Felicitación de Mons. Ramón Valdivia a los profesionales de los medios de comunicación con motivo de la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
Estimados profesionales y trabajadores de los Medios de Comunicación Social:
Con motivo de la celebración este domingo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, deseo haceros llegar, mi más sincera felicitación y agradecimiento por la importante labor que realizáis cada día.
La Iglesia, en el domingo de la Ascensión del Señor, quiere tener especialmente presentes en su oración a todos aquellos que dedicáis vuestra vida a comunicar, informar y tender puentes entre las personas. Jesucristo mismo, al subir al cielo, se convierte en el gran comunicador entre Dios y los hombres, aquel que hizo de su propia vida la mejor noticia, el Evangelio.
La importancia de la comunicación es fundamental para la Iglesia, porque su misión es precisamente dar a conocer el amor infinito de Dios y hacer presente, en medio de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, a quien es “el Camino, la Verdad y la Vida”. Precisamente la verdad constituye el horizonte y el contenido más noble de toda comunicación auténtica. Nuestro mundo necesita comunicadores comprometidos con la verdad, con la dignidad de las personas y con el bien común.
Por eso, quisiera expresaros nuestro aprecio por vuestro trabajo diario, también cuando se realiza desde una mirada crítica hacia la realidad eclesial. Vemos vuestra tarea con la simpatía de quienes compartimos, desde ámbitos distintos, la misión de servir a la verdad y contribuir a la convivencia, la comunión y la paz social.
Quiero recordar igualmente a tantos profesionales y colaboradores que, con esfuerzo, inteligencia y entrega generosa, trabajan para que nunca quede oculto el bien que existe en nuestra sociedad, ni los gestos de amor y solidaridad que embellecen nuestro mundo.
En esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, os animo a seguir ejerciendo vuestra misión con responsabilidad, honestidad y esperanza. Que nunca falte vuestro compromiso por una comunicación verdaderamente humana, capaz de acercar, iluminar y construir.
Recibid mi felicitación más cordial y mi gratitud por vuestro servicio.
Que el Señor os bendiga abundantemente.
+ Ramón Valdivia Jiménez
Administrador Apostólico de Cádiz y Ceuta

