
Misioneros malagueños están acompañando al pueblo venezolano en una de las crisis humanitarias más graves de su historia, con falta de alimentos, de medicamentos y de otros productos básicos. El sacerdote Manuel Lozano, ha remitido una carta en la que cuenta de primera mano la situación desesperada a la que la Iglesia, con sus pobres medios, trata de hacer frente.



















