
El pasado sábado 11 de noviembre, se abrió de nuevo al culto la Capilla de la Asunción de la Catedral de la Encarnación. Se cerró para poder sanear las extendidas humedades que ocasionaba la pilastra que refuerza la fábrica de la Catedral por Levante en el lado derecho de la Puerta de los Perdones. Ha sido una operación costosa que el Obispado ha financiado íntegramente, una vez obtenida la preceptiva licencia civil para realizar la restauración juntamente con el repaso de cornisas, que sufrían graves desperfectos y desprendimientos. Con ocasión de estas obras de restauración, se ha aprovechando el cierre de la capilla para reponer en el retablo la sagrada imagen de la Asunción de la Virgen que había sido retirada tiempo atrás.










