Inicio Blog Página 7

El Papa hace una defensa de la dignidad del ser humano en su histórica intervención en el Congreso

0

 

MADRID, 8 de junio de 2026. Por primera vez en la historia, un Pontífice se ha dirigido a las Cortes Generales en España. El Papa León XIV ha intervenido esta mañana en el Congreso de los Diputados en una histórica sesión conjunta del Congreso y del Senado, con presencia de representantes de las principales instituciones públicas españolas. “Vengo ante todos ustedes como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia católica”, ha comenzado el Santo Padre. “Mi presencia quiere ser un gesto de cercanía hacia España, en el marco de la mutua cooperación, y una palabra ofrecida desde el servicio a la persona humana.”

En este sentido, el Papa ha afirmado que la dignidad del ser humano “precede a toda concesión del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaivén de las mayorías de cada momento.”. Por ello, ha dicho el Santo Padre, “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia. Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona.”

Sobre las 10.30 horas, el Pontífice llegó a la Carrera de San Jerónimo, donde fue recibido por la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, y por el presidente del Senado, Pedro Rollán. A continuación, en el Patio de Floridablanca, ha recibido el saludo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; y la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.

Tras la rendición de honores, el Santo Padre, acompañado por las autoridades, se ha dirigido al interior del Congreso. En el Salón de los Pasos Perdidos, el Papa ha podido saludar a los miembros de las Mesas de ambas Cámaras, al jefe de la oposición y a los portavoces de los grupos parlamentarios de ambas Cámaras. Además, el Santo Padre ha firmado el Libro de Honor y recibido los presentes protocolarios: un facsímil del manuscrito Beato de Liébana, códice de Fernando I y Doña Sancha, por parte del Senado; y de un facsímil del manuscrito del Libro de Horas, un ejemplar iluminado del siglo XV, por parte del Congreso.

Una intervención histórica

Una vez en el Hemiciclo, el Santo Padre fue recibido por un largo aplauso. Le dio la bienvenida la presidenta del Congreso. «Le damos hoy la bienvenida con la voluntad de escuchar y con el convencimiento de que el entendimiento entre instituciones, culturas y pueblos es imprescindible para afrontar los grandes desafíos de nuestro tiempo.»

Tras estas palabras, tomó la palabra el Papa en la primera intervención de un pontífice ante las Cortes. Durante su discurso, el Santo Padre, citando a Cervantes, Santa Teresa de Ávila, Miguel de Unamuno, la Escuela de Salamanca y Francisco de Vitoria o los Reyes Católicos, ha asegurado que a lo largo de su historia, “España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social, económico o político: lo ha reconocido como criatura abierta a la verdad, dotada de libertad y movida por una sed de eternidad que ninguna realidad temporal logra extinguir; en una palabra, como alguien cuya dignidad precede a toda utilidad y a cuyo servicio está sujeta la acción legislativa.”

Un legado que, según ha dicho el Papa, “vive también en estas Cortes, cada vez que el legislador se pregunta cómo hacer que lo posible sea justo, que lo legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede legítimamente vulnerar”.

Una defensa de la dignidad humana

León XIV, gran conocedor del contexto político, económico y social de nuestro país, ha centrado su su intervención en la defensa de la dignidad humana ante los grandes retos presentes en las sociedades contemporáneas, como la migración, la familia, la educación o las nuevas tecnologías.

Sobre este aspecto, ha recordado que “el progreso ofrece posibilidades admirables, y hoy lo vemos de modo singular en el desarrollo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Como he recordado en mi reciente Encíclica, la tecnología en sí misma no es neutral porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza”, por lo que exige un discernimiento que comienza “por una afirmación primera: toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana.”

En este sentido, el Papa ha planteado que “si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades? ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?” 

León XIV se ha referido también al valor de la familia. “Cuando el bien común deja de ser horizonte compartido, la acción pública corre el riesgo de fragmentarse en intereses parciales, incapaces de custodiar aquello que pertenece a todos”. En este contexto, el Papa ha reafirmado la familia como “realidad humana primera” y fundamento para toda vida en comunidad. “Allí donde la familia es sostenida, se fortalece también la estabilidad espiritual y social de las naciones. La familia será siempre la primera escuela de humanidad en la que se aprende, antes que, en cualquier otro lugar, la gramática elemental de la convivencia: recibir la vida, cuidar al otro, perdonar, servir y pertenecer.”

Además, ha reivindicado la libertad de elección educativa como un derecho elemental de los padres y condición indispensable para que “las nuevas generaciones pueden aprender a buscar y amar la verdad, a cuestionarse sobre el sentido de la vida y la dignidad de cada persona”.

 Sobre el fenómeno migratorio, el Santo Padre ha afirmado que no puede reducirse a un fenómeno demográfico o económico, sino que “constituye una cuestión eminentemente moral y jurídica” ya que “allí donde una persona es discriminada por su origen nacional, étnico, religioso o lingüístico, o por su condición económica o social, se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos.” Por ello, la respuesta debe ir “más allá de la mera gestión de flujos” y recaer en una “doble exigencia de justicia moral”: ofrecer un marco jurídico que permita la integración y la acogida  respetuosa, al tiempo que se promueven las condiciones para que el derecho a permanecer en la propia tierra sea realmente efecto.

“Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud. Por ello, es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran. Cuando la respuesta institucional se hace cercana, justa y coordinada, las fronteras dejan de ser lugares de abandono y pueden convertirse en espacios de protección responsable de la dignidad humana.” 

Un llamamiento a la paz, a la convivencia y a la libertad religiosa

 Además, el Santo Padre también ha realizado un firme llamamiento a la paz y la convivencia social. “El mundo atraviesa una profunda crisis espiritual y cultural, que se manifiesta en múltiples formas de violencia, polarización y desconfianza recíproca. En este contexto, la paz se presenta como una aspiración política y, más aún, como una verdadera exigencia moral.” para lo que es preciso “una palabra pública que respete a quien piensa distinto, instituciones puestas al servicio del encuentro, una memoria histórica que busque la verdad y la reconciliación y una vida social capaz de sostener la amistad cívica”.

