El pasado sábado 5 de septiembre, los diáconos permanentes y los aspirantes al diaconado junto con sus esposas e hijos acompañados por el Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez y los sacerdotes encargados de la dirección y formación del proceso diaconal así como por algunos de sus párrocos, disfrutaron de una jornada de convivencia en la Casa de la Iglesia de Jaén donde pudieron compartir las experiencias del periodo estival y poner en común cuantas sugerencias y proyectos se consideraran oportunos para el próximo curso 2026 -27.
El encuentro comenzó en la Capilla mayor con una oración presidida por nuestro responsable de formación D. José Antonio Maroto y dirigida por coordinador de los diáconos permanentes de la Diócesis D. Francisco José Cano de Haro.
Sobre el mediodía comenzó la segunda parte del encuentro dando la bienvenida especialmente a los siete candidatos aspirantes al diaconado (*) que se incorporan este curso al proceso de formación y discernimiento, a sus esposas e hijos asistentes.
A continuación, tras las presentaciones oportunas, realizó su intervención la ponente invitada este año, Dña. Mercedes Rivera Cuello, pediatra en el Hospital Materno Infantil de Málaga y esposa del diácono permanente de esa Diócesis, D. Pedro Javier Marín Galiano, que hizo una exposición profundamente existencial sobre el itinerario personal, espiritual, familiar y eclesial, que sucede en la esposa de un diácono durante el acompañamiento del proceso vocacional de su esposo, basada en su propia experiencia como esposa de un diácono permanente, madre de tres hijos y laica comprometida en la Iglesia con distintas misiones evangelizadoras. Su disertación hizo reflexionar y recapacitar sobre las sensaciones y sentimientos encontrados que ocurrieron en su vida cuando de forma sobrevenida entró el diaconado en su casa. Sobre las responsabilidades que había de asumir al aceptar dicho acompañamiento y cual debía ser el lugar, la función y la labor de la esposa del diácono en el mundo y la Iglesia actuales.
El testimonio de fe de “Merce”, fue tan elocuente para los asistentes, que consiguió poner en el centro la voluntad de Dios para salvar todas las dudas y objeciones. “Yo fui para acompañarlo a él… y descubrí un lugar que también me estaba esperando a mí”, ese lugar no es el de una esposa colaborando en la tarea del marido diácono, sino el de dos esposos que descubren que su propia experiencia matrimonial puede ponerse al servicio de los demás como signo de comunión familiar donde el diaconado ha venido para hacer crecer la vocación compartida en el matrimonio por la acción del Espíritu Santo.
Tras un espacio para la reflexión celebramos la eucaristía en familia presidida por nuestro Obispo, Don. Sebastián Chico Martínez. Tras el Evangelio proclamado por el diácono permanente D. Pedro Javier Marín, esposo de la ponente, nuestro prelado hizo especial hincapié en su homilía en la importancia de saber atender a la vocación a la que hemos sido llamados, y cómo el diaconado ha llegado y crecido dentro de una familia, donde el matrimonio ya estaba con anterioridad, y debe servir para el fortalecimiento de la vida familiar. Se trata de dos vocaciones, una dentro de otra que se ayudan y retroalimentan en el amor para servir mejor al Evangelio.
La jornada acabó con la comida en el comedor de la Casa de la Iglesia en un entorno de convivencia y conversación distendida. Dando gracias a Dios por tan grata oportunidad concedida por su amorosa providencia quedamos emplazados para la siguiente sesión de formación.
(*) Aspirantes al diaconado permanente que se incorporan al “propedéutico” el presente curso 2026-27
CANDIDATO ESPOSA PROCEDENCIA
José Antonio Muñoz Lara Mélani Lourdes Carmona García Pozo Alcón
Evaristo Antonio Ballesteros Tribaldo Victoria de la Peña Rojas Linares
José Ramón Lerma Moreno Irene María Ortega Molina Villargordo
Nicolás Jaime López Medina Ana Belén Rus Blázquez Úbeda
Antonio Castilla Cárdenas Lidia Rull Martos Linares
Fernando Sanz del Pozo María Teresa Carrascosa López Jaén
Miguel Ángel Jiménez Villar Inmaculada Hervás Cobo Martos
Diaconado permanente Diócesis de Jaén

