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San José. Parroquia San Ildefonso, de Mairena del Aljarafe

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San José. Parroquia San Ildefonso, de Mairena del Aljarafe

Coincidiendo con el Año Josefino que el papa Francisco ha decretado para el presente año por el CL Aniversario del Patronazgo de San José sobre la Iglesia universal, la Parroquia de San Ildefonso de Mairena del Aljarafe decidió montar un sencillo altar efímero con la imagen del Santo Patriarca en el presbiterio del templo. Antes de su colocación en el pequeño baldaquino de plata que la Real Hermandad Sacramental y Cofradía de Nuestra Señora de las Mercedes cedió para la ocasión, la efigie de San José fue sometida a una intervención que consistió exclusivamente en la limpieza de la policromía por parte del restaurador Alejandro Velázquez Tello.

Durante estas tareas de conservación, y gracias a las facilidades que el párroco me brindó, pude comprobar con detenimiento que tanto los rasgos morfológicos como los trazos estilísticos apuntaban a todas luces a la producción del escultor utrerano Francisco Antonio Ruiz Gijón (1653 – 1720).

La imagen del Santo Patriarca, de pequeño formato (62 cm de altura), posee un estilo y una morfología, sin olvidarnos de su tan característica iconografía, que nos encaminan irremediablemente a la producción del maestro de Utrera, quienes algunos reconocen como el último gran escultor de la escuela barroca sevillana del siglo XVII.

No podemos dilatar más, por sus semejanzas en cuanto a iconografía, técnica y composición, la obligada mención al San José propiedad de la Joyería sevillana Casa Ruiz que el profesor Roda Peña atribuyó con innegable acierto a la producción de Ruiz Gijón, datándolo en torno a 1685-1700. Basta tan solo una mirada para apreciar que ambas esculturas han salido de la misma gubia, si bien poseen algunos elementos diferenciadores como la policromía de sus encarnaduras. Esto viene determinado por el proceso de lixiviación que sufrió nuestra efigie durante su última restauración, ocasionando el repinte de determinadas zonas.

Si afinásemos la vista, podríamos comprobar como en las palmas de las manos o en las muñecas, se conservan restos de su policromía original.

Entrando en el análisis, la imagen de San José adelanta su pierna izquierda consiguiendo una sensación de movimiento que se ve acentuada por el tratamiento de los paños, volados y de gran efecto volumétrico, generando efectos de claroscuro. Ese movimiento deja al descubierto algunas partes del cuerpo como las sandalias, permitiendo observar su estofado.

Esta es precisamente la diferencia más notable entre ambos simulacros del Bendito Patriarca: mientras el de Casa Ruiz porta túnica sencilla, el de Mairena, por su parte, recibe un estofado de exquisita ensoñación, a base de elementos vegetales, que recubre completamente sus ropajes. En este sentido, se acerca más al San José de la sevillana parroquia de San Nicolás, obra documentada de Ruiz Gijón. La efigie hispalense es una bellísima obra llena de gracia y movimiento, si bien en un tono más comedido que el que muestra la imagen que nos ocupa.

Su última restauración llevada a cabo en 2009 por el IAPH ha devuelto el esplendor a la talla, destacando sobremanera los riquísimos estofados de la vestimenta del santo. Algo parecido ocurrió con nuestra imagen, la cual, fue sometida a un profundo proceso de restauración en el año 2007 a causa de su deficiente estado de conservación. En dicha intervención, llevada a cabo por la empresa Proarte de Sanlúcar la Mayor, se consiguió recuperar la magnificencia del estofado original que permanecía oculto por la suciedad acumulada.

Porta nuestro San José una túnica color rosáceo ceñida por un pequeño cordón y un manto replegado en caprichosos pliegues alrededor de ambos brazos, lo que acentúa su marcado carácter itinerante y permite contemplar el estofado de la túnica. Esa disposición del manto dota a nuestra imagen de un mayor dinamismo que el que poseen las obras anteriormente citadas. Este es un elemento que viene a corroborar la atribución que venimos realizando, ya que el maestro de Utrera representa como nadie el punto extremo del barroquismo con un dinamismo extraordinario.