Por ello, ante los discursos que promueven el rearme, el Papa ha afirmado que “la verdadera seguridad, en cambio, nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra.” y ha hecho un llamamiento a que la comunidad internacional redescubra “el valor indispensable del diálogo como camino paciente hacia acuerdos justos y duraderos, fundados en el respeto a los tratados, en la transparencia de la acción diplomática y en la voluntad sincera de anteponer la paz al recurso a la fuerza.”

En su discurso ha estado también presente el principio de subsidiariedad, uno de los ejes de Magnifica Humanitas. Este principio de la Doctrina Social de la Iglesia destaca la necesidad de las entidades superiores reconozcan, protejan y promuevan la libertad y la creatividad. “La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario. En una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz, cuando las diferencias se dejan mitigar por la escucha y se ordenan al reconocimiento de las necesidades, los anhelos y las capacidades de todos.”

El Pontífice también ha reclamado que “quienes ejercen una responsabilidad pública tienen, por eso, una especial obligación de custodiar la palabra para «desarmar el lenguaje». La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación.” ya que “de este respeto al otro nace también el deber de custodiar el espacio donde maduran sus convicciones, su conciencia y su relación con Dios.”

Ha recalcado que «ser libre no significa únicamente estar libre de coacciones o disponer de muchas posibilidades de elección; significa poder reconocer el bien y adherirse a él responsablemente. Por eso, toda sociedad efectivamente libre requiere también una justa delimitación del poder público.» 

En este sentido, ha afirmando que “la libertad sobre la que se edifica el Estado contemporáneo, si es auténtica, reconoce la dimensión religiosa del ser humano” y “la legítima autonomía del orden temporal jamás debe interpretarse como hostilidad hacia el fenómeno religioso. La fe no pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones; sin embargo, tampoco puede ser relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida pública.”

Una invitación a alzar la mirada

En el tramo final de su intervención, León XIV ha recordado que “una ley no alcanza su verdadera grandeza por el mero hecho de haber sido formalmente aprobada; la alcanza cuando, además de ser válida en su forma, puede comparecer ante la dignidad de la persona y salir de ese examen sin avergonzarse.” Por ello, ha invitado a todos los diputados y senadores presentes, a “alzar, pues la mirada: no para alejarse de la realidad, sino para recordar que toda decisión de las autoridades públicas toca personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír”.

Sobre nuestro país, el Santo Padre ha asegurado que, en la defensa de la dignidad humana, “España puede ofrecer mucho”, ha dicho el Papa. “Cuenta con una lengua que une continentes; una tradición cultural, jurídica y espiritual que ha sabido poner en diálogo fe y razón, derecho y conciencia, unidad y pluralidad. Esta experiencia histórica recuerda también el valor de la concordia y del esfuerzo paciente por construir una convivencia pacífica y justa.”

Ha finalizado su intervención apelando directamente a nuestro país: “Que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza. Y que su vida pública sepa unir siempre la firmeza de las convicciones con la nobleza del diálogo y la grandeza del servicio.” El acto se cerró con uno de los aplausos más largos de la historia del Congreso y del Senado.  

Rompiendo el protocolo, el Santo Padre ha cruzado la carrera de San Jerónimo para saludar a las personas que esperaban su salida en coche. 

www.conelpapa.es

Fotografía: Ballesteros (EFE)

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Papa hace una defensa de la dignidad del ser humano en su histórica intervención en el Congreso

0

 

MADRID, 8 de junio de 2026. Por primera vez en la historia, un Pontífice se ha dirigido a las Cortes Generales en España. El Papa León XIV ha intervenido esta mañana en el Congreso de los Diputados en una histórica sesión conjunta del Congreso y del Senado, con presencia de representantes de las principales instituciones públicas españolas. “Vengo ante todos ustedes como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia católica”, ha comenzado el Santo Padre. “Mi presencia quiere ser un gesto de cercanía hacia España, en el marco de la mutua cooperación, y una palabra ofrecida desde el servicio a la persona humana.”

En este sentido, el Papa ha afirmado que la dignidad del ser humano “precede a toda concesión del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaivén de las mayorías de cada momento.”. Por ello, ha dicho el Santo Padre, “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia. Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona.”

Sobre las 10.30 horas, el Pontífice llegó a la Carrera de San Jerónimo, donde fue recibido por la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, y por el presidente del Senado, Pedro Rollán. A continuación, en el Patio de Floridablanca, ha recibido el saludo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; y la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.

Tras la rendición de honores, el Santo Padre, acompañado por las autoridades, se ha dirigido al interior del Congreso. En el Salón de los Pasos Perdidos, el Papa ha podido saludar a los miembros de las Mesas de ambas Cámaras, al jefe de la oposición y a los portavoces de los grupos parlamentarios de ambas Cámaras. Además, el Santo Padre ha firmado el Libro de Honor y recibido los presentes protocolarios: un facsímil del manuscrito Beato de Liébana, códice de Fernando I y Doña Sancha, por parte del Senado; y de un facsímil del manuscrito del Libro de Horas, un ejemplar iluminado del siglo XV, por parte del Congreso.

Una intervención histórica

Una vez en el Hemiciclo, el Santo Padre fue recibido por un largo aplauso. Le dio la bienvenida la presidenta del Congreso. «Le damos hoy la bienvenida con la voluntad de escuchar y con el convencimiento de que el entendimiento entre instituciones, culturas y pueblos es imprescindible para afrontar los grandes desafíos de nuestro tiempo.»

