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Mensaje para la Jornada de oración por el cuidado de la creación

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«¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios» es el lema que se propone este año para la Jornada Mundial de oración por el cuidado de la creación, que la Iglesia celebra el 1 de septiembre. El departamento de Ecología Integral, dentro de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, hace público su mensaje para esta jornada y ofrece un subsidio litúrgico para facilitar la celebración.

El Tiempo de la Creación

La Iglesia en España se une así a la llamada del papa Francisco para celebrar el Tiempo de la Creación, que comienza el 1 de septiembre, con esta Jornada, y se cierra el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís, patrón de la ecología.

Un tiempo, recuerda el mensaje, en el que «las comunidades cristianas de todo el mundo se unen en la renovación de su fe en Dios Creador, en la oración compartida y en una especial implicación en diversas tareas en defensa de la Casa Común».

– DESCARGAR SUBSIDIO LITÚRGICO

¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios
(Texto íntegro)

Iniciamos con esta Jornada, día 1 de septiembre, un período especial en el que toda la familia cristiana conmemora el Tiempo de la Creación, que finaliza el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís. En este tiempo, las comunidades cristianas de todo el mundo se unen en la renovación de su fe en Dios Creador, en la oración compartida y en una especial implicación en diversas tareas en defensa de la Casa Común. La Iglesia que peregrina en España quiere unirse a la llamada del Papa Francisco para celebrar esta Jornada, que este año tiene lugar bajo el lema “¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios”.

1. La ecología integral como horizonte

En el pensamiento cristiano, la relación cosmos, hombre y Dios viene transversalizada por la revelación divina como Dios creador, encarnado, crucificado y resucitado. Nuestro origen está fundamentado en el amor de Dios. Él se nos revela como Padre que todo lo crea por puro amor. Así lo confesaba el pueblo elegido y así lo confesamos nosotros.

El crucificado resucitado nos abre el horizonte del verdadero sentido de una ecología integral. Todo está llamado a la vida y a la plenitud, creemos en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro. Por eso nos abrimos de corazón a la preocupación y al mensaje evangelizador de una ecología verdaderamente integral, en la que nada nos es ajeno, y en la que proclamamos desde lo terreno, lo humano y lo divino que todo está interrelacionado y debe estar interconectado. Con estos presupuestos necesitamos escuchar y acoger el grito de la tierra y el grito de lo humano como lugar de encuentro y de salvación.[1]

2. Por una economía del bien común

La humanidad tiene el encargo de cultivar y cuidar la creación. Dios Padre ha puesto en nuestras manos esta Casa Común con el encargo de organizarla y caminar junto a ella en una historia de salvación. El encargo amoroso tiene como horizonte la realización del bien común. Se trata de avanzar por el camino del Reino en medio de nuestra historia, en una relación de verdadera armonía y fraternidad, en comunión con la naturaleza y con los demás hombres, abiertos a la trascendencia del absoluto. Eso supone orientar nuestra casa teniendo en cuenta las implicaciones políticas de lo ecológico, lo humano, lo justo y lo digno. Se abre un horizonte de fraternidad que ha de caminar por la relación generosa y fecunda con la naturaleza, así como por políticas de lo humano que favorezcan la dignidad y la justicia para todos. Hoy, pensando en el bien común, necesitamos impe­riosamente que la política y la economía, en diá­logo, se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana” (Laudato si´,189).

Nos hacemos eco del deseo universal de la Iglesia de responder compasivamente al grito de la tierra y de lo humano. Estamos llamados desde el evangelio y el Reino, desde la riqueza de nuestra doctrina social, a implicarnos como creyentes en la tarea de construir nuestra sociedad, nuestra polis, y para eso hemos de avanzar en la participación y compromiso en lo social y en lo público, tanto desde actitudes personales y familiares, como profesionales y comunitarias, sabiendo que en nuestro compromiso y quehacer ha de estar siempre el horizonte del bien común como signo de avance en el camino de la construcción del Reino de Dios y su justicia. Somos iglesia en misión, en salida, para la construcción del mundo según Dios.

3. Un ecumenismo expresión de la radicalidad del Amor

El cuidado de la Casa Común no arranca en nosotros de un voluntarismo heroico ni de una ideología; más bien hemos de cuidarnos de radicalismos y extremismos en el deseo de transformar. Nuestra motivación no puede tener otro fundamento que el que sustenta a la creación y a toda la historia de la salvación, que es el amor gratuito y consagrado de Dios. Nosotros no hablamos de naturaleza rasa ni de progreso puro tecnológico, sino que nos abrimos a la consideración del proyecto creador y salvador de un Dios que se dice y se entrega a la realidad creada y amada por pura gratuidad. No estamos encerrados en un ciclo de lo natural, ni abocados a la conformidad con la finitud de la muerte. Nos sentimos parte de lo natural y somos conscientes de nuestro ser mortales, pero lo somos en una esperanza de plenitud que marca un horizonte de comunidad y de felicidad universal, por eso no podemos actuar si no es desde el amor que nos impele a la construcción de esa comunidad y armonía de todo lo creado. Necesitamos la mística de la ecología integral, la fundamentación en el amor personal de Dios, en la relación teologal con Él y con los hermanos en la comunidad eclesial.