No en vano, y a pesar de que su obra posee una personalidad manifiesta, su producción se ha considerado una síntesis perfecta de las dos corrientes dominantes en la Sevilla del último tercio del XVII: por un lado, la que encarna Pedro Roldán; por otro, la compuesta por la monumentalidad y la fuerza expresiva de Andrés Cansino, discípulo de José de Arce. La asunción de estas enseñanzas no le impidieron cultivar su propio lenguaje, marcado por la intensidad expresiva, el dinamismo y un realismo humanizado a la par que comedido.

Las manos, de dedos largos y finos, aparecen dispuestas con las palmas abiertas, la izquierda ligeramente elevada sobre la derecha, prestas para recibir la imagen del Niño Jesús que no se conserva en la actualidad. En la década de los años cincuenta del pasado siglo, se le colocó un paño blanco entre las manos sobre el que reposaba una pequeña imagen seriada de Olot del Niño Dios. Afortunadamente, siguiendo mi humilde consejo, el párroco ha decidido retirar la pequeña imagen de escayola, que sin duda desvirtuaba el conjunto al presentar una estética y una calidad radicalmente opuestas a la del San José.

Al detenernos en el rostro quizá encontremos la que, a mi parecer, es la prueba definitiva para que esta imagen pase a engrosar el amplísimo catálogo de obras de Francisco Antonio Gijón. Nada más posar nuestros ojos en su faz, nos vemos imbuidos de una intensa expresividad. Ligeramente ladeada hacia la izquierda, su cabeza parece acompañar el movimiento del cuerpo, y señalar a la perdida imagen del Niño Jesús. Esto es algo que se ve acentuado con la disposición de sus pequeños y almendrados ojos de cristal que se dirigen hacia ese mismo punto, o al menos, uno de ellos. Cabe destacar que el santo había perdido el ojo derecho, encontrándose hundido en la mascarilla.

Algo que se subsanó, sin mucho acierto, en la ya citada intervención de 2007 ya que, tras recuperarlo, se optó por colocárselo de manera frontal y no levemente girado hacia su izquierda como sin duda en origen estaría. Su nariz recta, los marcados pómulos o el ceño de un solo pliegue son rasgos que se adscriben a la producción del maestro.

Al mostrar su pequeña boca entreabierta, permite apreciar, en las distancias cortas, las diminutas filas de dientes perfectamente tallados que posee la imagen. El marcado surco naso-labial, así como su barba bífida y de corto recorrido no hacen sino remarcar la impronta de Ruiz Gijón. Su larga cabellera, que llega a cubrir la parte superior del manto por la parte trasera, comparte las características de la escuela sevillana de escultura de la segunda mitad del XVII.

Todo ello contribuye a aumentar esa expresividad que irradia la imagen, llegando incluso al punto de provocar ternura en el fiel. Es por ello que, debido a su técnica y estilo, me atrevo a sostener la afirmación de que esta talla fue realizada en los años de la plenitud de la obra de Ruiz Gijón, en los que se comienza a vislumbrar una mayor preocupación por el dinamismo y un mayor énfasis en las expresiones de los rostros, como se aprecia en el Cristo de la Expiración de Triana.

Mientras que el San José de San Nicolás posee un movimiento suave, adoleciendo de cierta frontalidad, el Casa Ruiz y el de Mairena avanzan en ese sentido, siendo este último el que presenta un dinamismo más marcado. La efigie de la parroquia hispalense muestra una actitud menos expresiva, limitándose a mostrar al Niño Dios a los fieles mientras dirige su mirada hacia ellos.

Puede que Ruiz Gijón quisiera señalar el papel secundario de San José como padre adoptivo de Jesús, y por eso lo presenta entregando completamente al Niño al espectador indicándole gestualmente que Él es la Fuente de la Salvación. Diametralmente opuestas son las actitudes que presentan las otras dos imágenes del santo, donde se puede apreciar una más que evidente relación afectiva padre-hijo que pone de manifiesto el cambio iconográfico que nos ofrece el artista. Incluso pareciese que los brazos de estos últimos hermosos simulacros del patriarca estuviesen más cerca de su cuerpo como queriendo mostrarlo al mundo, pero a su vez, evitando desprenderse de su hijo.

Y de estos dos, a mi parecer, es el de Mairena el que presenta una mayor expresividad en el rostro, lleno de terneza y cariño, entroncando a la perfección con otro de los rasgos de la producción de Ruiz Gijón como es su total abandono de significaciones complicadas. Sus imágenes parecen tener cierto aire popular, sin caer en simbolismos, lo que facilita enormemente la comprensión de sus obras por parte de los fieles.

