Inicio Blog Página 4733

Los 4 jinetes del verano nos hablan de gastarnos por los demás

0

Podcast de la sección Los 4 Jinetes del Verano del programa Iglesia Noticia emitido en COPE Málaga el domingo 1 de agosto de 2021.

En dicha sección participan Francisco Guzmán, presidente diocesano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC); Cristina Sánchez Lamarca, joven Hija de la Caridad; Juan Baena, párroco de La Cala de Mijas; y Ana María Aldea, delegada en Málaga de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Ver este artículo en la web de la diócesis

MONSEÑOR RICO PAVÉS PRESIDE SU PRIMERA EUCARISTÍA COMO OBISPO DE ASIDONIA-JEREZ

0

La Parroquia de San Rafael y San Gabriel de Jerez de la Frontera acoge la primera Eucaristía de Monseñor Rico Pavés Obispo de Asidonia-Jerez.

Esta mañana a las 10hrs la Parroquia de San Rafael y San Gabriel de Jerez de la Frontera acogido la primera Eucaristía de Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez. Tras la toma de posesión vivida ayer en la Santa Iglesia Catedral, el prelado ha elegido este primer templo diocesano, situado en la zona sur de la ciudad sede de la Diócesis, para albergar su primera Misa.

Siguiendo las correspondientes medidas higiénico-sanitarias todos los fieles de esta parroquia en la que está presente la Hermandad de la Salud de San Rafael han vivido el día del Señor junto a Monseñor Rico Pavés quien ha mencionado en el día de hoy tres enseñanzas. La primera de ellas es el acercarnos a Dios y orar ante las situaciones no favorables de nuestra vida, convertir las quejas que surgen en esos momentos malos en oración y no enfrentamiento entre los hermanos. La segunda, Monseñor Rico Pavés ha querido destacar que nunca olvidemos que como cristianos ante situaciones buenas o malas de la vida debemos siempre reflexionar si hemos actuado fieles a Cristo o hemos sido arrastrados por el mundo. Y, por último, el prelado nos pide que nos preguntemos, ¿por qué seguimos a Jesús?, ya que creer es ver con los ojos de Él y llenarnos de su amor.

Por otro lado, el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez junto al equipo de sacerdotes de la Parroquia de San Rafael y San Gabriel, el Seminario junto a formadores y Rector de los Seminarios Diocesanos han anunciado para el 18 de septiembre en el primer templo de la Diócesis a las11hrs se ordenarán presbíteros Jorge Luis Pérez Toledo y Daniel Cárdenas Prieto. Asimismo, con motivo de la situación de pandemia que vivimos y siendo titular de la Hermandad de Salud de San Rafael Nuestro Padre de la Salud, Monseñor Rico Pavés ha rezado por todas las familias en las que esta presente la enfermedad.

Por último, para finalizar la visita a esta parroquia D. José Rico ha conocido el Economato Padre Antonio Valdivielso, muy presente en la vida de la comunidad de este templo, y el cual durante el mes de septiembre de este año cumplirá su primer de su creación.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Curso «Persona y Familia»

0

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la Eucaristía junto a los participantes del curso «Persona y Familia» celebrada en la Casa Diocesana de Málaga el 1 de agosto de 2021.

CURSO “PERSONA Y FAMILIA”

(Casa Diocesana-Málaga, 1 agosto 2021)

Lecturas: Ex 16, 2-4.12-15; Sal 77, 3-4.23-25.54; Ef 4, 17. 20-24; Jn 6, 24-35. (Domingo Ordinario XVIII-B)

1.- Murmuración del pueblo de Israel en el desierto

La comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, añorando la olla de carne y el pan de Egipto (cf. Ex 16, 2-3).

El pueblo estaba acostumbrado a los trabajos, las privaciones y la esclavitud en Egipto. Y ahora les pesaba salir de la rutina y afrontar la libertad, el miedo a lo desconocido, la creatividad de lo nuevo, la alegría de una nueva vida.

