
En estas fechas muchos se olvidan de lo realmente importante y se dejan llevar por “el consumismo, los banquetes y los excesos”, como ha apuntado en numerosas ocasiones el Arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo. Por eso, invita a vivir una Navidad santa. Una buena y bonita forma de hacerlo es con la bendición del Belén en casa, así como de la mesa de Nochebuena y la de Navidad.