Es preciso señalar la gran incógnita que plantea la efigie mairenera en torno a su origen. El profesor Roda Peña defiende con sólidos argumentos que el San José de Casa Ruiz pudiera tratarse de la imagen del santo que se veneraba en el Convento Casa Grande de los Mercedarios de Sevilla, cuya hechura fue realizada por Ruiz Gijón.

En el caso que nos ocupa, es más que tentadora la hipótesis de relacionar nuestra imagen de San José con la que se cita en una de las clausulas del testamento del artista de Utrera: “que yo tengo hecho un San José con su Niño a Antonio de Castro, y lo ajusté con el susodicho en cuatrocientos reales de vellón, y me tiene dado a cuenta cien reales”.

Martín Vera afirma que no se conocen detalles de esta imagen, salvo el comitente, el precio que se pagó por la misma y que para la fecha en la que se realizó el testamento, 1693, la citada imagen ya estaba finalizada. Bien sabemos que, por su técnica y estilo, esta cronología reafirmaría nuestra intención de incorporar a nuestro San José al periodo de máximo esplendor en la producción de Ruiz Gijón. Según sostiene el profesor Roda Peña, el costo de la imagen podría indicarnos que se trata de una talla completa y de pequeño formato, destinada quizá al culto doméstico, aunque no se tienen elementos de rigor para mantener esta aseveración. Con todo, y aunque por el momento no sea más que una suposición, no podemos en ningún caso desestimar esta posibilidad.

Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que ni en la visita pastoral de 1683 ni en la de 1698, las más antiguas conservadas, encontramos referencia alguna respecto a la efigie de San José. Habrá que esperar hasta 1884, año en el que se realiza un inventario parroquial, para confirmar la existencia del santo en el templo, lo que no es indicativo de que no pudiera encontrarse con anterioridad en la iglesia.

Sí se conoce, por el contrario, la ubicación primitiva de la imagen de San José en la parroquia. La efigie del santo presidía un pequeño retablo de la segunda mitad del siglo XVIII que constaba de banco, un cuerpo de tres calles compartimentadas por estípites, y un ático. La hornacina central era para San José y el ático estaba ocupado por una imagen de San Juan Nepomuceno, hoy desaparecida. Hasta finales de la década de los cincuenta, los inventarios nos dicen que el retablo era de madera dorada, sin embargo, a partir de esa fecha, comienzan a describirlo como “[…] de madera tallada y barnizada en su color”.

En 1996, el retablo fue intervenido por la empresa de restauración ICONO y a pesar de ello, tras los trabajos de rehabilitación de la parroquia, se abandonó el retablo en los salones parroquiales donde se deterioró hasta el extremo. Tan solo han perdurado pequeñas molduras que se han insertado en el nuevo confesionario realizado en el año 2009. Tras las obras de rehabilitación, se adquirió la actual ménsula con dosel para el San José y se trasladó a la nave del Evangelio. Allí, situado entre la Capilla de la Virgen de los Dolores y el lienzo de la Inmaculada Concepción, recibe las plegarias del pueblo mairenero.

 

José Antonio Acebedo Colchero

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Un Arzobispo Emérito para Sevilla

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Un Arzobispo Emérito para Sevilla

Monseñor Asenjo se despidió de la Archidiócesis de Sevilla el pasado sábado, en una misa en la Catedral de Sevilla que fue tan sencilla como su persona y también tan grande como la fe, la esperanza y el amor que ha traído a la ciudad de su vida. Los últimos doce años, Don Juan José Asenjo Pelegrina ha vivido con nosotros en Sevilla dejando una impronta personal como pastor que ha calado en el alma de la ciudad. Don Juan José forma parte del alma de esta ciudad de las mil caras, de acuerdo con la frase de Don Juan Espadas, Alcalde de Sevilla. Nuestra ciudad es un enclave múltiple, diverso, poliédrico, como diría Federico Fellini, y D. Juan José supo verlo. La visión de la realidad de esta bendita ciudad fue percibida por nuestro Arzobispo Emérito en sus años de episcopado. La ciudadanía de Sevilla es sencilla y la forma igualmente sencilla de realizar su labor, tanto humana como trascendente, ha permitido que mucha gente sienta a D. Juan José como su querido Arzobispo.

