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El 21 de septiembre, los iconos de las JMJ recorrerán la Diócesis

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Apenas nos falta un mes para que nuestra Iglesia Diocesana acoja los iconos de la JMJ en forma de peregrinación en su visita por las Diócesis Españolas en los meses de septiembre y octubre antes de comenzar su visita en Portugal. El próximo 21 de septiembre, Festividad de San Mateo Apóstol, los jóvenes de nuestra diócesis especialmente están convocados para recibir con alegría la Cruz y el Icono de la Virgen María que recorre un sinfín de pueblos y comunidades cuando se prepara la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que será en Lisboa en agosto del 2023.

Desde el equipo de la Delegación de Juventud y Vocaciones de nuestra diócesis estamos preparando este día con ilusión y alegría, os anunciamos con alegría que los iconos de la JMJ harán su parada y peregrinarán a los siguientes lugares: Noalejo, Jaén Capital, Linares, Úbeda y Baeza. A modo general os presentamos el horario básico de su recorrido, más adelante se informará de todos los detalles y cómo se llevará a cabo la acogida en cada lugar.

  • 7,30h. Un grupo de jóvenes de nuestra diócesis, junto al Obispo, se acercarán a la Diócesis de Guadix para recibir los iconos de la JMJ.
  • 9,00h. Noalejo. Los iconos visitarán el primer pueblo de nuestra diócesis por la frontera de la provincia de Granada.
  • 11,00h. Jaén Capital. Será en la Santa Iglesia Catedral donde recibiremos con una Eucaristía presida por el Sr. Obispo los iconos. Después habrá tiempo para visitar y rezar por grupos ante la Cruz y el icono de la Virgen María hasta que se finalice la mañana con una procesión claustral de los iconos por la Catedral. A continuación los iconos de la JMJ visitarán el Convento de Carmelitas Descalzas de Jaén, el Camarín de Ntro. Padre Jesús Nazareno «El Abuelo» y el Seminario Diocesano de Jaén.
  • 18,00h. Linares. La parroquia de San Sebastián situada en el barrio de los Arrayanes de Linares acogerá los iconos de la JMJ.
  • 20,30h. Baeza. La ciudad recibirá  también los iconos de la Jornada Mundial de la Juventud hasta peregrinar a la Santa Iglesia Catedral.
  • 23,00h. Úbeda. La jornada acabará con la acogida de los iconos en la ciudad de Úbeda en el Convento de las hermanas Clarisas.

Ante esta bella y única oportunidad que se nos ofrece, os invitamos desde ya a todas las comunidades parroquiales, instituciones, delegaciones, secretariados y movimientos de nuestra Diócesis inviten y preparen este encuentro convocando a sus jóvenes para recibir los iconos de la JMJ no solo en nuestra tierra, sino en sus corazones, y que sea motivo de alegría y esperanza para encontrarse con Cristo Resucitado, siempre vivo, en su Iglesia.

Delegación de Juventud y Vocaciones

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Canal Sur retransmite la Santa Misa desde el Santuario de Alharilla en el aniversario de su coronación canónica

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Este 23 de agosto se cumplía el séptimo aniversario de la coronación canónica y pontificia de Nuestra Señora de Alharilla, patrona de Porcuna. Con este motivo, la misa dominical que cada domingo emite Canal Sur TV, fue retransmitida desde el Santuario de la reina de la Campiña. Una celebración al aire libre, que contó con la asistencia de una numerosa representación de los vecinos de la localidad de Porcuna, encabezados por su alcalde y por la Junta de Gobierno de la Cofradía de Ntra. Señora de Alharilla.

La celebración eucarística estuvo presidida por el Vicario General de la Diócesis, D. Francisco Juan Martínez Rojas y concelebrada por el párroco de la localidad, D. Manuel Jesús Casado Mena y otros sacerdotes del Arciprestazgo.

Esta fue la homilía, que en la fiesta de la Virgen Reina, del pasado domingo, pronunció el Vicario General de la Diócesis desde el Santuario de la Santísima Virgen de Alharilla.

 

Homilía
La comunidad cristiana de Porcuna, que hunde sus raíces históricas en los primeros siglos de la era cristiana, añadía hace siete años una nueva y bella página al rico libro que recoge su fe, al celebrar la coronación canónica pontificia de la bendita imagen de la Santísima Virgen de Alharilla, que hoy preside nuestra celebración. Todo un pueblo reunido como abigarrado ramillete alrededor de la imagen de su madre y patrona, quiere rendirle hoy a María Santísima de Alharilla un apasionado homenaje de amor filial, al que invita a toda Andalucía a través de las cámaras de Canal Sur. Pero esta expresión de devoción mariana será apostólicamente fecunda sólo si se traduce en un renovado propósito de caminar por las sendas que nos señala el Señor en la historia que nos ha tocado vivir, testimoniando ante los demás la alegría del Evangelio, esa misma alegría que hizo exultar a María en el Magníficat, al sentirse llamada por Dios para colaborar en su plan de salvación.

Nos encontramos en uno de los lugares de culto mariano históricamente más antiguos no sólo de Andalucía, sino de España. En el derribo de un arco en Porcuna, que se produjo en 1885, se pudo constatar que la pieza de mármol que constituía la clave del arco, en la que se había esculpido un escudo de la orden de Calatrava, tenía en su parte interior, que había permanecido oculta, una inscripción visigótica de finales del s. VI. El texto de la inscripción habla de la cella Mariae –la capilla de Santa María-, situada en el fundo o finca Vallis, en las afueras de Obulco, antiguo nombre de Porcuna. El nombre latino de esa finca, arabizado durante la ocupación musulmana, derivó en el actual nombre de Alharilla. Cuando Porcuna volvió a ser cristiana, sus hijos volvieron a venerar en este lugar a la Madre de Dios como había sucedido siglos antes, y la llamaron María Santísima de Alharilla.