La ecología integral y su dimensión religiosa es un lugar de encuentro con todas las demás iglesias cristianas y de camino común con las demás religiones, especialmente las monoteístas. Compartimos con todos los hombres de buena voluntad la tarea de la construcción del bien común que tanto interesa al Reino, aunque no se confunda con él[2].

4. Casa de puertas abiertas y realidad rural

En la invitación para el camino de la ecología integral es fundamental la acogida y la apertura, la no exclusión: “La hospitalidad es un modo concreto de no privarse de este desafío y de este don que es el encuentro con la humanidad más allá del propio grupo” (Fratelli tutti, 90). 

La Iglesia nos invita también a mirar lo universal desde nuestra realidad más particular. A nosotros, como Iglesia que ha de ser encarnada y abierta, nos preocupa la realidad del mundo rural y lo que venimos llamando “la España vaciada”. En dicha realidad necesitamos concretar nuestro compromiso como creyentes y ciudadanos, pues forma parte de una verdadera ecología integral. Sentimos cómo nuestros pueblos están viviendo situaciones de crisis menguantes, sus habitantes envejecen y no hay apenas niños y jóvenes; se dan no pocas dificultades para la comunicación y servicios como educación o sanidad. Sin embargo, su “buen vivir” es fuente de valores fundamentales como el paisanaje y la valoración de las personas en el encuentro y la relación, la riqueza de un medioambiente que han cuidado hasta ahora, la producción de productos básicos naturales para servicio de la sociedad. Es el momento de actuar y de tener en cuenta las necesidades vitales de nuestra realidad rural para que, en lugar de vaciarse, pueda llenarse y ser fuente de riqueza para nuestra sociedad en general. La pandemia nos ha descubierto lo rural de un modo nuevo, pero hemos de verlo de un modo integral y reconocer el esfuerzo de todos aquellos que están organizándose para revalorizar este mundo lleno de posibilidades y de progreso en respeto a una verdadera ecología y un humanismo profundo. Es momento de actuar y caminar juntos en la implicación por una realidad rural de esperanza y vida. Somos conscientes de la importancia de la fe y la vivencia religiosa en el medio rural y apreciamos especialmente a todos los que se han comprometido en la evangelización en esas pequeñas comunidades[3].

5. Creatividad para la caridad política

El grito de la tierra y de lo humano, que es para nosotros eco de la necesidad de la ecología integral, pasa necesariamente por el compromiso personal, de tú a tú, en la vida diaria. La dimensión social de lo humano nos vincula con la organización de nuestra Casa Común, y la apertura a las mediaciones comunitarias y sociales es la senda fundamental para vivir la fraternidad. La ecología integral vendrá por el camino de lo asociativo, de lo comunitario, de lo político. Necesitamos concienciarnos y concienciar del grito y la realidad en la que vivimos. Hoy es momento de gracia, hoy es tiempo de creación, hoy se nos pide a los bautizados abrirnos al Espíritu de Dios, para que con su ciencia, fuerza, sabiduría y consejo sepamos abrir cauces de creatividad y de repuesta al Kairós que, gracias a Dios, nos ha tocado vivir. Oremos unidos y esperanzados en este tiempo de creación. Y no olvidemos nunca nuestro horizonte: habrá un cielo nuevo y una tierra nueva[4].

Departamento de Ecología Integral
Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social


[1] Cf. Laudato si´, 137

[2] Cf. Laudato si´, 76

[3] Obispos de las diócesis de Aragón. Carta Pastoral “La Iglesia en Aragón al servicio del mundo rural. Nazaret era un pueblo pequeño” (2019)

[4]Cf. Ap 21,1.

24/08/2021

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Libro: “Filosofía, ética y pensamiento psicosocial hispanoamericano en diálogo cultural hacia el humanismo con la educación” por Agustín Ortega Cabrera – Agosto 2021

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Etica hispanoamerica

 

FILOSOFÍA, ÉTICA Y PENSAMIENTO PSICOSOCIAL HISPANOAMERICANO EN DIALOGO CULTURAL HACIA EL HUMANISMO CON LA EDUCACIÓN

Agustín Ortega Cabrera

Etica hispanoamerica

Este nuevo libro nace de mi actividad docente e investigadora, que he estado realizando en diversas universidades e instituciones académicas iberoamericanas. Tratado de exponer un humanismo ético, social y espiritual (integral) en el horizonte de la fe católica y su teología. Tal como, por ejemplo, nos muestra las corrientes de filosofía y del pensamiento del humanismo, del personalismo comunitario o el de ámbito hispanoamericano; con esos pioneros como son la escuela de Salamanca, autores tan significativos como E. Mounier y el mismo K. Wojtyla, antes de que llegara al ministerio petrino, o J. C. Scannone, que fuera formador e íntimo colaborador del Papa Francisco. Y, como veremos, este humanismo y personalismo tiene esa afinidad con el magisterio, ya como Papa, de San Juan Pablo II, Benedicto XVI II y de Francisco. Estos humanismos han aportado mucho y bueno a la filosofía, al pensamiento y a la teología, a la fe e iglesia con su magisterio. Así se muestra, de forma tan luminosa, en el Concilio Vaticano II.

