El pasado miércoles 13 de octubre los niños y niñas que se preparan para hacer la Primera Comunión celebraron con fe, alegría y entusiasmo las vísperas de la Fiesta de la Patrona Santa Teresa de Jesús, con una Eucaristía en la parroquia ceutí. La celebración finalizó con un ágape en el patio de la Hermandad del Rocío.
La Parroquia de Santa Teresa de Jesús celebró la festividad de su Patrona con los niños de Primera Comunión
Cursillos de Cristiandad celebra la XVII Ultreya, el encuentro diocesano de los cursillistas
No hay mejor manera de comenzar este curso 2021/2022 que de esta forma, después de haber celebrado el Cursillo 326, llenos de ilusión y esperanzados por los frutos que este dará.
Con este gozo en el corazón, os invitamos a participar en la Ultreya, donde haremos visible cada comunidad a la que pertenecemos, donde compartiremos nuestro sentir, nuestra identidad y donde vamos a seguir creciendo como personas, como Iglesia. El lema de nuestra Diócesis nos dice “los sueños se construyen juntos” (FT 8), hagamos realidad este bello sueño de seguir creciendo juntos.
Volvamos a Galilea y dejémonos llenar del Espíritu Santo que nos habla: «Vamos, ponte en camino y vive una vida nueva, la vida que viene del Señor».
Para inscribiros podéis utilizar el enlace abajo indicado.
enlace de inscripción
Ultreya
Cristo y yo mayoría absoluta
De colores
Este sábado, recogida de alimentos en Carrefour Jaén
Cáritas Interparroquial de Jaén necesita de la colaboración de los jiennenses, a los que solicita la aportación de alimentos y productos de higiene para su despensa y su ropero. Alimentos de primera necesidad como leche, aceite, alimentación infantil; otros como cacao, galletas, y también productos no perecederos que irán destinados a las familias más desprotegidas de la ciudad.
Para ello, se va a llevar una recogida especial durante el próximo sábado, 16 de octubre en el hipermercado Carrefour de Jaén del Centro Comercial La Loma.
Desde Cáritas se llama a la colaboración por el aumento continuo de familias, que desde el inicio de la pandemia, llegan a la despensa y al baúl para hacer frente a las necesidades básicas.
Cáritas Interparroquial pone, también, a disposición de aquellas personas que deseando colaborar y no puedan desplazarse a Carrefour, poder colaborar de forma económica a través de transferencia en cuenta bancaria o a través de Bizum.
Cuenta bancaria CAJASUR ES64 0237 4863 2091 5043 0985
Cuenta bancaria CAJA RURAL ES04 3067 0100 2123 0900 6621
Clave BIZUM 00421
Gloria a nuestros mártires

Ha llegado el día feliz en la historia de nuestra diócesis de Córdoba de la glorificación de nuestros mártires. 16 de octubre de 2021. Se trata del día feliz en que la Iglesia Madre glorifica a sus mejores hijos, y los presenta ante todo el Pueblo santo de Dios como modelos e intercesores ante Dios.
No son caídos de uno u otro bando, como si estos hubieran empuñado las armas y hubieran caído en el combate. Esos defensores de la Patria bien merecen su recompensa. No, los mártires no han empuñado las armas ni han salido al campo de batalla. Estaban en sus casas o en sus parroquias, formaban parte de las filas de Acción Católica, se distinguían porque hacían el bien a los demás, y fueron asesinados por odio a la fe.
Como si el poder del infierno se hubiera desatado contra ellos. “La persecución religiosa durante esos años en España… fue como una lluvia ácida corrosiva, un tal furor antirreligioso, que contaminó gravemente a toda la sociedad, volviendo áridos en los corazones de muchos todo tipo de sentimientos de bondad, humanidad y fraternidad”, decía el cardenal Amato en una ocasión como esta. Como si el dragón rojo del Apocalipsis se hubiera desatado en contra de los amigos de Jesús (cf Ap 12). La desolación que sobrevino sobre nuestra tierra fue terrible.
Pasados 85 años, y después de un estudio sereno y científico, llegan hasta nosotros no aquellos horrores, sino el precioso perfume de un amor más grande, el testimonio elocuente del perdón ofrecido a sus perseguidores, la confianza plena en que Dios no los abandonó en ningún momento. Llega hoy hasta nosotros la fragancia fresca y joven del amor, que enjuga todas las lágrimas. En esta victoria no hay vencidos, porque todos podemos beneficiarnos de ese amor nuevo. Como no hay vencidos en la Cruz de Cristo; fueron derrotados el demonio y el pecado, pero todos los que hemos descargado nuestros pecados sobre él somos beneficiados de la sangre redentora del Señor.