Tras estas palabras, tomó la palabra el Papa en la primera intervención de un pontífice ante las Cortes. Durante su discurso, el Santo Padre, citando a Cervantes, Santa Teresa de Ávila, Miguel de Unamuno, la Escuela de Salamanca y Francisco de Vitoria o los Reyes Católicos, ha asegurado que a lo largo de su historia, “España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social, económico o político: lo ha reconocido como criatura abierta a la verdad, dotada de libertad y movida por una sed de eternidad que ninguna realidad temporal logra extinguir; en una palabra, como alguien cuya dignidad precede a toda utilidad y a cuyo servicio está sujeta la acción legislativa.”

Un legado que, según ha dicho el Papa, “vive también en estas Cortes, cada vez que el legislador se pregunta cómo hacer que lo posible sea justo, que lo legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede legítimamente vulnerar”.

Una defensa de la dignidad humana

León XIV, gran conocedor del contexto político, económico y social de nuestro país, ha centrado su su intervención en la defensa de la dignidad humana ante los grandes retos presentes en las sociedades contemporáneas, como la migración, la familia, la educación o las nuevas tecnologías.

Sobre este aspecto, ha recordado que “el progreso ofrece posibilidades admirables, y hoy lo vemos de modo singular en el desarrollo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Como he recordado en mi reciente Encíclica, la tecnología en sí misma no es neutral porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza”, por lo que exige un discernimiento que comienza “por una afirmación primera: toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana.”

En este sentido, el Papa ha planteado que “si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades? ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?” 

León XIV se ha referido también al valor de la familia. “Cuando el bien común deja de ser horizonte compartido, la acción pública corre el riesgo de fragmentarse en intereses parciales, incapaces de custodiar aquello que pertenece a todos”. En este contexto, el Papa ha reafirmado la familia como “realidad humana primera” y fundamento para toda vida en comunidad. “Allí donde la familia es sostenida, se fortalece también la estabilidad espiritual y social de las naciones. La familia será siempre la primera escuela de humanidad en la que se aprende, antes que, en cualquier otro lugar, la gramática elemental de la convivencia: recibir la vida, cuidar al otro, perdonar, servir y pertenecer.”

Además, ha reivindicado la libertad de elección educativa como un derecho elemental de los padres y condición indispensable para que “las nuevas generaciones pueden aprender a buscar y amar la verdad, a cuestionarse sobre el sentido de la vida y la dignidad de cada persona”.

 Sobre el fenómeno migratorio, el Santo Padre ha afirmado que no puede reducirse a un fenómeno demográfico o económico, sino que “constituye una cuestión eminentemente moral y jurídica” ya que “allí donde una persona es discriminada por su origen nacional, étnico, religioso o lingüístico, o por su condición económica o social, se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos.” Por ello, la respuesta debe ir “más allá de la mera gestión de flujos” y recaer en una “doble exigencia de justicia moral”: ofrecer un marco jurídico que permita la integración y la acogida  respetuosa, al tiempo que se promueven las condiciones para que el derecho a permanecer en la propia tierra sea realmente efecto.

“Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud. Por ello, es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran. Cuando la respuesta institucional se hace cercana, justa y coordinada, las fronteras dejan de ser lugares de abandono y pueden convertirse en espacios de protección responsable de la dignidad humana.” 

Un llamamiento a la paz, a la convivencia y a la libertad religiosa

 Además, el Santo Padre también ha realizado un firme llamamiento a la paz y la convivencia social. “El mundo atraviesa una profunda crisis espiritual y cultural, que se manifiesta en múltiples formas de violencia, polarización y desconfianza recíproca. En este contexto, la paz se presenta como una aspiración política y, más aún, como una verdadera exigencia moral.” para lo que es preciso “una palabra pública que respete a quien piensa distinto, instituciones puestas al servicio del encuentro, una memoria histórica que busque la verdad y la reconciliación y una vida social capaz de sostener la amistad cívica”.

Por ello, ante los discursos que promueven el rearme, el Papa ha afirmado que “la verdadera seguridad, en cambio, nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra.” y ha hecho un llamamiento a que la comunidad internacional redescubra “el valor indispensable del diálogo como camino paciente hacia acuerdos justos y duraderos, fundados en el respeto a los tratados, en la transparencia de la acción diplomática y en la voluntad sincera de anteponer la paz al recurso a la fuerza.”

En su discurso ha estado también presente el principio de subsidiariedad, uno de los ejes de Magnifica Humanitas. Este principio de la Doctrina Social de la Iglesia destaca la necesidad de las entidades superiores reconozcan, protejan y promuevan la libertad y la creatividad. “La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario. En una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz, cuando las diferencias se dejan mitigar por la escucha y se ordenan al reconocimiento de las necesidades, los anhelos y las capacidades de todos.”

El Pontífice también ha reclamado que “quienes ejercen una responsabilidad pública tienen, por eso, una especial obligación de custodiar la palabra para «desarmar el lenguaje». La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación.” ya que “de este respeto al otro nace también el deber de custodiar el espacio donde maduran sus convicciones, su conciencia y su relación con Dios.”

Ha recalcado que «ser libre no significa únicamente estar libre de coacciones o disponer de muchas posibilidades de elección; significa poder reconocer el bien y adherirse a él responsablemente. Por eso, toda sociedad efectivamente libre requiere también una justa delimitación del poder público.» 

En este sentido, ha afirmando que “la libertad sobre la que se edifica el Estado contemporáneo, si es auténtica, reconoce la dimensión religiosa del ser humano” y “la legítima autonomía del orden temporal jamás debe interpretarse como hostilidad hacia el fenómeno religioso. La fe no pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones; sin embargo, tampoco puede ser relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida pública.”

Una invitación a alzar la mirada

En el tramo final de su intervención, León XIV ha recordado que “una ley no alcanza su verdadera grandeza por el mero hecho de haber sido formalmente aprobada; la alcanza cuando, además de ser válida en su forma, puede comparecer ante la dignidad de la persona y salir de ese examen sin avergonzarse.” Por ello, ha invitado a todos los diputados y senadores presentes, a “alzar, pues la mirada: no para alejarse de la realidad, sino para recordar que toda decisión de las autoridades públicas toca personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír”.