En este llano de Alharilla, la Palabra de Dios resuena esta mañana con un particular eco. Como resonó en los primeros siglos de la Iglesia en aquella cella Mariae, en aquella capilla de Santa María, que dio origen al nombre de Alharilla, la Palabra de Dios vuelve a provocarnos un domingo más.

El evangelio apenas proclamado representa el trágico desenlace de un episodio que empezó muy bien. Concluimos hoy la lectura del discurso del pan de vida, el capítulo 6 de San Juan, que iniciamos en julio, dejando temporalmente la lectura del evangelio de San Marcos. Como recordaréis, al principio del capítulo 6 Jesús realiza un signo, un milagro: multiplica cinco panes y dos panes para saciar el hambre de la multitud que lo sigue. Y ésta quiere proclamarlo rey. Poco a poco, como hemos escuchado en los cuatro domingos anteriores, cuando Jesús les explica cuál es el verdadero pan que sacia, su cuerpo, y lo que exige el recibirlo, el Maestro se va quedando solo. Y es que seguir a Jesús nos exige. El problema es que el ambiente que respiramos no nos invita a hacer opciones radicales, a tomar decisiones que comprometan toda nuestra vida. Vivimos inmersos en el reino de lo «light», de lo ligero y superficial, donde nada perturbe nuestras seguridades.

También nuestra fe, claro está, se ve afectada por esa mediocridad, por esa falta de firmeza. Podemos escuchar de tanto en tanto la Palabra de Dios, ir a misa o rezar, mientras todo eso no nos complique la vida y nos permita continuar viviendo en nuestro confort. Por eso la llamada que hace Josué al pueblo de Israel para que tome una decisión de verdad nos puede parecer excesiva, propia de gente primitiva, fanática e intolerante. Y es que las decisiones radicales pueden conducir, ciertamente, al fanatismo y a la intolerancia cuando no son fruto del amor, sino del afán de destacar sobre los demás con la excusa de que sólo nosotros poseemos la verdad. El pueblo de Israel escoge, decide, opta por aquel Dios que le ha mostrado su amor liberándolo de la esclavitud.

Hemos de escoger. Hoy Jesús nos lo pide a nosotros: ¿También vosotros queréis marcharos? Es hora de decidirnos. Hemos de escoger entre el seguimiento de Jesucristo y el seguimiento de otros mesías y salvadores, o el inmovilismo de nuestra comodidad. Hemos de reconocer a Cristo como cabeza única de la Iglesia y ponernos todos en el lugar que nos corresponde como miembros suyos. El continúa ofreciéndonos su amor extremado, continúa invitándonos a participar de su Vida y de su Amor que nos da como alimento.

El evangelio nos dice hoy que muchos que se tenían por discípulos de Jesús, ante lo que consideraban una exigencia inaceptable, lo abandonaron y no fueron más con él. Incluso en el instante supremo del Calvario, sus más íntimos, los Doce, huyeron y lo dejaron solo. La única que permaneció con el Señor fue su Santísima Madre, la Virgen María, al pie, junto a la cruz de Jesús.

Con razón San Juan Pablo II llamó a la Virgen mujer eucarística, porque María, con sus actitudes interiores, nos ayuda a recentrar constantemente nuestra vida en la eucaristía. Ella es la que nos invita a fiarnos de Dios, de Cristo. Es como si nos dijera: “no dudéis, fiaros de la Palabra de mi Hijo. Él, que fue capaz de transformar el agua en vino, es igualmente capaz de hacer del pan y del vino su cuerpo y su sangre, entregando a los creyentes en este misterio la memoria viva de su Pascua, para hacerse así “pan de vida” (EE 54).

Desde la presentación de Jesús en el templo, cuando el anciano Simeón le profetizó a la Virgen Madre que una espada atravesaría su alma, hasta el Calvario, María vivió una comunión espiritual de ofrecimiento de sus dolores, que llegó a su máxima expresión junto a la cruz de su Hijo. La Santísima Virgen nos invita a unir nuestras cruces a la cruz de su Hijo, para también, como hizo Ella, nos anima a dar gracias y alabar al Dios que vence a la muerte con la resurrección de Cristo.

De la mano de María Santísima de Alharilla renovemos nuestra vida eucarística, con una más perfecta acogida de la Palabra de Dios, uniendo nuestro dolor al de Cristo y alabando y dando gracias a Dios con el Magníficat de la Virgen, porque ¡la Eucaristía se nos ha dado para que nuestra vida sea, como la de María, toda ella un magnificat! (EE 58).

Que en cada Santa Misa acojamos siempre a Cristo por la fe, y le digamos, con la Virgen María, desde el fondo de nuestro corazón: Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.

 

Fotos: Javier Ruiz
Real Cofradía de Nuestra Señora de Alharilla Coronada

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Punto y Seguimos. La vida puede más

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Punto y Seguimos. La vida puede más

La delegación Diocesana de Migraciones de Córdoba ha programado a partir del 6 de septiembre una exposición itinerante de fotografías en el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral promovida por el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones a través de la Sección de Trata de Personas, organismo de la Iglesia dedicado a atender personas víctima de la trata de seres humanos. Tras su inauguración, en la que participa el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, tendrá lugar una charla–coloquio ofrecida por Mª Francisca Sánchez Vara, directora del Departamento de trata de personas y del Secretariado de la Subcomisión Episcopal para Migraciones y Movilidad Humana

Visibilidad para un drama desconocido

La Exposición, con el nombre “Punto y Seguimos. La vida puede más”, quiere poner en evidencia a través de este proyecto fotográfico la realidad de la trata de personas narrada en primera personas para visibilizar y sensibilizar a la sociedad ante esta situación de abuso y explotación de personas.

La muestra, que será visitable a partir del 6 de septiembre en el Patio de los Naranjos de la Mezquita –Catedral de Córdoba, presenta tres líneas argumentales. De un lado, ofrece fotografías el drama vivido por las personas que han sufrido la situación de trata, de otro quiere reflejar la esperanza de una vida libre de explotación y también ofrece las imágenes que reflejan la implicación de la Iglesia y la sociedad en general con las víctimas.