En la Homilía de la Eucaristía de su despedida, celebrada en el altar del Jubileo de la Catedral de Sevilla, nuestro Arzobispo Emérito manifestó su agradecimiento. El agradecimiento es una de las llaves del Reino de los Cielos. En esta celebración de despedida había personas, pero hubiese habido mucha más si no fuera por los tiempos que vivimos. También en la calle había muchas personas que querían manifestar a Don Juan José su agradecimiento y cariño.

Pero nuestro Arzobispo Emérito no se marcha. D. Juan José Asenjo se queda con nosotros. Es una magnífica noticia por varios motivos. Considero que puede ser una gran ayuda para el nuevo Arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses, un Arzobispo que viene de una ciudad muy diversa y múltiple como es Terrassa, ciudad que conozco bien y aprecio. La experiencia urbana adquirida en Terrassa por nuestro nuevo Arzobispo puede ser muy útil para una ciudad con matices y necesidades similares como es nuestra Sevilla, pero también con características singulares y diferenciales. Pero lo importante son las personas, con necesidades materiales y espirituales similares. Creo que el diálogo entre nuestro Arzobispo Emérito y nuestro también nuevo Arzobispo será muy bueno para la ciudad.

Los ciudadanos de Sevilla podremos seguir recibiendo la formación y el consuelo que nos ha brindado siempre D. Juan José. Seguro que lo veremos pasear por Sevilla y podremos compartir con él parte de nuestra vida en un momento.

Dijo Don Juan José en su despedida, que realmente no lo es porque lo seguiremos teniendo como Arzobispo Emérito, me despido de la Iglesia de Sevilla, a la que quiero seguir sirviendo con el lenguaje discreto pero eficacísimo de la oración por todos sus miembros. En la plegaria, queridos hermanos y hermanas nos encontraremos cada día. Nos plantea en esta frase la importancia de la oración, un leguaje eficaz. Y pienso que es un gran mensaje, la esencialidad de la oración. Ese Ave María, o ese Padrenuestro o esa Salve a nuestra Madre, rezadas como agradecimiento, o para pedir algo para alguien, a quien quizás no conocemos cuando vemos algún sufrimiento en las calles de la ciudad. Sinceramente, nunca olvidaré una Salve rezada junto a D. Juan José.

Jesús de Nazaret nos dijo que siempre que nos reunamos a rezar estaría con nosotros. Nuestro Arzobispo Emérito se queda en Sevilla y rezará por la ciudad y sus habitantes. Recemos nosotros también con la misma intención, y Dios estará con nosotros junto con D. Juan José en Sevilla en cada momento para siempre.

 

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Las parroquias de El Sagrario y de Fátima participaron en la octava del Corpus en la catedral

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Las parroquias de El Sagrario y de Fátima participaron en la octava del Corpus en la catedral

Las parroquias de El Sagrario de la catedral y de Ntra. Sra. del Rosario de Fátima, de la ciudad de Guadix, el pasado miércoles asistieron y organizaron la celebración de la octava del Corpus Christi en la sede catedralicia.
Comenzó la celebración a las 19:00h. con la exposición del Santísimo. A las 20:00h. se rezó el Santo Rosario y a las 20:30h. se celebró la Santa Misa presidida por el párroco de El Sagrario, José Francisco Serrano, y concelebrada por el párroco de Ntra. Sra. del Rosario de Fátima, Alfonso José García.

Fue una hermosa tarde, en la que se unieron ambas parroquias con un numeroso grupo de fieles, entre los que asistieron los colaboradores más allegados con la pastoral de dichas parroquias: catequistas, lectores, delegación de Familia y Vida, niños de confirmación, familias, escuela de monaguillos, las Activas del Apostolado Social, las Obreras del Corazón de Jesús y grupos de oración, economía, liturgia y Cáritas.
También estuvieron presentes las hermandades y cofradías pertenecientes a sendas comunidades parroquiales: Dolores, Obediencia, Esperanza, Fátima y Estrella.
Se aprovechó la celebración en la iglesia madre para dar gracias al Señor por los frutos de este curso pastoral, así como a todos los colaboradores, alentándolos a que prosigan con su vocación. Finalizó la celebración pidiendo por el próximo curso pastoral, para que siga el Señor derramando abundantes frutos, tanto en la parroquia del centro, como en la parroquia de Las Cuevas.
Alfonso José García
párroco de Ntra. Sra. del Rosario de Fátima

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El Seminario y Santo Ángel celebran sendos funerales por el sacerdote malagueño Manuel Lozano

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La parroquia del Santo Ángel y el Seminario acogerán, el lunes 21 y el jueves 24, las misas ofrecidas por el eterno descanso del sacerdote diocesano Manuel Lozano Pino (1959-2021).

