
Un año más, cuando el mes de noviembre llega, los sentimientos se avivan y se agolpan a las puertas de nuestro corazón, en recuerdo de nuestros seres queridos. Es por ello en multitud de pueblos de nuestra diócesis, por muy pequeños que sean, se va a los cementerios para celebrar la Eucaristía. Y en la ciudad de Huéscar, además, el martes 1 de noviembre tuvo lugar la celebración de la Eucaristía en el cementerio.