Las fotografías están acompañadas de palabras de las personas que han sido víctimas de la trata, pasmadas en frases que acompañan las imágenes. Con esta partición de las personas con nombres ficticios para no desvelar su identidad, se pretende construir un relato en imágenes haciendo partícipes a los protagonistas.

El autor de las fotos es Fernando Mármol Hueso, quien ha dedicado su tiempo, esfuerzo y cualidades tanto para la realización de las fotos como a su posterior montaje. Fernando es arquitecto de profesión y gran aficionado a la fotografía.

¿Qué es la trata de personas?

Según datos de la Comisión Episcopal de Migraciones, la trata de personas representa un negocio que mueve millones de euros, el segundo a nivel mundial después del tráfico de armas. Esta forma de explotación somete a miles de personas a situaciones de esclavitud que atentan contra su dignidad y vulnera derechos fundamentales. Cada año son captados hombres y mujeres en sus países de origen para ser sometidos a explotación sexual, laboral, tráfico de órganos o matrimonios forzados.

 

+ INFO.- La exposición será inaugurada el día 6 de septiembre, a las 19:30 h., en los soportales del Patio de los Naranjos de la Mezquita Catedral (Entrada por la Puerta de Santa Catalina).

A las 20:00 h. tendrá lugar, en el Salón de actos del Obispado de Córdoba, la charla-coloquio “Punto y seguimos. La Vida puede más” ofrecida por Mª Francisca Sánchez Vara, directora del Departamento de trata de personas y del Secretariado de la Subcomisión Episcopal para Migraciones y Movilidad Humana.

 

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Radio ECCA: Taller gratuito de alfabetización digital “Un mundo móvil. La era del teléfono inteligente” – Agosto 2021

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Radio Ecca mundo movil

 

Radio ECCA

Taller de alfabetización digital “Un mundo móvil. La era del teléfono inteligente”

Agosto 2021

Radio Ecca mundo movil

Desde Radio Ecca nos ponemos en contacto con usted para ofrecerle participar en un taller de alfabetización digital conocido como “Un mundo móvil. La era del teléfono inteligente”.

La formación va dirigida a aquellas personas que necesiten los conocimientos tecnológicos necesarios para el manejo del smartphone.

La formación se realiza con la metodología Ecca, basada en el uso de tres elementos interdependientes: material didáctico, clase grabada y acción tutorial. La idea es que los participantes sigan el material físico que les facilitaremos, apoyándose de las clases grabadas.

Esta formación es becada por el Cabildo de Gran Canaria, por lo cual es gratuita para todos los interesados. Además, se certifica con un diploma de 15 horas en formación.

Los contenidos que recoge el material didáctico son los siguientes: concepto del smartphone, configuración básica de un smartphone, la pantalla de inicio, usos básicos del teléfono móvil, gestión de contactos, uso de la cámara y el reloj, consulta de información, correo electrónico, WhatsApp, aplicaciones y su instalación.

Sería de gran ayuda si pueden difundirlo por las plataformas de las que dispongan para que le llegue al mayor número de personas o incluso derivar a usuarios que lo necesiten, ya que es una formación gratuita y muy útil para desenvolverse en esta sociedad digitalizada.

El curso está ya disponible hasta noviembre de 2021. 

Para más información y matricularse en el taller:

p.rodriguez@radioecca.org

 

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La Facultad de Teología enriquece su claustro con profesores invitados y extraordinarios

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La Facultad de Teología enriquece su claustro con profesores invitados y extraordinarios

El claustro de profesores de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla se ha visto enriquecido para el curso 2021/2022 con la incorporación de destacados profesores invitados y extraordinarios.

Según se destaca en el sitio web de esta institución docente de la Archidiócesis hispalense, el gran canciller de la Facultad de Teología, al otorgar la venia docendi, designó el pasado 16 de julio a los profesores que durante el próximo curso impartirán las asignaturas de los grados de Bachillerato, Licenciatura y Doctorado en Teología y, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Isidoro y San Leandro, Bachillerato y Licenciatura en Ciencias Religiosas, así como las materias del curriculum de la Declaración Eclesiástica de Competencia Académica (DECA).

La Facultad contará como profesores invitados con Luis Fernando Álvarez, SDB, doctor en Teología, quien fuera director del Centro de Estudios Teológicos de Sevilla y docente estable en esta institución más de dos décadas; el profesor Alfonso Berlanga, doctor en Teología, profesor estable de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, donde imparte materias de Sacramentología y Sagrada Liturgia; Alessandro Clemenzia, doctor en Teología y licenciado en Filosofía, docente estable extraordinario de la Facultad de Teología de Italia Central y del Instituto Universitario Sophia (Loppiano) y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y el padre Paul Gilbert, SI, doctor en Filosofía y licenciado en Teología, emérito de la Universidad Gregoriana (Roma), en la que ha sido decano de las Facultades de Filosofía y de Ciencias Sociales.

Asimismo, se incorporarán al claustro como profesores extraordinarios, Augustin Kalamba, doctor en Teología, que ofrecerá un seminario en el primer ciclo de Teología; Francisco José Fernández y Alfonso Peña, que impartirán sus clases en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas.

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“Vuelta a la normalidad” en Manos Unidas Sevilla

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“Vuelta a la normalidad” en Manos Unidas Sevilla

Con la llegada del mes de septiembre vuelve la normalidad de horarios y actividades en buena parte de las instancias de la Iglesia en Sevilla. Es el caso, por ejemplo, de la delegación sevillana de Manos Unidas, ONG de desarrollo de la Iglesia Católica, que coincidiendo con la celebración el primero de septiembre del Día de la Creación, retoma su horario habitual de atención en la sede ubicada en el Arzobispado de Sevilla, de lunes a viernes y de nueve de la mañana a dos de la tarde.