Ninguna filosofía ni teología es perfecta. en este sentido, este pensamiento personalista e iberoamericano puede tener sus carencias o límites que habrá que ser precisados, con una actualización y profundización siempre constante en la historia de la cultura. Más, como ha sido estudiado hasta la saciedad por todo tipo de autores o estudios e investigaciones, es innegable la contribución, tan fecunda e importante, que el personalismo y el humanismo como el latinoamericano: han hecho en todos estos ámbitos del pensamiento y de la fe; como ha desarrollado el magisterio de la iglesia con los Papas y vamos a presentar, por ejemplo, en el campo de la ética, la moral y del pensamiento socia, de misma la doctrina social de la iglesia.

El humanismo personalista y latinoamericano supone toda una renovación antropológica, social y ética del pensamiento, de la cultura y del mundo. Siguiendo a lo más valioso del humanismo filosófico y cristiano-católico, pone a la persona como principio, centro y fin de toda la realidad humana, social e histórica. Es decir, toda ética, relación y estructura o sistema, (por ejemplo) en el campo del derecho o de la política y economía, debe estar al servicio de la vida y dignidad sagrada e inviolable del ser humano, con sus derechos y deberes. De esta forma, por su inspiración cristiana-católica, el personalismo junto al pensamiento iberoamericano está inspirado en lo más valioso del humanismo bíblico del Evangelio. Tal como se nos manifiesta en Jesús de Nazaret. Dios, revelado en Jesucristo, coloca siempre esta vida y dignidad de la persona, con sus necesidades vitales, por encima de cualquier ley o norma e institución, por más sagrada que se considere. “El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Mc 2, 27-28).

En el Don (Gracia) de su Reino del amor y justicia liberadora con los pobres, Jesús ha venido para que tengamos vida fecunda, humanizadora, digna, plena y eterna (Jn 10, 10). Como afirma San Ireneo y actualiza San Oscar Mons. Romero, la Gloria de Dios es que el ser humano y el pobre vivan; ya que, como nos muestra la ciencia social o la misma teología, los pobres y las víctimas son los que mueren antes de tiempo, a los que se les niega el amor fraterno y la solidaridad. A los pobres se les aplasta su vida, dignidad y derechos. San Juan Pablo II nos enseña de forma muy bella que, “en realidad, ese profundo estupor respecto al valor y a la dignidad del hombre se llama Evangelio, es decir, Buena Nueva. Se llama también cristianismo” (RH 10). Como nos sigue transmitiendo el mismo Papa (SRS 40), a la luz de la fe, esta vida y dignidad del ser humano se entraña en el mismo Dios Trinitario. La persona es imagen e hija del Dios Creador y Padre, ha sido salvada por su Hijo, Jesucristo Liberador, y es vivificada como templo por el Espíritu Santo.

Y es que todo este humanismo, con el personalismo o latinoamericano, nace como un pensamiento teórico y práctico (praxis), unido a la acción en el compromiso militante por la defensa de esta vida y dignidad de la persona. En oposición a los sistemas e ideologías que niegan a la persona. Sacrificándola a los ídolos del capital y del mercado, como impone el liberalismo economicista con el capitalismo, del estado o partido como hace el comunismo colectivista (colectivismo); o las idolatrías de la nación y raza, como perpetran los fascismos o nacionalismos sectarios y excluyentes. Todo este humanismo nos muestra un verdadero cambio transformador, en el que las personas, con sus comunidades o pueblos, y los pobres de la tierra son los sujetos protagonistas de su promoción liberadora e integral. Frente a todos estos totalitarismo e ideologías burguesas y elitistas. Los seres humanos no son objetos o cosas y que, por lo tanto, puedan ser sacrificados a estos falsos dioses e idolatrías del capital-mercado y de la riqueza (ser rico), del estado y del poder. Esos ídolos del poseer y tener, que van en contra del ser (vida y existencia en dignidad) de la persona.

En palabras de San Juan Pablo II, “la Encíclica del Papa Pablo VI señalaba esta diferencia, hoy tan frecuentemente acentuada, entre el «tener» y el «ser», que el Concilio Vaticano II había expresado con palabras precisas. «Tener» objetos y bienes no perfecciona de por sí al sujeto, si no contribuye a la maduración y enriquecimiento de su «ser», es decir, a la realización de la vocación humana como tal. Ciertamente, la diferencia entre «ser» y «tener», y el peligro inherente a una mera multiplicación o sustitución de cosas poseídas respecto al valor del «ser», no debe transformarse necesariamente en una antinomia. Una de las mayores injusticias del mundo contemporáneo consiste precisamente en esto: en que son relativamente pocos los que poseen mucho, y muchos los que no poseen casi nada. Es la injusticia de la mala distribución de los bienes y servicios destinados originariamente a todos. Este es pues el cuadro: están aquéllos —los pocos que poseen mucho— que no llegan verdaderamente a «ser», porque, por una inversión de la jerarquía de los valores, se encuentran impedidos por el culto del «tener»; y están los otros —los muchos que poseen poco o nada— los cuales no consiguen realizar su vocación humana fundamental al carecer de los bienes indispensables. El mal no consiste en el «tener» como tal, sino en el poseer que no respeta la calidad y la ordenada jerarquía de los bienes que se tienen. Calidad y jerarquía que derivan de la subordinación de los bienes y de su disponibilidad al «ser» del hombre y a su verdadera vocación” (SRS 28).

