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Recuerda cómo fue la ofrenda de Unicaja Baloncesto ante la Patrona tras ganar su última copa

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NoticiaPodcasts diocesanos

Eduardo Chirinos, sacerdote en la parroquia de la Victoria, junto a Antonio Márquez, en los estudios de la Delegación de Medios // E. LLAMAS

Publicado: 24/05/2024: 62

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Victoria, Gloria a Ti

El sacerdote de la Victoria Eduardo Chirinos y el hermano mayor de la Hermandad de al Victoria, Fernando Orellana, recibieron al Unicaja Baloncesto en el Santuario de la Patrona en la ofrenda que hicieron ante la Virgen de la Victoria, tras ganar su última copa europea, la BCL. Aquí pueden escuchar el podcast.

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La rehabilitación de la ermita del Carmen de la Cala del Moral continúa a buen ritmo

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En la mañana del viernes 24 de mayo se ha realizado una visita a las obras de rehabilitación de la ermita de Ntra. Sra. del Carmen de la Cala del Moral en la que han participado el delegado de Economía de la Diócesis, Rafael Carmona; el teniente de alcalde del Ayuntamiento del Rincón de la Victoria, Antonio Fernández Escobedo; el párroco, Antonio Prieto; el asesor jurídico de la Diócesis, Javier Arcas; y el asesor técnico director de las obras, Pablo Pastor.

Según relatan desde la dirección de obra, «fue alrededor del año 1840 cuando se empezó a formar el núcleo de la Cala del Moral. Inicialmente, se construyó la venta «la Tuerta» y, seguidamente, se fue roturando la tierra, se cultivó uva moscatel y se establecieron puntos de salazón para el pescado. En estos primeros años de historia se construyó la ermita del pueblo y, el día 2 de diciembre de 1860, el canónigo lectoral Vicente Tudela y Bayo, la bendijo. De planta de cajón, se cubre mediante una sencilla cubierta de madera de par y nudillo con tirantes. A la izquierda en la cabecera se adosa la sacristía que se cubre mediante cubierta aun agua de madera de tipo colgadizo».

El presupuesto de las obras asciende a 260.000 euros de los que, por el momento, el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria se ha comprometido a aportar 120.000. La empresa que se encarga de la rehabilitación es Inalsur SL.

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Comentario en texto al Evangelio del sacerdote Rafael Caro

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El sacerdote y profesor de los Centros Teológicos Diocesanos Rafael J. Caro ayuda a profundizar en el Evangelio de hoy, 26 de mayo, Solemnidad de la Santísima Trinidad (Mt 28,16-20)

Celebramos la confesión de nuestra fe en un solo Dios en Tres Personas. Si repasamos el Nuevo Testamento nos podemos dar cuenta de que nos presenta a un Dios único y al propio tiempo distinto, un Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es más, somos bautizados, celebramos, bendecimos… en el nombre de este Dios Trino.
A lo largo del año litúrgico se profundiza en este misterio que se hace sencillo si lo contemplamos a la luz de la enseñanza del mismo Jesucristo. Jesús nos ha revelado a un Dios que se nos ha mostrado como Padre, que nos ha dado la vida por amor y que cuida de nosotros como hace un padre por sus hijos. Recordemos la parábola del Padre misericordioso. Este mismo Jesús, el Hijo de Dios, nos ha enseñado con sus palabras y obras a trabajar por instaurar el Reino de Dios y su justicia ya en este mundo. Pero, sobre todo, un Hijo de Dios que nos ha salvado con su vida, su muerte y su Resurrección. Un Jesús que promete que no dejará solos a sus discípulos con la presencia y fuerza constante del Espíritu Santo. Por último, esta fe en la Trinidad es una invitación a vivir la fe desde la comunidad, como comunidad es el mismo Dios. La Trinidad no es sólo lo que Dios es para sí mismo, sino lo que ha querido ser para nosotros. Nos invita a construir comunidad sabiendo que nos une la misma fe. Desde esa unidad, la Iglesia debe presentar al mundo ese Dios que se manifiesta en el Amor del Padre, en el ejemplo de vida del Hijo y en la fuerza del Espíritu. Que la señal de la cruz, símbolo de la fe, sea señal del amor fraterno y manifestaciónde Dios en nuestro mundo.

