
Como cada último viernes de mes, los jóvenes se reencuentran en el convento de la Bernardas para el Adoremus, en esta ocasión con un testimonio muy especial: dos de las monjas de clausura, las dos más jóvenes de esta comunidad, prepararon, con mucho cariño para llegar al corazón de los jóvenes su testimonio de vida. Nos presentaron, a través de imágenes, como era su día a día en el convento, unos momentos muy simpáticos llenos de vida y oración. Después Sor Delicia y Sor Asunción nos dieron su testimonio vocacional, ya que hace poco celebramos la jornada de la Vida Consagrada.