Como se observa, desde estos humanismos como el personalismo e iberoamericano, se nos transmite una auténtica antropología y ética para la vida social e histórica. De esta forma, la persona es fruto del Don (Gracia) del amor y solidaridad del Otro, de Dios mismo para la fe, y de los otros. “Soy amado, luego existo”. Y, como es de bien nacido ser agradecido, esta Gracia de la vida y del amor nos lleva como personas a la inter-relación y encuentro con los otros; con el servicio al bien común, con el compromiso y militancia por la justicia liberadora con los pobres. Por tanto, desde dicho humanismo, se nos comunica una real condición (naturaleza) humana, lo que la tradición filosófica y teológica-ética con la iglesia denomina ley natural y moral. Es decir, el don (gracia) del amor, Dios mismo para la fe, nos constituye como seres humanos, seres personales, corporales, comunitarios, sociales, políticos y espirituales cuya vida y dignidad es sagrada e inviolable. Somos personas enraizadas y religadas en este don y realidad, lo real del otro y los Otros. Es esa comunión solidaria con Dios, con los otros en la justicia con los pobres y con la naturaleza-creación, con todo el cosmos, que visibiliza una ecología integral junto a un auténtico buen vivir; con la apertura a los principios, valores e ideales, a la espiritualidad y trascendencia, a la vida humanizadora, moral, mística, plena y eterna que culmina en la tierra nueva y los cielos nuevos.

Ninguna realidad, incluida la fe o religión y la espiritualidad con la Gracia de Dios, puede ir en contra de esta naturaleza humana y ecológica integral, oponerse a la vida, a la dignidad, corporalidad, sociabilidad y trascendencia (espiritualidad) del ser humano. Sería ir en contra de la ética, de la fe y la creación de Dios u oponerla a su historia de la salvación. Como nos transmitía E. Merino, primer consiliario de la HOAC, con claro sabor personalista: “lo que no es honrado no puede ser cristiano, una vida honrada las 24 horas al día en Gracia de Dios”. La ética y fe con la gracia no pueden ser contrarias a la vida, la felicidad y alegría de la persona. Por la Encarnación del Verbo en Cristo, la Gracia asume toda la vida, dignidad y humanidad de la persona para, lejos de negarla, llevarla a su plenitud. Tal como nos enseña todo lo anterior Santo Tomás de Aquino que, como se ha estudiado, con su humanismo espiritual e integral es uno de los pilares de todo este personalismo filosófico y teológico.

El humanismo nos trae la civilización del trabajo y de la pobreza, frente a la del capital y la riqueza. El capital, el beneficio y la ganancia, no está antes que el trabajo vivo y humano. La vida digna del trabajador y la persona, con sus derechos como es un salario justo, está por encima del capital. Como afirma Juan Pablo II, “el mismo sistema económico y el proceso de producción redundan en provecho propio, cuando estos valores personales son plenamente respetados. Según el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, es primordialmente esta razón la que atestigua en favor de la propiedad privada de los mismos medios de producción. Si admitimos que algunos ponen fundados reparos al principio de la propiedad privada— y en nuestro tiempo somos incluso testigos de la introducción del sistema de la propiedad «socializada»— el argumento personalista sin embargo no pierde su fuerza, ni a nivel de principios ni a nivel práctico. Para ser racional y fructuosa, toda socialización de los medios de producción debe tomar en consideración este argumento. Hay que hacer todo lo posible para que el hombre, incluso dentro de este sistema, pueda conservar la conciencia de trabajar en «algo propio». En caso contrario, en todo el proceso económico surgen necesariamente daños incalculables; daños no sólo económicos, sino ante todo daños para el hombre” (Juan Pablo II, LE 15).

Como se observa, es una economía y trabajo que, con la propiedad, se pone al servicio de la vida y necesidades de las personas, promoviendo el destino universal de los bienes y, en forma solidaria, la socialización de esta propiedad. Fomentando así el desarrollo humano e integral, la mundialización de la fraternidad solidaria, de la paz y justicia socioambiental. Tal como nos transmite Benedicto XVI, “cuando se entiende la globalización de manera determinista, se pierden los criterios para valorarla y orientarla. Es una realidad humana y puede ser fruto de diversas corrientes culturales que han de ser sometidas a un discernimiento. La verdad de la globalización como proceso y su criterio ético fundamental vienen dados por la unidad de la familia humana y su crecimiento en el bien. Por tanto, hay que esforzarse incesantemente para favorecer una orientación cultural personalista y comunitaria, abierta a la trascendencia, del proceso de integración planetaria” (CV 42).

Y como raíz de esta civilización del trabajo frente a la del capital, la de la pobreza contra la de la riqueza. Esto es, la vida de santidad y militancia en el amor fraterno, que se hace pobreza solidaria con la comunión de vida, de bienes y luchas pacificas por la justicia liberadora con los empobrecidos. En oposición a los ídolos de la riqueza-ser rico, del poder y la violencia, frente a todos estos totalitarismos e individualismos burgueses. Y es que el pecado del egoísmo con la “codicia (el amor al dinero) es la raíz de todos los males” (1 Tim, 6, 10). Lo más valioso e importante de todo este humanismo, con el personalismo y pensamiento hispanoamericano junto a sus autores, es que hicieron vida su filosofía y pensamiento. Como medio para la paz y la justicia liberadora, lo llevaron la práctica, siendo testimonios de una existencia entregada a Dios y a los otros; con esa pobreza fraterna y solidaridad para la promoción y liberación integral de las personas, de los pueblos y los pobres de la tierra.

(Agosto 2021)

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Campaña de ayuda a la Iglesia Católica en Haití tras el último terremoto

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Campaña de ayuda a la Iglesia Católica en Haití tras el último terremoto

Ayuda a la Iglesia Necesitada quiere enviar de inmediato una primera ayuda de emergencia de medio millón de euros a la Iglesia Católica en Haití, tras el terremoto de 7,2 grados Richter que asoló el sur del país el pasado 14 de agosto. Son ya más de 2.200 los muertos, cerca de 10.000 los heridos y 137.000 las familias sin hogar.

“El escenario es insostenible. La población está en shock. Hace un mes el presidente de la República fue asesinado; una ola de violencia está arrasando el país; la falta de lluvia ha sumido a la población rural en la pobreza; el Covid-19 está golpeando fuertemente, y ahora este terremoto anega a miles de familias a una situación terrible”, ha declarado Thomas Heine-Geldern, presidente ejecutivo internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Las ayudas se pueden canalizar a través de las plataformas disponibles en la web de Ayuda a la Iglesia Necesitada, o llamando al 917259212.

 

Foto: Vatican News.

 

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Patrimonio Cultural restaura el coro alto de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Candelaria en El Hierro

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gobiernodecanarias.org.- La Dirección General de Patrimonio Cultural da por finalizada la restauración y acondicionamiento del coro alto de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Candelaria en el municipio de La Frontera, El Hierro. Debido al lamentable estado de abandono y deterioro acentuado en esta estructura destinada al canto en los actos religiosos, se llevó a cabo una rehabilitación de urgencia.

Los desperfectos no solo afectaban visualmente al conjunto del santuario sino que su estado de conservación no era seguro por falta de estabilidad. De hecho, se solían encontrar restos de tierra, serrín, piedras, etc. en la parte inferior del espacio, por lo que era peligroso incluso transitar por el mismo dado que había un al alto riesgo de desprendimiento.

El proyecto ha sido dirigido por la restauradora y conservadora de bienes culturales Cristina De Andrés que cuenta con una amplia experiencia en intervenciones de este tipo en la isla, además se contó con la colaboración y asesoramiento de un equipo cualificado y multidisciplinar y las labores de acondicionamiento se encargaron a la empresa especializada Construcciones Cirilo.

La Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria ha ido modificándose y ampliándose a lo largo de los años. En este sentido, se tiene constancia de la existencia de una pequeña ermita en el siglo XVI pero no es hasta principios del siglo XIX, exactamente en 1804, cuando empiezan las obras del templo que se puede contemplar hoy en día.

Con respecto al coro, realizado en su totalidad en madera, se accede a través de una escalera ubicada en la nave del Evangelio. Esta estructura abarca de lado a lado el inmueble y está divida en tres partes separadas por dos arcos tallados en los muros. El suelo del coro está compuesto por tablones de tea que no llevan ningún tipo de tratamiento y el balaustre, a pesar de tener restos de barnices, tiene una falta de mantenimiento importante. En general, los problemas más notables son las humedades continuas producidas por las filtraciones de agua, las cuales han causado enormes deterioros y desencadenado otras de origen biológico, como el desarrollo de microorganismos y el ataque de insectos xilófagos.

Durante una visita a El Hierro, la directora general de Patrimonio Cultural, Nona Perera, pudo comprobar que el espacio eclesiástico “contiene unos bienes patrimoniales relevantes como es toda la parte de madera con la que fue construida” y un ejemplo es el coro, el cual “estaba en un pésimo estado de conservación que lo hacía inútil”, , asegura. Tras la intervención impulsada por su área de trabajo, “se han podido conservar todas las piezas de madera que fueron posibles y solo sustituir aquellas inservibles”, adelanta.

Por su parte, la restauradora De Andrés, reconoce que “normalmente, si hubiera sido otro tipo de bien, se intentaría, en la medida de lo posible, conservar lo que es el original pero en esta circunstancia, el original tenía partes tan sumamente deterioradas que lo que se hizo fue sustituir las piezas que estaban en peor estado por otras nuevas para reforzar la estructura”. Sin embargo, se ha tratado de “conservar al máximo posible la estructura general pero al mismo tiempo que la obra tuviera una consolidación para poder darle un uso posterior”, sostiene.

Cabe recordar que “cuando se interviene un bien hay que diferenciar las reintegraciones con respecto a lo que es el original, y en este caso quedó bastante determinado cuál es la parte nueva y cuál es la antigua, sin que interfieran visualmente”, concluye.

En primer lugar se solucionaron los problemas de filtraciones y humedades, además de eliminarse todo tipo de suciedad superficial. Tras una valoración por parte de profesionales de diferentes disciplinas se llegó a la conclusión de que determinadas partes debían ser sustituidas como los tablones de tea, muy deteriorados debido a la pudrición, por una madera más resistente, en este caso la “sapeli”. Por otro lado, las vigas se cambiaron por otras más anchas y largas de madera “utile” para afianzar el soporte y se reforzó toda la estructura de la que se compone el coro.

Ahora bien, para eliminar y prevenir posibles futuros ataques de insectos xilófagos se llevó a cabo una desinsectación con productos de la máxima calidad y todas las maderas, antiguas y nuevas, fueron barnizadas y protegidas con un tipo de barniz que en un principio no parece afectar a la estética y unidad visual del conjunto.

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Sin romería de la Virgen de la Cabeza en Huéscar, pero con mucha devoción y solemnidad

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Sin romería de la Virgen de la Cabeza en Huéscar, pero con mucha devoción y solemnidad

El coronavirus ha podido, por segundo año consecutivo, con el programa de culto que cada año la hermandad prepara en torno a la Santísima Virgen de la Cabeza y al Cristo de los Milagros, de Huéscar. Son unas celebraciones que culminaros en 15 de agosto.
Se han suprimido la procesión del día 14 al finalizar la novena y la romería del día 15 , donde, una vez que termina la Eucaristía de despedida, que tiene lugar a las 7 de la mañana en la parroquia, la Virgen de la Cabeza, junto con el Cristo de los Milagros, sale en procesión hasta su ermita, al pie de la sierra de Marmolanze.

La pandemia sin embargo no ha restado brillantez y devoción a los actos religiosos en torno a la Santísima Virgen de la Cabeza.
La primera quincena del mes de agosto son días en los que, en casi todas las parroquias de la diócesis de Guadix, se venera y rinde culto a la Santísima Virgen María. Son los días de la “Virgen deaAgosto”, como se le llama popularmente a las fiestas que se tienen en torno a la Asunción de la Virgen María a los cielos, celebrada el día 15 del presente mes. Es la de Guadix una diócesis con amplia tradición en este sentido y que habla de la devoción que sus gentes le tienen a la Virgen María.

Las celebraciones en torno a la Virgen de la Cabeza comenzaron con el tradicional novenario, que tuvo lugar del 6 al 14 de agosto. Cada día se ah rezado primero el Rosario y después se ha celebrado la Eucaristía y el ejercicio de la novena. Todo ante la imagen de la Virgen de la Cabeza que, desde el 5 de agosto, ya estaba engalanada en el manifestador de la parroquia. El último día de la novena, el día 14, la hermandad estuvo acompañada por el alcalde de Huéscar y una representación de la corporación municipal, junto con una representación de todas las cofradías que hay en parroquia
La hermandad no ha querido hacer un gran llamamiento a los devotos en estas circunstancias de pandemia, que, en años anteriores, acudían en gran número, sobre todo a la romería del día 15. Pero sí lo han tenido todo a punto, para que todos aquellos devotos que han querido acudir a la ermita, hayan podido ver más de cerca la carita tan guapa de esta imagen, con el pequeño niño en sus brazos.
Finalmente, en la ermita, a las 12 de la mañana, el párroco José Antonio Martínez, presidió la Santa Misa, acompañado de los hermanos y de los fieles y devotos que pudieron entrar hasta completar el aforo permitido. Allí se pidió para que el próximo año hayamos vuelto a la total normalidad, y nadie se quede sin ver esta imagen por las calles de Huéscar, pues la Virgen de la Cabeza sigue siendo amparo y defensa de estas tierras del norte de la diócesis de Guadix.
José Antonio Martínez
Párroco de Santa María de Huéscar.

 

 

 

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Puedes ayudar a Haití a través de Cáritas de la diócesis de Guadix

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Puedes ayudar a Haití a través de Cáritas de la diócesis de Guadix

Cáritas Diocesana de Guadix-Baza inicia una campaña de recogida de fondos para ayudar a las víctimas del terremoto en Haití. Se pueden hacer los ingresos en las cuentas de Cáritas Diocesana, con el concepto “Ayuda a Haití”

Cáritas de la diócesis de Guadix ha abierto cuentas para ayudar a Haití, que fue sacudido por un grave terremoto el pasado 14 de agosto. Con la precaria situación económica por la que pasa el país, el más pobre del continente americano, este terremoto ha agravado el escenario y en muchas zonas la situación es de auténtica emergencia humanitaria. Se necesita ayuda y de manera urgente.

Las cuentas a través de las que se pueden hacer los ingresos son estas:

La Caixa: ES33 2100 3974 3402 0000 6162

Caja Rural: ES98 3023 0008 1100 8030 0007

Caixabank (Bankia): ES80 2038 3558 3160 0009 6510

Se pueden hacer los donativos en cualquiera de estas cuentas. Solo hay que indicar que son para ayudar a Haití.

Lo recaudado será enviado a Haití a través de Cáritas Española, que ya trabaja con la Cáritas haitiana. De hecho, ya venía trabajando con aquella Cáritas, la de Les Cayes, desde el terremoto de 2011, que provocó la muerte de 300.000 personas, dejó sin hogar a más de un millón y provocó el desplazamiento de otros dos millones. Aunque este último terremoto solo ha provocado millar y medio de víctimas, la situación económica que ya arrastraba el país, junto a la convulsa situación política, a las que hay que sumar la crisis provocada por la pandemia de coronavirus, hacen que las necesidades sean muchas y sus consecuencias impredecibles. Por eso, Cáritas hace esta petición de ayuda a Haití.

El terremoto que hubo en Haití exige ahora un terremoto de solidaridad. Son muchas las personas que lo necesitan.

Antonio Gómez

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Un gozo inmenso, gloria a Dios

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«En la memoria histórica de estos acontecimientos martiriales, los verdugos sólo nos interesan para perdonarlos», así se expresa el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en el prólogo de «Testigos de Cristo», obra de Miguel Varona Villar, director del Secretariado diocesano para las Causas de los Santos

 

 

Por monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba 

Estas páginas recogen una de las gestas más dolorosas y gloriosas de nuestra diócesis de Córdoba en toda su historia. Cuando leemos despacio la historia de cada una de las personas que aquí son presentadas como mártires de Cristo, por un lado se encoge el alma al constatar tantas atrocidades. Se me han saltado las lágrimas varias veces al leer la Positio que queda muy resumida en estas páginas. Cómo es capaz el corazón humano de tanta maldad. Se trata de un acoso demoníaco, donde el odio a la fe ha llevado al exterminio de miles y miles de personas, y en este caso a 127 personas, cuya dignidad ha sido tirada por los suelos y pisoteada.

Pero por otra parte, el trato con estas personas mártires a través de la lectura de sus testigos produce un gozo inmenso, un gozo sin medida. Al repasar las páginas de este catálogo de santos, os invito a participar de este gozo grande, que servirá de estímulo para nuestra vida cristiana y se convierte en un signo histórico grandioso de esta diócesis, sembrada por la sangre de los mártires de distintas épocas y que son semilla de nuevos cristianos.

En la memoria histórica de estos acontecimientos martiriales, los verdugos sólo nos interesan para perdonarlos. Así nos lo enseña nuestro Señor Jesucristo, y así lo han cumplido estos mártires. La revolución del amor que Cristo ha sembrado en la tierra y que ha llegado hasta nuestros corazones convierte las atrocidades en testimonio de amor, de perdón, de concordia. Jesucristo, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, ha cargado con nuestros crímenes y con nuestros pecados, reciclando en la Cruz todo ese odio y convirtiéndolo en amor. Su testimonio y su evangelio han transformado la historia, porque constituyen la única revolución que cambiará el mundo, la revolución del amor.

Eso es lo que celebra la Iglesia cuando eleva a los altares a los mártires. Es lo que celebra Córdoba con la beatificación de estos 127 mártires, que vienen a sumarse a los 32 ya beatificados en anteriores ocasiones desde distintas instancias. Y no están todos. Sólo se han recogido aquellos de los que tenemos testimonios históricos comprobados y quedan en el corazón profundo de la Iglesia otros muchos más, que se convierten en linfa vital de esta madre fecunda.

Este grupo de 127 mártires viene a sumarse a otros varios grupos y personas -y van más de dos mil en toda España- de los casi diez mil que dieron testimonio de amor a Cristo y de perdón a los enemigos que los martirizaron. En este grupo hay 79 sacerdotes diocesanos, 5 seminaristas aspirantes al sacerdocio, 4 religiosos (3 franciscanos y 1 mujer, Hija del Patrocinio de María), 39 fieles laicos, casados, viudos y solteros (entre ellos dos matrimonios), con edades desde los 15 años hasta los 88.

Su memoria no nos conduce a ninguna revancha ni suscita ningún odio. Varios de ellos han dejado testimonio escrito de su invitación a superar cualquier reacción de este tipo, que no sería cristiana. D. Juan Elías Medina, Párroco de Castro del Río, escribe a su madre:

Madre: cuando esto escribo me parece se está firmando mi sentencia de muerte; sin embargo, escribo con letra firme. Dios le dé fuerza para recibir esta noticia. Es una alegría poder ofrecer un hijo a Dios, y si Él quiere, usted lo va a ofrecer. Como espero nos veamos en el cielo, rece usted muchas veces el “Señor mío Jesucristo”, y si puede, confiésese bien y así viviremos juntos en la Gloria. Dígale a las personas que pregunten por mí, que recen mucho por mi alma, que mucho lo necesitará. A mis hermanos que sean buenos y no la dejen, y sobre todo, piense usted que su hijo muere contento y en esta hora más que nunca. La quiere, su hijo, Juan”.