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ESPEJO ANDALUCÍA, 24 de mayo de 2024

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Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: El Espejo Andalucía.

Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagonizada por las 10 diócesis de la Comunidad Autónoma: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Guadix, Huelva, Jaen, Jerez, Málaga y Sevilla.

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Las monjas de Belorado

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Lo que ha ocurrido en Burgos, en el Monasterio de las Clarisas de Belorado, es un exponente máximo de la desafección y rechazo a la figura del Papa, concretamente desde Juan XXIII. También una toma de postura ante la Iglesia Católica. No es nuevo.

Más allá de la complejidad de la historia que contiene elementos que hacen que parezca una bufonada el relato de pretendidos tintes evangélicos y eclesiásticos, nos encontramos con una situación que, particularmente, causa dolor. Mucho. Entiendo que, en la Iglesia Católica, haya diversidad de miradas y carismas en una u otra posición más o menos definida. Pero de ahí a romper con la comunión, a negar la acción del Espíritu Santo en la elección de Papa desde 1958, año en que falleció Pío XII, me parece de tal soberbia que solo la incultura y falta de formación eximirían de la gravedad moral de la decisión tomada.

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La beatificación del padre Torres Padilla será el 9 de noviembre en la Catedral de Sevilla

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La beatificación del padre Torres Padilla será el 9 de noviembre en la Catedral de Sevilla

El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, ha anunciado la fecha de la ceremonia de beatificación del venerable padre José Torres Padilla, cofundador de la Compañía de la Cruz junto a Santa Ángela de la Cruz. La Catedral de Sevilla acogerá este acto solemne el sábado 9 de noviembre de 2024, y será el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, quien presida la Eucaristía.

El arzobispo participó esta tarde en la oración comunitaria de Vísperas e impartió la bendición con el Santísimo Sacramento. Tras la oración se dirigió a las hermanas leyendo el texto de la carta recibida este martes del Dicasterio para las Causas de los Santos. El texto que leyó fue el siguiente: “El Santo Padre ha concedido que el rito de beatificación del venerable José Torres Padilla tenga lugar el 9 de noviembre de 2024 en Sevilla. Representante del Sumo Pontífice será el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos”.

Monseñor Saiz manifestó que este anuncio es “una gran alegría para la Compañía de la Cruz, para nuestra Archidiócesis de Sevilla y para la Iglesia Universal”.

Resulta significativo que el anuncio de esta beatificación coincide con la festividad de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote. Además, la beatificación se celebrará cuatro días después de la festividad de Santa Ángela de la Cruz.

 

 

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Jesucristo sacerdote “Con amor de hermano…”

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Jesucristo sacerdote
“Con amor de hermano…”

