
En templos, calles y plazas. Con eucaristías, juegos, repiques de campanas, vigilias, ferias, comidas fraternas, etc. De diversos modos y maneras este Día de la Iglesia Diocesana se vivió, de un modo intenso y singular, en todos los rincones de esta Iglesia particular, sobre todo en las parroquias de esta diócesis cuatro veces insular.










