
El papa Francisco ha instituido la segunda Jornada Mundial de los Pobres, que se celebra este domingo en toda la Iglesia bajo el lema ‘Este pobre gritó y el Señor lo escuchó’. De esta manera, el Santo Padre subraya la lucha contra la pobreza como una prioridad para todas las comunidades eclesiales, superando la posible tendencia a una asistencia material –“gestos de altruismo”, como el Papa lo denomina- desprendida del auténtico “compromiso personal” con el pobre.


