Terminado el tiempo pascual, vienen algunas fiestas que prolongan la figura de Cristo
en distintos aspectos. El jueves después de Pentecostés, la fiesta de Jesucristo sumo y
eterno sacerdote, para percibir la grandeza y la belleza de su sacerdocio.
El sacerdote es el mediador entre Dios y los hombres. En todas las religiones y culturas
religiosas, la figura del sacerdote en esencial, porque el acceso a Dios no es directo y
necesita por tanto de mediación. Cuando llega Jesús, rompe todas las barreras y nos
concede a todos el acceso directo a Dios, que el mismo Jesús nos revela como Padre,
Hijo y Espíritu Santo.
Jesucristo es el sacerdote perfecto, porque no sólo une a los hombres con Dios y a Dios
con los hombres, sino que él mismo es Dios y es hombre, dos naturalezas unidas en la
misma y única persona. Y es la víctima perfecta, no ya de algo exterior, sino ofreciendo
su propio corazón, su propia existencia. El sacrificio de Cristo es la ofrenda de su
propia vida. Y lo ha hecho una sola vez para siempre, de manera pluscuamperfecta.
Unidos a Jesucristo, todos tenemos acceso directo a Dios, el Padre de Jesucristo, porque
Dios ha venido a vivir en nuestra alma como a un templo, y nos ha hecho hijos en el
Hijo y herederos con él de la vida eterna. En este sentido, todos somos hechos
sacerdotes por el bautismo, y no necesitamos más mediación que la del mismo
Jesucristo, que nos va haciendo ofrenda permanente por el Espíritu Santo derramado en
nuestros corazones. Unidos a él, somos sacerdotes con él, ofrecemos nuestra vida con él
y lo vamos haciendo progresivamente a lo largo de toda nuestra existencia.
Para prolongar esa presencia personal de Cristo en medio de su pueblo, “con amor de
hermano [Jesucristo] elige a hombres de este pueblo, para que por la imposición de las
manos participen de su sagrada misión”. Estos son los sacerdotes ministros. No
sustituyen a Jesucristo, sino que lo hacen presente eficazmente. Reciben esta
capacitación no como una ampliación del bautismo, sino por un sacramento nuevo y
distinto, el sacramento del Orden. De manera que Cristo ha fundado su Iglesia con estas
colaboraciones, sin las cuales no habría Iglesia. Sin sacerdote no hay Eucaristía, sin
sacerdote la presencia de Cristo queda como desdibujada y evaporada. Por eso,
necesitamos sacerdotes ordenados.
Celebrar a Jesucristo sacerdote en este jueves posterior a Pentecostés, nos invita a
contemplar a Jesucristo en toda su perfección, en su ser y actuar como sacerdote en
favor de su pueblo, porque “él ha conferido el honor del sacerdocio real a todo su
pueblo santo”. Y al mismo tiempo, nos invita a agradecer que haya querido hacer
partícipes de su sagrada misión a los sacerdotes ministros ordenados.
La fiesta de Cristo Sacerdote es una fiesta sacerdotal, de todo el pueblo cristiano y
especialmente de los sacerdotes ordenados para servir a la Iglesia. Nos reunimos los
sacerdotes para celebrar a Cristo y agradecerle que nos haga partícipes de su sacerdocio.
En mis bodas de oro como sacerdote ordenado, dad gracias conmigo por este gran
regalo de Dios a mí y a su Iglesia. Y pidamos por todos los sacerdotes ordenados, para
que el Señor nos mantenga fieles a esta vocación. San Juan de Ávila repetía que la

reforma de la Iglesia vendrá por la santidad de los sacerdotes y el fervor de los
Seminarios. Enfilados hacia la santidad, no decaigamos en este santo propósito, porque
la Iglesia lo necesita hoy más que nunca. Oremos por nuestros sacerdotes y por los que
se preparan a serlo, particularmente los diáconos que serán ordenados el próximo 29 de
junio en Córdoba.
Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

“Que nuestra Iglesia de Granada tenga un nuevo Pentecostés”

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Homilía en la Eucaristía de la Solemnidad de Pentecostés, celebrada en la S.A.I Catedral el 19 de mayo de 2024. 

Queridos sacerdotes concelebrantes;
querido Hermano Mayor y Junta de Gobierno de la Hermandad del Santo Sepulcro y de la Soledad, que celebráis vuestro Centenario;
queridos confirmandos del Colegio Sagrada Familia y de la comunidad cristiana de Fe y Vida;
queridas Hermanas de la Pureza de María, que regentáis el Colegio;
queridos padres y padrinos, catequistas, profesores, amigos:

Os habéis dado cita en esta Catedral, que simboliza la Iglesia particular de Granada. En este bello templo, que ya tiene a sus espaldas 500 años, y que es el testigo de la fe y de la religiosidad de nuestra Iglesia de Granada.

Y es maravilloso veros aquí, lleno este templo, representando cada uno vuestras realidades eclesiales, que, como nos ha dicho el apóstol en la Segunda Lectura, “hay un único Señor, un único Espíritu”. Cada uno en la diversidad de carismas, en la diversidad de funciones, formamos el cuerpo de la Iglesia. No cada uno por su lado. No somos unos contra otros, sino esa riqueza maravillosa que el Espíritu Santo ha hecho crecer a la Iglesia, se hace presente esta mañana no sólo en el ministerio de los sacerdotes, el carisma de la congregación religiosa y, al mismo tiempo, de las iniciativas cristianas, queridos jóvenes que os acogen; sino también en la religiosidad popular, en la piedad popular, que mantiene la fe en nuestro pueblo y representado en estas Imágenes preciosas. En esta Soledad, ante la que rezó Juan Pablo II. Esta bella Soledad de José de Mora, que preside este paso procesional con Cristo en su regazo, está sobre la urna. Es esa representación de Granada también que mira a la Virgen como algo suyo, pero, al mismo tiempo, siempre con ella miramos a Cristo. Y ese Cristo sufriente es el que representa, al mismo tiempo, una humanidad dolorida, una humanidad sufriente, y nos hace mirar inseparablemente de ese amor a Cristo, el amor al prójimo. Esta es la fe de Granada. Esta fe que se hace Eucaristía. Esta fe que se expresa en la adoración de Jesús real y verdaderamente en la Eucaristía que saldrá a nuestras calles dentro de pocos días.