Los mártires han supuesto en todas las épocas de la historia de la Iglesia una fuerza potentísima para avivar la esperanza de un pueblo creyente. Los méritos de los mártires han compensado los defectos de los lapsi, que al invocar a los mártires eran readmitidos en la comunidad cristiana, de la que habían desertado. El ejemplo de los mártires suscitó el seguimiento corporal de Cristo. Cuando cesaron las persecuciones de los primeros siglos, hubo una gran floración de vocaciones a la vida consagrada, al seguimiento corporal de Jesús.
Así como el mártir ha expresado su amor incluso con su cuerpo, así el que sigue a Jesús en la virginidad o en la castidad perfecta, le expresa a Jesús un amor que incluye su propio cuerpo. El gran testimonio de los mártires ha movido a millones de cristianos a seguir a Jesucristo incluso con su cuerpo, por el camino de la castidad perfecta.
Quizá no se nos conceda la gracia de poder decirle a Jesús con sangre el amor que nuestro corazón siente por él, pero todos estamos llamados a un amor de este calibre en la vida cotidiana, en el trabajo, en la familia, en la entrega a los demás, incluso hasta el extremo. Él ha ido por delante, los mártires le han seguido, nosotros no podemos quedarnos atrás. La vida cristiana es para vivirla con este tono de martirio, lo más contrario a la mediocridad. El tono martirial no hace consensos con la mundanidad, el tono martirial se siente siempre en deuda de amor para con Dios y para con los demás, el tono martirial lleva a estar más cerca de los pobres y compartir su suerte, como ha hecho Jesús. El tono martirial no tiene ninguna sensación de víctima. El tono martirial incluye constantemente un subidón de amor, de enamoramiento, de entusiasmo, porque consiste en dejarse mover por el Espíritu en respuesta de amor al amor que nos precede, el amor de Cristo.
Gloria a nuestros mártires en este día sagrado. Gloria a Dios que glorifica a los mártires.
Recibid mi afecto y mi bendición:
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba
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El Círculo de Silencio de octubre estuvo dedicado a la Jornada del Migrante y del Refugiado
La Mesa Diocesana de Atención y Acogida de Migrantes y Refugiados de Cádiz y Ceuta, a través de la concentración del Círculo de Silencio, quiso profundizar en la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, celebrada el pasado mes.
Así, bajo el lema Hacia un nosotros cada vez más grande, y reunidos, como es costumbre, en la Plaza de la Catedral de Cádiz, a través de la lectura de un manifiesto, recordaron distintos fragmentos del mensaje de Su Santidad para esta jornada, para ayudar a interiorizar esa idea de “un nosotros cada vez más grande”.
Para los organizadores del Círculo de Silencio, la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado es “un día cargado de emociones para el Secretariado de Migraciones de Cádiz y Ceuta, en el que celebramos la oportunidad del crecimiento que nos brindan las migraciones”. Asimismo, esta jornada supone “una parada en el camino para revisar el trabajo y las actitudes para con los migrantes, ya que nuestra provincia es un punto estratégico en el hecho migratorio de Europa”.
Como dice el Papa Francisco en su mensaje, “todos estamos en la misma barca y estamos llamados a comprometernos para que no haya más muros que nos separen, que no haya más otros, sino sólo un nosotros, grande como toda la humanidad. Por eso, aprovecho la ocasión de esta Jornada para hacer un doble llamamiento a caminar juntos hacia un nosotros cada vez más grande… El futuro de nuestras sociedades es un futuro ‘lleno de color’, enriquecido por la diversidad y las relaciones interculturales. Por eso debemos aprender hoy a vivir juntos, en armonía y paz… Pero para alcanzar este ideal, debemos esforzarnos todos para derribar los muros que nos separan y construir puentes que favorezcan la cultura del encuentro, conscientes de la íntima interconexión que existe entre nosotros. En esta perspectiva, las migraciones contemporáneas nos brindan la oportunidad de superar nuestros miedos para dejarnos enriquecer por la diversidad del don de cada uno”.
De esta manera, y con el deseo de seguir trabajando “por un nosotros cada vez más grande”, se dio paso al tiempo de silencio.
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El Presidente Nacional de la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada pronunciará una conferencia en Baeza, el sábado 16 de octubre
Una vez iniciado el curso cofrade y con la mejoría paulatina de la pandemia, la Cofradía Religiosa del Santísimo Cristo de la Buena Muerte vuelve a organizar las tradicionales conferencias «El valor de nuestra fe».
En esta ocasión, la corporación del Martes Santo, traerá hasta Baeza a D. Antonio Sainz de Vicuña y Barroso, Presidente de la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada, que impartirá la conferencia «Libertad religiosa, informe de situación».
