
La Catedral de Murcia acogió, en la mañana de ayer, la Eucaristía de clausura del III Congreso Internacional de Cofradías y Hermandades. Una celebración presidida por el Cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, quien alentaba a los presentes a mantener la esencia de estas asociaciones de fieles católicas, pues “las cofradías y hermandades custodian y llevan adelante las tradiciones populares y la religiosidad popular, en la que se transmite la memoria viva de las raíces, a la vez que se conforma una historia que custodia la fe y construye un pueblo, es decir, una comunidad de familias con perspectiva de futuro”.










