Jesús llena de gozo el corazón de cuantos se entregan a Él. Demos, pues, testimonio a las generaciones más jóvenes de lo que es una vida auténticamente cristiana.
Cuando el Señor nos dice “Levántate y ponte en camino” nos llama paraque trabajemos en promover, llamar, cuidar y apoyar las vocaciones. Los padres, sacerdotes, personas consagradas, catequistas y profesores, jugamos un papel decisivo en esta tarea. Hemos de preguntarnos ¿Son nuestras familias espacios de vida cristiana donde la vocación al sacerdocio pueda ser acogida como un don de Dios y no como una triste opción incomprensible? ¿Es nuestra parroquia una comunidad viva que siente el ministerio sacerdotal como una necesidad de la Iglesia? Como dice el Papa Francisco: “La vida fraterna y fervorosa de la comunidad despierta el deseo de consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización, sobre todo si esa comunidad ora insistentemente por las vocaciones y se atreve a proponer a sus jóvenes un camino de especial consagración» (EG 107).
Jóvenes: preguntadle a Dios: «Señor, ¿qué quieres que haga? ¿Qué quieres que yo sea?». El sacerdote es una persona con los pies en la tierra y con el alma en el cielo, un cristiano que tiene el corazón enamorado del Señor y entrega su vida por entero a Dios. El Señor sigue llamando y solo necesita de nuestra parte unos oídos atentos para escucharlo. Ante esta llamada podemos decir «sí, cuenta conmigo», como hizo la Virgen María o marcharnos por otro camino, como hizo el Joven rico del Evangelio y tantos otros que escucharon la voz del Señor y endurecieron el corazón. De nuestra respuesta dependen muchas vidas, la abundancia de la gracia de Dios y del perdón, el consuelo de la esperanza, la presencia viva de Cristo en la sociedad. ¡Sí! Merece la pena ser Sacerdote pero ¿estamos dispuestos a darle una respuesta generosa, comprometida y fiel al Señor?
Juan Jesús Gutiérrez/ DA.-La labor de Cáritas prosigue con todos sus proyectos activos y continúa, junto a otras entidades, ayudando a los afectados por el volcán de La Palma. Hasta el momento se han realizado casi 3.500 atenciones y son 1.240 las familias y 3.270 las personas (entre ellas, 700 menores) las que han recibido algún tipo de ayuda, gracias a las aportaciones recibidas en la Campaña de Emergencia y Solidaridad con la Isla. La Palma acogió la reunión del Consejo General de Cáritas Española, en la que se aprovechó para visitar la zona afectada y conocer el trabajo que ha realizado Cáritas de Tenerife, por un valor de 3,1 millones de euros. El director de Cáritas de Tenerife, Juan Rognoni, reconoce que, además de las personas atendidas periódicamente que acompaña la institución, “algunas están llegando por primera vez debido a la falta de respuesta de las Administraciones o la insuficiencia de las ayudas recibidas”.
La Eucaristía se llevará a cabo hoy 20 de marzo a las 19hrs en este templo diocesano de Jerez de de la Frontera.
La Parroquia de San José de Jerez de la Frontera, celebra a su titular, patrono de la Iglesia Universal, de las vocaciones y la buena muerte. Día especial por tanto en esta comunidad parroquial, que además contará con la presencia de Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien presidirá la Solemnidad a las 19hrs. Una Eucaristía a la que se invita a participar a todos los fieles y así vivir junto a nuestro pastor un día importante para esta Parroquia cuyo párroco es Laurent Akomien.
CELEBRACIÓN DE SAN JOSÉ EN LA DIÓCESIS
Uno de los lugares donde se vive con especial relevancia esta Solemnidad es la localidad diocesana de Prado del Rey. Este municipio tiene como patrón a San José, por lo que hoy vive una jornada importante. Asimismo, durante este fin de semana a parte de vivir el domingo IV Cuaresma, todo el Pueblo de Dios que peregrina en esta zona de la sierra vivió la salida por las calles del patrono de la Iglesia Universal, las vocaciones y la buena muerte.
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Tras cuatro años de ausencia, la Asociación Cultural “La Pasión” retoma la representación dramática el 1 de abril con dos sesiones
Cada sábado de Pasión, el día anterior al Domingo de Ramos, la Asociación Cultural “La Pasión” tiene desde el año 1992, cuando se llevó a cabo la primera representación, la misión de representar ante el pueblo de Montilla la pasión de Jesús, y lo hace dando vida a los personajes que intervinieron en su condena, a los que lo abandonaron y a los que lo siguieron hasta los pies de la cruz.