D. Antonio actualmente está jubilado en el Cuerpo de Abogados del Estado y del Banco Central Europeo donde ha sido Secretario General y Director General Jurídico entre 1998 y 2013. Es consejero independiente de CaixaBank S.A. y asesor externo para asuntos europeos de KPMG España.
Fue nombrado Presidente de Ayuda a la Iglesia Necesitada España el 2 de enero del año 2017.
La conferencia, que tendrá lugar el sábado 16 de octubre, se celebrará a las 20:30 horas en el salón de actos del Patio de Empresas (C/ Cipriano Alhambra Nº 18).
José García Checa
Baeza
Profesión de fe y juramento de fidelidad de los candidatos al diaconado (Seminario-Málaga)

Homilía de Mons. Jesús Catalá durante la Misa con motivo de la profesión de fe y juramento de fidelidad de los candidatos al diaconado celebrada en el Seminario Diocesano el 14 de octubre de 2021.
PROFESIÓN DE FE Y EL JURAMENTO DE FIDELIDAD DE LOS CANDIDATOS AL DIACONADO
(Seminario, 14 octubre 2021)
Lecturas: Rm 3, 21-30; Sal 129, 1-5; Lc 11, 47-54.
1.- San Pablo, en su carta a los Romanos, plantea la justificación por la fe, en contraposición a la justificación por las obras de la ley, propia de los judíos: «Justicia de Dios por la fe en Jesucristo para todos los que creen» (Rm 3, 22). Pablo sostiene que «el hombre es justificado por la fe, sin obras de la Ley» (Rm 3, 28).
Nadie alcanza la salvación eterna por sus propias obras. Todo hombre peca y queda privado de la gracia de Dios; solo mediante Jesucristo se obtiene la salvación: «Todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención realizada en Cristo Jesús» (Rm 3, 23-24).
2.- Hay una tentación en la vida espiritual que centra la atención en “obtener la salvación” a base de esforzarse en ser buenos. Se dice muchas veces que debemos ser santos, que debemos alcanzar la perfección espiritual.
Naturalmente que hay que secundar la gracia y aceptar la voluntad de Dios en nuestras vidas. Él lleva nuestra historia, nuestra vocación, nuestro proyecto de vida.
Queridos candidatos al diaconado, no habéis hecho vuestro proyecto para ser ordenados diáconos. Me habéis escrito para solicitar la ordenación y decís que habéis estado atentos a la llamada del Señor y acompañados por vuestros superiores pensáis que Dios os ha elegido.
3.- Tal vez nos falta una experiencia más contemplativa, más propia de la liturgia y de la espiritualidad oriental. Es necesario acoger el don de Dios: la fe, la esperanza y el amor; las tres virtudes teologales que se nos regalaron en el bautismo. Es necesario recibir la gracia santificante en los sacramentos; es necesario dejarse modelar por el Espíritu a imagen de Jesucristo. No somos nosotros quienes modelamos nuestra propia imagen; sino que debemos dejar que el Espíritu modele la imagen de Cristo recibida en el bautismo.
No pensemos que somos los constructores de nuestra santidad. Somos los receptores de la gracia salvadora de Dios. Y debemos vivir esta experiencia para transmitirla a los fieles que un día se nos confiarán a nuestro cuidado pastoral.
4.- El Salmo nos recuerda que del Señor vienen la misericordia y la redención copiosa.
Si Dios nos exigiera cuenta de nuestros pecados, seríamos todos condenados (cf. Sal 129, 3).
Pero el perdón procede de Dios: «Pero de ti procede el perdón, y así infundes temor» (Sal 129, 4).
Nosotros confiamos en el Señor y esperamos en su palabra (cf. Sal 129, 5). Hemos de poner nuestra vida en sus manos.
5.- El Señor Jesús, según el evangelio proclamado hoy de san Lucas, echa en cara a los fariseos su mala conducta por honrar falsamente a los profetas que sus padres maltrataron y asesinaron (cf. Lc 11, 48-50).
Y a los escribas, maestros de la Ley, les amonesta por haber acaparado el poder, diciéndoles que ni entran ni dejan entrar (cf. Lc 11, 52); como dice el refrán: ni comen ni dejan comer; no seamos como el perro del hortelano. Gocemos de la filiación divina y dejemos que también los otros la gocen. Respondamos a la llamada del Señor y dejemos que otros también respondan.
Por eso los escribas y fariseos empezaron a acosar a Jesús y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas (cf. Lc 11, 53) para tenderle trampas y cazarlo (cf. Lc 11, 54). No sabían qué interlocutor tenían.