Sobre nuestro país, el Santo Padre ha asegurado que, en la defensa de la dignidad humana, “España puede ofrecer mucho”, ha dicho el Papa. “Cuenta con una lengua que une continentes; una tradición cultural, jurídica y espiritual que ha sabido poner en diálogo fe y razón, derecho y conciencia, unidad y pluralidad. Esta experiencia histórica recuerda también el valor de la concordia y del esfuerzo paciente por construir una convivencia pacífica y justa.”

Ha finalizado su intervención apelando directamente a nuestro país: “Que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza. Y que su vida pública sepa unir siempre la firmeza de las convicciones con la nobleza del diálogo y la grandeza del servicio.” El acto se cerró con uno de los aplausos más largos de la historia del Congreso y del Senado.  

Rompiendo el protocolo, el Santo Padre ha cruzado la carrera de San Jerónimo para saludar a las personas que esperaban su salida en coche. 

www.conelpapa.es

Fotografía: Ballesteros (EFE)

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Papa León XIV visita a los obispos españoles en la CEE

0

El Santo Padre  ha mantenido un encuentro con los obispos españoles durante su visita a la Sede la Conferencia Episcopal Española (CEE). Enmarcado en su viaje apostólico a España, el encuentro ha tenido lugar en la sala de la Asamblea Plenaria, este lunes 8 de junio. Además, la visita se ha producido en un momento muy significativo para la institución en el marco de su 60 aniversario.

A su llegada, el Papa ha sido recibido por el arzobispo presidente, el cardenal vicepresidente y el obispo secretario. Un saludo seguido por el de los cardenales españoles que aguardaban a León XIV en la entrada de la Sede de la CEE. Dentro de la sala de la Asamblea Plenaria, monseñor Luis Argüello ha dirigido unas palabras de bienvenida al Santo Padre: «Su presencia aviva nuestra conciencia de sabernos miembros del Colegio de los Doce, presididos por el sucesor de Pedro». Mons. Argüello también ha repasado estos 60 años de historia de la CEE, como las dos visitas de San Juan Pablo II —en 1982 y 1993— o las Orientaciones pastorales que se han puesto en marcha desde entonces.

El Papa con los obispos

El acto ha continuado con el Saludo del Papa a la Asamblea Plenaria. «Con gran gozo», León XIV se ha dirigido a los arzobispos, obispos, administradores diocesanos y directores de la Casa con el fin de «reavivar la comunión». El Papa ha expresado su deseo de confluir con su saludo en el «diálogo en el Espíritu» para ser capaces de «reconocer la voz de Dios que habla a través de la comunidad eclesial» y afrontar los retos actuales.

Mediante la imagen de «un viaje en el que el destino es Dios», León XIV ha destacado la importancia de «conjugar prudentemente la libertad y la valentía», de dejar lo que «nos aleja del fin» y conservar aquello que lo facilita: «Capaces de atesorar en nuestro equipaje los recursos que nos permitan afrontar con franqueza los retos siempre nuevos de la evangelización en cada circunstancia». Así, la Iglesia está llamada «a construir una nueva realidad, a través del diálogo respetuoso y el uso de nuevos lenguajes» y de mantener este espíritu siempre.

Desde la sala de la Asamblea Plenaria, León XIV ha expresado que la vocación del obispo es ser «signo de la comunión en Cristo»: «Vuestra misión os reclama custodiar la unidad, favorecer el diálogo, sanar las fracturas y acompañar el camino del pueblo encomendado a vuestro cuidado».

También ha hablado de las inquietudes de los jóvenes, la formación de los seminaristas, la participación de los laicos, los desafíos de un mundo secularizado y la necesidad de afrontar los momentos de oscuridad en la Iglesia como «samaritanos». «La comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado», ha expresado el Papa.

Como referencia a esa «Tierra de María» que citó San Juan Pablo II, León XIV ha encomendado el ministerio de los obispos españoles a la Virgen María: «A ella encomiendo vuestro ministerio, para que os ayude a ser, en medio del pueblo que tenéis confiado, esa levadura escondida de la que habla el Evangelio». «La Iglesia que recibe el corazón de Cristo lleva consigo la columna de fuego que la guía, la sostiene, la defiende y la conforta, el equipaje necesario para afrontar cualquier reto», ha concluido León XIV.

Con información de la Conferencia Episcopal Española

 

 

The post El Papa León XIV visita a los obispos españoles en la CEE first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los jóvenes de Asidonia-Jerez viven un intenso fin de semana junto al Papa León XIV en Madrid

0

Los jóvenes de Asidonia-Jerez viven un intenso fin de semana junto al Papa León XIV en Madrid

Fotografía: Salida de los jóvenes hacía Madrid

Más de doscientos jóvenes de la Diócesis de Asidonia-Jerez han participado este fin de semana en los actos centrales de la Visita Apostólica del Papa León XIV a España, viviendo una experiencia marcada por la fe, la comunión eclesial y el encuentro con miles de jóvenes procedentes de distintos puntos del país.

La expedición diocesana llegó a Madrid durante la mañana del sábado para incorporarse a las actividades programadas con motivo de la visita del Santo Padre. Uno de los momentos más esperados fue la Vigilia de Oración con Jóvenes, presidida por el Papa León XIV en la Plaza de Lima, donde los participantes pudieron unirse en oración junto al Sucesor de Pedro y experimentar la alegría de formar parte de una Iglesia joven y viva.

La jornada del domingo estuvo centrada en la celebración de la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, presidida por el Santo Padre en la Plaza de Cibeles. Allí, los jóvenes de Asidonia-Jerez participaron en la Santa Misa y en los actos previstos para esta importante solemnidad, compartiendo la fe con miles de peregrinos llegados de toda España.

