Inicio Blog Página 4994

Día contra toda forma de Discriminación Racial

0

A razón de la celebración el próximo 21 de marzo del ‘Día Internacional contra toda forma de Discriminación Racial’, Cáritas Diocesana de Sevilla recuerda que no hay motivo para rechazar a nadie e insiste en que “el racismo no es solo una cuestión de exclusión por pensar que una raza es superior a otra, sino que hay un racismo cotidiano, estructural, institucionalizado, basado en muchas de esas imágenes que nos creamos frente a diversos colectivos, por el simple hecho de pertenecer a ese grupo”.

Como ejemplos, menciona a las personas gitanas y migrantes y denuncia un sinnúmero de aplicaciones cotidianas de la ley que “olvida y deja fuera, descartada a muchas personas, sin tener en cuenta su historia, su ser individual, su capacidad de expresarse y su necesidad de tener oportunidades”.

Para ilustrar esta situación, la institucón católica ha realizado un vídeo en colaboración con el colegio de la Doctrina Cristiana. Con este audiovisual, explican, “hemos querido plasmar la relación entre niños y jóvenes con personas migrantes, en las que la oportunidad de preguntar y escuchar es posible y permite construir una nueva imagen al vernos”. Y añade que “el espacio educativo es la base de lo que el papa Francisco llama la ‘Cultura del Encuentro’, porque, efectivamente, está en nuestra mano crear una nueva cultura que permita descubrirnos como personas y eliminar toda forma de Discriminación Racial”.

[embedded content]

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Converso” Cine para el tiempo de Cuaresma

0

El sacerdote diocesano Francisco Varela, nos recomienda la película “Converso” para profundizar en el tiempo de cuaresma.

La empresa BioAlverde, de Cáritas Diocesana, estrena nueva tienda online

0

La empresa de inserción sociolaboral de gestión medioambiental de Cáritas Diocesana de Sevilla, BioAlverde S.L, ha abierto una nueva tienda online que se presenta más sencilla, con nuevos métodos de pago e incluye más productos. Asimismo, en esta nueva plataforma, se ofrece más información de cada artículo y es posible abrir cuentas personalizadas para cada cliente.

Entre sus novedades destaca la nueva opción de ‘Ecocaja a tu gusto’, gracias a la cual el cliente puede seleccionar los productos que desee incluir en su ecocaja en lugar de recibirla con un contenido prefijado, como ocurría hasta ahora.

No obstante, los productos continúan siendo ecológicos certificados, de temporada y de producción local. “Ponemos a tu disposición varios tipos de cajas que preparamos cada semana recolectando 24 horas antes de servir”, explican desde BioAlverde.

Por otro lado, la compra por internet resulta más intuitiva gracias a una guía paso a paso facilitada por la propia empresa. Y en cuanto a los pedidos, señalan que llegarán “la semana siguiente a la solicitud del mismo. Si eliges el reparto a domicilio nuestro departamento de atención al cliente te comunicará el lunes de la misma semana de la entrega que día se realizará”.

Sobre BioAlverde

BioAlverde es una empresa de inserción sociolaboral de Cáritas Diocesana de Sevilla, es decir, que más del 50 % de su plantilla está formada por personas en exclusión sociolaboral (paradas de larga duración, migradas, problemas de adicción…) Por tanto, BioAlverde es una empresa sin ánimo de lucro, es decir, que todos los ingresos se reinvierten en puestos de empleo y equipamiento.

Este tipo de empresas tienen como objetivo fomentar la empleabilidad de personas en exclusión y sirven como puente al mercado laboral ordinario. De este modo, las personas contratadas realizan previamente una formación en Agricultura ecológica, un curso gratuito ofrecido por Cáritas que se realiza cada dos años. Igualmente, en BioAlverde hay otros puestos para los que no es necesaria esta formación, pero tanto unos perfiles como otros vienen derivados desde el Centro Diocesano de Empleo de Cáritas. Así, para todos ellos es necesario la acreditación desde los servicios sociales competentes de la situación de exclusión de la persona.

Noticias relacionadas

Las proezas de BioAlverde en plena crisis socio-sanitaria

Bioalverde, la apuesta de Cáritas por el consumo sostenible

Ver este artículo en la web de la diócesis

Restauración forestal: reto y metáfora

0

El 21 de marzo se celebra el Día Internacional de los Bosques, cuyo lema para este año 2021 es “Restauración forestal: un camino a la recuperación y el bienestar”. Además, el próximo 5 de junio se lanzará oficialmente el Decenio de la ONU sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), que supone un llamamiento global para proteger y recuperar el medio ambiente.