Tendríamos que identificar en nuestro tiempo a quienes enarbolan las mismas actitudes que los fariseos y los escribas. Ambos son peligrosos, pues no buscan la verdad, sino la propia conveniencia. Y hemos de cuidar de no caer nosotros en esa misma actitud de los fariseos y de los escribas.
Nuestra misión es pregonar la Verdad de Jesucristo, ser luz en medio de la oscuridad de nuestro tiempo, aportar sentido transcendente a la vida, en esta sociedad en la que tan ausente está este sentido.
Hoy, queridos candidatos, vais a hacer vuestro compromiso de ofreceros al Señor y a la Iglesia ante esta comunidad cristiana. Hacerlo con temor, como algunos decís, es normal y bueno, porque reconocemos nuestra debilidad y nuestras limitaciones para una misión que nos sobrepasa. Está bien tener un poco de temor y de miedo; pero hay que hacerlo con confianza poniéndonos en las manos del Señor, que son las mejores.
También debemos ponernos en las manos maternales de la Virgen. Pidamos a la Santísima Virgen María que nos ayude a saber hacer buen discernimiento en nuestra vida y a ser fieles a la misión que el Señor nos encomienda. Amén.
Aniversario del nacimiento de Sor María del Socorro Astorga

El 30 de octubre se cumple el 252 aniversario del nacimiento de Sor María del Socorro Astorga Liceras, monja de la Orden de los Mínimos natural de Archidona cuya causa de beatificación se encuentra abierta en su fase diocesana en Málaga.
MADRE MARÍA DEL SOCORRO ASTORGA LICERAS
FIEL HIJA DE SAN FRANCISCO DE PAULA
El 30 de octubre del 1769 nacía en Archidona María Claudia Josefa, hija del afamado alarife Francisco de Astorga y de Maria Rosa Liceras. Pero también nacía para la Orden de los Mínimos la que será una fiel y digna hija de San Francisco de Paula: Madre María del Socorro.
Han pasado más de dos siglos y sin embargo su memoria sigue viva entre nosotros y su testimonio es todavía actual para los hombres de nuestros tiempos. ¿Por qué? Porque el frasco del perfume de su santidad, roto a lo pies de Cristo en el transcurso de su vida, no cesa de espandirse por su monasterio, por su Archidona y por la Iglesia entera. Una santidad humilde, sencilla y escondida, tan ordinaria en lo exterior, como tan extraodinaria en lo interior según, el estilo de San Francisco de Paula.
Desde que sintió que el escudo “Charitas” de la Orden de los Mínimos se le ponía sobre su corazón, María decidió entrar en el monasterio de las Monjas Mínimas de Archidona para entregarse totalmente a Dios, siguiendo la espiritualidad Mínima. En la escuela de San Francisco de Paula aprendió a vivir la contemplación, la penitencia y la caridad en grado heroico y emprendió el vuelo hacia la cumbre del monte de la santidad con las alas del amor y de la obediencia a la voluntad divina.
A imitación de su Santo Fundador que afirmaba que la contemplación de las cosas celestiales era el verdadero alimento del alma y sus únicas delicias y suprema felicidad, Madre María del Socorro vivía la alabanza, la acción de gracias y la intercesión como la respiración continuada que marcaba el ritmo de sus jornadas, en peremne coloquio de amor con su Esposo. Como la esposa del Cantar de los Cantares exclamaba: “Amado mio, tú eres mi verdadero descanso y no quiero otro, tú eres mi consuelo y mi alegría. Mi Amado sea para mi y yo toda para mi Amado”.
Tres fueron los amores que encendiaron el corazón de Madre María del Socorro: el amor esponsal a Jesus Crucificado; el amor filial a María, su “Dulce Madre”; el amor fraterno hacia su prójimo.
Y tres fueron los altares donde adoraba a su Amado Esposo: el Sagrario, que, en éxtasis de amor, la elevaba a contemplar los misterios más profundos de la fe; las enfermas de su comunidad, en las cuales meditaba la pasión de Cristo; los pobres que acudían al torno, que alimentaba con su misma comida.
Gracias Madre María del Socorro por tu vida maravillosa, bendición de Dios por todos aquellos que cruzaron tu camino y por cuantos hoy tienen la gracia de conocerte. Gracias porque desde el cielo ahora tú sigues intercediendo por cada uno de nosotros implorando de Dios su misericordia y su bondad, que tanto has contemplado y celebrado en toda tu vida. De tu corazón apasionado queremos recoger tu insistente mensaje a amar sin límites y medida a tu Dios:
“¡Amad al Amor, venid todos al Amor, almas llegad que os llama este Dios todo bondad, porque es bueno y porque es grande su misericordia!”.
