Este relato del Evangelio de Lucas comienza mostrándonos la incomprensión que había por parte de los escribas y fariseos hacia Jesús, porque éste se relacionaba con publicanos y con personas consideradas pecadoras e indecentes.
De ahí que esta parábola del “hijo pródigo” tiene como finalidad la de justificar el extraño y escandaloso comportamiento de Jesús, que se hace cercano a los indeseables, y de descubrirnos las entrañas misericordiosas de Dios Padre, que espera con paciencia, que busca, que acoge con ternura, que perdona, que se alegra por el regreso del hijo menor… que es infinitamente misericordioso. Y este es el gran mensaje: porque Dios Padre es así, Jesús actúa de la misma manera.
La primera parte de la parábola, nos habla de que un día el hijo pequeño decide alejarse de su padre y emprende una nueva vida, que le lleva al fracaso y a experimentar la miseria humana. Cuando arrepentido decide volver, añorando la felicidad de la que gozaba junto a su padre, lo que le espera no es el reproche, el castigo o la indiferencia, sino el derroche de amor con el cual el padre lo recibe.
La segunda parte de la parábola, el encuentro del padre con el hijo mayor, Jesús la añade como una crítica y corrección hacia aquellos que, como los escribas y fariseos, se creen buenos y justos pero que no comprenden la misericordia de Dios, porque se creen mejores que los demás y no saben amar, más bien todo lo que hacen es para poder ser recompensados. Por eso éstos no se alegran por la vuelta y salvación del “hermano” perdido.
Dios es así: ama sin condiciones, su misericordia no tiene límites y da todo lo que tiene.
La delegación de Familia y Vida ha presentado un vídeo con imágenes de las diferentes actividades organizadas durante la Semana del Matrimonio, que tuvo lugar del 10 al 16 de febrero pasado. Durante aquellos días hubo una programación muy completa, que convocó a matrimonios de toda la diócesis para rezar, hablar sobre el matrimonio, recibir la bendición, compartir experiencias y, por supuesto, celebrar el amor hasta con una copa de vino. También hubo espacio para los novios, que miran el matrimonio en el horizonte de sus vidas.
La Semana del matrimonio es una iniciativa de la Conferencia Episcopal y se lleva a cabo en todas las diócesis. Este año se ha presentado bajo el lema: “llena tu corazón, hazlo latir”. Se celebra en torno a la fiesta de San Valentín, el día de los enamorados y se presenta como una manera alternativa de celebrar el amor, alejada de los convencionalismos y lo meramente comercial. Organizada por la delegación de Familia y Vida, ya se lleva haciendo 4 años.
Comenzó la Semana del Matrimonio con una Oración Multimedia para jóvenes en la iglesia de San Martín, de Purullena, el martes 11 de febrero. El jueves hubo una Vigilia de Oración por los matrimonios, en la parroquia de San Miguel, de Guadix. Sabrosa resultó, cómo no, la catequesis sobre San Valentín que hubo el viernes 14 de febrero. Ese día, en el Hospital Real de Guadix se celebró una Cata de Vinos para matrimonios, en la que se habló de San Valentín y se brindó por el amor.
El sábado 15 de febrero, también en el Hospital Real de Guadix, hubo un Encuentro de Novios, que culminó con la bendición de los mismos. Y antes, ese sábado se organizó una peregrinación al santuario de Face Retama, para ganar el Jubileo, pues es uno de los dos templos jubilares que hay en la diócesis de Guadix, en el Jubileo de la Esperanza. Allí hubo tiempo para un retiro espiritual, que terminó con la Eucaristía, la comida y la visita al santuario.
Finalmente, se clausuró la Semana del Matrimonio el domingo 16 de febrero, con la Misa en la Catedral, en la que el obispo bendijo a los matrimonios asistentes. Por la tarde, aún hubo tiempo para una actividad más, esta vez en Baza: un paseo romántico por la ciudad, en la tarde de ese domingo.