Tal vez tengamos también nosotros la misma tentación: murmurar y quejarnos de la situación que nos toca vivir y nos hace salir de la rutina. Nos cuesta dejar los esquemas preconcebidos, las costumbres de siempre, para abrirnos a la novedad de lo desconocido; preferimos la esclavitud de las cosas antiguas a la libertad que nos depara el futuro.

El papa Francisco nos ha recordado muchas veces que el cristiano va contra-corriente; y eso cansa. Pero vosotros no os canséis de romper esquemas pasados y de abrir nuevos caminos.

2.- El pan del cielo

El Señor dijo a Moisés: «Mira, haré llover pan del cielo para vosotros» (Ex 16, 4). «Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro» (Ex 16, 12).

Efectivamente, por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento (cf. Ex 16, 13).

El Señor nos regala en cada Eucaristía su Pan del cielo: su Palabra iluminadora y su Cuerpo sacramentado. Ellos nos alimentan para seguir caminando hacia la patria celeste.

3.- Enseñar a las nuevas generaciones a vivir mirando a Dios

El Salmo interleccional nos ha invitado a ser testigos de la fe: «Lo que oímos y aprendimos, lo que nuestros padres nos contaron; no lo ocultaremos a sus hijos, lo contaremos a la futura generación: las alabanzas del Señor, su poder, las maravillas que realizó» (Sal 77, 3-4).

Alegraos, queridas familias, de la providencia amorosa de Dios y de las maravillas que ha obrado en vosotros. ¡Y contádselo a vuestros hijos!

Transmitid a vuestros hijos y a las nuevas generaciones la experiencia de la fe, contadles la historia de vuestro amor, entusiasmadles en la aventura de vivir como cristianos, gozando de la libertad de hijos de Dios.

4.- Lo necesario y lo superfluo en la vida

Según el Evangelio de hoy la gente buscaba a Jesús después de haber sido alimentada por él: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros» (Jn 6, 26).

Los signos que hacía Jesús trascienden el más allá y la otra vida; hacen referencia a realidades más altas que los bienes físicos y las cosas temporales.

El Señor les anima a buscar el alimento que no perece: «Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios» (Jn 6, 27).

Una pregunta: ¿Sabemos discernir entre lo que es necesario e importante en la vida y de lo que es superfluo?

Dios es quien da «el verdadero pan del cielo» (Jn 6, 32), que «da vida al mundo» (Jn 6, 33). Y Jesús es ese Pan: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás» (Jn 6, 35).

Podemos hacernos la pregunta: ¿Detrás de qué o de quién vamos? ¿Qué buscamos en la vida? ¿Qué es lo más importante para nosotros y para nuestras familias?

Hacer el curso de “Familia y Persona” es un modo hermoso de querer vivir como familia cristiana, que tiene como centro a Jesucristo, que quiere renovarse, que desea vivir en libertad respecto a tantas ataduras que nos esclavizan. ¡Felicidades por haber elegido este buen camino!

Pedimos al Señor que os ilumine en estos días y os llene de sus abundantes gracias.

¡Que la Santísima Virgen María os acompañe en esta hermosa aventura! Amen.

Jubileo Circular de las Cuarenta Horas en agosto

0

Jubileo Circular de las Cuarenta Horas en agosto

Las Cuarenta Horas de Jubileo Circular o rotatorio por numerosas iglesias de Sevilla permite llevar el culto eucarístico a distintos ambientes y lugares dado su carácter itinerante buscando el encuentro con Jesús Sacramentado.

