
El movimiento Vida Ascendente de Sevilla ha celebrado su fiesta patronal coincidiendo con la festividad de San Simeón y Santa Ana. La jornada tuvo lugar en la iglesia de Santa María la Blanca y comenzó con la intervención de la presidenta diocesana de este movimiento apostólico seglar de mayores y jubilados, Loli Fernández. Posteriormente tomó la palabra el consiliario diocesano, Manuel Mateo Fraile, que abundó en la idea de que la aceptación de las propias debilidades no impide tratar de vivir el presente “con ánimo, fuerza y sentida esperanza”.




















