
El día 16 de enero se inauguraba en Valencia, ciudad natal de la Madre Juana María, el centenario de la muerte de la fundadora de las Esclavas de María Inmaculada. Y el pasado 31 de Enero, la comunidad de Almería quiso reunir a los sacerdotes amigos, colaboradores de la congregación y amigos venidos de las parroquias en la que han estado presente (El Ejido y Tabernas) para agradecer a Dios y «expresar nuestra gratitud y rendir un cálido homenaje a la Madre Juana María por seguir sosteniendo y dando sentido a todo lo que hacemos y somos, así como a todas aquellas hermanas que a lo largo de estos 100 años nos han ido transmitiendo y entregando su herencia espiritual» como afirma Loli Berenguel, superiora de la comunidad de Almería.