Sor Anna Zupone
Monja Mínima.
Sobre qué tenemos que reflexionar en la fase diocesana sinodal

Uno de los documentos que guiarán la consulta de la fase sinodal diocesana es el Vademecum. Este documento comprende una serie de preguntas que ofrecen pautas de reflexión para el Sínodo. Así mismo, al objeto de facilitar el cuestionario, se han ofrecido unas cuestiones que pueden ser utilizadas si se consideran oportuno
El Vademecum del Sínodo de los obispos recoge la pregunta esencial del Sínodo. Y una serie de cuestiones más extensas que ofrecemos a continuación que se pueden encontrar en el capítulo 5. Concretamente en el punto 5.3. del documento sinodal.
Este Sínodo plantea la siguiente pregunta fundamental: Una Iglesia sinodal, que anuncia el Evangelio, camina juntos. ¿Cómo se realiza hoy este “caminar juntos” en la propia Iglesia particular? ¿Qué pasos nos invita a dar el Espíritu para crecer en nuestro “caminar juntos”? (PD, 26)
Al responder a esta pregunta, se nos invita a:
- Recordar nuestras experiencias: ¿Qué experiencias de nuestra Iglesia local nos recuerda esta pregunta?
- Volver a leer estas experiencias con mayor profundidad: ¿ Qué alegrías han aportado? ¿Cuáles son las dificultades y los obstáculos encontrados? ¿ Qué heridas han revelado? ¿Cuáles son los conocimientos que han suscitado?
- Recoger los frutos para compartirlos: ¿En qué parte de estas experiencias resuena la voz del Espíritu Santo? ¿Qué nos pide el Espíritu? ¿Cuáles son los puntos a confirmar, las perspectivas de cambio, los pasos a dar? ¿Dónde registramos un consenso? ¿Cuáles son los caminos que se abren para nuestra Iglesia local?
Para ayudar a las personas a profundizar en esta pregunta fundamental, los siguientes temas destacan algunos aspectos significativos de la “sinodalidad vivida” (DP, 30). Al responder a estas preguntas, es útil recordar que el “caminar juntos” se realiza de dos maneras profundamente interconectadas. En primer lugar, caminamos juntos como Pueblo de Dios. En segundo lugar, caminamos juntos como Pueblo de Dios pero con toda la familia humana. Estas dos perspectivas se enriquecen mutuamente y son útiles para nuestro discernimiento común hacia una comunión más profunda y una misión más fructífera.
Las preguntas que acompañan a cada uno de los diez temas siguientes pueden servir de punto de partida o de guía útil. La conversación y el diálogo no tienen por qué limitarse a las siguientes preguntas:
1. COMPAÑEROS DE VIAJE
En la Iglesia y en la sociedad estamos codo con codo en el mismo camino. En nuestra Iglesia local, ¿quiénes son los que “caminan juntos”? ¿Quiénes son los que parecen más alejados? ¿Cómo estamos llamados a crecer como compañeros? ¿ Qué grupos o personas quedan al margen?
2. ESCUCHA
Escuchar es el primer paso, pero requiere una mente y un corazón abiertos, sin prejuicios. ¿Cómo nos habla Dios a través de voces que a veces ignoramos? ¿Cómo se escucha a los laicos, especialmente a las mujeres y a los jóvenes? ¿Qué facilita o inhibe nuestra escucha? ¿En qué medida escuchamos a los que están en las periferias? ¿Cómo se integra la contribución de los consagrados y consagradas? ¿Cuáles son algunas de las limitaciones de nuestra capacidad de escucha, especialmente hacia aquellos que tienen puntos de vista diferentes a los nuestros? ¿Qué espacio damos a la voz de las minorías, especialmente de las personas que sufren pobreza, marginación o exclusión social?
3. HABLAR CLARO
Todos están invitados a hablar con valentía y parresía, es decir, con libertad, verdad y caridad. ¿Qué es lo que permite o impide hablar con valentía, franqueza y responsabilidad en nuestra Iglesia local y en la sociedad? ¿Cuándo y cómo conseguimos decir lo que es importante para nosotros? ¿Cómo funciona la relación con los medios de comunicación locales (no sólo los católicos)? ¿Quién habla en nombre de la comunidad cristiana y cómo se lo elige?
4. CELEBRACIÓN
“Caminar juntos” sólo es posible si se basa en la escucha comunitaria de la Palabra y la celebración de la Eucaristía. ¿De qué manera la oración y las celebraciones litúrgicas inspiran y guían realmente nuestra vida común y misión en nuestra comunidad? ¿De qué manera inspiran las decisiones más importantes? ¿Cómo se promueve la participación activa de todos los fieles en la liturgia? ¿Qué espacio se da a la participación en los ministerios de lector y acólito?