Manos Unidas Sevilla cuenta con más de doscientos voluntarios en la Archidiócesis para llevar a cabo una ingente labor de sensibilización y promoción de los proyectos de desarrollo que financia en países del Tercer Mundo. Su actual presidenta delegada es María Albendea y, al respecto, este comienzo de curso se celebrará la asamblea de elecciones para los próximos tres años.

Por otra parte, está pendiente de fijar la fecha para la celebración de la Gymkhana que se suspendió el pasado curso con motivo del Covid. este será uno de los temas a tratar en la reunión que tendrá lugar el 7 de septiembre, en la que se avanzará el plan operativo del nuevo curso. Además, Manos Unidas invita a sus voluntarios y allegados a participar en la misa -con fecha pendiente de fijar- en memoria del que fuera presidente de la delegación, Joaquín Sainz de la Maza, recientemente fallecido.

 

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Sabiote celebra a su patrón, San Ginés de la Jara

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La Hermandad Patronal de San Ginés de la Jara celebró la llegada del mes de agosto, el mes de San Ginés, el mes por excelencia de la Villa de Sabiote. El pasado sábado, 31 de julio, la Hermandad del Santo Patrón de Sabiote celebró en los jardines de la ermita el acto de presentación del cartel y elogio a San Ginés de la Jara.

El acto comenzó un poco pasadas las 21:30 horas con una asistencia bastante concurrida. Fue el Hermano Mayor de la Hermandad, Juan Luis Torres Sola, el que abrió el acto felicitando a todos los sabioteños allí congregados por la llegada de agosto y por la calurosa acogida que un año más ha tenido este acto. Tras el saludo a las autoridades civiles y eclesiásticas, Torres Sola paso a esbozar una breve biografía tanto de la Cartelista como de la elogiadora de San Ginés que este año recayó en la artista granadina, Andrea Amor Ortega y nuestra vecina, Ana María Martínez, respectivamente. Ante la ausencia de la cartelista, que por motivos sanitarios no pudo asistir, fue el alcalde de la localidad y el Hermano Mayor los que descubrieron el cartel que anuncia la devoción que Sabiote siente por su excelso Patrón.

El mismo se trata de una pintura al óleo que tiene como elemento central el retrato del Patrón que intercede por los sabioteños. Este retrato está realizado sobre un soporte redondo de madera y dispuesto en un plano más cercano al espectador para que gane en importancia y sea fiel reflejo de la cercanía entre el Santo y sus fieles. Así, se representa con todo lujo de detalle y en tonalidades sepia, recuerdo de las fotografías antiguas y símbolo de la larga y fecunda devoción de esta Villa a San Ginés de la Jara. Además, de forma extraordinaria se ha sustituido su nimbo habitual por pan de oro que hace las veces de aureola, de forma que quede patente su divinidad. En segundo plano y sobre un fondo liso de tonalidades que recuerdan al hábito del Santo se desarrollan los motivos decorativos extraídos del estofado de su vestimenta. Dispuestos de forma circular y con luces y sombras que le aportan relieve, abrazan y enmarcan el retrato. En este plano también destaca la tipografía pintada de un blanco luminoso que contrasta con el oscuro fondo y que combina las letras al uso con la imagen de la llave que la Muy Leal e Ilustre Villa de Sabiote le concedió a aquel que es su emblema: su Patrón. Esta llave, que él mismo porta, viene a sustituir con su forma a la “G” de “Ginés” y lleva en su interior reflejos del verde cordón que la sostiene, dejando intuir en ella el escudo de su pueblo. En definitiva, se trata de un cartel de líneas sencillas pero cargado de detalles, con la intención de que sea muy visual, invite a la veneración y a que el espectador no pierda de vista la representación realmente importante: la de San Ginés, el Patrón que intercede por su gente. Tras conocer el cartel, Ana María Martínez tomó la palabra y desnudo su corazón ante los presentes elogiando con sus vivencias y anécdotas la importancia que tiene para un sabioteño que por motivos laborales reside fuera de nuestro pueblo las raíces y las tradiciones de esta singular Villa. La importancia de sus abuelos en la formación de su personalidad y como ellos le inculcaron el amor hacia Sabiote y su Patrón sirvieron para hacernos entender que San Ginés de la Jara sigue siendo un nexo de unión entre los Sabioteños que están y los que ya descansan eternamente.

El orgullo de ser y pertenecer a Sabiote, la figura e importancia de San Ginés presente en toda su vida como baluarte de “sabiotismo”, la añoranza de su pueblo, sobre todo el mes de agosto, y la alegría de poder haber regresado al municipio y poder vivir el día a día de esta Villa. Sus palabras transmitían y nos presentaron a la imagen de San Ginés de la Jara visto como un punto de unión para todo aquel que se siente de un modo u otro sabioteño, viva o no en Sabiote e hicieron que este acto estuviera cargado de sentimientos y emoción. Intervino en el acto el Alcalde de la Villa, quien felicitó al pueblo de Sabiote en general por la llegada de un nuevo agosto así como a las protagonistas del acto las cuales supieron materializar de manera excepcional el orgullo de los sabioteños y los sentimientos que esta Villa tiene para con San Ginés de la Jara e invitándonos a participar con mucha precaución y cautela de los actos programados tanto por la Hermandad como desde el consistorio. Para concluir el acto sonó el Canto a San Ginés interpretado por el trío musical. Fue un gran aplauso y los vítores a San Ginés de la Jara, al Patrón de Sabiote y al municipio los que inauguraron una vez más el mes que por derecho le corresponde a Sabiote, el mes de agosto, el mes que desde antiguo los sabioteños le dedican a su Patrón San Ginés de la Jara.