Calendario para agosto de 2021
  • 1, 2 y 3 de agosto. Hermandad de los Negritos. Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles (C/Recaredo, 15)
  • 4, 5, 6, 7, 8 y 9. Adoración Eucarística Perpetua. Capilla de San Onofre (Plaza Nueva, s/n).
  • 10, 11 y 12 de agosto. Parroquia de San Lorenzo (Plaza de San Lorenzo, s/n).
  • 13, 14 y 15 de agosto. Comunidad de Reverendas Madres Capuchinas. Iglesia conventual de Santa Rosalía (C/ Cardenal Spínola, 8).
  • 16, 17, 18, 19, 20 y 21 de agosto. Adoración Eucarística Perpetua. Capilla de San Onofre (Plaza Nueva, s/n)
  • 22, 23 y 24 de agosto. Parroquia de San Bartolomé (C/ Virgen de la Alegría, 1)
  • 25, 26 y 27 de agosto. Adoración Eucarística Perpetua. Capilla de San Onofre (Plaza Nueva, s/n)
  • 28, 29 y 30 de agosto. Comunidad de Reverendas Madres Agustinas. Iglesia conventual de San Leandro. (Plaza de San Leandro, s/n)
  • 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre. Parroquia del Señor San Gil Abad (Plaza de San Gil, s/n)

Diariamente, se expone el Santísimo Sacramento en los siguientes templos:

  • Capilla de San Onofre (Plaza Nueva), las 24 horas del día.
  • Convento Santa María de Jesús (calle Águilas).
  • Parroquia Concepción Inmaculada (calle Cristo de la Sed).
  • Parroquia de San Bartolomé (calle Virgen de la Alegría)
  • Parroquia de Santas Justa y Rufina (calle Ronda de Triana)
  • Parroquia de la Anunciación y San Juan XXIII (Plaza de San Juan XXIII)

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

La parroquia de Santiago, de Guadix, celebra este lunes la fiesta de los franciscanos seglares

0

La parroquia de Santiago, de Guadix, celebra este lunes la fiesta de los franciscanos seglares

La parroquia accitana de Santiago acoge este lunes 2 de agosto la celebración de la festividad de la Orden Franciscana Secular de Guadix en el día de Nuestra Señora de los Ángeles. Este año, la fiesta llega en el contexto de la celebración del VIII centenario de la fundación de esta orden franciscana seglar. Será a las 8 de l a tarde del lunes 2 de agosto y los miembros de esta comunidad en Guadix invitan a todos los accitanos a acompañarlos en este día tan señalado para ellos.

La fiesta de Nuestra Señora d ellos Ángeles para los franciscanos es también conocida como el día del Perdón de Asís o también de la Porciúncula, por la pequeña capilla que reconstruyó San Francisco, dedicándola a la Reina de los Ángeles, y para la que consiguió del Papa Honorio III indulgencia plenaria, o «El Perdón de Asís».

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Francisco Jesús Orozco asistió a la toma de posesión del nuevo obispo de Asidonia-Jerez

0

Mons. Francisco Jesús Orozco asistió a la toma de posesión del nuevo obispo de Asidonia-Jerez

Mons. Francisco Jesús Orozco asistió, el sábado 31 de julio, a la toma de posesión del nuevo obispo de Asidonia-Jerez, Mons. José Rico Pavés. Fue una celebración solemne, a la que asistió una veintena de obispos, arzobispos y cardenales de toda España. La mayor parte de los obispos de Andalucía acompañaron al nuevo prelado en su llegada a la diócesis jerezana, entre ellos el obispo de Guadix.

