
El Santuario Diocesano del Saliente, acoge mañana su día grande con unas características radicalmente novedosas en sus tres siglos de historia. Desde 1716, la fecha del 8 de septiembre, en que la Iglesia Católica celebra el nacimiento de Nuestra Señora, constituye una cita grabada a fuego en el alma de los albojenses y sus vecinos. En este año de pandemia, que ya obligó a suspender la visita de la sagrada imagen a Albox, tendrá que vivirse de un modo distinto.