«Con tristeza pero con esperanza, pedimos que el Señor lo tenga junto a Él, y que a su vez interceda por nosotros. D.E.P.», comunicaba el Obispado de Málaga tras recibir la noticia.

Manuel Lozano falleció el día en que se celebraba la Jornada de Oración por la Santificación de los Sacerdotes y la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Nació en Málaga el 1 de noviembre de 1959 y recibió la ordenación sacerdotal el 22 de septiembre de 1984, en su parroquia del Santo Ángel, en Málaga. Sus restos mortales descansarán en su parroquia de Caicara del Orinoco.

En sus años de sacerdocio ha servido en las parroquias de Atajate, Benadalid, Algatocín, Benalauría, Jubrique, Genalguacil, Benarrabá, Gaucín, Estación de Gaucín y el Santo Ángel, en Málaga.

También ha sido capellán de las Hermanitas de los Pobres, consiliario del Movimiento Hermandades del Trabajo y consiliario del Movimiento de Acción Cristiana (MAC). 

MISAS FUNERALES

La parroquia del Santo Ángel, en Málaga, acogerá el lunes 21 de junio, a las 20.00 horas, una Misa por el sacerdote Manuel Lozano. Por otro lado, sus hermanos en el sacerdocio, celebrarán la Eucaristía por su eterno descanso el jueves 24, Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, a las 13.00 horas, al finalizar el Consejo de Presbiterio, en la Capilla del Seminario Diocesano, presidida por el Obispo de Málaga D. Jesús Catalá.

EN VÍDEO

El pasado domingo 9 de mayo, con motivo del Día de la Misión Diocesana, enviaba este vídeo a la Iglesia malacitana para explicar la labor de una misión en la que ha compartido su vida durante más de 26 años. 

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Y agradecía la colaboración de todos los malagueños.

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El Arzobispo de Ciudad Bolívar, Mons. Ulises Antonio Gutiérrez, junto al clero arquidiocesano, los seminaristas, las comunidades de vida consagrada y el Pueblo de Dios se han unido «al más profundo sentimiento de esperanza y comunión por el sensible fallecimiento del querido padre Manuel Lozano».

LA MISIÓN DIOCESANA

La diócesis de Málaga lleva más de 40 años comprometida con la archidiócesis de Ciudad Bolívar, Venezuela, para sostener la Misión Diocesana de Caicara del Orinoco. Desde 1986 los misioneros malagueños han realizado una encomiable labor de evangelización y promoción humana y, para ello, han contado siempre con el apoyo de su diócesis. Son muchos los proyectos que han sacado adelante, como la Escuela Madre del Amor Doloroso, en cuyo sostenimiento colabora la una cofradía de Semana Santa de Málaga, o “Camino de sueños”, una escuela que atiende a niños con necesidades especiales (síndrome de Down, autistas…).

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Funeral por el sacerdote malagueño Manuel Lozano, misionero diocesano en Caicara del Orinoco

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La parroquia del Santo Ángel y el Seminario acogerán, el lunes 21 y el jueves 24, las misas ofrecidas por el eterno descanso del sacerdote diocesano Manuel Lozano Pino (1959-2021).

«Con tristeza pero con esperanza, pedimos que el Señor lo tenga junto a Él, y que a su vez interceda por nosotros. D.E.P.», comunicaba el Obispado de Málaga tras recibir la noticia.

Manuel Lozano falleció el día en que se celebraba la Jornada de Oración por la Santificación de los Sacerdotes y la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Nació en Málaga el 1 de noviembre de 1959 y recibió la ordenación sacerdotal el 22 de septiembre de 1984, en su parroquia del Santo Ángel, en Málaga. Sus restos mortales descansarán en su parroquia de Caicara del Orinoco.

