
El pasado día 3 de junio el Papa Francisco dirigió, en Roma, un extenso discurso a los 150 jueces y procuradores de diversos países del mundo que participaban en unas jornadas promovidas por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales. El tema central de dichas jornadas fue “Trato de personas y crimen organizado”. Refiriéndose a esta triste realidad del mundo actual, Francisco aludió a las actividades llevadas a cabo por dicha Academia “en defensa de la dignidad y libertad de los hombres y mujeres de hoy y, en particular, para erradicar la trata y el tráfico de personas y las nuevas formas de esclavitud, tales como el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos, el comercio de la droga y la criminalidad organizada”.




