«El eclipse será un momento único para ver lo pequeños que somos y lo grande que es Dios»

Diócesis de Málaga
Diócesis de Málagahttps://www.diocesismalaga.es/
La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

Desde Congosto de Valdavia, pequeña localidad palentina de 100 habitantes, lugar privilegiado para ver el eclipse de esta tarde, el astrofísico malagueño del Instituto de Astrofísica de Andalucía Alberto Castro Tirado reflexiona sobre la trascendencia de este acontecimiento único y sobre cómo la contemplación de la belleza del cosmos puede ser un medio para acercarnos a Dios.

«El eclipse será un momento único para ver lo pequeños que somos y lo grande que es Dios»
Alberto J. Castro Tirado

¿Dónde se encuentra y por qué ha elegido este lugar para presenciar el eclipse?

Estoy en un pueblecito de unos 100 habitantes de la provincia de Palencia, Congosto de Valdavia. He venido a la casa donde el padre Laureano Manrique, Agustino, que durante tantísimos años estuvo en Málaga y falleció hace dos años, pasaba sus vacaciones de verano. Como antiguo alumno de él, en el colegio de Los Olivos, para mí es un motivo de doble satisfacción. Por un lado, estar aquí me permite recordarlo. Le tenía muchísimo cariño y éramos muy cercanos, así que estar en este lugar me hace pensar en él y en todo el bien que me hizo. Y, por otro, tengo la oportunidad de presenciar un eclipse total de Sol.

¿Qué significa para usted poder vivir este fenómeno desde aquí?

Es una experiencia extraordinaria. El eclipse total se puede observar en una franja de unos 300 kilómetros de ancho que atraviesa la Península desde Galicia hasta el Levante, y también alcanza las Baleares. Aquí estamos muy cerca del centro de esa franja de totalidad.

Aunque en Málaga no se podrá ver como eclipse total, sí se verá un eclipse parcial con el Sol cubierto aproximadamente en un 95 por ciento. Para quienes no han podido desplazarse desde Málaga, esto es una especie de aperitivo de cara al gran eclipse del año que viene, el 2 de agosto de 2027, que tendrá unas condiciones mucho más favorables.

El eclipse nos hace comprender que estamos aquí de paso y que existe una trascendencia más allá de esta vida terrenal. Es una experiencia que puede tener ese componente espiritual independientemente de que uno sea científico o no.

¿Qué es lo que hace tan especial a un eclipse total de Sol? 

Presenciar la fase de totalidad es algo único. Quienes ya han vivido un eclipse total dicen que es uno de los espectáculos más grandiosos que la naturaleza puede ofrecer al ser humano.

Durante esos minutos se producen cambios impresionantes. La temperatura puede disminuir fácilmente unos diez grados, aparece una especie de silencio sepulcral porque la fauna y las aves quedan desconcertadas, se levanta una brisa que se conoce como «brisa de eclipse» y se puede observar cómo la sombra de la Luna avanza por el cielo.

Pero lo más impresionante es ver cómo la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra. Durante unos dos minutos, en el caso de este eclipse, se hace prácticamente de noche y podemos contemplar la corona solar, una parte del Sol que normalmente no podemos ver a simple vista.

También pueden aparecer en el cielo algunos de los planetas más cercanos del sistema solar, como Mercurio y Venus, además de las estrellas más brillantes. El cielo adquiere un color muy especial y en todo el horizonte parece como si estuviera amaneciendo.

¿Y qué supone todo esto desde el punto de vista de la fe?

Para quienes somos creyentes, esa sensación de poder ver de golpe todo el cosmos durante esos minutos nos hace tomar conciencia de nuestra pequeñez y de la existencia de algo que está detrás de toda esta belleza: la figura del Creador, Dios.

Además, nos hace comprender que estamos aquí de paso y que existe una trascendencia más allá de esta vida terrenal. Es una experiencia que puede tener ese componente espiritual independientemente de que uno sea científico o no.

El último eclipse total visible desde Málaga fue en 1880. ¿Qué nos dice sobre la excepcionalidad del fenómeno?

Nos hace darnos cuenta de la duración de nuestra propia vida y de lo pequeños que somos frente a las cifras astronómicas.

