
Con sólo diez años, María José Santiago (Jerez de la Frontera, 1963), se escapó del colegio para participar en un concurso de saetas, que acabó ganando. La música, en la que se había criado, se alzaba ya como algo fundamental en su vida. Muchos aseguran que no puede entenderse el flamenco o la copla sin su voz, que ahora ha puesto al servicio de los villancicos en su último trabajo «De Jerez a Belén», que la ha subido a escenarios malagueños acompañada de la Escolanía «San Ciriaco y Santa Paula».



