
Han pasado diez meses. Casi un año, desde aquel 13 de enero, en el que la Diócesis del Santo Reino comenzó un camino misionero. Se inició primero la preparación, después la formación de los agentes pastorales en las parroquias, le siguieron las visitas a las casas, las Eucaristías en las calles y plazas… Y todo ello cumpliendo con el mandato pascual de llevar el mensaje del Evangelio a todos: los creyentes y los alejados.