La celebración estuvo presidida al comienzo por el nuncio de su santidad, Bernardito Auza, quien cedió el puesto de presidencia al nuevo obispo una vez leído el nombramiento como nuevo prelado de la sede jerezana. En su homilía, Mons. Rico Pavés dijo que “tomar posesión no es un acto de dominio sino de obediencia, no es una apropiación sino un despojamiento, no es un ejercicio de exaltación personal sino de servicio en comunión”. Habló de su disposición a cumplir con la llamada del papa Francisco a poner la Iglesia en estado de misión y expresó su compromiso con su nueva diócesis: “cuenten con mi colaboración leal y respetuosa en la búsqueda del bien común, y en el cuidado de aquellos que pasan por la grave prueba de la soledad, de la enfermedad o del desempleo. Nuestra contribución en la construcción de una sociedad más justa se llama evangelización. Y esto es lo que deseamos seguir impulsando, conscientes de que nada hay más humanizador que evangelizar”.
También se refirió a las hermandades y cofradías, que en la diócesis jerezana tienen una presencia significativa, a las que llamó “verdaderas escuelas de vida cristiana y ámbitos de caridad generosa”.
Mons. Rico Pavés ha sido obispo auxiliar de Getafe desde su ordenación episcopal, en 2012, donde ha compartido ministerio con Mons. Ginés García, que fue obispo de Guadix hasta 2018. Nacido en Granada, su formación la recibió en Toledo, donde fue ordenado sacerdote. Tiene 54 años.
Antonio Gómez

Ver este artículo en la web de la diócesis

Curso «Persona y Familia» (Casa Diocesana-Málaga)

0

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la Eucaristía junto a los participantes del curso «Persona y Familia» celebrada en la Casa Diocesana de Málaga el 1 de agosto de 2021.

CURSO “PERSONA Y FAMILIA”

(Casa Diocesana-Málaga, 1 agosto 2021)

Lecturas: Ex 16, 2-4.12-15; Sal 77, 3-4.23-25.54; Ef 4, 17. 20-24; Jn 6, 24-35. (Domingo Ordinario XVIII-B)

1.- Murmuración del pueblo de Israel en el desierto

La comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, añorando la olla de carne y el pan de Egipto (cf. Ex 16, 2-3).

El pueblo estaba acostumbrado a los trabajos, las privaciones y la esclavitud en Egipto. Y ahora les pesaba salir de la rutina y afrontar la libertad, el miedo a lo desconocido, la creatividad de lo nuevo, la alegría de una nueva vida.

Tal vez tengamos también nosotros la misma tentación: murmurar y quejarnos de la situación que nos toca vivir y nos hace salir de la rutina. Nos cuesta dejar los esquemas preconcebidos, las costumbres de siempre, para abrirnos a la novedad de lo desconocido; preferimos la esclavitud de las cosas antiguas a la libertad que nos depara el futuro.

El papa Francisco nos ha recordado muchas veces que el cristiano va contra-corriente; y eso cansa. Pero vosotros no os canséis de romper esquemas pasados y de abrir nuevos caminos.  

2.- El pan del cielo

El Señor dijo a Moisés: «Mira, haré llover pan del cielo para vosotros» (Ex 16, 4). «Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro» (Ex 16, 12).

Efectivamente, por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento (cf. Ex 16, 13).

El Señor nos regala en cada Eucaristía su Pan del cielo: su Palabra iluminadora y su Cuerpo sacramentado. Ellos nos alimentan para seguir caminando hacia la patria celeste.

3.- Enseñar a las nuevas generaciones a vivir mirando a Dios

El Salmo interleccional nos ha invitado a ser testigos de la fe: «Lo que oímos y aprendimos, lo que nuestros padres nos contaron; no lo ocultaremos a sus hijos, lo contaremos a la futura generación: las alabanzas del Señor, su poder, las maravillas que realizó» (Sal 77, 3-4).

Alegraos, queridas familias, de la providencia amorosa de Dios y de las maravillas que ha obrado en vosotros. ¡Y contádselo a vuestros hijos!

Transmitid a vuestros hijos y a las nuevas generaciones la experiencia de la fe, contadles la historia de vuestro amor, entusiasmadles en la aventura de vivir como cristianos, gozando de la libertad de hijos de Dios.

4.- Lo necesario y lo superfluo en la vida

Según el Evangelio de hoy la gente buscaba a Jesús después de haber sido alimentada por él: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros» (Jn 6, 26).

Los signos que hacía Jesús trascienden el más allá y la otra vida; hacen referencia a realidades más altas que los bienes físicos y las cosas temporales.