Durante estos días, los jóvenes pudieron vivir intensamente el espíritu de comunión que caracteriza a la Iglesia, fortaleciendo su fe a través de la oración, la celebración de la Eucaristía y el encuentro con otros jóvenes que comparten la misma vocación de seguir a Cristo.

La participación de la Pastoral Juvenil en esta cita ha sido fruto de un camino de preparación desarrollado durante las últimas semanas en la Diócesis, con distintos encuentros y momentos de oración que ayudaron a disponer el corazón para vivir plenamente este acontecimiento eclesial.

Tras un intenso fin de semana cargado de emociones y experiencias inolvidables, los jóvenes emprendieron en la tarde del domingo el regreso a Jerez de la Frontera, llevando consigo el recuerdo de unos días de gracia vividos junto al Papa León XIV y el impulso de continuar anunciando el Evangelio en sus comunidades y ambientes cotidianos.

La entrada Los jóvenes de Asidonia-Jerez viven un intenso fin de semana junto al Papa León XIV en Madrid se publicó primero en Diócesis Asidonia – Jerez.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Alberto Torres: «Dios me ha estado llamando siempre»

0

Alberto Torres: «Dios me ha estado llamando siempre»

José Alberto Torres es uno de los cinco diáconos que el sábado, día 13, recibirán el sacramento del Orden Sacerdotal de manos del arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. La misa tendrá lugar en el altar del Jubileo de la Catedral hispalense.

 

¿Cómo y cuándo sintió que Dios le quería para el sacerdocio?

Podríamos decir que Dios me ha estado llamando siempre pero yo he estado demasiado entretenido mirando para otro lado y con otras cosas que pensaba que contribuían a la felicidad en la tierra. No obstante, toda mi vida ha sido una lucha por buscar el bien común en detrimento de los intereses particulares de cada cual, atendiendo  y deteniéndome en los distintos ámbitos de la pobreza, que actualmente tiene un gran marco de referencia y que no solo es pobreza material sino también espiritual sobre todo entre los dos polos de la sociedad: los adolescentes y las personas mayores. Ello junto a mi necesidad de diálogo diario y continuado con Dios en la oración y la eucaristía, y la búsqueda de la Verdad y la sabiduría de Dios, han determinado profundamente mi vida.

¿Qué saca de estos años de Seminario? ¿Qué le ha aportado?

En mi vida hay un antes y un después de mi llegada al Seminario; estos años han sido para mi un periodo importante de crecimiento en mi vida de FE y en mi formación antropológica de modo general. He aprendido a compartir la vida en comunión fraternal y el descubrimiento integral de la realidad de nuestras parroquias, también he conocido la labor de muchos sacerdotes y la vida de la diócesis de modo general. Los momentos de formación pastoral fuera de la propia diócesis me han permitido llegar a un conocimiento amplio de la unidad y la universalidad de la Iglesia.

Todos los que se ordenan suelen destacar un sacerdote o persona clave en su vida. ¿Cuál es su caso?

En mi caso sería difícil poder quedarme con un solo nombre. Desde mi director espiritual y directores espirituales del Seminario, a mis Formadores, y a los propios sacerdotes con los que he compartido destino pastoral. Sin ir más lejos este año de diácono ha sido todo un aprendizaje pastoral y clave estando con un párroco y un vicario parroquial. También han sido claves en mi vida de fe dos párrocos mayores y que me han aportado la voz de la experiencia, uno de aquí de Sevilla que fue muchos años párroco en el Polígono San Pablo y otro de Madrid que conocí en un Retiro en la sierra de Guadarrama, me encantaba oírlos contarme sus años de seminario, sus primeros años de párroco, sus experiencias, su camino de fe y su identificación con Cristo las 24 horas del día, y, por tanto, su plenitud de vida. No cabe duda de que los dos párrocos de mi pueblo natal así como otros curas y consagrados que se han ido cruzando en mi vida de fe,  han ido conformando mi llamada al seguimiento de Cristo como ministro ordenado.

¿Cómo le gustaría que le reconocieran con el paso del tiempo?

Solo pido a Dios que me conceda ser un ministro ordenado con dignidad desde el trabajo a la Iglesia y la adhesión a Cristo para anunciar la Buena Nueva al mundo y transmitir que el único futuro del mundo está en los valores del Humanismo cristiano.

¿Hay algún ámbito pastoral en el que crea que encaja mejor?

En ese sentido tengo una gran amplitud de miras, allá donde el Sr Arzobispo considere y la Iglesia de Sevilla me necesite, iré con ilusión y confianza, trabajando por la construcción del Reino y llevando un mensaje de esperanza, aprendiendo de todo cuanto tengo a mi alrededor y de las personas que formen parte de mi camino.

¿Qué frase de las Sagradas Escrituras destaca en este momento tan especial?

“Que Él crezca y yo disminuya, para que se manifieste plenamente en mi”, Jn 3, 30; el único Bien, la Bondad, la Belleza… están en Dios y nosotros somos meros instrumentos suyos.

¿Qué respondería a un joven que pueda estar planteándose la vocación?

Que rece, que hable con el Señor, que busque momentos de serenidad y reflexión, que vaya a misa y que se pare a pensar dónde está su camino de vida, qué aspiraciones tiene, dónde quiere llegar y hacia dónde cree que está la plenitud de su vida. Y que no tenga miedo para dar respuesta al Señor, siempre desde el punto de vista de la más mera elección y con la convicción de que no deja nada atrás. Por supuesto que se ponga en manos de alguien que sepa comprenderlo y oírlo como un seminarista, un diácono, un sacerdote…

¿Merecen la pena los años de formación en el Seminario?

Por supuesto, sin lugar a dudas. He recibido una formación integral en todos los ámbitos de mi vida, y muy necesaria para cumplir los retos de la Iglesia del siglo XXI, desde el apartado intelectual al sentido espiritual y pastoral, sin olvidar la dimensión humana, la vida en comunidad y la fraternidad con los hermanos. Voy a echar de menos bastante el Seminario. Me han tratado muy bien siempre cada y doy gracias a Dios cada día por haberse detenido en mi y haberme permitido decir sí a Cristo.