Alrededor de 1.600 millones de personas dependen directamente de los bosques para sobrevivir, proporcionándoles alimento, energía, medicina y abrigo. Sin bosques, los efectos nocivos del cambio climático se agudizan. En cambio, cuando velamos por los árboles, cuando nos ocupamos de ellos concienzudamente, estamos contribuyendo de forma significativa a la prosperidad de las generaciones presentes y futuras. Los bosques son de vital importancia en la erradicación de la pobreza y para conseguir metas de desarrollo convenidas internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Pese a todos estos beneficios, la deforestación continúa de modo acelerado, a un ritmo imparable, de unos 13 millones de hectáreas al año.En vez de potenciar el verde a través de unos bosques hermosos y pujantes, un color tan unido a la esperanza, virtud imprescindible en medio de la cruel pandemia que nos está fustigando, cuando irresponsablemente arrancamos un árbol, cuando dejamos que se seque, estamos tiznando nuestro mundo de negrura, transformándolo en un erial yermo y baldío.

Mientras que la pérdida y el destrozo de las selvas, de las arboledas y de los jardines originan grandes cantidades de gases dañinos que contribuyen al calentamiento de la tierra, su restauración y gestión sostenible ayudan a afrontar la doble crisis del clima y de la biodiversidad. De este modo, unos bosques sanos y vigorosos generan bienes y servicios necesarios para la tutela y el adecuado desarrollo de nuestro planeta. Así pues, el reto de impulsar la repoblación forestal se convierte en una interpelación real a nuestra conciencia y a nuestra acción. Debería ser un argumento esencial en la educación de niños, adolescentes y jóvenes.

Junto a ello, la restauración de los bosques puede verse como una metáfora de carácter espiritual que, más allá de la realidad concreta, habla del compromiso de Dios con la humanidad y con toda la creación. En los párrafos siguientes brindo algunas pistas bíblicas de reflexión que, espero, nos ayuden a vivir con intensidad los días que nos quedan de la Cuaresma y a afrontar con apertura de espíritu la ya cercana Semana Santa.

El sueño de Dios

 Desde el inicio del mundo, Dios dispuso la creación como un vergel de plenitud y gozo compartido. “El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín y el árbol de conocer el bien y el mal. En Edén nacía un río que regaba el jardín y después se dividía en cuatro brazos” (Gen 2,9-10). Así lo expresa el salmista, mostrando la riqueza de los bosques para el conjunto de la vida vegetal y animal: “Se llenan de savia los árboles del Señor, los cedros del Líbano que Él plantó. Allí anidan los pájaros, en su cima pone casa la cigüeña. Los riscos son para las cabras y las peñas, madrigueras de tejones” (Sal 104,16-18). Otro poeta bíblico se admira al ver que “rezuman los pastos del páramo y las colinas se orlan de alegría” (Sal 65,13).

Ahora bien, este sueño y promesa divina, que se ofrecen para el conjunto de la humanidad y para la creación toda, también se concretan para cada una de las personas: “El honrado florecerá como palmera, se elevará como cedro del Líbano, plantado en la casa del Señor, florecerá en los atrios de nuestro Dios. En la vejez seguirá dando fruto, y estará lozano y frondoso” (Sal 92,13-15). El hombre prudente “será como árbol plantado junto a acequias, que da fruto en su sazón, y su follaje no se marchita; todo cuanto hace prospera” (Sal 1,3).

La degradación

 Desgraciadamente, el sueño divino se ha visto truncado y menoscabado por el pecado humano, por caprichos veleidosos, por el egoísmo convulsivo, por la tendencia a apropiarse de lo que es común, por una dinámica de depredación y devastación de la casa común. El creyente percibe la fuerza de este deterioro, como señala el profeta Nahún: “Ruge contra el mar y lo seca y evapora todos los ríos; aridecen el Basán y el Carmelo y se marchita la flor del Líbano. Las montañas tiemblan ante él, los collados se estremecen” (Nah 1,4-5). Por su parte, Miqueas vincula el arrasamiento forestal con la responsabilidad humana, cuando indica que “la tierra se convertirá en un desierto por culpa de sus habitantes y como pago de sus malas acciones” (Miq 7,13).