El Señor les anima a buscar el alimento que no perece: «Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios» (Jn 6, 27).

Una pregunta: ¿Sabemos discernir entre lo que es necesario e importante en la vida y de lo que es superfluo?

Dios es quien da «el verdadero pan del cielo» (Jn 6, 32), que «da vida al mundo» (Jn 6, 33). Y Jesús es ese Pan: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás» (Jn 6, 35).

Podemos hacernos la pregunta: ¿Detrás de qué o de quién vamos? ¿Qué buscamos en la vida? ¿Qué es lo más importante para nosotros y para nuestras familias?       

Hacer el curso de “Familia y Persona” es un modo hermoso de querer vivir como familia cristiana, que tiene como centro a Jesucristo, que quiere renovarse, que desea vivir en libertad respecto a tantas ataduras que nos esclavizan. ¡Felicidades por haber elegido este buen camino!

Pedimos al Señor que os ilumine en estos días y os llene de sus abundantes gracias.

¡Que la Santísima Virgen María os acompañe en esta hermosa aventura! Amen.

Ver este artículo en la web de la diócesis

MONSEÑOR RICO PAVÉS VISITA A LA PATRONA DE LA CIUDAD DE JEREZ DE LA FRONTERA

0

La Basílica Menor de Nuestra Señora de la Merced ha sido el primer templo en acoger la primera visita del nuevo Obispo de Asidonia-Jerez, Monseñor José Rico Pavés.

Visita completa a la Basílica de Nuestra Señora de la Merced

Esta tarde a las 19hrs Monseñor José Rico Pavés ha realizado su primera visita como Obispo de Asidonia-Jerez. Tras la Eucaristía de Toma de Posesión vivida esta mañana en el primer templo de la Diócesis, el prelado ha elegido la advocación mariana de la Merced, patrona de Jerez de la Frontera, ciudad sede de la Iglesia Asidonense.

Siguiendo las correspondientes medidas higiénico-sanitarias, la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Merced con el comendador de la comunidad mercedaria, Fray Felipe Ortuno al frente y las hermandades de dicho templo han recibido al nuevo Obispo de la Iglesia Asidonense para orar ante las plantas de Nuestra Señora de la Merced.

“En el plan de Dios esta en que todas las cosas comienzan acudiendo siempre a la Virgen María”, con estas palabras D. José Rico Pavés ha recordado la importancia de encomendarnos a María, además de mostrar el significado de su primera visita en su ministerio episcopal en Jerez de la Frontera. Asimismo, el prelado ha dejado ante las plantas de Nuestra Señora de la Merced su solideo como símbolo para pedir a la Virgen que en su labor pastoral haga que los fieles amen cada día más a María.

Palabras de Monseñor José Rico Pavés en su primera visita como Obispo de Asidonia-Jerez

Por otro lado, Monseñor Rico Pavés ha pedido a todos los fieles que oren ante Nuestra Señora de la Merced por la ciudad de Jerez para que la llene bendiciones y por todas las familias, en especial en las que esta presente la enfermedad o el sufrimiento. Para terminar el prelado ha querido subrayar unas palabras que muestran la importancia de acercarnos a María y con las que finalizo su homilía de la toma de posesión esta mañana, “Nada sin María, todo con ella”.

Por último, Monseñor José Rico Pavés visito el camarín de Nuestra Señora de la Merced, además de las distintas zonas del templo en las que ha podido detenerse ante los titulares de la Hermandad del Transporte.

Monseñor Rico Pavés ante los titulares de la Hermandad del Transporte en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced

Ver este artículo en la web de la diócesis

Homilía de D. José Rico Pavés en la Eucaristía de su Toma de Posesión como Obispo de Asidonia-Jerez

0

Quien no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío (Lc 14, 33).