La capilla catedralicia de san Rafael está presidida por un retablo que es reproducción fidedigna del anterior, destruido en 1936, a excepción del ático de este que es lo único que logró perdurar de aquel conjunto.
La hornacina principal queda presidida por la imagen del Arcángel, a quien escoltan las figuras de los dos Tobías, protagonistas del relato bíblico donde se cuenta cómo Rafael ejerció de acompañante al hijo de Tobit en su viaje hasta Ecbatana para desposarse con Sara.
Precisamente, esta historia incidía en la iconografía original del antiguo titular de la capilla, una delicada obra de Fernando Ortiz de la que, según parece, se conserva su cabeza en una colección particular. Aquella efigie, profanada igual que el altar, iba provista del cayado y la calabaza del peregrino y, los más esencial, mostraba el pez con cuya hiel recuperaría la vista Tobit.
La actual, de inferior calidad a aquella pero digna de labra, difiere de aquella por sus atributos. La razón es que se trata de una representación que rememora otra aparición del Arcángel, en este caso a san Juan de Dios. Una vez que el Santo estaba apurado porque no tenía pan con el que socorrer a sus pobres en Granada, se le apareció Rafael vestido con el hábito hospitalario y le dijo: «Todos somos de la misma Orden. Recibe de la despensa del Cielo este pan con que remedies la necesidad presente». De ahí que la imagen catedralicia lleve escapulario y una hogaza entre sus manos, en vez del pez.
El Sr. Obispo ha presidido este sábado 29 de marzo la Eucaristía en la Catedral con motivo del 50 aniversario de presencia del Camino Neocatecumenal en la Diócesis de Málaga. Alrededor de 1.000 fieles, en representación de todas las comunidades neocatecumenales que viven su fe en Málaga y Melilla han participado en esta fiesta en el contexto del Jubileo 2025.
D. Jesús comenzó la celebración pidiendo «al Padre que acoja a los que ya marcharon» e invitando a «hacer fiesta, dando gracias a Dios por este 50 aniversario y también por la celebración jubilar».
Celebración del 50 aniversario del Camino Neocatecumenal en la Diócesis de Málaga celebrado en la Catedral
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Las lecturas correspondientes al domingo laetare o de la alegría, IV de Cuaresma, tuvieron como centro la parábola del Hijo Pródigo. En alusión a ella, Mons. Catalá afirmó que «en las catequesis y en las celebraciones del Camino Neocatecumenal, como bien sabéis, está muy presente la conversión a Dios, la vuelta a la casa paterna, la renuncia al pecado, la reconciliación y el cambio de vida que el Señor opera en nosotros gracias al Espíritu Santo», y recordó que «una vez reconciliados con Dios, San Pablo nos anima a ser mensajeros de la reconciliación porque ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación», por lo que invitó a los presentes a proclamar «esta obra salvadora de Dios a nuestros contemporáneos que viven de espaldas al amor misericordioso. Dando gracias hoy porque durante 50 años ha habido esta invitación a tanta gente a convertirse a Dios».
Celebración del 50 aniversario del Camino Neocatecumenal en la Diócesis de Málaga celebrado en la Catedral
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El prelado ha pedido a los miembros del Camino «que sigáis anunciando ese perdón que el Señor otorga a todos, a toda la humanidad» y señaló que «sigue habiendo muchas personas alejadas de Dios», por lo que insistió en que «mientras quede alguien alejado no podemos quedarnos de brazos cruzados. Con nuestra oración, con nuestro ejemplo, y con nuestra palabra explícitamente hemos de invitarles a que regresen a la casa del Padre».
El Sr. Obispo ha presidido este sábado 29 de marzo la Eucaristía en la Catedral con motivo del 50 aniversario de presencia del Camino Neocatecumenal en la Diócesis de Málaga. Alrededor de 1.000 fieles, en representación de todas las comunidades neocatecumenales que viven su fe en Málaga y Melilla han participado en esta fiesta en el contexto del Jubileo 2025.