¿Cómo resumiría sus sentimientos en estas previas?

Presento a Dios mi vida todo los días en la oración, oyéndolo con mucha serenidad; la eucaristía es mi alimento diario y mi pan de vida; después hago todo aquello que tengo encomendado en mis clases, el seminario, y mi destino pastoral, afianzo mi formación y leo constantemente para beber de las fuentes de la Iglesia. Estoy bastante tranquilo, prestando atención sólo a los detalles importantes y rezando mucho. En general tengo bastante tranquilidad. Vivo con ilusión, esperanza, alegría y rotundidad el nuevo paso que Dios quiere para mi

¿Dónde y cuándo será su primera misa?

En Pilas, en la parroquia Santa María la Mayor, donde ejerzo mi ministerio como diácono. El próximo miércoles 17 de junio a las ocho y media de la tarde. Mi familia parroquial de Pilas me da la vida cada fin de semana cuando llego. Les estoy sumamente agradecido y muy contento allí. Ha sido un gran regalo que me ha hecho el Señor, que tanto me cuida, me mima y me protege.

The post Alberto Torres: «Dios me ha estado llamando siempre» first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Papa León XIV recuerda el legado del arcipreste San Manuel González

0

El Papa León XIV recuerda el legado del arcipreste San Manuel González

La Diócesis de Huelva ha acogido con profunda alegría las palabras pronunciadas por el Papa León XIV durante la Misa del Corpus celebrada en Cibeles, en las que evocó la figura de San Manuel González García como ejemplo de una Iglesia cercana, eucarística y comprometida con los más necesitados.

En el contexto de sus intervenciones dirigidas a los fieles españoles, el Santo Padre invitó a redescubrir la riqueza espiritual de quienes supieron hacer de la Eucaristía el centro de su vida y de su acción pastoral, una llamada que conecta de manera especial con el legado de San Manuel González, conocido universalmente como el «Obispo de los Sagrarios Abandonados». El Papa ha insistido durante su viaje en la necesidad de vivir una fe auténtica y transformadora, alimentada por el encuentro con Cristo presente en la Eucaristía.

La referencia adquiere un significado singular para la Iglesia de Huelva, donde San Manuel González desarrolló una parte fundamental de su ministerio sacerdotal. Llegó a la ciudad en 1905 y, durante más de una década, impulsó numerosas iniciativas evangelizadoras, educativas y sociales que dejaron una huella imborrable en la vida de la provincia. Fue nombrado Arcipreste de Huelva y declarado Hijo Adoptivo de la ciudad en 1915, antes de ser llamado al episcopado.

Su preocupación por los más desfavorecidos se tradujo en proyectos educativos para niños de familias humildes, en la promoción de obras de acción social y en una intensa labor de acompañamiento a los trabajadores y sus familias en momentos de especial dificultad. La espiritualidad eucarística que marcó toda su vida estuvo siempre unida a una profunda sensibilidad hacia las necesidades concretas de las personas.

Desde la Diócesis de Huelva se valora especialmente que el Santo Padre haya puesto de relieve testimonios que siguen iluminando el presente de la Iglesia. La figura de San Manuel González continúa siendo un referente para la comunidad diocesana por su amor a Jesucristo en la Eucaristía, su entrega a la evangelización y su compromiso con la educación y la promoción humana.

Más de un siglo después de su paso por Huelva, el ejemplo del santo arcipreste sigue vivo en numerosas instituciones, comunidades y fieles que encuentran en su vida una inspiración para anunciar el Evangelio desde la cercanía, la caridad y la adoración eucarística.

La entrada El Papa León XIV recuerda el legado del arcipreste San Manuel González se publicó primero en Diócesis de Huelva.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Sor Fátima, Priora de las Agustinas en Jerez, participa en el encuentro del Papa León XIV con la familia agustina

0

Sor Fátima, Priora de las Agustinas en Jerez, participa en el encuentro del Papa León XIV con la familia agustina

La comunidad de las Agustinas de Jerez de la Frontera ha estado representada en el encuentro que el Papa León XIV mantuvo en la jornada de ayer con miembros de la familia agustina durante su Visita Apostólica a España.

En esta cita, celebrada en la Nunciatura Apostólica, participó Sor Fátima, Priora del Convento de las Agustinas en Jerez, quien tuvo la oportunidad de compartir este momento de cercanía y comunión con el Santo Padre junto a religiosos, religiosas y representantes de las distintas ramas que integran la espiritualidad agustiniana.

El encuentro estuvo marcado por el carácter fraterno y familiar, permitiendo a sus miembros vivir un momento especialmente significativo junto al Sucesor de Pedro, precisamente cuando la Iglesia en España está acogiendo la visita del Pontífice.

La presencia de Sor Fátima junto al Santo Padre adquiere un significado especial para la Diócesis de Asidonia-Jerez. Además, este encuentro se produce en un año particularmente importante para las religiosas, que celebran el Año Jubilar con motivo de los quinientos años de la fundación de la Orden.

La entrada Sor Fátima, Priora de las Agustinas en Jerez, participa en el encuentro del Papa León XIV con la familia agustina se publicó primero en Diócesis Asidonia – Jerez.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Santo Padre llama a tejer redes de encuentro entre la fe y la sociedad desde el corazón de Madrid

0

El Santo Padre llama a tejer redes de encuentro entre la fe y la sociedad desde el corazón de Madrid

Durante su segundo día en Madrid, el papa León protagonizó el encuentro Tejer Redes, en el que confluyeron voces procedentes de la cultura, el arte, la universidad, la economía y el deporte; trayectorias distintas, sensibilidades diversas y experiencias aparentemente lejanas que encontraron un punto común en torno a la invitación de construir juntos una cultura del encuentro.