 

Cofradía de San Ginés de la Jara de Sabiote

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Una exposición presenta en fotografías momentos de una Misa en la parroquia del Santo Ángel de Baza

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Una exposición presenta en fotografías momentos de una Misa en la parroquia del Santo Ángel de Baza

Termina el 29 de agosto, por lo que aún quedan unos días para visitar la exposición de fotografías que se exhibe en Baza sobre la parroquia del Santo Ángel. El tema es “un día de fiesta” -que así se llama la exposición- en esa parroquia, con fotografías de Vicente Suárez. Puede visitarse en el Museo Arqueológico de Baza, hasta el próximo domingo. Ya son muchos los bastetanos que la han contemplado, pues lleva abierta desde el pasado 11 de agosto.

La exposición recoge fotografías de una celebración de la Misa en la parroquia del Santo Ángel hace ahora 21 años, cuando era párroco José María Tortosa. El fotógrafo ha querido recoger y presentar todo lo que ocurre en torno a la celebración de la Eucaristía, desde cómo se prepara el sacerdote hasta cómo la viven los feligreses. Son decenas de fotografías en blanco y negro, algunas retocadas con color, que veintiún años después son un documento vivo de la historia de esa parroquia enclavada en el barrio de Las Cuevas. Se celebraba entonces el Jubileo del Año 2000.

El propio autor presenta así la exposición:

“Hace unos años (Exactamente 21) tuve la oportunidad de asistir a una boda en la parroquia del Santo Ángel y observé todo lo acontecido en la Misa: el párroco que entra se prepara para la ceremonia, los monaguillos que ayudan en la celebración de la Eucaristía, el cura esforzándose en hacer todo desde el altar, etc… Y me dije ¿por qué no un reportaje y contar todo lo acontecido? Y de ahí salió esta exposición. Las fotos fueron realizadas hace 21 años, como dije anteriormente, en la parroquia del Santo Ángel, por lo que algunos de los asistentes, por naturaleza, faltarán hoy día, pero otros tendrán 21 años, como el bautizo de tuvo lugar después de la Misa. En fin, es una cantidad de recuerdos de ese día de fiesta y por supuesto un homenaje al párroco de entonces, José María Tortosa. Desde aquí mi agradecimiento por la colaboración en todo momento que me ofreció desde que le expuse mi idea, que creo que ha sido original. Las fotos se realizaron con carrete de negativos y fueron reveladas a mano en papel Ilford por mí. Solo hay una copia, que es la que se expone.

Vicente Suárez Yeste. Baza, agosto de 2021”

El párroco de entonces, José María Tortosa, que actualmente es párroco en una parroquia de Roma, ha visitado la exposición y, a buen seguro, habrá recordado aquellos tiempos y aquellas celebraciones vividas en la parroquia bastetana. En su visita, que tuvo lugar el martes 24 de agosto, estuvo acompañado por el actual párroco del santo Ángel de Baza, José Luis López.

Antonio Gómez

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1 de septiembre 2021. Jornada Mundial de oración por el cuidado de la creación: «¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios»

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creación ecología

 

Jornada Mundial de oración por el cuidado de la creación: «¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios»

1 de septiembre de 2021

  • ¿Qué era el “Oikos”?                                                                                                            Oikos (griego:οἶκος, plural: οἶκοι),​ el equivalente al término “casa” en la Grecia Antigua, es el conjunto de bienes y personas que constituía la unidad básica de la sociedad en la mayoría de las ciudades-estado (polis), e incluía a la cabeza del oikos (el telestai, generalmente el varón de mayor edad -el equivalente romano era el paterfamilias-), su familia extendida (varias generaciones además de la familia nuclear -esposa e hijos-), y esclavos, que vivían juntos en un marco doméstico.                          Los grandes oikos incluían extensas explotaciones agropecuarias trabajadas generalmente por los esclavos, las cuales eran también la unidad básica de la economía antigua.                                          El oikos funcionaba como una unidad económica y social autárquica, «era el centro a cuyo alrededor estaba organizada la vida», a partir del cual no solo se satisfacían las necesidades materiales, incluyendo la seguridad, sino también las normas y los valores éticos, los deberes, obligaciones y responsabilidades, las relaciones sociales y las relaciones con los dioses.                                        El oikos no era solo la familia, era todo el personal de la casa y sus bienes. Dirigir un oikos significaba tanto manejar una granja como el gobierno y mantenimiento de la paz en la familia.
  • El oikos para los católicos es la Casa Común, la creación, que Dios ha entregado a la humanidad.

 

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

«¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios» es el lema que se propone este año para la Jornada Mundial de oración por el cuidado de la creación, que la Iglesia celebra el 1 de septiembre. El departamento de Ecología Integral, dentro de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, hace público su mensaje para esta jornada y ofrece un subsidio litúrgico para facilitar la celebración.

El Tiempo de la Creación

La Iglesia en España se une así a la llamada del papa Francisco para celebrar el Tiempo de la Creación, que comienza el 1 de septiembre, con esta Jornada, y se cierra el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís, patrón de la ecología.

Un tiempo, recuerda el mensaje, en el que «las comunidades cristianas de todo el mundo se unen en la renovación de su fe en Dios Creador, en la oración compartida y en una especial implicación en diversas tareas en defensa de la Casa Común».

 ¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios
(Texto íntegro)

Iniciamos con esta Jornada, día 1 de septiembre, un período especial en el que toda la familia cristiana conmemora el Tiempo de la Creación, que finaliza el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís. En este tiempo, las comunidades cristianas de todo el mundo se unen en la renovación de su fe en Dios Creador, en la oración compartida y en una especial implicación en diversas tareas en defensa de la Casa Común. La Iglesia que peregrina en España quiere unirse a la llamada del Papa Francisco para celebrar esta Jornada, que este año tiene lugar bajo el lema “¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios”.

1. La ecología integral como horizonte

En el pensamiento cristiano, la relación cosmos, hombre y Dios viene transversalizada por la revelación divina como Dios creador, encarnado, crucificado y resucitado. Nuestro origen está fundamentado en el amor de Dios. Él se nos revela como Padre que todo lo crea por puro amor. Así lo confesaba el pueblo elegido y así lo confesamos nosotros.