D. Jesús comenzó la celebración pidiendo «al Padre que acoja a los que ya marcharon» e invitando a «hacer fiesta, dando gracias a Dios por este 50 aniversario y también por la celebración jubilar».
Celebración del 50 aniversario del Camino Neocatecumenal en la Diócesis de Málaga celebrado en la Catedral
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Las lecturas correspondientes al domingo laetare o de la alegría, IV de Cuaresma, tuvieron como centro la parábola del Hijo Pródigo. En alusión a ella, Mons. Catalá afirmó que «en las catequesis y en las celebraciones del Camino Neocatecumenal, como bien sabéis, está muy presente la conversión a Dios, la vuelta a la casa paterna, la renuncia al pecado, la reconciliación y el cambio de vida que el Señor opera en nosotros gracias al Espíritu Santo», y recordó que «una vez reconciliados con Dios, San Pablo nos anima a ser mensajeros de la reconciliación porque ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación», por lo que invitó a los presentes a proclamar «esta obra salvadora de Dios a nuestros contemporáneos que viven de espaldas al amor misericordioso. Dando gracias hoy porque durante 50 años ha habido esta invitación a tanta gente a convertirse a Dios».
Celebración del 50 aniversario del Camino Neocatecumenal en la Diócesis de Málaga celebrado en la Catedral
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El prelado ha pedido a los miembros del Camino «que sigáis anunciando ese perdón que el Señor otorga a todos, a toda la humanidad». Y señaló que «sigue habiendo muchas personas alejadas de Dios», por lo que insistió en que «mientras quede alguien alejado no podemos quedarnos de brazos cruzados. Con nuestra oración, con nuestro ejemplo, y con nuestra palabra explícitamente hemos de invitarles a que regresen a la casa del Padre».
La localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor está de enhorabuena desde que hoy sábado el obispo auxiliar de Sevilla, monseñor Teodoro León, anunciara la coronación canónica de la titular de la Hermandad de la Vera Cruz, María Santísima de la Piedad, el 25 de septiembre de 2027. El anuncio se ha realizado en el curso de la función principal de instituto que se ha celebrado en la Parroquia de Santa María la Mayor. La coronación correrá a cargo del arzobispo, monseñor José Ángel Saiz Meneses.
La corporación sanluqueña cuenta con unos mil doscientos hermanos, su hermano mayor es Rafael Macías y tiene su sede en la capilla de la Vera Cruz.
Con motivo de esta coronación, la hermandad ha preparado un ambicioso programa formativo que durará dos años. Además, lleva adelante proyectos vinculados con la Pastoral de la Salud y la evangelización de la juventud.
El papa Francisco ha nombrado obispo de las diócesis de Huesca y de Jaca al P. Pedro Aguado Cuesta, Sch.P., en la actualidad superior general de la Orden de las Escuelas Pías (Escolapios). El nombramiento se ha hecho público a las 12.00 horas de hoy, sábado 29 de marzo, y así lo ha comunicado la Nunciatura Apostólica a la Conferencia Episcopal Española.
Estas dos sedes estaban vacantes tras la toma de posesión de Mons. Julián Ruiz Martorell como obispo de Sigüenza-Guadalajara el 23 de diciembre de 2023. Está al frente, como administrador apostólico, Mons. Vicente Jiménez Zamora desde el 2 de enero de 2024.
P. Pedro Aguado, superior general de los Escolapios desde 2009
El P. Pedro Aguado nació el 26 de junio de 1957 en Bilbao. Hizo su año de Noviciado en la casa de Orendain (Guipúzcoa). Su profesión simple la emitió el 24 de agosto de 1975 y la solemne el 25 de agosto de 1979 en la comunidad “San José de Calasanz” de Pamplona, donde fue ordenado sacerdote el 13 de junio de 1982.
