El Obispo de Jaén, Monseñor Sebastián Chico Martínez, ha firmado un decreto por el que mantiene la solemnidad de Santiago Apóstol, Patrono de España, como fiesta de precepto en toda la diócesis, a pesar de que este año, al celebrarse el sábado 25 de julio, tenga en Andalucía la consideración de jornada laboral.
En el decreto, firmado el 16 de julio de 2026, el Prelado fundamenta esta decisión «teniendo en cuenta la relevancia que los Apóstoles tienen en la Historia de la Salvación, reflejada asimismo en la Sagrada Liturgia y en la Tradición de las celebraciones cristianas», así como «la especial atención que la fiesta del Apóstol Santiago, Patrono de España, ha merecido desde hace siglos en nuestras Iglesias».
Ante la coincidencia de la solemnidad con un día laborable, el Obispo decreta mantener el carácter de fiesta de precepto, al tiempo que dispensa de la obligación del descanso laboral a los fieles que deban desarrollar su habitual jornada de trabajo.
Asimismo, solicita a los párrocos y rectores de templos que adapten los horarios de las celebraciones eucarísticas para favorecer la asistencia de los fieles. En concreto, les pide «que ordenen los horarios de las celebraciones de la Eucaristía de modo que faciliten al máximo la participación de los fieles en ellas».
El decreto también aclara el modo en que deberá celebrarse litúrgicamente la solemnidad. Así, la celebración de Santiago Apóstol comenzará con las primeras vísperas del viernes 24 de julio y se prolongará hasta las segundas vísperas del sábado 25, ambas inclusive. Del mismo modo, se recuerda que la Misa vespertina del sábado 25 de julio será la propia de Santiago Apóstol, por lo que el domingo 26 de julio no habrá Misa de víspera.
Finalmente, el Obispo anima a los fieles a vivir plenamente ambas celebraciones, exhortándolos «a participar, además del día de Santiago, también en la Misa del domingo».
Con este decreto, la Diócesis de Jaén reafirma la importancia de la solemnidad del Apóstol Santiago, Patrono de España, facilitando que los fieles puedan cumplir con el precepto y participar en la celebración eucarística, aun cuando la festividad coincida este año con una jornada laboral en Andalucía.