Seguir a Jesucristo implica llegar a comprender que con Él lo tenemos todo. Para quien sigue a Jesús, poner a la familia después de Él, cargar con la propia cruz, calcular las propias fuerzas y renunciar a todos los bienes son siempre respuestas de amor a Quien nos ha amado hasta el extremo. El Señor solo nos pide lo que primero nos da. Nos pide todo porque Él se nos da del todo. Esta es la Gracia, el Don inmerecido, de Nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Cor 8, 9).

La Iglesia nos invita hoy, a través de la Liturgia, a fijar la mirada de fe en el testimonio y la intercesión de san Ignacio de Loyola. Lo hacemos, además, cuando estamos conmemorando el quinientos aniversario de su conversión: quien aspiraba a recibir la gloria de este mundo en la milicia al servicio del rey temporal, recibió la gracia de la conversión que le llevó a comprender que nuestra felicidad está en hacerlo todo para mayor gloria de Dios. San Ignacio se dejó seducir por el Señor, gustó su bondad y fue convertido en imitador de Cristo: buscó lo que Él buscó y amó lo que Él amó (cf. EG 267). Experimentó así que posponer la familia a Cristo no significa amarla menos, sino amarla con la plenitud que solo Él nos puede conceder; comprendió que la cruz que Cristo nos pide cargar es yugo suave y carga ligera si descansamos nuestro corazón en el suyo; entendió que calcular y medir las propias fuerzas antes de grandes empresas requiere siempre discernimiento previo, es decir, búsqueda de la voluntad de Dios y uso de las cosas de este mundo en tanto en cuanto nos ayudan a alcanzar el fin para el que hemos sido creados; comprobó, finalmente, en su propia vida que, renunciando a todos los bienes para ser discípulo de Cristo, el Señor le desveló el secreto para alcanzar amor: memoria interna de tanto bien recibido y ver a Dios en todas las cosas, para en todo amar y servir.

El Señor ha querido en su Providencia que, al celebrar la memoria litúrgica de san Ignacio de Loyola, comience mi ministerio episcopal como obispo de esta Diócesis de Asidonia-Jerez. ¿Cómo no ver aquí un recordatorio claro de que la única motivación que debe orientar mi entrega apostólica es la mayor gloria de Dios y la santificación de los fieles que me son confiados? El Derecho designa esta celebración como “toma de posesión canónica de la diócesis” y la Liturgia nos instruye sobre el significado de esta expresión. “Tomar posesión” no es un acto de dominio sino de obediencia, no es una apropiación sino un despojamiento, no es un ejercicio de exaltación personal sino de servicio en comunión. Tres gestos sencillos nos lo recuerdan: la presencia del nuncio y de mis hermanos obispos; la entrega de la sede y el báculo; y la acogida de los fieles que representan los diferentes estados de vida en la Iglesia diocesana.

Ha comenzado la celebración con la presidencia del Nuncio Apostólico, que hace presente al Sucesor de Pedro, principio de unidad en el colegio episcopal. Con Pedro y bajo Pedro el nuevo obispo está llamado a desempeñar su ministerio, como sucesor de los apóstoles, en comunión con los demás hermanos obispos. En el ejercicio del ministerio episcopal, la Iglesia me pide obediencia, es decir, abrazar la voluntad de Dios, reconocida en las disposiciones del Papa, para ser cumplida desde el vínculo de la fraternidad episcopal. Doy gracias de corazón al Señor Nuncio por su presencia y cercanía, y en él renuevo mi adhesión cordial al Papa Francisco que nos llama a poner a la Iglesia en estado de misión, saliendo al encuentro de las heridas de nuestros contemporáneos, para llevar a todos la alegría del evangelio. Extiendo mi gratitud a los obispos que hoy me acompañan, de forma especial al Cardenal Arzobispo de Madrid, Don Carlos Osoro, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española y Metropolitano de la Provincia eclesiástica que me ha acogido durante nueve años, y al Arzobispo de Sevilla, Don José Ángel Saiz Meneses, Metropolitano de la Provincia que hoy me recibe. Mi gratitud se hace filial al mencionar a Don Joaquín y a Don Ginés, que en Getafe me han tratado con corazón de padres. Gratitud admirada a Don José Mazuelos, mi predecesor, y en él a los muy queridos y recordados Don Rafael Bellido y Don Juan del Río. Lo que ellos han sembrado, espero cosecharlo para seguir sembrando en la continuidad serena de la Sucesión Apostólica. Gratitud originaria a los arzobispos de Granada, donde nací a la vida eterna, y de Toledo, donde la Iglesia me formó sacerdotalmente. Gratitud, en fin, confiada a Don Federico Mantaras, Administrador diocesano durante los últimos meses, que ha conducido la Diócesis con prudencia y discreción. Pido a mis hermanos obispos que me sigan sosteniendo con su oración, palabra y ejemplo, para que, en el signo de la obediencia, vivida en unidad, manifestemos al mundo la bondad del Corazón de Cristo, el Buen Pastor.

