
Por iniciativa del Arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, se han trasladado las reliquias de San Isidoro que descansaban en la capilla del Palacio Arzobispal, al Altar Mayor de la Catedral hispalense, a los pies de la Virgen de la Sede. Al mismo tiempo, se han trasladado restos de San Leandro, anteriormente ubicados en la cripta de la Capilla Real, a los pies de la Virgen de los Reyes.



