En sus años de sacerdocio ha servido en las parroquias de Atajate, Benadalid, Algatocín, Benalauría, Jubrique, Genalguacil, Benarrabá, Gaucín, Estación de Gaucín y el Santo Ángel, en Málaga.

También ha sido capellán de las Hermanitas de los Pobres, consiliario del Movimiento Hermandades del Trabajo y consiliario del Movimiento de Acción Cristiana (MAC). 

MISAS FUNERALES

La parroquia del Santo Ángel, en Málaga, acogerá el lunes 21 de junio, a las 20.00 horas, una Misa por el sacerdote Manuel Lozano. Por otro lado, sus hermanos en el sacerdocio, celebrarán la Eucaristía por su eterno descanso el jueves 24, Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, a las 13.00 horas, al finalizar el Consejo de Presbiterio, en la Capilla del Seminario Diocesano, presidida por el Obispo de Málaga D. Jesús Catalá.

EN VÍDEO

El pasado domingo 9 de mayo, con motivo del Día de la Misión Diocesana, enviaba este vídeo a la Iglesia malacitana para explicar la labor de una misión en la que ha compartido su vida durante más de 26 años. 

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Y agradecía la colaboración de todos los malagueños.

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El Arzobispo de Ciudad Bolívar, Mons. Ulises Antonio Gutiérrez, junto al clero arquidiocesano, los seminaristas, las comunidades de vida consagrada y el Pueblo de Dios se han unido «al más profundo sentimiento de esperanza y comunión por el sensible fallecimiento del querido padre Manuel Lozano».

LA MISIÓN DIOCESANA

La diócesis de Málaga lleva más de 40 años comprometida con la archidiócesis de Ciudad Bolívar, Venezuela, para sostener la Misión Diocesana de Caicara del Orinoco. Desde 1986 los misioneros malagueños han realizado una encomiable labor de evangelización y promoción humana y, para ello, han contado siempre con el apoyo de su diócesis. Son muchos los proyectos que han sacado adelante, como la Escuela Madre del Amor Doloroso, en cuyo sostenimiento colabora la una cofradía de Semana Santa de Málaga, o “Camino de sueños”, una escuela que atiende a niños con necesidades especiales (síndrome de Down, autistas…).

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15 horas, premio Signis en el Festival de Málaga

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La Organización Católica para los Medios de Comunicación SIGNIS ha decidido otorgar el Premio Signis en la 24 edición del Festival de Málaga Cine en Español, a la película «15 horas” de Judith Colell.

El premio SIGNIS se entrega en el Museo Picasso el viernes 11 de junio a las 19.30 horas.

A través de su jurado, integrado por Jesús de la Llave, Lourdes Porras, Teresa Ekobo y Rafael Pérez Pallarés, SIGNIS ha decidido otorgar su ya tradicional premio a la película «15 horas» de Judith Colell, en la 24 edición del Festival de Málaga Cine en Español.

El Jurado quiere destacar la calidad artística y técnica de este drama lleno de suspense que consigue atrapar al espectador en la tela de araña en la que se encuentra una mujer víctima de violencia machista. El periplo vital de la protagonista en esas 15 horas se convierte en verdadera angustia y dolor, consiguiendo una gran empatía. La necesidad de historias que ayuden a visibilizar y liberarnos de esta lacra social, justifican la entrega de este Premio.

Otro de los aciertos de la cinta de Colell es posicionar al personaje violento en una clase social de prestigio evidenciando que esta lacra, que muestra lo peor de la humanidad, no tiene límites. Esta coproducción hispano-dominicana es sobre todo una cinta alentadora gracias a personajes que son capaces de mostrar su solidaridad a la protagonista acompañándola en su camino hacia una vida llena de esperanza y evidenciando que el verdadero poder es el de la fraternidad, la caridad, el amor.

En declaraciones a diocesismalaga.es, Jesús de la Llave, presidente del jurado SIGNIS, afirma que «no es fácil decidirse, porque son muchas las películas que encajan en el perfil que buscamos, y que no es otro que transmitir valores humanos o, si puede ser, cristianos. Uno de esos valores recurrentes en el cine español en esta edición es la soledad. Se habla mucho de ella. Quizás tenga que ver la pandemia que estamos viviendo. Y, en particular, muchas tratan la soledad de la mujer. Aparte, siempre se encuentran valiosas películas sobre justicia social, migración, solidaridad, amistad…».