Y esta fe de nuestro pueblo, heredada de nuestros mayores, transmitida por vuestros padres, por vuestras abuelas y abuelos, por vuestros profesores, por vuestras religiosas y religiosos, por vuestras hermandades y cofradías. Y ahora, en concreto, esta Hermandad que celebra su centenario, se hace hoy presencia y vida en vosotros, queridos jóvenes, que vais a recibir el Sacramento de la Confirmación, el Sacramento del Espíritu Santo, en esta fiesta en que le rendimos realmente culto, porque Él es Dios. “Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida”, decimos. Porque Él es el que da la vida a la Iglesia, es el que nos ha transmitido Jesucristo, que en el texto del Evangelio que hemos escuchado nos lo presenta el evangelista San Juan precisamente en el día de la Resurrección, soplando sobre sus discípulos el Espíritu Santo y cambiando aquellos apóstoles de cobarde que se encierran por miedo a los judíos en testigos intrépidos de Jesucristo.

Lo hemos escuchado también en la Primera Lectura, en que Jesús después de ascendido a los cielos, envía su Espíritu, reunidos con María, la Madre de Jesús. Y en forma de lenguas de fuego, cambia a aquellos apóstoles en auténticos anunciadores del Evangelio. Porque, queridos hermanos y hermanas, el Espíritu Santo es el que nos cambia, el que nos hace ser buenos, el que nos hace ser santos, el que nos hace parecernos a Jesucristo. No podemos decir ni tan siquiera “Jesús es el Señor -nos dice la Escritura santa- si no es por el Espíritu”. “No podemos invocar a Dios si no es porque el Espíritu Santo con gemidos inefables clama dentro de nosotros”. Ese Espíritu que nos hace hijos e hijas de Dios y que, como nos dice el Apóstol, en nosotros hace que hagamos esa invocación que es la propia de los cristianos: “Abba, Padre”. Dirigirnos a Dios como Padre.

Queridos hermanos y hermanas, el Espíritu Santo, la tercera persona de la Santísima Trinidad, es Dios como el Padre y el Hijo en una unidad de naturaleza y trinidad de personas. Y no es un jeroglífico, no es un problema matemático; es una cuestión de fe. Como decía san Juan de Ávila, cuya fiesta hemos celebrado este año, Dios, que es Amor -el Padre-, envía amor, predica amor, mejor dicho, Jesucristo, el Verbo de Dios hecho carne. Y envía amor: el Espíritu Santo. Como nos dice San Pablo, “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado”. Es decir, lo que hace grande al hombre, lo que hace agradable ante Dios, el amor, lo que nos hace felices, ha sido puesto en nuestros corazones por el Espíritu Santo. El amor del Padre y el Hijo. Luego, el Espíritu Santo no es algo etéreo, no es una idea. Como no es Cristo una idea. Como no es Cristo un muerto ilustre. Como no es Cristo un personaje que se nos pierde en la noche de los tiempos, sino alguien que está vivo, que ha resucitado y nos da su Espíritu y se hace presente en nosotros.

Ahora, queridos hermanos, nosotros no podemos estar encerrados. La Iglesia no puede estar encerrada. No podemos tener en una vida cristiana que se reduzca al interior de los templos, o tan privada, tan privada, que no nos atrevemos ni imponérnosla a nosotros mismos, o sólo una temporada al año o sólo una época en la vida, o sólo cuando nos van las cosas mal y “nos acordamos -como dice el refrán- de santa Bárbara cuando truena”; sino que tenemos que ser coherentes con nuestra fe. Tenemos que vivir de acuerdo con lo que creemos. Por eso, Jesús une el envío del Espíritu Santo a la misión, al anuncio.