En otras ocasiones, el salmista grita a Dios al constatar cómo se resquebraja su armónica creación: “¿Por qué has abierto brecha en su cerca para que la saqueen los viandantes, la pisoteen los jabalíes y se la coman las alimañas?” (Sal 80,13-14). Esta imagen de la viña nos es bien conocida gracias al profeta Isaías, que la emplea para hablar de la relación de Dios con su pueblo, de su cuidado y su castigo corrector. “Y ahora os diré a vosotros lo que voy a hacer con mi viña: quitar su valla para que sirva de pasto, derruir su cerca para que la pisoteen. La dejaré arrasada: no la podarán ni la escardarán, crecerán zarzas y cardos; prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella” (Is 5,5-6).

La restauración

 Pero no es este el final de la historia. Dios es fiel y nunca abandona a su pueblo ni se despreocupa de su creación. Así, por ejemplo, el mismo Isaías anuncia la restauración del pueblo, el anhelado regreso a la tierra prometida tras los años de destierro: “Brotará agua en el desierto, torrentes en la estepa, el páramo será un estanque, lo reseco un manantial. En la guarida donde moran los chacales verdeará la caña y el junco” (Is 35,6-7). En el último libro de la Biblia recuperamos la permanente promesa divina, que sigue actualizando el sueño primigenio del Señor: “Me mostró un río de agua viva, brillante como cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza y en los márgenes del río crece el árbol de la vida, que da fruto doce veces: cada mes una cosecha, y sus hojas son medicinales para las naciones” (Ap 22,1-2).

Lo que se dice para el pueblo en su conjunto, para la humanidad entera y para la creación como tal, se afirma igualmente para cada persona en particular. Lo atestigua sin rodeos el salmista cuando advierte que el Señor “me hace recostar en verdes praderas; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas” (Sal 23,2-3). De nuevo, es el profeta Isaías quien indica cómo, al volver al plan de Dios, somos restaurados y, así, quedamos habilitados para restaurar: “Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña, reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre los cimientos de antaño; te llamarán tapiador de brechas, restaurador de casas en ruinas” (Is 58,11-12).

De cara a la Semana Santa

 Nos hallamos en el tramo final de la Cuaresma y, por tanto, a las puertas de la Semana Santa. Esta comenzará el Domingo de Ramos, entre palmas que abren paso al Señor (Mc 11,8). Evocaremos esos días también las palabras de Jesús a propósito de la higuera estéril (Mc 11,12-14) o del leño verde y el leño seco (Lc 23,31). Nos acercaremos al Árbol de la Cruz y ante él nos detendremos para fijar ahí la mirada (cf. Jn 3,13-14). Y, una vez más, el Señor Resucitado saldrá a nuestro encuentro en el Huerto (Jn 20,15). Todo nos invita a dar cada vez un mayor espacio en nuestro interior a la Palabra de Dios, a la plegaria sincera, al silencio meditativo, al examen de conciencia, al ejercicio de la caridad sin fisuras, de manera que este tiempo sea una verdadera restauración para cada uno de nosotros, en todas nuestras relaciones sociales, con las demás criaturas, con la creación y con el Creador.

Fernando Chica Arellano
Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA

Compartir:

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jueves, 18 de marzo

0

A través de este sitio web no se recaban datos de carácter personal de los usuarios sin su conocimiento, ni se ceden a terceros.

Con la finalidad de ofrecerle el mejor servicio y con el objeto de facilitar el uso, se analizan el número de páginas visitadas, el número de visitas, así como la actividad de los visitantes y su frecuencia de utilización, con fines puramente estadísticos.

No utilizamos cookies para recoger información de los usuarios, ni registramos las direcciones IP de acceso. Únicamente se utilizan cookies propias, de sesión, con finalidad técnica (aquellas que permiten al usuario la navegación a través del sitio web y la utilización de las diferentes opciones y servicios que en ella existen).

Este portal contiene enlaces a sitios web de terceros, cuyas políticas de privacidad son ajenas a nosotros. Al acceder a tales sitios web usted puede decidir si acepta sus políticas de privacidad y de cookies. Con carácter general, si navega por internet usted puede aceptar o rechazar las cookies de terceros desde las opciones de configuración de su navegador.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El futuro de la cantera sacerdotal

0
18 de marzo 2021

Aparentemente, Alejandro y Jesús son dos chicos normales que estudian primero y segundo de Bachiller en un instituto del centro de la capital murciana. Comparten con sus compañeros de clase los apuntes y las preocupaciones propias de su edad, pero su mirada, su inquietud primera, el centro de su vida es bien distinto y a muchos puede sorprender, son seminaristas. Los dos viven en el Seminario Menor de San José, en Santomera, junto a otros nueve seminaristas menores y acompañados por dos formadores. Sus vocaciones interpelan a sus compañeros de clase, que suelen interesarte por cómo es la vida en el seminario.