El crucificado resucitado nos abre el horizonte del verdadero sentido de una ecología integral. Todo está llamado a la vida y a la plenitud, creemos en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro. Por eso nos abrimos de corazón a la preocupación y al mensaje evangelizador de una ecología verdaderamente integral, en la que nada nos es ajeno, y en la que proclamamos desde lo terreno, lo humano y lo divino que todo está interrelacionado y debe estar interconectado. Con estos presupuestos necesitamos escuchar y acoger el grito de la tierra y el grito de lo humano como lugar de encuentro y de salvación.[1]

2. Por una economía del bien común

La humanidad tiene el encargo de cultivar y cuidar la creación. Dios Padre ha puesto en nuestras manos esta Casa Común con el encargo de organizarla y caminar junto a ella en una historia de salvación. El encargo amoroso tiene como horizonte la realización del bien común. Se trata de avanzar por el camino del Reino en medio de nuestra historia, en una relación de verdadera armonía y fraternidad, en comunión con la naturaleza y con los demás hombres, abiertos a la trascendencia del absoluto. Eso supone orientar nuestra casa teniendo en cuenta las implicaciones políticas de lo ecológico, lo humano, lo justo y lo digno. Se abre un horizonte de fraternidad que ha de caminar por la relación generosa y fecunda con la naturaleza, así como por políticas de lo humano que favorezcan la dignidad y la justicia para todos. “Hoy, pensando en el bien común, necesitamos impe­riosamente que la política y la economía, en diá­logo, se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana” (Laudato si´,189).

Nos hacemos eco del deseo universal de la Iglesia de responder compasivamente al grito de la tierra y de lo humano. Estamos llamados desde el evangelio y el Reino, desde la riqueza de nuestra doctrina social, a implicarnos como creyentes en la tarea de construir nuestra sociedad, nuestra polis, y para eso hemos de avanzar en la participación y compromiso en lo social y en lo público, tanto desde actitudes personales y familiares, como profesionales y comunitarias, sabiendo que en nuestro compromiso y quehacer ha de estar siempre el horizonte del bien común como signo de avance en el camino de la construcción del Reino de Dios y su justicia. Somos iglesia en misión, en salida, para la construcción del mundo según Dios.

3. Un ecumenismo expresión de la radicalidad del Amor

El cuidado de la Casa Común no arranca en nosotros de un voluntarismo heroico ni de una ideología; más bien hemos de cuidarnos de radicalismos y extremismos en el deseo de transformar. Nuestra motivación no puede tener otro fundamento que el que sustenta a la creación y a toda la historia de la salvación, que es el amor gratuito y consagrado de Dios. Nosotros no hablamos de naturaleza rasa ni de progreso puro tecnológico, sino que nos abrimos a la consideración del proyecto creador y salvador de un Dios que se dice y se entrega a la realidad creada y amada por pura gratuidad. No estamos encerrados en un ciclo de lo natural, ni abocados a la conformidad con la finitud de la muerte. Nos sentimos parte de lo natural y somos conscientes de nuestro ser mortales, pero lo somos en una esperanza de plenitud que marca un horizonte de comunidad y de felicidad universal, por eso no podemos actuar si no es desde el amor que nos impele a la construcción de esa comunidad y armonía de todo lo creado. Necesitamos la mística de la ecología integral, la fundamentación en el amor personal de Dios, en la relación teologal con Él y con los hermanos en la comunidad eclesial.

La ecología integral y su dimensión religiosa es un lugar de encuentro con todas las demás iglesias cristianas y de camino común con las demás religiones, especialmente las monoteístas. Compartimos con todos los hombres de buena voluntad la tarea de la construcción del bien común que tanto interesa al Reino, aunque no se confunda con él[2].

4. Casa de puertas abiertas y realidad rural

En la invitación para el camino de la ecología integral es fundamental la acogida y la apertura, la no exclusión: “La hospitalidad es un modo concreto de no privarse de este desafío y de este don que es el encuentro con la humanidad más allá del propio grupo” (Fratelli tutti, 90). 

La Iglesia nos invita también a mirar lo universal desde nuestra realidad más particular. A nosotros, como Iglesia que ha de ser encarnada y abierta, nos preocupa la realidad del mundo rural y lo que venimos llamando “la España vaciada”. En dicha realidad necesitamos concretar nuestro compromiso como creyentes y ciudadanos, pues forma parte de una verdadera ecología integral. Sentimos cómo nuestros pueblos están viviendo situaciones de crisis menguantes, sus habitantes envejecen y no hay apenas niños y jóvenes; se dan no pocas dificultades para la comunicación y servicios como educación o sanidad. Sin embargo, su “buen vivir” es fuente de valores fundamentales como el paisanaje y la valoración de las personas en el encuentro y la relación, la riqueza de un medioambiente que han cuidado hasta ahora, la producción de productos básicos naturales para servicio de la sociedad. Es el momento de actuar y de tener en cuenta las necesidades vitales de nuestra realidad rural para que, en lugar de vaciarse, pueda llenarse y ser fuente de riqueza para nuestra sociedad en general. La pandemia nos ha descubierto lo rural de un modo nuevo, pero hemos de verlo de un modo integral y reconocer el esfuerzo de todos aquellos que están organizándose para revalorizar este mundo lleno de posibilidades y de progreso en respeto a una verdadera ecología y un humanismo profundo. Es momento de actuar y caminar juntos en la implicación por una realidad rural de esperanza y vida. Somos conscientes de la importancia de la fe y la vivencia religiosa en el medio rural y apreciamos especialmente a todos los que se han comprometido en la evangelización en esas pequeñas comunidades[3].

