
Fue precisamente en el mes de septiembre, hace 20 años, cuando el sacerdote Pascual Saorín llegó a Japón en misión. Recuerda que fue una semana después del atentado en las Torres Gemelas. El pasado mes de julio regresó a la Región de Murcia, a su diócesis de origen, para incorporarse como párroco de Nuestra Señora de los Remedios de Albudeite y San Juan Bautista de la Puebla de Mula, así como de capellán en el Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río. Se marchó a Japón con 32 años y a sus 52 se enfrenta ilusionado ante esta nueva etapa en su ministerio sacerdotal.