El rector de este seminario, que lo es también del Seminario Mayor San Fulgencio, Manuel Verdú, asegura que la vida en el seminario menor «es una maravilla». Un hogar con un ambiente «juvenil, fraterno y de absoluta libertad» en el que estos jóvenes, de 11 a 18 años, crecen, se forman y comparten su fe. «El termómetro para medir que el seminario menor es algo bueno es que ellos están felices», señala el rector. El Seminario Menor San José tiene dos modalidades: la interna para los seminaristas que deciden vivir durante todo el año en el seminario –que cuenta este curso con 11 seminaristas– y la modalidad en familia, para los seminaristas que viven con sus padres pero que participan de las actividades del seminario un fin de semana cada quince días –este curso hay 4 seminaristas en esta modalidad–.

La figura sacerdotal está presente en todas las vocaciones al sacerdocio, también en estas vocaciones denominadas tempranas. El párroco suele convertirse en un referente que acompaña de cerca al seminarista en su proceso vocacional, así lo recuerda Alejandro Botía, su vocación nació en el seno de la parroquia de Santiago el Mayor de Murcia. Él liga sus primeros recuerdos a su vocación. Seguía la celebración de la Misa de pie para poder ver al sacerdote durante todo el tiempo. Fue su párroco el que le llevó a conocer el seminario y al rector. Una circunstancia que suele repetirse.

Por supuesto, los padres, la familia, son también un pilar fundamental en la vida del seminarista, participan directamente durante este proceso de formación y desde el seminario les ofrecen acompañamiento y comparten con ellos la celebración de la Eucaristía dominical. «Queremos que sientan que el seminario menor es una prolongación de su propia familia. Es una confianza muy grande la que esos padres ponen en la Iglesia y en nuestra Diócesis», manifiesta Manuel Verdú.

Jesús Marín estudia segundo de Bachiller y es de la pedanía murciana de El Puntal. Asistía a los campamentos que el seminario menor organizaba en verano y en una vigilia sintió la llamada. Paralela a su formación actual como interno en el seminario menor también participa en el Curso Introductorio –conocido como preseminario–, el curso previo a la entrada en el Seminario Mayor San Fulgencio en el que coinciden los seminaristas menores que cursan segundo de Bachiller y otros jóvenes de diferentes edades que quieren entrar en el seminario mayor. «Aquellos jóvenes que sienten la llamada al sacerdocio se ponen en contacto con el seminario y se inicia con ellos un tiempo de acompañamiento a través de unas convivencias y encuentros los fines de semana cada quince días. Un proceso de discernimiento en el que participan también los jóvenes en el último curso del seminario menor. En el preseminario les ayudamos a discernir, respetando siempre su libertad, si quieren dar el paso para entrar a formarse en el seminario mayor», resume Verdú.

«Que no tengan miedo», es la invitación que estos seminaristas menores hacen a otros jóvenes de su edad que crean estar sintiendo la llamada al sacerdocio. «Que no se sientan solos, que den el paso acompañados de sus padres, sus párrocos y sus catequistas y que abran su corazón a Dios, que es el que verdaderamente les va a hacer felices».

María de León Guerrero
Licenciada en Periodismo. Delegada Episcopal de Medios de Comunicación Social. Directora y presentadora de los programas de El Espejo e Iglesia Noticia de Cope Murcia. @marietadleon

Volver a noticias Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo visita la finalización de las obras del convento de San Antonio de Baeza

0

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez acompañado de la alcaldesa de Baeza, Dª Lola Marín, y D. José Luis García Lomas, presidente de Caja Rural, han visitado el Convento de San Antonio de Baeza con motivo de la intervención realizada en la Iglesia de dicho convento que ha supuesto la recuperación de un espacio importante desde el punto de vista del Patrimonio. Las obras realizadas afectan a la cubierta del templo y a la fachada que corría peligro de abrirse.

Durante la visita, el Obispo de Jaén ponía el acento en la colaboración y esfuerzo de todas las personas particulares implicadas y de aquellas entidades que lo han hecho posible como Caja Rural Jaén, Ayuntamiento de Baeza y Obispado. “Una intervención a favor del monasterio pero también del Patrimonio de Baeza siendo parte de su historia”, puntualizaba Amadeo Rodríguez.