Y Francisco Herruzo Ibáñez, un fiel laico de 42 años, natural de Obejo, viudo y padre de familia, escribe desde la cárcel a su hijo de 18 años:

Te ruego encarecidamente que nunca tomes venganza sobre mis enemigos. ¡Perdónalos! Y Dios te lo premiará. Como ves, en la primera línea, hay unas letras que se han corrido la tinta. No he podido evitar que una lágrima cayera de mis ojos al pensar en ti. Un abrazo muy fuerte. Hasta que por la misericordia de Dios podamos vernos en el cielo”.

La glorificación de este grupo de mártires tiene como objetivo la gloria de Dios, que ha dotado de fortaleza la existencia de estos hombres y mujeres hasta el supremo testimonio de amor. Estos mártires dan testimonio de un amor sobrehumano, de un amor que es sobrenatural, de un amor que viene de Dios. En la glorificación de estos mártires aprendemos a perdonar, como Jesucristo nos enseña en el evangelio, una lección que tenemos que aprender cada día de nuestra vida. Y en la glorificación de estos mártires, Dios nos da intercesores cercanos, de nuestro pueblo, de nuestra familia, de nuestra diócesis, a los que acudir a lo largo de nuestra vida para que nos ayuden en el camino hacia el cielo.

Gracias a todos los que han hecho posible que esta Causa se inicie y haya llegado a feliz término. Han sido muchos colaboradores y muchas horas de trabajo generoso y gratuito. Ha valido la pena. Para todos ellos pido a Dios la intercesión protectora de nuestros mártires.

 

Córdoba, enero de 2020:

 

+ Demetrio Fernández González,

Obispo de Córdoba

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Dios y los náufragos – Sobre el sentido de la vida

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DIOS Y LOS NÁUFRAGOS

Dios y los náufragos es un ensayo sobre el sentido de la vida, referido precisamente a su clave divina. Como autor, me he limitado a seleccionar y dejar hablar a un conjunto de reconocidos intelectuales -novelistas, poetas, periodistas, filósofos-, en su mayoría del siglo xx.

La primera parte del libro, «Náufragos a la deriva», está dedicada a quienes han negado que Dios pueda existir o ser conocido. Esa negación les sitúa, respectivamente, entre los ateos y los agnósticos, y en ambos casos suele estar provocada por el naufragio en el mal. En este sentido, estas páginas son también un intento de explicar el misterioso y escandaloso protagonismo del mal en el mundo, de buscar un sentido al sufrimiento humano.

«Dios a la vista» es la segunda parte de este ensayo. Después de los ateos y los agnósticos, cedo la palabra a los creyentes, en cuya selección son mayoría los conversos al cristianismo: personas que en busca de íntima coherencia han dado a sus vidas un giro profundo, con frecuencia a contrapelo. Ello confiere a sus testimonios, además de una sólida base argumental, un entrañable sello de autenticidad.

Vea:

– Dios y los náufragos

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Mariano Díez Tobar, el cura burgalés que inventó el cine y que les dio a los hermanos Lumière la clave del éxito

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Mariano Diez inventor

 

Mariano Díez Tobar, el cura burgalés que inventó el cine y que les dio a los Lumière la clave del éxito

 

Mariano Diez Tobar

mariano diez tobar inventos

Mariano Díez Tobar (Tardajos, Burgos, 21 de mayo de 1868-Madrid, 25 de julio de 1926) fue un fraile, que destacó como científico e inventor de origen autodidacta. Construyó uno de los primeros cinematógrafos. Destinado a Villafranca del Bierzo (León) en 1900, allí desarrolló la mayor parte de su labor y contribuyó de forma fundamental a la creación de un museo de historia natural con 3800 muestras y un laboratorio de física.

Vea la biografía del padre Mariano Díez Tobar:

– Mariano Díez Tobar

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Moda-Re Sevilla mantiene sus puertas abiertas durante el mes de agosto

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Moda-Re Sevilla mantiene sus puertas abiertas durante el mes de agosto

La tienda de ropa nueva y seminueva Moda-Re Sevilla, ubicada en la Plaza del Salvador, número 11, mantiene sus puertas abiertas durante este verano, en horario de lunes a sábado de diez de la mañana a dos de la tarde.

Cáritas Diocesana abrió la tienda en Sevilla el pasado 27 de mayo. Moda-Re de Cáritas se trata de un proyecto a nivel nacional que busca darle una nueva vida a la ropa usada, a la vez que genera economía solidaria, empleo social y cuida el medioambiente.

Esta iniciativa llegó a la ciudad con el objetivo de fomentar el reciclaje textil, el acompañamiento a personas en situación vulnerable y el consumo responsable.

“Hemos mimado cada detalle para ofrecer un espacio donde disfrutar la experiencia de una compra consciente. Porque somos un proyecto social de @CaritasSevilla que busca acompañar a personas vulnerables mediante el empleo digno en sectores de cuidado medioambiental”, han publicado en su cuenta en Twitter.

Más información en las redes sociales de la tienda.

 

 

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