La “toma de posesión” es también un despojamiento, como expresan paradójicamente los signos de la presidencia, la sede y el báculo, que remiten al triple ministerio de la santificación, la enseñanza y el gobierno. En las acciones

sacramentales, en las palabras que pronuncie, en las decisiones que adopte, el Pueblo de Dios espera reconocer a Cristo su Señor, que se entrega por amor a cada uno de sus fieles sin reservarse nada para sí. Si el camino del Buen Pastor ha sido el del abajamiento para levantar a todas y cada una de las ovejas que el Padre le ha confiado, así también ha de ser el camino del obispo. Pedid al Señor que mi alegría esté puesta en vuestro crecimiento espiritual y que al final de cada día experimente el gozo de quienes se saben “siervos inútiles que solo han hecho lo que tenían que hacer”. Doy gracias a Dios de todo corazón por la presencia de las autoridades civiles, judiciales, académicas y militares, que honran a la Diócesis de Asidonia-Jerez con su participación en esta celebración. Dirijo mi saludo lleno de afecto a la Sra. Alcaldesa y a los miembros de la corporación municipal de Jerez, a los Alcaldes y representantes de los diferentes municipios de la diócesis, a la Delegada del Gobierno de Andalucía, a los Sres. Diputados nacionales de la Provincia de Cádiz y representantes de la Junta de Andalucía. A los políticos que hoy nos acompañan les tiendo mi mano amiga para trabajar, cada uno desde su ámbito y competencia, al servicio de las personas de nuestra sociedad. Saludo también afectuosamente a las autoridades judiciales, al Señor Almirante y miembros de las Fuerzas Armadas y Seguridad del Estado, a los miembros de la Academia San Dionisio y a las Autoridades académicas y universitarias. Cuenten con mi colaboración leal y respetuosa en la búsqueda del bien común, y en el cuidado de aquellos que pasan por la grave prueba de la soledad, de la enfermedad o del desempleo. Nuestra contribución en la construcción de una sociedad más justa se llama evangelización. Y esto es lo que deseamos seguir impulsando, conscientes de que nada hay más humanizador que evangelizar.

La “toma de posesión” es, en fin, la expresión visible de la belleza de la Iglesia diocesana que recibe y acoge a su pastor. En el saludo de una representación de fieles se simboliza la totalidad de la Diócesis, porción del Pueblo de Dios que camina en esta tierra. Nada puede el obispo sin sus fieles. Su ministerio es servicio en comunión. Cuando el Papa nos está llamando a visibilizar en la Iglesia su dimensión sinodal, considero un regalo de la Providencia ser recibido en esta Diócesis. Para “caminar juntos” -esto es la sinodalidad- el obispo debe trabajar sin descanso por la comunión entre sus fieles y con el resto de la Iglesia universal. Doy gracias a Dios por vosotros, sacerdotes, personas consagradas y fieles laicos. A todos os pido que me ayudéis a ser vuestro obispo. Rezo por vuestra fidelidad y os ruego que elevemos nuestras súplicas al Señor para que nos bendiga con santas y abundantes vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada, al matrimonio y al compromiso laical. Cuento con los sacerdotes, para llevar el amor del Corazón de Cristo a todos, a los de dentro y a los de fuera de la Iglesia,