5. Creatividad para la caridad política

El grito de la tierra y de lo humano, que es para nosotros eco de la necesidad de la ecología integral, pasa necesariamente por el compromiso personal, de tú a tú, en la vida diaria. La dimensión social de lo humano nos vincula con la organización de nuestra Casa Común, y la apertura a las mediaciones comunitarias y sociales es la senda fundamental para vivir la fraternidad. La ecología integral vendrá por el camino de lo asociativo, de lo comunitario, de lo político. Necesitamos concienciarnos y concienciar del grito y la realidad en la que vivimos. Hoy es momento de gracia, hoy es tiempo de creación, hoy se nos pide a los bautizados abrirnos al Espíritu de Dios, para que con su ciencia, fuerza, sabiduría y consejo sepamos abrir cauces de creatividad y de repuesta al Kairós que, gracias a Dios, nos ha tocado vivir. Oremos unidos y esperanzados en este tiempo de creación. Y no olvidemos nunca nuestro horizonte: habrá un cielo nuevo y una tierra nueva[4].

Departamento de Ecología Integral
Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social


[1] Cf. Laudato si´, 137

[2] Cf. Laudato si´, 76

[3] Obispos de las diócesis de Aragón. Carta Pastoral “La Iglesia en Aragón al servicio del mundo rural. Nazaret era un pueblo pequeño” (2019)

[4]Cf. Ap 21,1.

24/08/2021

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Homilía del Domingo XXI del T. O.

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Homilía de D. Adolfo González Montes, Obispo de Almería, en el domingo 22 de agosto de 2021.

Homilía del Domingo XXI del T. O.

Textos bíblicos: Jos 24,1-2.15-18; Sal 33,2-3.16-23 (R/. «Gustad y ved que bueno es el Señor»); Ef 5,21-32; Aleluya: Jn 6,63.68 («Tus palabras, Señor, son espíritu y vida»); Jn 6,61-70.

Queridos hermanos y hermanas:

Con el fragmento del evangelio que hemos escuchado termina Jesús su discurso del pan de vida, que hemos venido comentando los últimos domingos. El discurso causa una gran impresión sobre los muchos que siguen a Jesús, sus discípulos y sus apóstoles. La identificación de Jesús con el pan de vida y las expresiones “comer mi carne”, “beber mi sangre”, afirmando de sí mismo ser el verdadero “pan de vida”, escandaliza a sus oyentes porque interpretan de manera material las palabras de Jesús. El evangelista dice que los judíos discutían entre sí y se preguntaban: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» (Jn 6,52); y Jesús insistía: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros» (v. 6,53). Estas palabras de Jesús hieren la sensibilidad de los judíos, que no las entienden, su entendimiento no trasciende al nivel espiritual al que se orientas las expresiones literales. No tienen fe en Jesús, porque como el Resucitado dice a los discípulos de Emaús no han entendido las Escrituras (cf. Lc 24,25-27).

Jesús les habla de sí mismo porque les da a conocer de qué modo las Escrituras hablan de él como la Sabiduría del Padre. Su enseñanza les abrirá los ojos porque esta enseñanza y sabiduría divina es el fruto del árbol de la vida, al que no tenían acceso nuestros padres en el paraíso (cf. Gn 2,9.16). La nueva situación ya no es como la del paraíso, el que come la carne del Hijo del hombre se alimenta de la palabra de Dios y de la sabiduría divina que Jesús ofrece con su enseñanza. Quien come este alimento de vida, quien viene a Jesús y se alimenta de él, ya no será echado fuera como sucedió con nuestros primeros padres, que comieron en el paraíso del árbol de la vida para vivir siempre y no morir, pero perecieron porque fueron echados fuera como consecuencia de la desobediencia y de la trasgresión cometida (Gn 3,22-23). Se entienden las palabras de Jesús, que dice: «Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí, no lo echaré fuera» (Jn 6,37)

Jesús ha bajado del cielo para dar al mundo el pan de la vida que es él mismo, y aludiendo a su propia pasión les dice que él entrega su carne por la vida del mundo (Jn 6,51)[1]. Por eso, ante el rechazo de la gente que no puede aceptar su palabra, Jesús responde elevando el desafío e identificándose con el Hijo del hombre, el ser divino que el profeta Daniel vio venir sobre las nubes del cielo (Dn 7,13). Jesús ha bajado del cielo y subirá dónde estaba antes (cf. Jn 6,62) y al decírselo a sus oyentes provoca en ellos la división que genera la opción por él y contra él. En la narración de la pasión a la pregunta del sumo sacerdote demandándole que responda a la pregunta de si es o no el Mesías, el Hijo del Bendito, Jesús responde aludiendo al pasaje del profeta Daniel: «Yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y que viene sobre las nubes del cielo» (Mc 14,62).  Jesús se convierte así, como lo profetizó el anciano Simeón, la “piedra de contradicción” con la que tropiezan los hombres (cf. Lc 2,34), porque provoca la determinación de seguirle o de abandonarle en sus seguidores y discípulos.

Con este discurso Jesús se ha colocado al nivel del Dios de Israel y ha desafiado a los que le siguen con su pretensión de ser igual a Dios exigiendo elegirle a él o rechazar su persona y mensaje. Esta situación es iluminada por la primera lectura del libro de Josué, que coloca a los israelitas ante la elección del Dios de Israel o el retorno de las tribus a los dioses de sus antepasados. En la sagrada Escritura vemos cómo Dios renueva su alianza con Israel en varias ocasiones que representan un retorno al origen de su propia existencia como pueblo de la elección divina. La alianza de Dios con Noé después del diluvio es promesa de que Dios no quiere y no ejecutará nunca la destrucción de la humanidad (cf. Gn 9,12-17). Seguirá después la alianza con Abrahán, que abre la historia de la salvación a la constitución del pueblo elegido (cf. Gn 12,2-3). La liberación de los israelitas de la esclavitud de Egipto conducirá a través de la marcha por el desierto al pacto del Sinaí, verdadera constitución del pueblo de Dios. El Señor entrega la ley con los mandamientos por medio de Moisés a su pueblo y el pueblo ratifica su voluntad de cumplirlos, y Moisés ordenó a algunos jóvenes israelitas que ofreciesen algunos novillos en sacrifico de alianza y derramó parte de la sangre de los novillos sobre el altar. Leyó el libro de la alianza a los israelitas y el pueblo respondió: «Obedeceremos y haremos todo cuanto ha dicho el Señor», y entonces Moisés roció con la sangre al pueblo y les dijo: «Esta es la sangre de la Alianza que el Señor ha hecho con vosotros» (Ex 24, 7-8).

