
La tradicional visita de Nuestra Señora de La Esperanza, patrona de Calasparra, del mes de mayo, así como la fiesta grande del 8 de septiembre, Natividad de la Virgen, se vieron suspendidas por motivo de la alerta sanitaria de la Covid-19. Por eso, ante la festividad del próximo 18 de diciembre se está celebrando por primera vez un quinario, ofreciendo así una alternativa a la supresión de las fiestas de los meses anteriores. José Manuel Martínez Rosique, rector del santuario de Nuestra Señora de La Esperanza y párroco de San Pedro de Calasparra, afirma que esta iniciativa surge como respuesta «al clamor de un pueblo que se ha quedado este año a la espera de su Madre».




