15 HORAS

La película de Judith Colell está protagonizada por Sterlyn Ramirez, Marc Clotet y Chabela Estrella de Bisonó, entre otros. La nueva película de la autora de Elisa K o 53 días de invierno, cuenta la historia de Aura, a quien la música unió a Manuel. Ella, solista en la sección de primeros violine, y él, director de orquesta de moda, son el matrimonio más envidiado del país. Artistas, famosos y ricos, su relación esconde un secreto inconfesable. Él la maltrata, algo que ella ha ocultado durante demasiado tiempo. Un día, harta de su infierno incomunicado, Aura decide dar el paso y pedir ayuda, entonces sucede lo que siempre había sospechado pero nunca se atrevió a confirmar.

SIGNIS

El premio SIGNIS viene concediéndose en el Festival de Málaga Cine en Español desde 2009. SIGNIS nació en 1928 de la fusión de la Organización Católica Internacional del Cine (OCIC) y la Asociación Católica Internacional para la Radio y la Televisión (UNDA). Casi desde sus inicios ésta asociación ha sido invitada a constituir Jurados en los principales Festivales de Cine como Cannes, Berlín, Venecia, Montecarlo, San Sebastián… La misión de estos Jurados es otorgar un premio a aquella película de la Sección Oficial del Festival que reúna en sí criterios de calidad artística, humana, trascendente y cristiana. SIGNIS es una Asociación reconocida por la Santa Sede como organización internacional católica.

En los últimos años, en el Festival de Málaga, SIGNIS ha premiado películas como «Los días que vendrán», «El inconveniente», «Ida» o «Verano 1993». Signis también organiza jurados ecuménicos e interreligiosos en más de 30 festivales de todo el mundo, incluyendo Cannes, Berlín, Venecia y San Sebastián.

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El palco de Guille

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La crónica del Festival de Málaga firmada por «El del medio de los Javis» en La Opinión de Málaga, tiene como protagonista a Guille, acreditado por la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga para cubrir el evento.

Lee aquí el artículo original publicado en La Opinión de Málaga

Guille es el tremendo conocido desconocido de cada día del Festival. En ocasiones le he visto realizar entrevistas: coloca el micrófono con cuidado, sus manos no son tan firmes como inagotables sus ganas de hablar de cine. Respira, mira al entrevistado o entrevistada en este caso, como lo vi el otro día. No duda ni un momento sobre qué pregunta debe hacer o no, ese espacio que ha creado alrededor de la mesa junto a sus compañeros que le ayudan es único y se siente seguro. Él es el rey. La silla de ruedas no hace que su entrevistada cambie su tono y las respuestas ya programadas por un cerebro que le manda una y otra vez señales. «Vende la película». Porque las preguntas siempre son las mismas pero no quienes te las hacen. Ni un gesto por parte de ella, ni por una milésima de segundo desvía la vista a la silla; si lo hiciera, Guille se daría cuenta, y no pasaría nada para él pero para ella sí.

Las respuestas de la actriz pasean por la cabeza de Guille, no para de mirarla y analizar todo lo que le dice. El entrevistador sabe que el mundo del cine es un mundo misterioso y ansía encontrar entre esas palabras un resquicio de misterio que le abra una puerta que a su vez le llevará a otra puerta, porque a medida que uno se acerca a lo que ama más se comprende así mismo. Parece que la entrevista se ha acabado pero no es así. Las manos de Guille tiemblan pero no hay que preocuparse; sólo es un pequeño momento en el que su cabeza no tiene del todo claro algún detalle. Y eso si que no lo consiente Guille. Los detalles son los detalles. La entrevista sigue y ella no para de mirar a los ojos a un tipo capaz de cubrir el festival de cine de su ciudad sin ninguna queja, no como otros. Se pueden hacer muchas cosas durante el festival pero traicionar al cine no está en ninguna lista para Guille. Minutos después se acaba la historia porque eso es una entrevista y Guille lo sabe: contar una historia para que vengas a ver cómo otras han contado una historia y para que a su vez incites a otros a que cuenten historias. Lo que desconoce Guille es que todas las historias del festival hablan de él: del amor que siente por el cine, del esfuerzo de cada día por acercarse al Teatro Cervantes y entregarse a lo desconocido, de ser capaz de percibir la vida de los demás como si fuera tuya, del valor de las amistades cuando más te necesitan, del sabor de la indiferencia, de aquello que nadie quiere hablar y otros sienten. Si hay una persona que se merece una Biznaga en el Festival de Málaga es este tipo tan peculiar que nos alegra cada mañana y nos hace comprender que el cine no está en las películas sino en las personas. Y que el mundo está lleno de destellos bravíos, personas que aman, gente insustituible, hombres y mujeres que saben vivir, tan cerca o a años luz de aquí, que entre todas esas fieras de la ciudad estás tú; lo importante que es saber con quién viajas, que tu vida es un amalgama como la de los demás, que el mar y el océano para algunos es lo mismo y que las consecuencias de hacer lo que uno quiere siempre son buenas, todo eso en muy pocas horas de festival, y ese tipo se llama Guille. Ahí está en su silla de ruedas roja y negra. Abran paso, llega el corazón del festival y todos nosotros te saludamos. Buenos días, Guille. Eres el cinéfilo más grande de este festival.