La Asociación Cultural ha reunido el esfuerzo de 250 participantes que dan vida al acontecimiento que cambió la historia del mundo. Desde sus comienzos a la actualidad, hasta tres generaciones de algunas familias en esta representación, que concita el fervor de los montillanos. También desde otras provincias como Jaén y Málaga se desplazan grupos de personas dispuestas a vivir esta representación dramatizada cuyos participantes celebran antes de cada acto la eucaristía porque, como expresa José María Luque, uno de los directores de la obra, desde el principio la obra tiene “misión evangelizadora”.
Para acudir a la representación, que no tiene ánimo de lucro, es necesario adquirir una entada a través del teléfono 626548776 o presencialmente desde las 9:00 a las 11:00 horas en el local de la Asociación Cultural “la Pasión”, situado en la calle Puerta de Aguilar de Montilla.
En esta entrevista, José María Luque, detalla los preparativos, la dedicación a los ensayos y el clima de fraternidad con que se prepara la nueva representación de “La Pasión” en Montilla
La Pastoral Penitenciaria junto a la Hermandad de Tres Caídas, Trinidad y San Juan de Mata, ha organizado el IV Pregón Cofrade Penitenciario para reavivar la fe y sentimientos cofrades de los internos.
El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, retomó el compromiso realizado en el año 2020 y suspendido debido a la pandemia. El presentador del pregonero fue su compañero de trabajo, amigo y también cofrade, Jacinto Muñoz. El alcalde presentó escenas de la pasión de Jesús, en las que todos nos vemos reflejados. Del Tres Caídas dijo que «todos caemos y volvemos a caer, Jesús hasta tres veces y lo importante de levantarse y seguir». En el Cautivo y Rescatado, que presidía el acto, vio presente el dolor de todos los presos. Y habló de la esperanza, de resucitar, de alcanzar la libertad, de una sociedad que los tiene presentes y que espera que vuelvan a aportar todo lo bueno que tienen. Se comprometió a mencionarlos en todas sus declaraciones de Semana Santa.
Hizo un bello recorrido por cada procesión de la Semana grande. Tuvo bellas palabras para los voluntarios de Pastoral Penitenciaria, la Hermandad de Tres Caídas que colabora en esta pastoral y con los Padres Trinitarios, que este años celebran 50 años como capellanes de la prisión de Algeciras, en la Piñera, primero, y en Botafuegos después. La sintonía con los internos se manifestó en algunas expresiones espontáneas como el canto de dos saetas de las que había hablado el pregón.
Junto a los internos y el pregonero asistieron el nuevo director del Centro Penitenciario, Andrés Enríquez Narváez, acompañado de otros subdirectores y funcionarios; el subdelegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar, Francisco Javier Rodríguez; la delegada territorial de salud y consumo, Eva Pajares; el presidente del consejo local de hermandades y Cofradías, Manuel Delgado; el Hermano Mayor de la Venerable y Trinitaria Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, María Santísima de la Trinidad y San Juan de Mata, Juan Carlos Moreno, un buen grupo del equipo de gobierno municipal, voluntarios de pastoral penitenciaria y de la hermandad y el capellán. Con la música acompañaron el violinista Daniel Valencia y el saetero Manuel Ortega.
Este acto se enmarca dentro de los actos de Cuaresma entre los que han celebrado una Eucaristía de la Misericordia presidida por el P. Miguel Ángel Ventura o confesiones de los internos.
En el cuarto domingo de Cuaresma, domingo de laetare o de la alegría, se celebraba el Día del Seminario, este año bajo el lema «Levántate y ponte en camino».
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, presidió la Eucaristía a las 12 horas, en la S. I. Catedral de Jaén, donde confirió el Ministerio del Lector al seminarista Fernando Ruano. Concelebraron, además, algunos formadores del Seminario, el Vicario Episcopal de Jaén y Mágina y algunos Canónigos de la Catedral.
Asimismo, los seminaristas, los familiares, amigos y miembros de su comunidad parroquial de Arjonilla, quisieron acompañar al Seminarista en este paso que le acerca más al sacerdocio y consolida su vocación.