al estilo del Buen Pastor, contemplando por dentro los misterios divinos, sosteniendo por fuera las cargas de nuestro pueblo fiel. Cuento con los diáconos para llegar a los más necesitados y cuidarlos como al mayor tesoro de la Iglesia. Cuento con las personas consagradas para proclamar con fuerza al mundo que hemos sido creados para el Cielo y que solo Cristo puede colmar los anhelos de nuestro corazón. Cuento con las contemplativas para sostener con sus manos elevadas la vida de quienes en la Iglesia afrontan cada día el combate de la fe. Cuento con los seglares para reconducir todas las cosas a Cristo, sembrar la semilla del evangelio en los hogares, en las escuelas, en los trabajos y en las instituciones sanitarias, sociales, políticas y culturales. Cuento con los movimientos y asociaciones de fieles en la riqueza de su diversidad, especialmente cuento con las Cofradías y Hermandades. En la persona del presidente que termina su mandato y del recién elegido de la Unión de Hermandades de Jerez saludo con enorme afecto y gratitud a todos nuestros cofrades. No me cansaré de repetir que confío mucho en el poder evangelizador de las Hermandades y Cofradías. Trabajaré para que las Cofradías sean verdaderas escuelas de vida cristiana y ámbitos de caridad generosa, donde se ejercite el amor que hace fraternidad, los esposos fortalezcan su vida matrimonial, los hijos crezcan en la fe de sus mayores y la sociedad entera se enriquezca de una fe que sale a la calle para proclamar a todos la grandeza del amor de Dios que se nos ha revelado en los misterios de la vida de Cristo y de su Santísima Madre.

Empujado por el amor de mi familia, probada ahora por la enfermedad de mis padres, y sostenido por la oración de los muy queridos fieles de las diócesis donde el Señor me ha ido llevando, en Granada, Toledo y Getafe, pongo mi ministerio episcopal en manos de la Inmaculada Concepción, Patrona de la Diócesis de Jerez, a la vez que acudo a la intercesión de su Patrono, san Juan Grande, para que en el cumplimiento de la tarea que ahora la Iglesia me encomienda solo busque la mayor gloria de Dios y la santificación de los fieles que me son confiados. Que san Ignacio de Loyola me ayude a poner en esta única motivación el principio y fundamento de mi ministerio episcopal. Pedid al Señor que me conceda ser vuestro obispo al estilo de san José: enamorado siervo de María Santísima, custodio del Redentor, trabajador silencioso y servicial, y padre en la sombra. Que, en mis palabras y silencios, en mis acciones y forma de padecer, resuene siempre la oración de la gente sencilla: ¡Nada sin María! ¡Todo con Ella! Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

 

DECRETO DE CONFIRMACIÓN DE CARGOS DEL GOBIERNO DE LA DIÓCESIS

0

Tras haber tomado posesión como Obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, haciendo uso de la potestad que me otorga el canon 381.1 del Código de Derecho Canónico,

DECRETO:

Que para proveer al buen gobierno de la Diócesis sean confirmados en sus respectivos cargos hasta nueva disposición: Al Consejo de Gobierno, el Vicario General, el Vicario de Pastoral, el Vicario de Asuntos Jurídicos y Relaciones con las Instituciones, el Vicario Judicial, el Secretario  General-Canciller y el Rector del Seminario, así como los Delegados Diocesanos y los demás cargos y oficios nombrados por mi predecesor en el momento de producirse la Sede Vacante de la Diócesis.

​Para que surta los efectos oportunos, lo firmo y sello en Jerez de la Frontera a 31 de Julio de2021.

Por mandato del Sr. Obispo

Secretario General – Canciller

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés