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Toma de posesión de los nuevos miembros del Tribunal Eclesiástico de Jaén

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En el Obispado de Jaén, presidida por el Obispo de la Diócesis, Don Amadeo Rodríguez Magro, ha tenido lugar la toma de posesión y el juramento del nuevo Defensor del Vínculo y Promotor de Justicia, y de un nuevo Juez Diocesano. Al acto han asistido los demás miembros del Tribunal Eclesiástico.

El acto comenzó con unas palabras de acogida del Obispo, para continuar con  la Profesión de Fe y el Juramento de Fidelidad de D. Juan Mena Jurado, como Defensor del Vínculo y Promotor de Justicia, y de D. Jesús Mª Almagro Vázquez, como Juez Diocesano.

A continuación, Don Amadeo agradeció al Señor, en primer lugar, el poder contar con dos nuevos sacerdotes al servicio de la Curia de Justicia de la Diócesis; en segundo lugar, ponderó los esfuerzos de D. Juan Mena y de D. Jesús Almagro para poder finalizar sus estudios, no sólo en el tiempo previsto, sino con excelentes calificaciones. Ambos poseen no sólo formación reciente, sino, también, la ilusión y las ganas de quien comienza una nueva tarea pastoral (porque el trabajo en el Tribunal Eclesiástico, al igual que el resto de funciones curiales, es esencialmente pastoral).

Destacó, además, el Obispo la tarea de los miembros más veteranos del Tribunal, que continúan prestando su servicio y aportando su propia experiencia para el desempeño de la función judicial diocesano.

Posteriormente, mantuvo una reunión de trabajo con el Vicario Judicial y demás miembros del Tribunal.

Mª Dolores Vacas
Notaria del Tribunal Eclesiástico

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La Universidad Loyola y la Archidiócesis impulsarán su colaboración a través de la pastoral universitaria y el apostolado social

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La Universidad Loyola y la Archidiócesis de Sevilla continuarán colaborando y buscando sinergias entre el trabajo universitario, la pastoral -especialmente la universitaria-, y el apostolado social. Así se ha puesto de manifiesto durante el encuentro que el Arzobispo de Sevilla, Mons. José Ángel Saiz Meneses, ha mantenido con responsables de la Universidad Loyola, en la primera visita al campus de Sevilla del prelado desde su toma de posesión el pasado mes de junio.

Durante el encuentro, Mons. Saiz subrayó positivamente la formación integral que ofrece la Universidad Loyola, que forma a personas y no solo a profesionales, e incidió en la importancia de formar al profesorado por el aprendizaje vicario que ejerce sobre el estudiante, más allá de los conocimientos, pues, indirectamente, transmite su forma de estar y entender la vida.

Asimismo, el arzobispo de Sevilla emplazó a los responsables universitarios a continuar trabajando juntos y que Loyola pueda colaborar con la Archidiócesis. En este sentido, indicó que es necesario aprovechar todo el potencial que ofrece una Archidiócesis tan grande como la de Sevilla, que cuenta con una riqueza eclesial enorme que incluye a la Universidad.

El arzobispo estuvo acompañado del delegado diocesano de Pastoral Universitaria, P. Andrés Pablo Guija Rodríguez, y su secretario, el Rvdo. Sr. D. Manuel Coronado. Por parte de la Universidad Loyola participaron Jaime Oraá SJ, presidente del Patronato; Gabriel Pérez Alcalá, rector; Gonzalo Villagrán SJ, decano de la Facultad de Teología; José María Valverde SJ, responsable del Servicio de Evangelización y Diálogo, y Mariano Pérez de Ayala, patrono de la Fundación Universidad Loyola.

Durante la reunión previa a la visita a las instalaciones, los responsables de la institución universitaria jesuita hicieron un recorrido sobre el nacimiento y desarrollo de la Universidad Loyola, su estructura organizativa, su identidad cristiana y su carácter jesuita. Asimismo, le explicaron el proceso de integración de la Facultad de Teología, con sede en Granada, y la actividad que Loyola desarrolla en los ámbitos de la docencia e investigación, así como en formación en itinerarios de fe, identidad y misión para toda la comunidad universitaria.

Tras el encuentro, la delegación del arzobispado recorrió, guiados por el Rector y el resto de las autoridades universitarias las instalaciones del Campus situado en Dos Hermanas. El Rector explicó a los visitantes el ordenamiento de los edificios, que obedece a algunas ideas de San Ignacio, observando cómo el pabellón de Biblioteca ubicado en una plaza abierta frente a la capilla del complejo universitario coloca frente por frente la inspiración de la revelación y la investigación de los conocimientos humanos. Todos se detuvieron en la capilla para una breve oración dirigida por el Arzobispo, Mons. Saiz Meneses.

Sobre Universidad Loyola

La Universidad Loyola, universidad de la Compañía de Jesús, inició sus actividades en 2013 y es hoy una universidad de referencia en el Sistema Universitario español, por sus resultados académicos, su internacionalización, la empleabilidad de sus graduados y su investigación. Cuenta ya con seis promociones de egresados y un volumen actual de 4.700 estudiantes en sus tres sedes de Sevilla, Córdoba y Granada.

La Universidad Loyola ofrece la posibilidad de estudiar en sus campus una amplia oferta de grados, dobles grados y diplomas de especialización, en las áreas de Administración y Dirección de Empresas (ADE), Economía, Comunicación, Criminología, Derecho, Educación, Ingeniería, Psicología, Relaciones Internacionales, Teología y Artes. Asimismo, cuenta con una amplia oferta formativa de postgrado, programas de doctorado y formación executive. De igual forma, desarrolla una amplia labor investigadora en estos campos y tiene una fuerte presencia social en las ciudades en las que trabaja. Más información en: www.uloyola.es

26 de septiembre| Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2021

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La Iglesia celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR) desde 1914, una ocasión para expresar su preocupación por las diferentes categorías de personas vulnerables en movimiento y para rezar por ellas mientras enfrentan múltiples desafíos. La JMMR se celebra el último domingo de septiembre y el lema elegido por el Santo Padre para esta edición es Hacia un “nosotros” cada vez más grande. Al respecto, el papa Francisco expresó que “para los miembros de la Iglesia este llamamiento se traduce en un compromiso de fidelidad a su ser católicos, cumpliendo lo que san Pablo recomendaba a la comunidad de Éfeso: Uno solo es el Cuerpo y uno solo el Espíritu, así como también una sola es la esperanza a la que han sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo”.

Los presos de Campos del Río celebran el día de su patrona, la Virgen de la Merced

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La Pastoral Penitenciaria celebra hoy la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, patrona de los presos y de los funcionarios de prisiones. Una jornada que se ha celebrado en el Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río.

Esta mañana ha tenido lugar la celebración de la Eucaristía, presidida por el vicario de la Suburbana I, Manuel Guillén, quien ha transmitido a los presos y a los funcionarios el afecto del obispo de Cartagena y el cariño de la Iglesia diocesana, recordándoles «la esperanza que el Espíritu Santo y la Virgen ofrecen siempre en los momentos difíciles de la vida». Además, el vicario ha invitado a los internos a buscar a Dios, «incluso en prisión».

Al término de la Eucaristía, Antonio Sánchez, capellán en esta cárcel y delegado de Pastoral Penitenciaria en la Diócesis de Cartagena, ha destacado que ha sido «una celebración muy numerosa y bonita».

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Íllora honra al padre Pío de Pietrelcina

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El Santísimo expuesto frente a la figura del San Pío de Pietrelcina en Íllora.

La comunidad parroquial de Íllora inició el pasado 22 de septiembre un Quinario dedicado al padre San Pío de Pietrelcina. Los fieles de esta localidad renuevan así su devoción y confianza en el padre Pío, con una exposición del Santísimo, rezo del Rosario y celebración de la Santa Misa bajo su especial intercesión.

San Pío de Pietrelcina es uno de esos santos de la Iglesia que trascienden fronteras. Uno de los lugares a donde ha llegado con especial devoción ha sido a la parroquia de Íllora. Los fieles ilurquense empezaron un solemne Quinario pidiendo la intercesión del santo, en una celebración que es ya una tradición.

Lo hacen siempre en torno a la fecha de su memoria, el 23 de septiembre. Con ello quieren pedir la especial protección de este santo italiano que vivió con especial intensidad el dolor ajeno y el de Dios por los hombres en carne propia.

Comienza cada día a las 19:30 horas, con un rato de exposición del Santísimo, rezo del Santo Rosario y posterior celebración de la Eucaristía a las 20 horas. En este tiempo se aprovecha para dar a conocer algunos pasajes y reflexiones de la vida de este santo.

Durante el rezo de estos cinco días, la comunidad parroquial ilurquense repartirá en mano diversos objetos devocionales del Padre Pío. Unos objetos que han sido bendecidos en la localidad de San Giovanni Rotondo, en dónde se encuentra el convento en el que ejerció casi todo su ministerio y en el que reposa su cuerpo incorrupto.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

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Entrega del palio arzobispal a Monseñor Saiz Meneses, en la Catedral de Sevilla

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El nuncio apostólico en España entregó el palio arzobispal a mons. Saiz Meneses en un acto que se celebró en la Catedral de Sevilla la mañana del sábado 11 de septiembre de 2021. Le acompañaron los obispos de la Provincia Eclesiástica de Sevilla.

Mons. Saiz sobre la acogida a personas migrantes: “Tengamos el corazón abierto”

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Mons. Saiz sobre la acogida a personas migrantes: “Tengamos el corazón abierto”

La Iglesia celebra este domingo 26 de septiembre, la  Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR), bajo el lema: Hacia un “nosotros” cada vez más grande.  Una ocasión propicia para expresar preocupación por las diferentes categorías de personas vulnerables en movimiento y para rezar por ellas mientras enfrentan múltiples desafíos.

Al respecto, monseñor José Ángel Saiz, arzobispo de Sevilla, sobre la acogida, integración y acompañamiento a las personas migrantes, expresó que “un cristiano tiene que tener un corazón abierto, sino no es cristiano. Para un cristiano cualquier hermano necesitado que llame a la puerta es un hermano, no un ajeno”.

En una entrevista concedida a COPE, difundida  este viernes, don José Ángel lamentó que en medio de los diferentes intereses que terminan rodeando la realidad migratoria son precisamente los migrantes “que acaban siendo víctimas de las injusticias de sus países de origen, de las mafias que los explotan y de la mala organización por falta de capacidad de integración”.

Por ello, exhortó a todos los miembros de la Iglesia, a ser generosos, “pero organizar bien las cosas por el bien de los inmigrantes. La capacidad que tengamos, ofrezcámosla, y un poco más, pero de manera ordenada y que redunde en beneficios para ellos y sus familias. Que nadie se aproveche de su situación”, recalcó.

El arzobispo hispalense subrayó la importancia de “ser serios y coherentes a la hora de organizar las cosas”. En este sentido ejemplificó “si tenemos trabajo para 1000 personas, no convoquemos a 100.000, porque supongamos que al final consigamos trabajo para 2.000 ¿para las otras 98.000 qué hacemos?”.

Refirió que tiempo atrás, cuando ocupaba el cargo de canciller en la diócesis de Barcelona en 2001, “le tocó vivir el encierro de inmigrantes en diez iglesias de Barcelona, y fue una situación difícil de gestionar. Gracias a Dios se pudo resolver porque el Gobierno acababa de emitir una ley restrictiva respecto a la inmigración y quien tuvo que asumir aquella protección fue Cáritas”, explicó.

Sobre la acogida de refugiados provenientes de Afganistán, ha informado que, aunque Cáritas Sevilla acoge a migrantes de todo el mundo, afganos todavía no han recibido.

Para reflexionar sobre esta realidad, mons. Saiz presidirá una Eucaristía en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, de Sevilla, el domingo 26 a las siete de la tarde.

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Los mayores de la Residencia San Juan de Dios ya han recibido la tercera dosis de la vacuna frente a la COVID-19

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El centro ha administrado las dosis de refuerzo suministradas por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía

La tercera dosis de refuerzo de la vacuna frente al coronavirus ya se ha administrado a los residentes de la Residencia de mayores San Juan de Dios.

Los mayores han recibido esta tercera dosis suministradas por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía tras recibir la aprobación en el marco del Consejo Interterritorial.

Ocho meses después de que se llevara a cabo la administración de la primera dosis en el centro, los residentes han acogido esta dosis de refuerzo con mayor confianza y tranquilidad en base a la efectividad demostrada en estos meses: “La vacuna nos está permitiendo disfrutar de nuestras familias. Nuestros hijos, nuestros nietos y del mundo entero que tenemos», comentan los residentes.

A su vez, el equipo de trabajadores de la Residencia de mayores San Juan de Dios ha destacado la importancia de este siguiente paso para continuar manteniendo el bienestar físico y emocional de los mayores y, por tanto, su calidad de vida.

Desde que se declarara el estado de alarma, el 14 de marzo de 2020, los centros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios adoptaron todas las medidas de seguridad e higiene pautadas por las autoridades sanitarias y mostraron una estrecha colaboración con las mismas para establecer un frente común ante la pandemia de COVID-19 y convertirse en centros seguros para usuarios, pacientes y trabajadores.

 

El don del Espíritu

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La frescura de la Palabra de Dios de esta semana abre los poros de la esperanza a todo el Pueblo de Dios, porque nos hace soñar con una realidad renovada y nueva: que la vida de la Iglesia adquiere fortaleza, la que el Espíritu reparte para que todos participen en la misma misión. Ved cómo el Evangelio es la Palabra de Dios cumplida, la sintonía con la primera lectura. Tenemos que prestar atención a este hecho: Dios derrama su Espíritu sobre todos los llamados a profetizar, eso es iniciativa divina, este regalo del Señor alcanza a la persona allí donde se encuentre, no se trata de asunto de herencia, reparte la fuerza del Espíritu con libertad al que cree oportuno; a pesar de la contrariedad de Josué, descendió sobre unos ancianos que estaban en otro lugar. Esta lección es para tenerla en cuenta, porque se subraya que lo que ha sucedido es una ocasión para que todos renovemos el coraje de dar a conocer nuestra fe, de llevar a todos los hermanos al conocimiento y a la confianza en Dios. El Espíritu nos hace una llamada a ponernos en camino con una invitación personal y nos pide generosidad en la respuesta, nos pide la totalidad de nuestro ser para la nueva misión, con sus luces y sombras, virtudes y defectos, para que sea fecunda, como la levadura que fermentará la masa.

Esta Palabra, escuchada en el interior del corazón nos va a venir bien a los cristianos de esta época, porque estamos en un tiempo propicio para «un sano caminar juntos», como el Pueblo de Dios de este tiempo. Yo le he pedido a la Diócesis de Cartagena caminar juntos, los laicos, religiosos y presbíteros de esta Iglesia diocesana, en sinodalidad, tal como corresponde a una Iglesia-comunión con la fuerza del Espíritu Santo. Este momento es para nosotros un kairós, una llamada a recorrer juntos el camino hacia la comunión plena, como nos pide el Papa Francisco. Reconocida esta oportunidad que se nos ha dado de lo alto, aprovechamos ahora para definir nuestros centros de atención y los puntos de partida para este tiempo, que será una oportunidad de madurar en la voluntad de Dios, para crecer juntos como Pueblo de Dios, para potenciar la corresponsabilidad, la participación activa de todos en la vida de la Iglesia y para la misión.

Hemos escuchado que el Espíritu Santo ha sido derramado sobre todos los hombres para que quienes lo reciban puedan profetizar y tener visiones, pues atentos a los signos de los tiempos, porque el Papa Francisco nos abre puertas para una Iglesia en comunión, en camino y en familia: «En todos los bautizados, desde el primero hasta el último, actúa la fuerza santificadora del Espíritu que impulsa a evangelizar. El Pueblo de Dios es santo por esta unción que lo hace infalible “in credendo”. Esto significa que cuando cree no se equivoca, aunque no encuentre palabras para explicar su fe. El Espíritu lo guía en la verdad y lo conduce a la salvación».

El Papa Francisco pide a toda la Iglesia, para que se ponga en clave de conversión, tanto de personas como de las estructuras y métodos, una renovación de mentalidad, de actitudes y de prácticas, con tal de llegar a ser cada día más fiel a su vocación. Pido al Señor que nos conceda comprender el don del Espíritu Santo y lo que supone para nosotros en este tiempo.

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

Homilía de Mons. José Ángel Saiz Meneses en la ordenación de un presbítero y ocho diáconos en la catedral de santa María de la Sede de Sevilla

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Homilía de Mons. José Ángel Saiz Meneses en la ordenación de un presbítero y ocho diáconos en la catedral de santa María de la Sede de Sevilla.

Lecturas: Jer 1, 4-9; sal 22; Hech 6, 1-7b; Jn 20, 19-23.

  1. «Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo» (Jn 20, 21). Queridos Vicario General, Consejo Episcopal, Cabildo de la Catedral, Rector y formadores de nuestro Seminario, presbíteros, diáconos, seminaristas, miembros de la vida consagrada, hermanas y hermanos todos en el Señor. Especialmente queridos Jesús, Rubén, Jesús, Alejandro, Víctor Manuel, Manuel, Manuel Jesús, Francisco Javier, Aniceto, y familiares que los acompañáis en un día tan señalado. Hoy la Iglesia en Sevilla está de fiesta. Por la misericordia de Dios, vamos a ordenar a un presbítero y ocho diáconos, alumnos de nuestro seminario. Hoy día cada vocación sacerdotal es un pequeño milagro; por eso damos gracias a Dios, que nos sigue bendiciendo con nuevas vocaciones.
  2. El relato de la vocación del profeta Jeremías nos ha recordado el misterio de la vocación, del proyecto eterno de Dios sobre cada uno de nosotros. Jeremías se siente incapaz de realizar la misión encomendada, se siente incapaz de hablar, y, sin embargo, tendrá que hacerlo guiado por Dios, a pesar de la hostilidad que se despierta contra su mensaje. Pero Dios se compromete a acompañarlo, a guiarlo y a darle su fuerza para realizar la misión. No debe tener miedo ante sus adversarios, sino proclamar lo que el Señor le ordena. Ha sido llamado por Dios, que toma la iniciativa de la elección y le convierte en “plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país”. La voz del profeta acostumbra a ir contracorriente, pero el Señor está presente en todo momento: “Yo estoy contigo”, por eso no podrán vencerte.
  3. El fragmento del Evangelio que hemos escuchado nos sitúa en la tarde del Domingo de Resurrección. Los discípulos se encuentran sumidos en la incertidumbre y el temor. Jesús se hace presente en medio de ellos y en primer lugar, les da su paz. Ellos se llenan de alegría al ver al Señor, una alegría que brota del encuentro con Cristo Resucitado. También les da el Espíritu Santo, y el don de participar de su misión y de perdonar los pecados.

Como el Padre le ha enviado a Él, Él envía ahora a los apóstoles. Por este motivo habían sido elegidos, para convivir con Él, para ser enviados a predicar y dar un fruto abundante. Ellos deberán continuar la misión de Jesús, que es el modelo y el fundamento de la misión de los discípulos; y tal como la misión de Jesús está acompañada por la presencia y la fuerza del Espíritu, también lo estará la misión de los apóstoles.

  1. Queridos Jesús, Rubén, Jesús, Alejandro, Víctor Manuel, Manuel, Manuel Jesús, Francisco Javier, Aniceto: vosotros formáis parte de estos elegidos, habéis escuchado la llamada del Señor y la habéis seguido. Hoy recibiréis, uno de vosotros la ordenación presbiteral, y los otros ocho, la ordenación diaconal. El encuentro con Cristo que os llama a esta nueva misión, ha transformado vuestra vida, le ha dado un sentido de novedad y plenitud. Hoy resuenan especialmente en vuestros corazones las palabras del Señor, que os ha llamado y os envía a llevar la Buena Nueva. Hoy es una fiesta grande para nuestra archidiócesis.
  2. Los datos del Nuevo testamento sobre el diaconado presentan un ideal de servicio inspirado en el ejemplo del Señor. El diaconado es una manifestación de la caridad que ha de distinguir a todos los miembros de la Iglesia. La constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II (cf. n. 29) nos recuerda que el diácono sirve al pueblo de Dios en unión con el obispo y el presbítero en el ministerio de la liturgia, de la palabra y de la caridad. Es un misterio del amor de Dios que haya querido llamarnos a colaborar de esta manera en la construcción de su Reino.
  3. El diácono ayuda a proclamar el Evangelio, la Palabra de Dios, viva i eficaz, que transforma, que penetra el interior y hace germinar como la lluvia suave sobre el campo. Predicar el Evangelio a los otros, consciente de ser el primer oyente y receptor de la predicación. Una proclamación que ilumina el corazón de las personas y también las situaciones humanas. Es la Palabra salvadora de Dios de la cual tanta necesidad tienen nuestros contemporáneos. Una proclamación que se ha de hacer sin recortes a causa del miedo. Como servidores de la Palabra, no podemos recortar ni adaptar la Buena Nueva del Evangelio por comodidad o para huir de las dificultades. Una proclamación convencida y convincente por la autenticidad y la coherencia de vida. Como diáconos de la Santa Madre Iglesia, seréis pregoneros de un mensaje de salvación, de amor y de esperanza.
  4. En el altar seréis colaboradores del obispo y de los presbíteros en la celebración de la Eucaristía, el gran misterio de nuestra fe. Misterio de amor, centro de nuestra vida cristiana, acontecimiento único en el cual Cristo se hace presente sustancialmente para nutrir nuestra vida de fe, esperanza y amor. Procurad valorar la grandeza y el gozo de ser servidores de la mesa del Señor, con una participación y una proximidad nuevas y más grandes, sirviendo a la santificación de la comunidad cristiana. Sed conscientes de que la liturgia es la acción sagrada por excelencia y la más eficaz en orden a la santificación. Procurad tratar los Santos Misterios con conciencia de servidores, con actitud de admiración y adoración profundas.
  5. El ministerio de la caridad propició la institución del diaconado. El testimonio de servicio en el ejercicio del diaconado hará que muchas personas conozcan el amor de Dios y entren por caminos de conversión. Procurad ejercer el diaconado de tal manera que podáis ser reconocidos como auténticos discípulos de Aquel que vino a servir y no a ser servido. Poned vuestras preferencias en los más pobres y necesitados y encontrad en ellos el rostro de Cristo, porque el diácono personifica a Cristo Servidor del Padre y de los hermanos. Por eso, acoger al necesitado y al pobre de cualquier tipo de pobreza, compartir dificultades y esperanzas y entregarse hasta dar la propia vida, son actitudes de todo cristiano y definen especialmente la vida del diácono.
  6. En el evangelio que hemos escuchado se habla también del poder del perdón: «A quienes perdonéis los pecados, les quedan personados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Cristo confió a los Apóstoles y a sus sucesores la obra de reconciliación del ser humano con Dios. Con los mismos sentimientos de Cristo, con sus mismas actitudes, inclinándonos con misericordia sobre los hombres y mujeres de nuestro tiempo que necesitan el perdón regenerador de Dios, la expresión de su amor misericordioso, de la misma manera que nosotros también lo necesitamos.

La caridad pastoral es el vínculo que da unidad a la vida del sacerdote y a sus actividades. Y la caridad pastoral brota sobre todo del sacrificio eucarístico que, por ello, es el centro y la raíz de toda la vida del presbítero. Una celebración que es a la vez descanso, reparación de las fuerzas y nuevo impulso. La celebración cotidiana de la santa Misa se convertirá en el medio para expresar nuestra unión con Cristo y para crecer incesantemente en esta unión. Será también la ocasión de alimentar el amor por los más pobres y pequeños, por los más desfavorecidos, por los enfermos y ancianos, por los más necesitados.

  1. Queridos ordenandos, María está presente en medio de los apóstoles, y será también para vosotros la Madre y Maestra que os conducirá en vuestro ministerio. Como el apóstol Juan, acogedla en lo más íntimo de vuestro corazón, y aprended de ella a amar a Cristo y a vivir en unión profunda con Él. Así sea.

 

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