Se trata de una reforma que ha sido posible gracias a la intervención de Caja Rural y el Obispado de Jaén, dos pilares fundamentales para que pudiera llevarse a cabo, y que ha contado con el amparo del Ayuntamiento de Baeza quien ha sido el encargado de la redacción de proyecto de restauración por parte de los técnicos municipales. Así las cosas, la regidora de la ciudad, afirmaba que “esta intervención refuerza la idea de que la coordinación entre administraciones y entidades siempre da un buen resultado”, declaraba Marín.

Para finalizar, García Lomas destacaba el magnífico resultado de esta intervención y afirmaba que la próxima será «el arreglo de las celdas de las monjas de este Convento de San Antonio”.

El próximo domingo, 21 de marzo a las 17 horas, el Obispo presidirá una Eucaristía de Acción de Gracias por estas obras tan necesarias para este querido convento de clarisas que data del siglo XV.

Compartir:

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jueves sacerdotal: Fernando Flores, un “cura de aldea”

0

Así se describe el mismo don Fernando, que se ríe cuando a sus 84 años le preguntamos sobre su jubilación: “¿Quién dice que yo estoy jubilado? Yo he dejado el cargo de rector de la iglesia de San Francisco de Écija, pero sigo siendo párroco de la de Santa Ana de Cañada Rosal y encargado de El Campillo de la Luisiana. Un día yo me consagré sacerdote para el servicio de la Iglesia. Si dejara de servirla dejaría de ser yo mismo. Intentaré ser yo mientras el cuerpo aguante”.

“Dios siempre capacita para la misión”

Proviene de una familia humilde y trabajadora y aunque ha crecido en un ambiente cercano a la Iglesia, “nunca había pensado en ser sacerdote, ni tampoco sabía lo que realmente era serlo, ni donde ni cómo se formaba uno”. Por eso le extrañó que el que fuera su maestro siendo niño, dijera un día en la escuela que él iba a ser cura. “¿Por qué lo dijo? No lo sé, tal vez porque algo vería en mí, o bien, porque Dios se valdría de él para iniciar el camino”. Lo cierto es que desde entonces inició un proceso de discernimiento vocacional y cuando finalmente le preguntaron si quería ingresar en el Seminario, él respondió afirmativamente sin dudarlo Al respecto, agradece que el entonces presidente de la Diputación se responsabilizara de su beca durante su formación en el Seminario y aunque recuerda que su familia “no tenía medios”, sí destaca que recibieron con “toda la alegría el mundo” la noticia de su vocación y “se privaron de lo más vital para poder prepararme el equipaje necesario”.

Durante estos años fue “clarificando” su vocación, viendo “cómo la mano de Dios estaba sobre mí y dándome cuenta para lo que me quería. No era ni el más listo, ni el más bueno, pero Dios se vale siempre de los más débiles y los capacita para la misión a los que Él ha llamado”. Y hoy, después de 56 años de cura “me alegro infinito, y si volviera a repetirse la historia, volvería con mucho gusto al Seminario para hacerme sacerdote”, confiesa.

‘La formación por la acción’

Este sacerdote veterano ha pasado por distintas comunidades parroquiales y en todas ellas ha ido dejando su seña de identidad.

Comienza hablándonos de las comunidades de Cañada y El Campillo, a las que sirvió durante los años 60. De ellas resalta “su humildad, su sencillez, su pobreza social y cultural”. Denuncia que entonces se vivían situaciones injustas “de falta de viviendas, de alimentos y vestidos, la mayoría de los trabajadores no tenían Seguridad Social y los ancianos ni pensión”. Él, como párroco, procuró “curar, sanar, consolar y acompañar” y lo hizo “luchando” y buscando soluciones: “A los ancianos les concedieron su pensión y el derecho a la sanidad; logramos que la mayoría de los trabajadores se afiliaran a la Seguridad Social; por otra parte, las familias de la escalerilla estrenaron vivienda, y para los que no tenían trabajo o querían mejorar su situación económica hicimos posible su salida a centro Europa, no sin antes organizar cursillos de preparación para Alemania o Francia”. Asimismo, promovió la creación de varias cooperativas en estos pueblos que sustituirían más tarde la solución de la emigración.

En lo que se refiere a la cultura, lamenta que los jóvenes se encontraban “dispersos” y por ello creó en cada municipio “un centro cultural, el teleclub, siendo el de Cañada el decano de la provincia de Sevilla”. No en vano, insiste, su eslogan era “la formación por la acción”, gracias a la cual “se forjaban militantes cristianos que luchaban por un pueblo mejor”.