Y no podemos anunciar a Jesucristo sólo de palabras. No podemos quedarnos con un cristianismo privativo, para mí. Sino que lo tengo que manifestar en mis obras, en respeto exquisito a lo que piensan los demás. Y vosotros, queridos jóvenes, que os vais a confirmar, vais a recibir de manera especial el Espíritu Santo, lo mismo que ocurrió en Pentecostés, que ahora, de otra forma, sin ser nada llamativo, sino en vuestro corazón, en vuestra alma, vais a recibir el Espíritu Santo a través de este pobre obispo, sucesor de aquellos que estaban allí, y que se nos ha transmitido por vía ininterrumpida hasta llegar a vuestro obispo, o ante cualquier Obispo ordenado en la Iglesia Católica.

Queridos hermanos, tenemos que dar testimonio de Jesús. Y testimonio con nuestra vida. Dicen que las palabras mueven y los ejemplos arrastran. Que el mejor predicador es Fray Ejemplo. Pues, eso es lo que se espera de los cristianos. Eso es lo que se va a esperar de vosotros con los dones que os va a dar el Espíritu Santo. Ese don de ciencia, sabiduría, consejo, fortaleza, piedad, temor de Dios, de entendimiento para ser cristianos coherentes, ser cristianos cabales. Ahora, en medio del estudio, en medio del trabajo, en medio de la diversión, en medio de vuestros afanes, con coherencia de vida, como cristianos adultos que habéis hecho un proceso de formación seria, que no basta con lo que uno recibió en la Primera Comunión. No basta, queridos hermanos, con el “Jesusito de mi vida” para los problemas de la vida, sino que hay que tener presente qué me pide Jesús. Y para eso hay que conocer el mensaje de Jesús, el Evangelio. Que no puede estar en la estantería.

Queridos hermanos, tenemos que recuperar un cristianismo más vivo. Queridos hermanos de la Hermandad del Santo Sepulcro y de la Soledad. Por eso quiero, por eso queremos los obispos de Andalucía que en las Hermandades y Cofradías se pueda tener una formación a la Confirmación con la iniciación cristiana. Para ser cristianos coherentes, no basta con poner la medalla, no basta con apuntarse a la Hermandad. Y esto es para todos. No es que os lo diga a vosotros solo, queridos amigos. Estoy muy contento de que estéis aquí celebrando este centenario, para que las hermandades, que nacen de esa religiosidad de nuestros mayores que habéis conservado vosotros en esta centuria, sea transmitida a tantos jóvenes. Y no sólo para salir el paso y llevarlo como costalero, sino para testimoniarlo después, para decir con orgullo ‘soy de tal hermandad, soy del Santo Sepulcro’. Pero, mostrarlo después en las obras, en la vida y sea realmente una fraternidad, una hermandad, una ‘cofratis’, una unión de hermanos. Y hagamos así una mejor Granada, una mejor sociedad.

Queridos hermanos, a eso estamos llamados y esta es la revolución que produjo el Espíritu Santo. Y por eso, salieron a la calle. Y por eso, todos los que lo escuchaban se quedaron admirados y eran partos, elamitas, habitantes de Mesopotamia, de Ponto. Es decir, la universalidad de la Iglesia. Por eso, todo el mundo tiene cabida en nuestras filas.

Queridos hermanos y hermanas, vamos a dar este paso, vamos a vivir, como decíamos al principio, en la oración colecta, que se produzca en nosotros los prodigios renovados que se produjeron a los inicios de la predicación evangélica. Vamos a hacer que nuestra Iglesia de Granada tenga un nuevo Pentecostés. Con esta conjunción de educación, caridad, piedad popular. Para que se note realmente este sentido de una Iglesia que sale a la calle; que sale a la calle unida en la Magna, que no es sólo una procesión, sino que es la conjunción de una Iglesia viva, de una Iglesia que hace creíble el mensaje de Jesucristo.

