
Las redes sociales se han convertido en el nuevo ágora del siglo XXI. Este espacio de encuentro y discusión cuenta con una gran cantidad de adeptos, sobre todos los más jóvenes que han desarrollado nuevas formas de comunicación gracias a estas redes. La Iglesia, como otras instituciones globales, se ha hecho eco de esta novedad y desde el año 2010 se han abierto multitud de perfiles cristianos en Twitter. La mayoría tienen miles de seguidores y lo emplean como medio de comunicación directa con sus receptores.