Las lecturas estuvieron participadas por familiares y seminaristas. Las ofrendas y oración de los fieles, también, fueron participadas por familiares y amigos. Y la capilla musical corrió a cargo de la Cantoría de Jaén.
Tras el Evangelio, proclamado por el Rector, D. Juan Francisco Ortiz, Fernando fue llamado para presentarse ante el Pastor diocesano.
Homilía Don Sebastián quiso iniciar su homilía haciendo referencia al domingo de laetare. “Nos encontramos en mitad de la Cuaresma. Hoy, la Iglesia rompe, hasta cierto punto, su austeridad y manifiesta la alegría que siente, por comenzar a vislumbrar la proximidad de las fiestas pascuales. A este domingo se le llama “Domenica Laetare”, domingo de la alegría. Este tono festivo nos quiere animar a seguir andando nuestro camino cuaresmal hacia Jerusalén, donde contemplaremos, donde viviremos el sacrificio redentor de Cristo”. Y haciendo referencia al Evangelio añadió: “Para ello, estamos avivando nuestra fe. El camino del creyente es un camino largo y difícil. El ciego de nacimiento nos recuerda que el camino del creyente es un camino duro y oscuro, pero Cristo nos lo ilumina”. “Nuestra alegría es el don recibido en nuestro Bautismo, y que nos disponemos a renovar esta Pascua, es el don de la fe, la luz que ilumina nuestra vida, nuestra historia, nuestro ser, nuestro mundo, lo que da sentido a nuestra vida… lo que ilumina y nos hace vivir con entereza y fortaleza”.
Asimismo, el Pastor diocesano dirigiéndose al seminarista le dijo: “Querido Fernando, hoy das un paso más en tu camino de entrega para ser totalmente luz para los demás: ¡ser sacerdote! El Señor te llama a una madurez de fe muy especial, de hecho, hoy te confiere, a través de la Institución del Ministerio de lector, una capacidad que te va llevando a una profunda intimidad con Él, porque quiere configurarte con Él. El Señor te quiere a ti, se fía de ti, te capacita y te envía porque te ama. Hoy das un paso más para una unión mucho mayor que ya te deja atisbar”. Del mismo modo quiso agradecer su respuesta. “Gracias, querido hijo, por la respuesta que das a la gracia, que hace posible que se cumpla el plan que tiene Dios sobre ti. Ten presente que el ministerio que se te confía denota un trato de predilección para contigo. Ser lector implica dejarse asumir por la Palabra, no pretender dominarla. Desde una postura de humildad, deberás acercarte a ella con sobrecogimiento, pidiendo al Espíritu Santo que la encarne en tu vida. Date cuenta de que la Palabra no es algo sino Alguien, una Persona divina que quiere darse a conocer a los hombres a través de tu vida”.
Además, el Obispo quiso animarle a vivir siempre de cara a Jesucristo cuidando la oración. “Vive siempre de cara a Jesucristo, cuidando la intimidad en la oración, pidiéndole que te explique el sentido de las palabras que meditas y predicas. Mira a la Virgen María, tenla como referente en tu vida, pues Ella es modelo para quien ha sido escogido para “meditar asiduamente la palabra, ser penetrado y transformado por ella”, siendo dócil al Espíritu Santo, conservándola en tu corazón”.
Finalmente, Don Sebastián culminaba pidiendo a la Virgen María que “nos ayude a ser sal y luz en medio del mundo, verdaderos testigos de la Palabra de Dios encarnada y proclamada como “Camino, Verdad y Vida” para nuestra salvación”.
Tras la predicación, Fernando Ruano se presentó ante el Prelado y se arrodilló ante él, para recibir de sus manos el libro de la Sagrada Escritura, signo del ministerio conferido. A continuación, la Santa Misa continuó como de costumbre.
Al finalizar, el seminarista, los formadores y el Obispo se hicieron una foto a los pies del altar. Para después hacer otra con la familia de Fernando. Un momento que culminaba con el abrazo de Don Sebastián al seminarista y un emotivo aplauso.
Ya en la Sacristía, se fotografiaban la comunidad del Seminario, los miembros del Cabildo Catedral y el Obispo.
Finalmente, Don Sebastián pudo saludar y departir con los familiares de Fernando y algunos miembros de la Cantoría de Jaén, a quienes quiso felicitar.