
La Delegación de Familia y Vida, en colaboración de la Hermandad de la Paz celebran del 24 al 30 de enero la Semana de la Vida, unas jornadas en la que se desarrollarán diversas conferencias y cultos.

La Delegación de Familia y Vida, en colaboración de la Hermandad de la Paz celebran del 24 al 30 de enero la Semana de la Vida, unas jornadas en la que se desarrollarán diversas conferencias y cultos.

La Conferencia Episcopal Española ha presentado el ofrecimiento diario por el mundo. Éste, dividido en los doce meses del año reza por la creación, las familias, los ancianos y marginados, así como por el deporte o los periodistas, entre otros.
Mons. Adolfo González Montes, Obispo de Almería, en la Jornada Mundial de la Paz.
El pasado día 30, Mons. Javier Martínez celebró con esta comunidad de religiosas en Granada la mesa eucarística. En año nuevo, la celebración tuvo lugar en torno a la mesa fraterna con las Hermanitas y personas que se encuentran en la calle.

El miércoles 30 de diciembre, a punto de terminar nuestro año y dentro de estas entrañables fiestas de la Navidad, el coro de Santa María de Huéscar quiso visitar la Residencia San Jaime para felicitar a todos los ancianos. Fue una visita muy entrañable y emotiva, tanto para los componentes del coro como para los residentes. Los niños cantaron villancicos y al finalizar pudieron dialogar y estar con los abuelos, alegrándoles la tarde.
Como siempre, el personal de la residencia colaboró con la experiencia, bajando desde las distintas plantas a todos los residentes, para que pudieran escuchar los villancicos y vivir una tarde de espíritu navideño.
José Antonio Martínez
Párroco de Santa María de Huéscar

Año nuevo, vida nueva es el dicho popular que se intercambia en estas fechas primeras del año. Con ello se quiere reflejar que es necesario acoger y afrontar el nuevo año con ese optimismo tan grande que te haga hacerlo más llevadero y no se te haga muy cuesta arriba, sobre todo, la famosa cuesta de enero.
Y así, acabamos el año, dejando atrás los malos deseos y lo pasado para recoger el nuevo año con renovado impulso, como un folio en blanco a punto de escribirse y llenarse de buenos propósitos y deseos. Es decir, que por nosotros no quede, luego el transcurrir del año te irá poniendo en la realidad y con los pies en la tierra para que demos forma y consistencia a los acontecimientos que nos sucedan.
Buenos deseos son que se acabe el hambre, los desahucios, el paro, que haya paz en la tierra, sobre todo en Siria y otra regiones de permanente conflicto; que mejoren las relaciones sociales, familiares y de todo tipo; que nuestro país estabilice la política y salga un gobierno que busque lo mejor para todos; que…, en definitiva, que haya vida nueva y mejor para cuanta más gente sea posible.
Y claro, cada uno de nosotros lo hemos de tener en cuenta y poner en práctica esos buenos deseos en nuestro entorno, en lo que podemos controlar, por muy simples y sencillos que nos parezcan.
En el arciprestazgo del Marquesado, donde desarrollo mi actividad pastoral como párroco, lo terminamos y empezamos con música, con conciertos, con encuentros entre los pueblos, con visitas a los enfermos, con la Eucaristía que marca el ritmo de nuestra vida, con tradiciones populares –algunas veces, no bien conservadas, que han llegado hasta perder su sentido original-, con comidas familiares y de amigos, con aportaciones solidarias a Cáritas, Proyecto Hombre, Residencias de ancianos y de niños, etc. Toda una amplia actividad que mantiene el ritmo optimista de vida al final y al principio del año.
En fin, todo para dar sentido a ese refranillo inicial con el que empezaba este escrito: Año nuevo, vida nueva. Por lo tanto, esto es lo que deseo a los lectores de este blog. Feliz año nuevo.

La Oficina de Comunicación de la Diócesis de Guadix ha editado un vídeo resumen del año 2015 en la diócesis accitana. En él se recogen los momentos más importantes de un año intenso, que comenzaba con un nuevo Directorio para la Iniciación Cristiana y ha terminado abriendo las puertas del Año de la Misericordia.

«Y no somos más que servidores vuestros por amor a Jesús» es la frase de la segunda carta de los Corintios que ha elegido Francisco José Parrilla Fernández en la invitación de su ordenación de Diácono que se celebrará el próximo 6 de enero a las 11:30h en la Catedral de Almería. Francisco ve así cumplido un sueño que empezó en su pueblo de Serón a los 14 años. Su hermano hacía la comunión y un seminarista que estaba en la campaña del Seminario le dio una revista. Allí comenzó una inquietud vocacional, un proceso de búsqueda que se fue madurando en su parroquia y en las convivencias del Seminario.

· La entidad ha atendido en primera acogida a 1.287 personas, ha contabilizado a 779 participantes en itinerarios personalizados y 566 han desarrollado un proceso formativo de más de 50 horas
· Los proyectos de empleo de la entidad ofrecen formación y prácticas no laborales en empresas a personas en situación de desempleo que se encuentran en situación de vulnerabilidad y exclusión social
Carta Pastoral semanal de Mons. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba.