
En 1680 el Ayuntamiento de Andújar hizo Voto a la Inmaculada Concepción de María, para que no se repitiera la epidemia de peste bubónica que había asolado a la ciudad ocasionando seis mil víctimas mortales. La enfermedad había sido vaticinada por la religiosa trinitaria Sor Lucía Yáñez en diciembre de 1679, cuando presenciaba, desde los miradores del convento, la procesión en honor de la Inmaculada.

