Cursó los estudios de Magisterio en la Escuela de Formación del profesorado “Nuestra Señora de Begoña” de Bilbao (1978). Es Licenciado en Ciencias Eclesiásticas por el Centro Superior de Teología, dependiente de la Universidad de Navarra (1982) y Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Deusto (1988).
Fue ecónomo en distintas comunidades de la Orden: Juniorato 1 de Bilbao (1975-1978), Juniorato 2 de Pamplona (1978-1982) y de la comunidad Juan XXIII de Pamplona, donde también fue responsable de la Pastoral vocacional (1982-1985). Durante diez años fue el rector de la comunidad del Juniorato 1 de Bilbao (1985-1995). Además, fue el responsable de Pastoral de los colegios Calasanz de Pamplona (1982-1985) y de Bilbao (1985-1995).
También ocupó los cargos de rector y maestro de juniores de la Provincia de Vasconia (1985-1995) y de asistente provincial (1988-1995) y superior provincial (1995-2007) de Vasconia, y superior provincial de Emaús (2007-2009).
Ha sido vocal del Consejo Ejecutivo de la Unión de Superiores Generales (2012-2021).
En la actualidad es superior general de la Orden de las Escuelas Pías, desde 2009; presidente de la Comisión de Educación de las Uniones de Superioras y Superiores Generales (UISG y USG), desde 2009: y consultor de la Congregación para la Educación Católica de la Santa Sede, desde 2016.
Impulsada por el Papa Francisco en la Cuaresma de 2014, la iniciativa “24 horas para el Señor” volvió a reunir, en Jaén capital, a las comunidades parroquiales, cofradías y movimientos de la Iglesia en la seo jiennense.
El Obispo convocó un acto penitencial con el que dar comienzo esta adoración. Junto al Prelado, Monseñor Chico Martínez, el Deán de las Catedrales, D. Francisco Juan Martínez Rojas, y una decena más de sacerdotes de la ciudad que acudieron para impartir el sacramento del perdón.
Dos seminaristas hicieron las lecturas y el Evangelio de las Bienaventuranzas lo proclamó el Vicario territorial de Jaén y Mágina, D. Jesús Millán Cubero.
Homilía
El Prelado jiennense comenzó sus palabras centrando en el Jubileo de la Esperanza las 24 horas para el Señor. Para después, recordar la importancia de este tiempo de Cuaresma como preparación interior para vivir en plenitud el misterio de la fe, a través de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. “Este es el misterio de la misericordia divina: Dios nos ama incondicionalmente y nos ofrece la posibilidad de reconciliarnos con Él. En este tiempo de Cuaresma y en este Año Jubilar, somos invitados a recibir este don con corazón humilde y agradecido. La esperanza que proclamamos no es un simple optimismo humano, sino la certeza de que Dios nunca abandona a sus hijos”, afirmó,
Después, incidió en la gracia del sacramento del perdón para un encuentro personal y profundo con uno mismo y con el Señor. “La Iglesia nos ofrece el Sacramento de la Confesión como un encuentro personal con la misericordia del Padre. Sin embargo, muchas veces posponemos este momento, ya sea por miedo, por falta de conciencia del pecado o por simple indiferencia”, y añadió, “Queridos hermanos, el pecado nos aleja de Dios, pero también de nosotros mismos y de los demás. Nos esclaviza y nos impide experimentar la verdadera libertad. Como el hijo pródigo, necesitamos volver a la casa del Padre y experimentar su abrazo de amor”.
Para concluir sus palabras animó a los presentes a vivir esos momentos de intimidad con Cristo sacramentado, que iba a ser expuesto a continuación, como un tiempo de descanso del alma en aquel que, sin juzgar, siempre nos ama: “Las 24 horas para el Señor son una ocasión para dejarnos tocar por la gracia. Como dice el profeta Oseas: «Volvamos al Señor, él nos ha desgarrado y él nos sanará» (Os 6,1). La oración ante el Santísimo nos ayuda a experimentar la paz que solo Dios puede dar; la confesión nos limpia el alma y nos renueva; y la solidaridad y el amor al prójimo nos hacen vivir la misericordia de Dios. Aprovechemos esta oportunidad de gracia para reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos”.