La tarde del domingo 7 de junio comenzó mucho antes de la llegada del Santo Padre. Desde la apertura de puertas, miles de personas fueron ocupando sus asientos mientras el recinto se llenaba de conversaciones y expectativas. Sobre el escenario, la música, la danza y los testimonios de representantes de la sociedad civil fueron dibujando el horizonte del encuentro: una sociedad que busca espacios para escucharse a sí misma y para redescubrir los vínculos que la sostiene.

El evento, organizado por la Archidiócesis de Madrid en el Movistar Arena,  formó parte de la agenda oficial de la visita papal a la capital.  A esta convocatoria asistieron representaciones sevillanas de la Universidad Internacional de Andalucía (Unia) a través del rector y la directora de la sede Santa María de la Rábida. De la Universidad Pablo de Olavide, asistieron las vicerrectoras de Estudiantes y la de Cultura y Políticas Sociales, el director general de Proyección Institucional, y el director general de Estudiantes. También profesores de diversos grados como Derecho y Economía. De la Universidad de Sevilla (US), vicerrectoras de Posgrado, la de Infraestructura, la gerente de la US, el vicerrector de Transformación Digital, la decana de Matemáticas, catedráticos y profesores de Derecho, Economía, Farmacia, Química e Informática. Todo el grupo acompañado por el delegado diocesano de Pastoral Universitaria, Pablo Guija.

¡Llega el Papa!

La emoción creció cuando las pantallas anunciaron la inminente llegada de León XIV quien, por cierto, hizo de camino una parada técnica en Torrespaña para cambiar al papamóvil y poder saludar a muchas personas que esperaban en las calles de ese último tramo del trayecto.

Poco después de las seis de la tarde, el Santo Padre hizo su entrada en el Movistar Arena. A su paso, saludos, aplausos y teléfonos alzados intentaban capturar un momento que muchos aguardaban desde hacía meses.

Ya sobre el escenario, los periodistas Carlos Franganillo y Lara Siscar dieron la bienvenida a los participantes e introdujeron una tarde concebida como un diálogo entre la fe y la sociedad contemporánea.

El arte y la cultura

Partiendo de sus recuerdos infantiles de la Semana Santa malagueña, el actor Antonio Banderas evocó aquellas primeras preguntas que nacieron en él ante la belleza de las procesiones, la devoción popular y la mirada creyente de su madre. «¿Dios?», recordó como la pregunta que comenzó a acompañarle desde niño.

En una intervención cargada de referencias culturales y espirituales, el actor reivindicó el papel del arte como espacio de búsqueda y de interrogación permanente. “El arte no es solo belleza. El arte es pregunta. Es reflexión. Es contraste. Es revolución”, afirmó, defendiendo también la responsabilidad de los creadores para denunciar la injusticia, cuestionar las violencias y ayudar a comprender las complejidades del alma humana.

Banderas también reivindicó el papel de la Iglesia como “la mayor productora de arte” y a “Jesucristo como la figura más representada del mundo”.  Sus palabras encontraron especial eco al referirse a uno de los grandes desafíos contemporáneos: preservar la profundidad humana en una época dominada por la tecnología. «Necesitamos seguir buscando belleza, sí, pero también verdad», señaló, advirtiendo del riesgo de que la inteligencia artificial sustituya aquello que constituye el núcleo más profundo de la experiencia humana.

La educación y la academia

La universidad tomó después la palabra de la mano de José María Coello de Portugal, vicerrector de la Universidad Complutense de Madrid, quien habló en representación de la comunidad educativa y científica madrileña. Su intervención presentó la educación como uno de los instrumentos más eficaces para promover la justicia social, la igualdad de oportunidades y la cohesión entre generaciones.

En un contexto de profundas transformaciones tecnológicas, el rector defendió una universidad capaz de conjugar excelencia académica, inclusión social, respeto a la verdad y compromiso ético. Al dirigirse al Santo Padre, planteó además dos de los grandes desafíos que hoy interpelan al mundo educativo: la contribución de la educación a la construcción de una convivencia pacífica y el liderazgo ético ante la revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial.

Y, de repente, el arte en estado puro irrumpió sobre los escenarios cuando Sara Baras representó junto a su compañía su última creación, Vuela, un homenaje a Paco de Lucía.

La empresa y la economía

El tercer bloque del encuentro estuvo dedicado al mundo del trabajo y de la empresa. En una intervención compartida por Antonio Garamendi, presidente de la CEOE; Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras; Pepe Álvarez, secretario general de UGT; y Ángela López de Miguel, presidenta de CEPYME, el diálogo social apareció como una herramienta imprescindible para afrontar lo que definieron como un auténtico «cambio de época».

Frente a una visión puramente técnica del progreso, los participantes defendieron un nuevo contrato social que sitúe a la persona en el centro de la transformación digital. La inteligencia artificial, coincidieron, solo será una oportunidad si contribuye a crear sociedades más justas, inclusivas y cohesionadas.

La reflexión giró constantemente en torno a una misma convicción: cuanto mayor sea el desarrollo tecnológico, mayor deberá ser también el esfuerzo por fortalecer los vínculos humanos, la solidaridad y la dignidad del trabajo. Empresa y trabajadores aparecieron así no como intereses enfrentados, sino como protagonistas de una tarea compartida orientada al bien común.

El deporte

La última palabra antes del mensaje del Papa correspondió al deporte. Las campeonas Teresa Perales y Carolina Marín ofrecieron un testimonio lleno de humanidad sobre los valores que nacen del esfuerzo, la resiliencia y la superación.

Lejos de identificar el éxito únicamente con las medallas o los récords, ambas deportistas reivindicaron el deporte como una auténtica escuela de vida. Hablaron de la fragilidad, de las derrotas, de la disciplina silenciosa y del respeto al adversario, presentado no como un enemigo, sino como alguien que ayuda a crecer.

