
Año nuevo, vida nueva es el dicho popular que se intercambia en estas fechas primeras del año. Con ello se quiere reflejar que es necesario acoger y afrontar el nuevo año con ese optimismo tan grande que te haga hacerlo más llevadero y no se te haga muy cuesta arriba, sobre todo, la famosa cuesta de enero.
Y así, acabamos el año, dejando atrás los malos deseos y lo pasado para recoger el nuevo año con renovado impulso, como un folio en blanco a punto de escribirse y llenarse de buenos propósitos y deseos. Es decir, que por nosotros no quede, luego el transcurrir del año te irá poniendo en la realidad y con los pies en la tierra para que demos forma y consistencia a los acontecimientos que nos sucedan.
Buenos deseos son que se acabe el hambre, los desahucios, el paro, que haya paz en la tierra, sobre todo en Siria y otra regiones de permanente conflicto; que mejoren las relaciones sociales, familiares y de todo tipo; que nuestro país estabilice la política y salga un gobierno que busque lo mejor para todos; que…, en definitiva, que haya vida nueva y mejor para cuanta más gente sea posible.
Y claro, cada uno de nosotros lo hemos de tener en cuenta y poner en práctica esos buenos deseos en nuestro entorno, en lo que podemos controlar, por muy simples y sencillos que nos parezcan.
En el arciprestazgo del Marquesado, donde desarrollo mi actividad pastoral como párroco, lo terminamos y empezamos con música, con conciertos, con encuentros entre los pueblos, con visitas a los enfermos, con la Eucaristía que marca el ritmo de nuestra vida, con tradiciones populares –algunas veces, no bien conservadas, que han llegado hasta perder su sentido original-, con comidas familiares y de amigos, con aportaciones solidarias a Cáritas, Proyecto Hombre, Residencias de ancianos y de niños, etc. Toda una amplia actividad que mantiene el ritmo optimista de vida al final y al principio del año.
En fin, todo para dar sentido a ese refranillo inicial con el que empezaba este escrito: Año nuevo, vida nueva. Por lo tanto, esto es lo que deseo a los lectores de este blog. Feliz año nuevo.