Que el Espíritu Santo nos llene con sus dones, porque estamos necesitados ciertamente. Porque sin Él nada podemos. Que la Virgen Santísima de la Soledad, ante la que rezó el Papa Santo, Karol Wojtyla, Juan Pablo II, aquí, ante esa gran manifestación de fe en el campo de la Feria (me parece que fue); que de allí venga también para nosotros esa mirada de la Virgen que nos mire y en nosotros contemple Jesús, que queremos ser luz y vida para Granada.

Así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

19 de mayo de 2024
S.A.I Catedral de Granada

La Catedral de Jaén recupera sus vidrieras originales tras casi dos años de restauración

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La restauración de un conjunto de 42 vidrieras de la Catedral de Jaén ha culminado dos años después de iniciarse el proyecto, impulsado por el Cabildo Catedralicio, para reparar los daños constatados en estos bienes, datados entre los siglos XVI y XX. El consejero de Turismo, Cultura y Deporte, D. Arturo Bernal, ha visitado este jueves la Catedral junto al Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico, el delegado del Gobierno en la provincia, D. Jesús Estrella, y el deán de la Catedral, D. Francisco Juan Martínez.

Bernal ha resaltado que “la profunda restauración ha devuelto la luz original a la Catedral, devolviendo el esplendor a una de las joyas renacentistas de España”. En este sentido, ha agradecido “la excepcional labor que realiza la Iglesia Católica para la preservación de nuestro patrimonio histórico, artístico y documental. Un patrimonio ingente, con representaciones muy importantes en toda Andalucía, que constituye una parte fundamental del acervo y la tradición cultural de nuestra tierra, que los andaluces y andaluzas sienten suyo”.

El Cabildo de Jaén, como promotor, solicitó en agosto de 2022 a la Junta de Andalucía la intervención en las vidrieras que se en­cuentran en la nave sur, fachada del altar mayor, nave norte, fachada principal, cimborrio, pudridero, senti­nis, zona de museos y en la Iglesia del Sagrario. El proyecto presentado documentaba los principales daños que se habían constatado, como fracturas de vi­drios, deformaciones y carbonatación de los plomos, deformaciones y oxidación de los bastidores, varillas de sujeción y demás elementos de hierro. Además, se encontraron deposiciones de suciedad de diversa índole en ambas caras de los paneles y se habían producido pérdidas de las capas pictóricas, de paneles completos y pérdida generalizada de material de sellado y añadidos discordantes.

La ubicación propia de los vitrales en un ambiente con gran exposición a los agentes atmosféricos, en especial fuertes vientos, había provocado un deterioro que suponía un grave peligro para las personas, así como para la preservación del inmueble. Finalmente se ha actuado sobre el conjunto de 42 vidrieras, 14 de las cuales corresponden a las coloreadas instaladas entre 1911 y 1942.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto desde el punto de vista histórico-artístico es la descripción por tipología y autores. Así, las vidrieras translúcidas (compuestas por vidrios emplomados) co­rrespondientes al gusto clasicista de los siglos XVI al XVIII serían de Pedro Sol (vidriero madrileño) y Juan González, otorgándole una singular claridad. El programa decorativo de las vidrieras de la Catedral se inicia en 1910 gracias a un sistema de donaciones, recogido en el Libro de Actas del Cabildo Catedralicio. A finales del S XIX se contextualizan las operaciones de oscurecimiento, que van desde la ubicación de cortinajes en diferentes vanos a la implantación de un nuevo programa de vidrieras figurativas coloreadas realizados por la talleres de Maumejean y La Venenciana, en cabecera, pies, y sendas fachadas del crucero. En 1942 se sucederían las 3 presentes sobre el altar de la Iglesia del Sagrario. El pro­yecto profundizaba en estos cuatro talleres vidrieros, que son los que participaron a lo largo del tiempo en la decoración de los huecos del templo

La intervención ha estado tutelada por un equipo multidisciplinar, destacando las tareas de emba­laje y desmontaje en los casos necesarios para restauración en taller del vidriero en Málaga, o la investiga­ción histórico-documental realizada en torno a la vidriera de la Asunción ubicada en el brazo norte del cru­cero, que concluía con las claves formales de los elementos figurativos perdidos en paneles centrales y co­ronación de la vidriera, referidos a la marquesa que la donó.

