27 jiennenses participan en una nueva tanda de Cursillos de Cristiandad en la Yedra

Diócesis de Jaénhttp://diocesisdejaen.es/
La diócesis de Jaén es una iglesia particular española sufragánea de la archidiócesis de Granada. Sus sedes son la Catedral de la Asunción de Jaén y Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza.

Del 8 al 11 de octubre se ha celebrado en la Casa de Espiritualidad San Juan de Ávila de la Yedra el Cursillo de Cristiandad N.º 326 de Jaén, el cuarto en esta nueva etapa que estamos viviendo.

En este Cursillo, al que hemos bautizado como “Cursillo del Amor de Dios y la alegría”, hemos participado un total de 27 personas, jóvenes la mayoría de ellos.

“Cuando dos o más personas se reúnen en mi nombre, allí estoy yo…” (Mt. 18,20). Y verdaderamente así es…

Decir que este cursillo ha sido un regalo del Señor es decir poco. Intentar describir lo que ha sido y hemos vivido en estos tres días es casi imposible, porque cuando se está lleno de gozo, confiado en los brazos de Dios y amados por Él, parece que solo se puede sentir… sentir un consuelo tal que sobran palabras.

En este Cursillo hemos sentido la presencia y cercanía de un Dios Padre misericordioso que nos quiere con locura y nos espera a todos, a los que lo tienen presente cada día, a los que se acuerdan de vez en cuando y también a los que no recordaban cuánto tiempo hacía que no recibían su abrazo de misericordia.

En estos días hemos descubierto en Cristo el camino de la vida, en el que todos somos iguales, pero distintos en nuestras necesidades y que necesitamos experimentar el amor de Dios cada día. Decía el Papa Benedicto XVI: “Abrid vuestros corazones a Dios, dejaros sorprender por Cristo <<Dadle el derecho a hablaros>>… Presentad vuestras alegrías y penas a Cristo” y continuaba diciéndoles: “porque la felicidad que buscáis, la felicidad que tenéis derecho de saborear, tiene un nombre, un rostro, el de Jesús de Nazaret, oculto en la Eucaristía”. Hemos sentido la alegría de descubrir como Cristo nos ama, como somos y lo que somos.

En los testimonios de la ceremonia de clausura las palabras más repetidas fueron: “Alegría” y “Me siento amado”. En sus caras veíamos el rostro alegre y feliz de una iglesia que se sustenta en el Amor.

En la misma  estuvimos acompañados por un numeroso grupo de cursillistas de nuestra Diócesis y de la Diócesis de Córdoba, presididos por  el Vicario de Evangelización, D. Juan Ignacio Damas López, que en nombre de nuestro Obispo , nos alentó a vivir un “cuarto día” lleno de esperanza y confiados en que nunca vamos a volver a estar solos. Queremos agradecer a D. Amadeo el cariño que tiene hacia nosotros y que haya hecho posible que el MCC sea una realidad hoy en nuestra Diócesis.

A nosotros solo nos queda decir como Santa Ángela de la Cruz: “Que Dios se lo pague a Dios”.

Movimiento Cursillos de Cristiandad Jaén

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