Un eclipse total de Sol se produce, de media, aproximadamente cada dos años en algún lugar del planeta. Hay personas que, después de contemplar el primero, se quedan fascinadas por esa experiencia y dedican prácticamente el resto de su vida a perseguir eclipses. Incluso programan sus vacaciones en función de cuándo y dónde se podrá ver el siguiente.

Pero para quienes vivimos en un lugar concreto y no viajamos tanto, es una oportunidad realmente única. Hay generaciones enteras que no llegan a ver un espectáculo como este.

¿Qué tiene de especial el eclipse que se podrá ver desde Málaga en 2027?

El 2 de agosto de 2027 el eclipse volverá a ser visible desde Málaga como total. Será una ocasión que no deberíamos desaprovechar.

El eclipse de Málaga tendrá unas condiciones mucho más favorables. La totalidad se producirá con el Sol a unos 40 grados de altura, cerca de las once de la mañana, por lo que será mucho más sencillo observarlo que el de hoy.

En cambio, el eclipse de hoy se produce con el Sol muy bajo, a apenas seis o siete grados sobre el horizonte y cerca de la puesta de Sol, por lo que hay que buscar un lugar sin obstáculos en el horizonte.

Para los malagueños, el de 2027 será, sin duda, mucho más fácil de observar.

Entonces, ¿qué le diría a los malagueños que hoy solo podrán ver el eclipse de forma parcial?

Aunque en Málaga sea parcial, va a ser espectacular. El Sol estará cubierto aproximadamente en un 95 por ciento, de manera que solo veremos un 5 por ciento de nuestra estrella.

También se podrá experimentar esa disminución de temperatura y cómo el cielo pierde luminosidad. Pero hay algo que no me cansaré de repetir: hay que utilizar gafas homologadas para observar el eclipse.

No se debe mirar el Sol con gafas de sol convencionales, una radiografía o un vidrio de soldador. Es muy importante proteger la vista.

Tampoco es necesario estar continuamente con las gafas puestas. Se puede mirar durante un momento, por ejemplo un minuto cada cinco, y compartir las gafas entre varias personas. Así más gente puede disfrutar del fenómeno con seguridad.

El máximo del eclipse será aproximadamente a las 20:38 horas. A partir de las siete y media de la tarde, más o menos, ya se podrá empezar a observar cómo la Luna se va interponiendo poco a poco entre nosotros y nuestra estrella.

¿Qué le pediría a Dios durante esos minutos “místicos” de oscuridad total?

Le pediría que nos siguiera dando luz, aunque durante esos dos minutos el Sol deje de iluminar la Tierra. Le pediría esa luz interior que nos ayude a iluminar nuestras decisiones y nuestros pasos, y a intentar ayudar al prójimo de una manera u otra.

Creo que una de las grandes misiones que tenemos los cristianos es ayudar a todo el que tenemos a nuestro lado, sin importar su raza, su religión o cualquier otra circunstancia.

Si todo el mundo tuviera una mayor conciencia del prójimo, estoy seguro de que la situación global, no solo en España sino en todo el mundo, sería mucho mejor. Habría menos guerras, menos injusticias y muchas menos penas de las que actualmente asolan al ser humano.

Eso es probablemente lo que pediría en un momento tan místico como este.

¿Cómo imagina el momento de la totalidad, cuando la Luna tape por completo el Sol?

Creo que todos los que estemos allí nos fundiremos en un abrazo. Son momentos de muchísima alegría, porque uno toma conciencia de lo pequeño que es frente a la grandeza del cosmos. Y, sobre todo, está esa sensación de que detrás de toda esta belleza de la naturaleza y del universo hay algo más. Para mí, como creyente, está Dios Padre.

Después de vivir este eclipse, ¿ya está pensando en el de Málaga de 2027?

Sí. Después de este eclipse, ya estoy esperando el del año que viene. Ese es el que realmente estoy deseando vivir.

Para Málaga será una oportunidad histórica y creo que nadie debería perdérselo. Aunque uno tenga que trabajar ese día, espero que los responsables y los jefes tengan la sensibilidad suficiente para permitir que sus trabajadores puedan salir unos minutos y asomarse a la calle para contemplarlo.

Es algo que ocurre muy pocas veces en una vida y que merece la pena compartir.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.