Una construcción de varios siglos

La Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen está inscrita en el Catálogo de General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento, recogido en el Decreto de 3 de junio de 1931, por el que se declara Monumento Histórico-Artístico con carácter nacional la Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen. Está dedicada a la Asunción de la Virgen desde la consagración de la antigua Mezquita Mayor de la ciudad musulmana en 1246, tras la conquista de la misma por el rey santo Fernando III de Castilla.

La Catedral actual, cuya construcción se prolongó durante varios siglos, fue concebida en el siglo XVI para sustituir el anterior templo gótico. Destacan su sala capitular y su sacristía, obra cumbre de Andrés de Vandelvira, y una de las obras más importantes del renacimiento español; su fachada principal, una de las principales obras del barroco español; así como el coro neoclásico, debido a su belleza y al gran número de sitiales que lo convierten en uno de los más grandes de España. En su interior se custodia, entre otras obras de arte y objetos religiosos, la reliquia del Lienzo del Santo Rostro, que se expone a veneración pública de los fieles todos los viernes.

El Obispo ha querido agradecer la intervención de la Junta de Andalucía, “ya que sin su colaboración no hubiera sido posible llevarla a cabo”. En este sentido, el Prelado jiennense ha expresado: “Gracias a la intervención de la Junta de Andalucía. Quiero, en esta mañana, agradecer a la Junta, en la persona del Consejero de Turismo, Cultura y Deportes, su apuesta decidida por el monumento, me atrevo a decir, más querido y más significativo de Jaén.

La renovación de estos vitrales hace que nuestro patrimonio cobre más valor, y que recupere su esplendor, ya que el paso del tiempo y las inclemencias del exterior habían llevado a estas vidrieras a sufrir mucho”. Para añadir, “Gracias a los que al equipo multidisciplinar que han hecho posible esta gran restauración: al personal especializado de la Junta de Andalucía. Al taller vidriero de Málaga, a los técnicos, a la empresa constructora Calderón y hasta la última persona que ha contribuido a recuperar estas vidrieras”.

Después de atender a los Medios de Comunicación, las autoridades han girado visita por el primer Templo de Jaén donde han comprobado el resultado de la intervención, que ha sido explicada de forma pormenorizada por los técnicos. Antes de concluir su visita, el Consejero ha firmado en el libro de honor de la Catedral, en el que ha agradecido “la visita de un templo que sirvió de modelos para las catedrales del nuevo mundo”. Del mismo modo, ha definido la Catedral de Jaén como “templo de luz, en un día en el que se hizo nuevamente la luz, con mi reconocimiento a la labor de la Iglesia católica, no solo en la tutela de los fieles sino en la del patrimonio histórico artístico que durante muchos años ha acometido con la ayuda de Dios”.

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Pedro Soler, mártir franciscano, será el primer santo lorquino

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El obispo pide que las iglesias de la Diócesis toquen las campanas esta tarde, a las 19:00 horas, con motivo de la próxima canonización del beato Pedro Soler.

El Papa Francisco ha aprobado hoy la canonización del beato Pedro Soler, OFM, natural de Lorca. Así queda patente en el Boletín de la Santa Sede publicado esta mañana, que recoge que el Santo Padre ha aprobado hoy los votos favorables de la Sesión Ordinaria de los padres cardenales y obispos para la canonización de los beatos Emanuele Ruiz y siete compañeros de la Orden de los Hermanos Menores, mártires de Damasco en 1860, entre los que se encuentra el franciscano y misionero Pedro Soler. También se convocará un consistorio para la canonización de los beatos Giuseppe Allamano, Marie-Léonie Paradis, Elena Guerra y Carlo Acutis.

La canonización tendrá lugar en 2025, con motivo del Jubileo que la Iglesia universal celebra ese año en Roma. «Es una noticia gozosa y extraordinaria para la Diócesis de Cartagena; damos gracias a Dios por este primer santo de Lorca», así celebra el obispo de Cartagena, Mons. José Lorca Planes, la canonización de este mártir franciscano.

El obispo, además, propone a todas las parroquias y comunidades que esta tarde, a las 19:00 horas, toquen las campanas de las iglesias «para dar gloria a Dios y bendecirle por esta noticia, que sin duda es un acontecimiento eclesial, universal y gozosísimo».

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