Estas palabras las encontramos en boca de Jesús que las refiere a su propia sangre entregada para la salvación de los hombres. Jesús las refiere a la definitiva constitución de la alianza de Dios con la humanidad en la sangre de Jesús que será entregado a la pasión como la mayor y suprema prueba de amor de Dios por los hombres (Jn 15,13). La alianza en la sangre de Jesús viene a colmar la promesa de los profetas que hablaron de una alianza definitiva de Dios con su pueblo para los tiempos escatológicos, tiempos últimos y de consumación de lo prometido, no como la alianza del Sinaí al salir de Egipto, sino una alianza nueva, de alcance espiritual, que llevará a Israel al conocimiento inmediato de Dios (Jr 31,31-34; Ez 16,62; 36,28).

Entre la alianza del Sinaí y la nueva alianza en la sangre de Jesús (1Cor 11,25; Mc 14,24 y par.), la sagrada Escritura nos ofrece diferentes narraciones en las que Dios renueva la alianza con su pueblo, entre las cuales se encuentra la narración del libro de Josué, tras el paso del Jordán y en la entrada en la tierra prometida. Reunidas las tribus de Israel, Josué les colocó ante la decisión de cumplir los mandamientos del Señor vinculando al Dios de Israel con el asentamiento de los israelitas en la nueva tierra, o bien abandonar el culto al Señor y que los congregados volvieran a los dioses de sus antepasados. La respuesta unánime del pueblo fue: «También nosotros serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios» (Jos 24,18).

Sin duda que las tribus israelitas incorporaron en gran medida a las poblaciones que encontraron asentadas en la tierra prometida, pero aceptando en la integración la fe monoteísta de Israel y la confesión de la historia de salvación que había jalonado el pasado histórico de Israel. La renovación de la alianza en Siquén siguió al asentamiento de israelitas en las tierras conquistadas, lográndose en esta ciudad, siempre habitada y no destruida durante la conquista, la unidad de culto de las tribus, contra la tentación de contaminación de los cultos paganos[2]. Una vez conquistada la tierra tras la consolidación del reino por David, Dios le promete la consolidación del trono (cf. 2Re 7,8-13), promesa que mira a un futuro de plenitud de la presencia de Dios en su pueblo, como anunciaron los profetas, futuro que llegará con la alianza en la sangre de Jesús.

El reto que plantea Josué a las tribus de la liga hebrea y las poblaciones cananeas es figura de la alianza en Cristo Jesús, y coloca a los israelitas ante la determinación de ratificar la fe de los padres. La elección del Dios de Israel por las tribus israelitas se proyecta sobre el desafío que Jesús plantea a los que le siguen preguntando a los apóstoles qué van a hacer y si también ellos quieren marcharse como los muchos que le han seguido y ahora se van. La respuesta de Pedro, que habla en nombre de los apóstoles, no deja lugar a dudas: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios» (Jn 6,68-69). Ante la dificultad que plantea el discurso del pan de vida a los seguidores de Jesús, éste les dice que su plena aceptación es obra de Dios: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si mi Padre no se lo concede» (Jn 6,65). La confesión de Pedro acerca este pasaje del evangelio de san Juan al pasaje de la confesión de Pedro en Cesarea de Filipo, cuando también Pedro responde por todos a la pregunta de Jesús sobre lo que dicen los hombres acerca de quién es el Hijo del hombre. Pedro responde: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo» (Mt 16,16). Jesús replicará a la confesión de Pedro diciendo que no es obra de la carne o de la sangre, sino que viene de Dios. Sólo la fe que Dios otorga abre el acceso al misterio de la persona de Jesús. Dios revela por medio del Espíritu Santo quién es en verdad Jesús y que sólo él tiene palabras de vida eterna.

La carta a los Efesios, que continuamos escuchando en estas misas dominicales, nos coloca asimismo ante el misterio de amor que es el matrimonio, que ha de ser vivido como entrega sin límites de quienes ya no son dos, sino una sola carne (cf. Ef 5,31→Gn 2,24). El amor conyugal se fundamenta y enraíza en el amor de entrega de Cristo a la Iglesia. El matrimonio es asimismo un pacto de amor en el que se refleja la alianza nupcial de Cristo con la Iglesia (cf. Ef 5,25-27). Como hemos visto en la narración del libro de Josué, la respuesta de los israelitas fue la de servir al Señor. No otra cosa es el amor sino servicio, por eso excluye relaciones de dominio que no son compatibles con el amor de como entrega de la propia vida. Un amor que en su más honda verdad es en sí mismo irreversible, razón última de la indisolubilidad del matrimonio según la mente de Dios. La entrega de Jesús por nosotros adquiere presencia sacramental en la Eucaristía, que alimenta nuestro amor a Dios y al prójimo. La imagen del amor divino que encontramos en el amor conyugal invita al mutuo servicio en el amor a todos los cristianos, para que la Iglesia sea ante el mundo verdadero sacramento de la unidad de todos los seres humanos en Cristo.

 

S.A.I. Catedral de la Encarnación

Almería, 22 de agosto de 2021

 

X Adolfo González Montes

Obispo de Almería

 

 

[1] Cf. Biblia de Jerusalén: Nota a Jn 6,51.

[2] Cf. M. D. Coogan, Josué, en R. E. Brown, J. A. Fitzmyer y R.E. Murphy (eds.), Nuevo comentario bíblico San Jerónimo. Antiguo Testamento (Estella, Navarra 20025), n. 7: 88 (com. a Jos 24,1-28).

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