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EL ESPEJO ANDALUCÍA, 11 de junio de 2021

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Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: el Espejo Andalucía.

Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagonizada por las 10 diócesis de la Comunidad Autónoma: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Guadix, Huelva, Jaen, Jerez, Málaga y Sevilla.

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«Siempre daremos gracias a Dios por su vida de sacerdote y misionero»

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Desde la Delegación Diocesana de Misiones queremos expresar nuestra conmoción y profundo pesar por el fallecimiento de nuestro querido Manolo Lozano.

Gran colaborador de la Delegación de Misiones, desde Caicara, no perdía nunca el contacto con las actividades que en ella se realizaban colaborando en todo lo que necesitáramos de él. El próximo Boletín Misionero de julio y agosto estaba ya previsto dedicarlo a los proyectos de Caicara, de la mano de Manolo Lozano. 

Misionero entregado, incansable, queriendo siempre compartir la suerte del pueblo querido de Caicara del Orinoco. Siempre daremos gracias a Dios por su vida de sacerdote y misionero.

Ya recibió el abrazo del Padre. Que él, desde el cielo, siga intercediendo por su familia, amigos, el pueblo de Caicara del Orinoco a quiénes tanto quería y por todos los misioneros malagueños.  

Un abrazo a toda su familia. Rezamos por ellos.

¡Manolo, descansa en paz!

Delegación Diocesana de Misiones

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Fallece el sacerdote malagueño Manuel Lozano, misionero diocesano en Caicara del Orinoco

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El sacerdote diocesano Manuel Lozano Pino (1959-2021), destinado a la misión diocesana de Caicara del Orinoco en Venezuela, ha fallecido este viernes. «Con tristeza pero con esperanza, pedimos que el Señor lo tenga junto a Él, y que a su vez interceda por nosotros. D.E.P.», comunicaba el Obispado de Málaga tras recibir la noticia.

Manuel Lozano ha fallecido el día en que se celebraba la Jornada de Oración por la Santificación de los Sacerdotes y la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Nació en Málaga el 1 de noviembre de 1959 y recibió la ordenación sacerdotal el 22 de septiembre de 1984, en su parroquia del Santo Ángel, en Málaga.

En sus años de sacerdocio ha servido en las parroquias de Atajate, Benadalid, Algatocín, Benalauría, Jubrique, Genalguacil, Benarrabá, Gaucín, Estación de Gaucín y el Santo Ángel, en Málaga.

También ha sido capellán de las Hermanitas de los Pobres, consiliario del Movimiento Hermandades del Trabajo y consiliario del Movimiento de Acción Cristiana (MAC). 

El pasado domingo 9 de mayo, con motivo del Día de la Misión Diocesana, enviaba este vídeo a la Iglesia malacitana para explicar la labor de una misión en la que ha compartido su vida durante más de 26 años. 

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Y agradecía la colaboración de todos los malagueños.

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El Arzobispo de Ciudad Bolívar, Mons. Ulises Antonio Gutiérrez, junto al clero arquidiocesano, los seminaristas, las comunidades de vida consagrada y el Pueblo de Dios se han unido «al más profundo sentimiento de esperanza y comunión por el sensible fallecimiento del querido padre Manuel Lozano».

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