
El próximo domingo, 17 de mayo, festividad de la Ascensión del Señor, se celebrará un encuentro diocesano de delegados parroquiales de Misiones.

El próximo domingo, 17 de mayo, festividad de la Ascensión del Señor, se celebrará un encuentro diocesano de delegados parroquiales de Misiones.

La Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada ha convocado hoy, 13 de mayo, una jornada de oración en todas las parroquias.
Envía 48.000 euros de fondos propios, para contribuir a la puesta en marcha de campamentos sanitarios.
El Simpecado hará su entrada en la Catedral con motivo del 775 aniversario del templo.
Durante los meses de julio y agosto se celebrará la XXX Aula Malagón-Rovirosa en Torremocha del Jarama (Madrid).

Un año más ha tenido lugar por las calles del centro de Sevilla la Gymkarely, una actividad organizada por la Delegación diocesana de Enseñanza, destinada a alumnos/as de 2º de ESO de Religión Católica de toda la provincia de Sevilla.

La Pastoral Vocacional ha organizado una nueva convivencia vocacional, se trata de la tercera de este curso y tendrá lugar el próximo sábado 16 de mayo en el Seminario Metropolitano.
La parroquia de Jesús Obrero de Sevilla acoge esta noche el Adoremus Misionero organizado por la delegación diocesana de Pastoral Juvenil en colaboración con los Salesianos.
Esta mañana se ha presentado en rueda de prensa la Memoria Anual de su Programa de Empleo, que en 2014 sigue persiguiendo el acceso al trabajo de las personas mas desprotegidas y vulnerables de nuestra sociedad.
El próximo 17 de mayo, en la Catedral de Cádiz, a las 12.00 horas, coincidiendo con la Solemnidad de la Ascensión del Señor, tendrá lugar la consagración de Dª María Jesús Vidal Pérez, feligresa de la Parroquia de San Servando y San Germán (Cádiz), en el Orden de las Vírgenes Consagradas.
Con ella serán siete el número de vírgenes consagradas en nuestra Diócesis, mujeres “seglares” que no perteneciendo a institutos religiosos ni seculares de vida religiosa, están inmersas en la vida ordinaria y común de la sociedad, pero “impulsadas por el Espíritu Santo, consagran su castidad para amar más ardientemente a Cristo y servir más libremente a los hermanos”, y tal como manifiestan en el escrutinio que precede a la consagración, “quieren perseverar, todos los días de su vida, en el santo propósito de la virginidad, al servicio de Dios y de la Iglesia”.
Hablamos con ella sobre este paso que va a dar en su vida.
Sin duda que se trata de una gran dicha y un gran regalo que Dios me ha hecho.
Porque para mí, es lo menos que puedo hacer ante toda la generosidad que Dios me da con su llamada y su entrega.
Debe ser luz en medio de su Iglesia; donde su vida ha de ser entrega generosa al servicio de Ella. Procurar siempre tener como referencia a María, nuestra Madre, que supo darse por entero a Dios, y entregarse al servicio de la primera Iglesia, ayudando y animando a los apóstoles a vivir confiadamente en Dios, cuando se quedaron solos…
La Virgen Consagrada es también una mujer entregada a su comunidad y con su vida, intentar vivir lo que Jesús en el Evangelio les pide día a día; y con su testimonio, transmitir el Amor que recibe, amando a los demás a pesar de sus limitaciones y debilidades. Es una mujer, que viviendo su virginidad, se entrega desde su pobreza a la voluntad de Dios, a lo que le va pidiendo en cada momento…
Esa pregunta, también me la he hecho yo en muchos momentos, pero éstas son las cosas de Dios. Como dice un refrán: “El hombre propone y Dios dispone”. Hay que aceptar la voluntad de Dios y no la nuestra.
La que se disponga en la Diócesis o en mi parroquia; no me cierro a nada, porque creo que a donde yo no llegue, Él siempre llega; todo es aprender a ponerse en sus manos.
A veces por desconocimiento y no pararse a pensar o reflexionar qué es lo que Dios le pide o le va pidiendo en su vida. También el mundo que hoy vivimos, tira, acomoda y hace que la vida de un cristiano (porque lo primero que tiene que sentirse es llamada a vivir su vida cristiana); es exigente consigo mismo, debe ser valiente y afrontarse a lo que la vida le va pidiendo día a día, e ir aprendiendo que un cristiano sin oración, sin un apoyo en el evangelio, nunca podrá descubrir dónde le llama Dios y qué le va pidiendo.
La situación vocacional, mejoraría desde un mayor y mejor testimonio de unión y amor familiar…hasta un verdadero testimonio de vida, no solo de palabra… de todos, pero principalmente de los que estamos dentro de la Iglesia, los llamados a vivir nuestra vida consagrada a Dios, sin mediocridad y con mucha transparencia, porque lo que necesitan ellos es ver la presencia de Jesús en nosotros. Es verdad que somos pecadores, de barro, pero no debemos por eso acomodarnos y sí esforzarnos por ir mejorando día a día, y que ellos vean en nuestra vida cotidiana un testimonio de acogida, entrega, oración…
Todos se han alegrado muchísimo pues sabían que era lo que he vivido y deseado siempre. Están contentos y deseosos de vivir el día. He recibido felicitaciones por parte de todos.