5. COMPARTIR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA MISIÓN COMÚN
La sinodalidad está al servicio de la misión de la Iglesia, a la cual todos los miembros están llamados a participar. Puesto que todos somos discípulos misioneros, ¿cómo está llamado cada bautizado a participar en la misión de la Iglesia? ¿Qué impide a los bautizados poder ser activos en la misión? ¿Qué áreas de la misión estamos descuidando? ¿Cómo apoya la comunidad a sus miembros que sirven a la sociedad de distintas maneras (compromiso social y político, investigación científica, educación, promoción de la justicia social, protección de los derechos humanos, cuidado del medio ambiente, etc.)? ¿De qué manera la Iglesia ayuda a estos miembros a vivir su servicio a la sociedad de forma misionera? ¿Cómo se realiza el discernimiento sobre las opciones misioneras y quién lo hace?
6. EL DIÁLOGO EN LA IGLESIA Y LA SOCIEDAD
El diálogo requiere perseverancia y paciencia, pero también permite la comprensión recíproca. ¿En qué medida los distintos pueblos que forman nuestra comunidad se reúnen para dialogar? ¿Cuáles son los lugares y las herramientas de diálogo dentro de nuestra Iglesia local? ¿Cómo promovemos la colaboración con las diócesis vecinas, las comunidades religiosas de la zona, las asociaciones y los movimientos laicales, etc.? ¿Cómo se abordan las divergencias de puntos de vista, los conflictos y las dificultades? ¿A qué problemáticas específicas de la Iglesia y de la sociedad debemos prestar más atención? ¿Qué experiencias de diálogo y colaboración tenemos con creyentes de otras religiones y con los que no tienen pertenencia religiosa? ¿Cómo dialoga y aprende la Iglesia con otros sectores de la sociedad: con la política, la economía, la cultura, la sociedad civil y las personas que viven en la pobreza?
7. ECUMENISMO
El diálogo entre cristianos de diferentes confesiones, unidos por un mismo bautismo, ocupa un lugar especial en el camino sinodal. ¿Qué relaciones mantiene nuestra comunidad eclesial con miembros de otras tradiciones y confesiones cristianas? ¿Qué compartimos y cómo caminamos juntos? ¿Qué frutos ha generado el caminar juntos? ¿Cuáles son las dificultades? ¿Cómo podemos dar el siguiente paso para caminar juntos?
8. AUTORIDAD Y PARTICIPACIÓN
Una Iglesia sinodal es una Iglesia participativa y corresponsable. ¿Cómo puede identificar nuestra comunidad eclesial los objetivos a perseguir, el modo de alcanzarlos y los pasos a dar? ¿Cómo se ejerce la autoridad o el gobierno dentro de nuestra Iglesia local? ¿Cómo se ponen en práctica el trabajo en equipo y la corresponsabilidad? ¿Cómo se realizan las evaluaciones y quién las realiza? ¿Cómo se promueven los ministerios laicales y la responsabilidad de los laicos? ¿Hemos tenido experiencias fructíferas de sinodalidad a nivel local? ¿Cómo funcionan los órganos sinodales a nivel de la Iglesia local (Consejos Pastorales en las parroquias y diócesis, Consejo Presbiteral, etc.)? ¿Cómo podemos favorecer un enfoque más sinodal en nuestra participación y liderazgo?
9. DISCERNIR Y DECIDIR
En un estilo sinodal tomamos decisiones a través del discernimiento de aquello que el Espíritu Santo dice a través de toda nuestra comunidad. ¿Qué métodos y procedimientos utilizamos en la toma de decisiones? ¿Cómo se pueden mejorar? ¿Cómo promovemos la participación en el proceso decisorio dentro de las estructuras jerárquicas? ¿Nuestros métodos de toma de decisiones nos ayudan a escuchar a todo el Pueblo de Dios? ¿Cuál es la relación entre la consulta y el proceso decisorio, y cómo los ponemos en práctica? ¿Qué herramientas y procedimientos utilizamos para promover la transparencia y la responsabilidad? ¿Cómo podemos crecer en el discernimiento espiritual comunitario?
10. FORMARNOS EN LA SINODALIDAD
La sinodalidad implica receptividad al cambio, formación y aprendizaje continuo. ¿Cómo forma nuestra comunidad eclesial a las personas para que sepan cada vez más “caminar juntos”, escucharse unos a otros, participar en la misión y dialogar? ¿Qué formación se ofrece para promover el discernimiento y el ejercicio de la autoridad de forma sinodal?
CUESTIONARIO SIMPLIFICADO
Junto a la presenta esencial del Sínodo y las preguntas del Vademecum se ofrece una síntesis, susceptible de ser enriquecida por las cuestiones previas, de las 10 sesiones de la fase diocesana sinodal.
Este Sínodo plantea la siguiente pregunta fundamental: Una Iglesia sinodal, que anuncia el Evangelio, camina junta. ¿Cómo se realiza hoy este “caminar juntos” en la diócesis de Málaga? ¿Qué pasos invita a dar el Espíritu Santo para crecer en nuestro “caminar juntos”? (PD, 26)
1. La comunidad
En la Iglesia de Málaga ¿por quienes nos sentimos acompañados y llamados a compartir la vida?
2. La celebración
En la Iglesia de Málaga ¿cómo vivimos nuestra pertenencia, participación y celebración de la fe?
3. La comunión
En nuestra diócesis de Málaga ¿cómo afrontamos y enfrentamos nuestra vida de bautizados en comunidad y sociedad?
4. Unidad
En la Iglesia de Málaga ¿qué relaciones mantenemos con nuestros hermanos en la fe y cómo vertebramos la responsabilidad y comunión?
5. Sinodalidad
¿Cómo forma nuestra comunidad diocesana a las personas para que sepamos caminar juntos, escucharse unos a otros, participar en la misión y dialogar?
El decano de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso inauguró el curso en los Centros de Estudios Diocesanos
El Seminario Conciliar San Bartolomé de Cádiz, acogió, la tarde del miércoles 13 de octubre, la Solemne Apertura del Curso Académico de los Centros de Estudios Diocesanos.
La inauguración oficial de este curso comenzó con la celebración de la Santa Misa en la Iglesia de Santiago de la capital gaditana, presidida por el obispo diocesano. Mons. Zornoza aseguró durante la homilía que “invocamos al Espíritu Santo al inicio del curso con verdadera convicción porque somos conscientes de la necesidad que tenemos de él y que éste abra nuestros corazones a la verdad y al amor, y cambie nuestra vida”.
Por otro lado, el obispo diocesano afirmó que en este inicio de curso no debemos centrarnos sólo en el estudio y en la vida académica, también “debemos hacer un seguimiento de Cristo personal. Necesariamente, tenemos que mirar al Señor y pedirle que abra nuestro corazón y nos fortalezca en este inicio de curso y que nos haga aprovecharlo y trabajar. El Señor pone en nuestras manos las herramientas necesarias para nuestra evangelización a través de ese conocimiento más profundo”.
A continuación, tuvo lugar el acto académico en el que se leyeron las memorias tanto del centro de estudios del Seminario Mayor San Bartolomé y Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater, como del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a Distancia Universidad de San Dámaso, el Instituto Diocesano de Teología y la Escuela de Arte Cristiano.
El jefe de estudios del Seminario San Bartolomé, Miguel Ángel García Mercado, hizo referencia a la singularidad del pasado curso, que siguió marcado por la pandemia de la Covid-19. García Mercado destacó que, progresivamente, se ha ido volviendo a la enseñanza presencial, permitiendo a los profesores que lo prefiriesen mantener la enseñanza a distancia.
Así, el pasado curso fue importante por dos motivos que marcarán el futuro de la Institución y que se llevarán a cabo en el curso que comienza. Tras cumplirse el quinquenio previsto, se han realizado los trámites para pedir la renovación, por otro quinquenio, de la afiliación con la Universidad Eclesiástica San Dámaso de la Diócesis de Madrid. Igualmente se ha solicitado -a través de la Universidad Eclesiástica San Dámaso- la renovación de los estatutos del Centro de Estudios para hacerlos acordes con Constitución Apostólica Veritatis Gaudium 27 de diciembre de 2017, y la Instrucción sobre la afiliación de Institutos de Estudios Superiores de la Congregación para la Educación Católica de 8 de diciembre de 2020.
En la actualidad, el Claustro de profesores del Centro de Estudios está compuesto del modo siguiente:
- Filosofía y materias afines: 7 profesores. 3 doctores, 2 licenciados, 1 egresado y 1 músico profesional.
- Teología y Derecho Canónico: 21 profesores. 6 doctores, 15 licenciados.
Al finalizar el curso 2020/21, el Centro de Estudios contaba con 17 alumnos.
- Primer curso: 4 alumnos (3 del Seminario San Bartolomé; 1 del Seminario Redemptoris Mater).
- Segundo curso: 5 alumnos (1 del Seminario San Bartolomé; 4 del Seminario Redemptoris Mater).
- Cuarto curso: 4 alumnos (2 del Seminario San Bartolomé; 2 del Seminario Redemptoris Mater).
- Quinto curso: 4 alumnos (3 del Seminario San Bartolomé; 1 del Redemptoris Mater. Este alumno se encuentra actualmente en excedencia realizando tareas pastorales en las Comunidades Neocatecumenales).
Estos alumnos son de tres continentes y de nueve nacionalidades distintas: 9 españoles, 4 americanos y 4 africanos. En el curso 2021/22 dos alumnos del Seminario Redemptoris Mater marcharán al bienio de tareas pastorales para reincorporarse de nuevo a sus estudios en 2023/24.
En cuanto al Instituto de Ciencias Religiosas a Distancia San Dámaso, a partir de este curso 21/22, estará dirigido por el Rvdo. D. Antonio J. Rodríguez Báez, en sustitución del Rvdo. D. Jesús Zurita, que seguirá sin duda la línea de crecimiento y prestigio del que se ha hecho acreedor el Instituto. Además, se mantienen las dos ofertas académicas:
- El título de bachiller, grado o máster en Ciencias Religiosas, en colaboración con la Universidad Eclesiástica san Dámaso (UESD).
- Y el título DECA para los alumnos de Magisterio de Infantil o Primaria, en colaboración con el Instituto de Teología a Distancia (IITD).
El instituto cuenta con más de 100 alumnos que acuden no sólo de nuestra diócesis, sino también de Huelva, Asidonia-Jerez y Sevilla, siendo la segunda sede con más alumnos de las 22 extensiones que tiene la UESD en España, después de la sede central de Madrid. El claustro académico cuenta con 32 docentes de nuestra diócesis, no solo sacerdotes, sino también laicos cualificados, hombres y mujeres, divididos en 8 áreas disciplinares.
Al habitual trabajo por medio de tutorías y pruebas escritas que goza de una tradición consolidada, se ha añadido en los dos últimos cursos las variantes de una docencia digital que no ha hecho disminuir el nivel de la preparación del alumnado, sabiendo adaptarse a las complejas situaciones actuales. En el presente curso se seguirá ampliando la oferta académica en el ciclo de licenciatura, y se seguirán estudiando las mejores maneras de evaluación telemática en previsión de una oferta a distancia más completa. Se seguirá trabajando en reajustar los libros de texto y programas a las exigencias propuestas para la DECA de Infantil y Primaria por la Conferencia Episcopal Española.
En el curso 20/21 formaron el claustro del Instituto 34 profesores. Se contó con 139 matrículas, 118 en San Dámaso y 21 para obtener la DECA. 2 alumnos obtuvieron el graduado en Bachiller.
En lo que respecta al Instituto Diocesano de Teología y la Escuela de Arte, según un informe solicitado por el obispo diocesano a la Dirección de Estudios del Centro Teológico en julio de 2021, en el Instituto Diocesano de Teología y en la Escuela de Arte Diocesano han participado, desde su creación en 2015 16.799 alumnos. En el curso 20/21, a pesar de las restricciones por la pandemia, se produjo un auge notable de alumnos hasta alcanzar la cifra de 314.
Se continuó el curso básico con las materias de Evangelios Sinópticos y Mariología. Se mantuvieron las sedes de:
- Cádiz. 26 alumnos.
- San Fernando. 22 alumnos.
- 4 alumnos.
El Curso de Arte Diocesano continuó con el curso de 3º, formado por 14 alumnos.
En el segundo cuatrimestre, se unieron 24 alumnos del 3º del curso 19/20 que debieron interrumpir sus clases por la pandemia. Estos alumnos completaron el ciclo de tres cursos de estudio que plantea el programa de la Escuela de Arte Diocesano, lo que supone la primera promoción de la Escuela.
Como algunos de los alumnos de 3º se incorporaron en 2º, el próximo curso será un poco singular porque se ocupará -en el primer semestre- de las materias de 1º que estos alumnos no han cursado (junto con los nuevos alumnos que se incorporen) pero trabajarán -en el segundo semestre- las materias que los alumnos no pudieron cursar de segundo curso cuando la docencia se vio interrumpida en los primeros meses de 2020.
La gran novedad fue el inicio del curso de formación cofrade que desarrolló tres materias: Cristología (anual), Teología Fundamental (primer cuatrimestre) e Introducción a la Sagrada Escritura (segundo cuatrimestre). Tuvo las siguientes sedes:
- Cádiz. 84 alumnos.
- San Fernando. 34 alumnos.
- 33 alumnos.
- 21 alumnos.
- La Línea. 52 alumnos.
Se espera que la docencia continúe en estas sedes, a las que se unirán Chiclana y Algeciras.
Por último, el decano de la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, Gabriel Richi, pronunció la Lección Inaugural, que versó sobre “Misión y Sinodalidad”.
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