Finalmente, se refiere a la comunidad de Écija, y la describe como “religiosamente más formada, que valora las acciones y entrega del sacerdote, generosa en donativo para las necesidades de la Iglesia, pero no comprometida personalmente en la lucha por la justicia y la libertad” y señala, asimismo, que “yo la he querido mucho y la comunidad a mí también”.

Consejos para los futuros sacerdotes

Además de su servicio como párroco, durante su ministerio sacerdotal don Fernando ejerció como formador del Seminario, una gran responsabilidad, porque “la pastoral y la buena marcha de la Diócesis depende del tipo de pastores que se forjan en el Seminario”. Por eso, sostiene que los formadores deberían educar personas “de conciencia viva, llenas de humanidad, que se alegren con el que ríe y lloren con el que llora”. De igual forma, durante este periodo, instaba a los seminaristas a cultivar una vida de oración y contemplación para que crecieran “cada día en intensos deseos de servir a la comunidad, sin esperar nada a cambio, más que la alegría que da el servir a los demás”.

Y aunque ya no ejerce como tal, tras toda una vida de entrega a la Iglesia y a los demás, don Fernando ofrece hoy cuatro consejos para los futuros sacerdotes:

El primero, “llenarse de amor a Dios y a sus prójimos mediante la oración, los sacramentos y la entrega en la acción”. Para ello, recomienda “conocer y analizar la realidad de nuestro mundo, concretamente la del pueblo al que un día vaya destinado”, y allí ofrecer “un testimonio vivo, verdadero y creíble”.

Por otra parte, les anima a preguntarse a diario “si la pastoral que están llevando a cabo es la que Dios quiere de ellos”.

En tercer lugar, “que sientan en sus propias carnes el sufrimiento que padecen los hombres, mujeres y niños de nuestro mundo”.

Y su cuarto consejo es que los seminaristas cuiden la imagen que dan una vez se ordenen, porque “tenemos que ser reconocidos por nuestras obras y no por las apariencias”. Así, les invita a formarse en “una Teología que los haga curas, militantes cristianos para una presencia activa en medio del mundo”.

En definitiva, este sacerdote octogenario hace extensivo su último consejo tanto a sacerdotes como laicos y nos llama a todos a “seguir luchando en la fe, el amor y la esperanza”.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Misa por el Día del Seminario en El Salvador

0

El día 19 de marzo la Iglesia celebra la solemnidad de San José. Es día de precepto, pero también es el día del Seminario y, coincidiendo con el Año de San José, se ha convertido en una cita ineludible que la Pastoral Juvenil, la Pastoral Universitaria (SARUS y la Asocicación Celestino Mutis) y la Pastoral Vocacional (Seminario Mayor y Menor) han decidido celebrar juntas.

Por eso, está prevista una Eucaristía en la Iglesia del Divino Salvador de Sevilla, a las ocho de la tarde, presidida por el Arzobispo hispalense, monseñor Juan José Asenjo. La Misa, además, será acompañada musicalmente por un coro integrado por seminaristas y jóvenes de la Archidiócesis.

La entrada es libre hasta completar el aforo estimado según las medidas derivadas de la situación actual, por ello también se retransmitirá por el canal de Youtube del Seminario Metropolitano.

Ver este artículo en la web de la diócesis

San Cirilo de Jerusalén

0

A través de este sitio web no se recaban datos de carácter personal de los usuarios sin su conocimiento, ni se ceden a terceros.

Con la finalidad de ofrecerle el mejor servicio y con el objeto de facilitar el uso, se analizan el número de páginas visitadas, el número de visitas, así como la actividad de los visitantes y su frecuencia de utilización, con fines puramente estadísticos.

No utilizamos cookies para recoger información de los usuarios, ni registramos las direcciones IP de acceso. Únicamente se utilizan cookies propias, de sesión, con finalidad técnica (aquellas que permiten al usuario la navegación a través del sitio web y la utilización de las diferentes opciones y servicios que en ella existen).

Este portal contiene enlaces a sitios web de terceros, cuyas políticas de privacidad son ajenas a nosotros. Al acceder a tales sitios web usted puede decidir si acepta sus políticas de privacidad y de cookies. Con carácter general, si navega por internet usted puede aceptar o rechazar las cookies de terceros desde las opciones de configuración de su navegador.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.