A continuación se expuso el Santísimo y se creó, con una luz tenue, un clima de oración y adoración, mientras los sacerdotes se ubicaron por el primer templo de la Diócesis para confesar a los que quisieron acercarse. El Obispo concluyó esta primera parte de la noche con la bendición con el Santísimo Sacramento. A lo largo de la madrugada y hasta las 8 de esta tarde, son muchos los jiennenses que están acercándose hasta la Catedral para participar en esta iniciativa cuaresmal, que desde hace 12 ediciones congrega a los cristianos para profundizar en el sentido del este tiempo de preparación hacia la Pascua, verdadera esperanza.
La tarde del viernes 28 de marzo de 2025 quedará grabada en la memoria de la comunidad educativa de los Colegios Diocesanos de Málaga como una jornada histórica, emocionante e inolvidable.
Con motivo del Jubileo de la Esperanza 2025, los colegios diocesanos de la ciudad han protagonizado una procesión conjunta que ha reunido a cientos de alumnos, docentes y familias, testimoniando su fe a través de las calles del centro histórico de Málaga. El cortejo procesional partía desde la Parroquia de los Santos Mártires, un enclave de especial significado, ya que en su interior se encontraba nuestra Patrona, Santa María de la Victoria, con motivo del 150º aniversario de la fundación canónica de su hermandad. Desde allí, la procesión avanzó por calles históricas de la ciudad, permitiendo a los participantes vivir una experiencia única de devoción y fraternidad. El recorrido culminó en la Basílica del Paso y la Esperanza, donde los participantes tuvieron el privilegio de finalizar su camino ante María Santísima de la Esperanza, advocación protagonista del Jubileo de 2025 y próxima peregrina a la Basílica de San Pedro del Vaticano.
Un total de doce tronos procesionales representaron a los colegios diocesanos de Málaga capital: Padre Jacobo, Cardenal Herrera Oria, La Presentación, Espíritu Santo, Divina Pastora, Divino Maestro, Santa Rosa de Lima, San José Obrero, Cristo Rey y Obispo San Patricio. En el cortejo participaron aproximadamente 1.000 personas entre portadores, alumnos, docentes y bandas de música. La Agrupación Musical de las Reales Cofradías Fusionadas, la Banda de Música de Rincón de la Victoria, el taller de tambores de los colegios diocesanos Padre Jacobo y Divino Maestro y la Banda de Música del Colegio Diocesano Cardenal Herrera Oria pusieron la nota musical a un evento cargado de emoción y solemnidad.
Desde Fundación Victoria, han expresado su «más sincero agradecimiento a toda la comunidad educativa de nuestros colegios por su entrega e ilusión en este día histórico. Del mismo modo, agradecemos la colaboración de la Archicofradía del Paso y la Esperanza, la Cofradía de la Pollinica, la Cofradía de los Dolores del Puente y la Cofradía de Humildad y Paciencia, que han contribuido a hacer posible esta procesión. Nuestro reconocimiento también a todos los malagueños y cofrades que nos han acompañado con su presencia y oraciones, así como a la empresa Mayoral, patrocinadora de este evento, y a las diferentes instituciones y estamentos públicos que han brindado su apoyo para que esta jornada sea recordada como un hito en la historia de nuestros colegios diocesanos».
Esta procesión no ha sido un final, –afirman desde Fundación Victoria– «sino un punto de partida para seguir viviendo con intensidad la fe en esta Cuaresma. Los actos cofrades continúan en nuestros colegios con la proximidad de la Semana Santa, y en los próximos días compartiremos el calendario de actos y salidas procesionales escolares que tendrán lugar en los diferentes barrios de nuestra ciudad».
Finalmente, desde los colegios diocesanos han deseado «que esta jornada histórica nos impulse a seguir caminando en familia, con la esperanza como bandera y la fe como guía».