“La verdadera victoria no es ser invencibles, sino aprender a levantarnos”, afirmó Teresa Perales, mientras Carolina Marín recordó que competir significa crecer con el otro y nunca contra el otro.

Todas estas voces fueron preparando el momento central de la tarde: el mensaje de León XIV.

El verdadero arte de tejer redes

En su intervención, el Papa recogió muchas de las inquietudes planteadas a lo largo de la tarde y las articuló en torno a una pregunta de fondo: qué tipo de sociedad estamos construyendo y qué herencia queremos dejar a las generaciones futuras. El Papa advirtió de que una sociedad capaz de producir, innovar y comunicar como nunca antes corre el riesgo de olvidar el sentido último de aquello que crea si no aprende a “custodiar el alma” de su progreso.

Frente a esa amenaza, propuso el diálogo social como un auténtico “arte de tejer redes”, basado en el encuentro, la escucha y el respeto mutuo. Reclamó una universidad comprometida con la verdad, una empresa que reconozca la dignidad de cada trabajador, un arte accesible que despierte la búsqueda de la belleza y un desarrollo tecnológico atento a los más vulnerables. “¿Qué significa ser verdaderamente humano?”, preguntó a los asistentes, antes de invitarles a convertirse en “hilos nuevos para tejer redes nuevas” capaces de renovar la sociedad desde el bien común, la solidaridad y la esperanza.

Tras una ovación de despedida al Santo Padre, la voz de Rozalén acompañó los últimos compases de la jornada. Con Y busqué, la artista manchega ofreció una invitación a la paz y a la esperanza que resonó en el Movistar Arena como un eco de los mensajes escuchados durante toda la tarde.

The post El Santo Padre llama a tejer redes de encuentro entre la fe y la sociedad desde el corazón de Madrid first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Gil Tamayo participa en el encuentro del Papa en Madrid con los obispos españoles

0

Celebrado esta mañana en la Conferencia Episcopal Española, dentro de los actos programados en Madrid en el marco de la Visita apostólica que está realizando a nuestro país el Pontífice.

Con gran afecto y comunión con el Santo Padre, la Conferencia Episcopal Española ha recibido esta mañana la visita del Papa León XIV, dentro del viaje apostólico que está realizando a nuestro país, con Madrid en su primera etapa.

Nuestro arzobispo Mons. José María Gil Tamayo también ha participado en este encuentro del Papa con los obispos españoles, celebrado en la sala donde en distintas ocasiones se reúnen los prelados para su Asamblea Plenaria.

León XIV recordó que la misión pastoral exige una especial cercanía a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento y oscuridad. Entre esas realidades, el Santo Padre se refirió expresamente a quienes “han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero”. Ante esta “plaga”, afirmó que “la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”.

En sus palabras, el Papa tuvo sendas referencias a la Iglesia de Granada, y en concreto con fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada y confesor de la Reina Isabel La Católica.

En su saludo a la Asamblea Plenaria, el Santo Padre invitó a los obispos españoles a mirar con confianza el momento presente de la Iglesia, alejándose de la tentación de apoyarse únicamente en seguridades humanas o estructuras consolidadas. León XIV exhortó a los pastores a abrirse con docilidad a la acción del Espíritu Santo y a desprenderse de aquellos lastres que dificultan seguir el camino que Dios va mostrando a su Iglesia. “Es el Señor quien nos conduce, Él es el dueño de la historia y de cada una de nuestras historias, Él determina los tiempos”, afirmó.

La visita del Santo Padre tuvo lugar en un momento especialmente significativo para la Conferencia Episcopal Española, que celebra en 2026 el 60 aniversario de su creación. Constituida en 1966, nació como uno de los primeros frutos del Concilio Vaticano II.

El Santo Padre regaló a la CEE un icono en mosaico tras firmar en el Libro de honor. El acto con los obispos españoles, en los que también ha participado el arzobispo emérito Mons. Javier Martínez, concluyó con una foto de familia de los trabajadores de la CEE con el Papa, antes de dirigirse a la Nunciatura donde almuerza con los obispos españoles.

LEER DISCURSO COMPLETO DEL PAPA EN LA CEE

NOTICIA RELACIONADA

Ver este artículo en la web de la diócesis

El verano, tiempo para la llamada

0

Los seminarios Mayor San Fulgencio y Menor San José ofrecen dos convivencias de verano en Los Urrutias, una para niños y otra para jóvenes.

Con el curso académico cercano a su fin, los seminarios Mayor San Fulgencio y Menor San José lanzan dos propuestas para este verano, encaminadas a «ayudar a niños y jóvenes a acercarse a Cristo y a los hermanos en la fe en un ambiente tranquilo», según indican desde los propios seminarios. Porque el verano es también «tiempo para la llamada».

La primera propuesta, organizada por el Seminario Menor San José, es una convivencia de verano para chicos desde 5º de Primaria hasta 4º de la ESO, del 29 de junio al 3 de julio. Será en la Casa de Espiritualidad Stella Maris de Los Urrutias (Cartagena) y la inscripción puede realizarse en un formulario online donde aparece toda la información.

La segunda propuesta es una convivencia vocacional para jóvenes de entre 17 y 30 años, que será del 13 al 18 de julio también en la Casa de Espiritualidad Stella Maris, bajo el lema Deja tus redes y sígueme. La organiza el Seminario Mayor San Fulgencio, que en esta actividad ofrece «un espacio en el que poder escuchar la voz de Dios, discernir mejor la llamada y descubrir cuál es el plan de Dios para ti». Para inscribirse tan solo es necesario rellenar un formulario online.

Los seminarios, además, invitan a rezar para que estas actividades sean «un momento de gracia».

En los carteles de estas convivencias aparece además un número de contacto al que dirigirse para aclarar cualquier duda.

Cartel convivencia de verano

Cartel convivencia vocacional

La entrada El verano, tiempo para la llamada aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.