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Los Equipos de Nuestra Señora inician nuevo curso

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Los Equipos de Nuestra Señora (ENS) celebraron el domingo la apertura de curso con una celebración de la Eucaristía, que tuvo lugar en la iglesia conventual de Nuestra Señora del Carmen, de los Carmelitas Descalzos de Caravaca de la Cruz, en la que se presentaron dos nuevos equipos: Archivel 3 y Bullas 3.

«Fue un momento de gran alegría, después de tanto tiempo sin poder juntarnos por la pandemia, encontrarnos allí todos reunidos para dar gracias a Dios», aseguran Joaquín Sánchez y Teresa Aranda, matrimonio responsable del Sector D de Murcia, señalando además que este movimiento pretende «dar más protagonismo a los matrimonios que forman los equipos».

Además de los dos nuevos equipos, en la celebración hubo una representación de equipistas de todos los sectores y del equipo responsable regional. Durante la celebración se recordó en varias ocasiones al fundador de los ENS, Frances Henri Caffarel, en el 25 aniversario de su muerte.

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«Catequesis, familia en la fe»

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El próximo domingo 26 de septiembre celebraremos el Día de la Catequesis bajo el lema “Catequesis, familia en la fe”. La delegación diocesana de este ámbito pastoral ha elaborado un guion para celebrar este día en las diversas comunidades al que se puede acceder a través de la web obispadodetenerife.es. Asimismo, está disponible el material de formación para este curso. Ambos documentos los adjuntamos al final de esta noticia.

María José Cabrera, delegada de Catequesis en nuestra diócesis ha querido expresar un mensaje de ánimo para todos los catequistas. “Desde la delegación, les enviamos todo nuestro empuje, apoyo y oración. Gracias por el servicio que realizan en tantos rincones de nuestra diócesis”.

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XVI Ciclo de Formación de las Hermandades de Penitencia de Triana- Los Remedios

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XVI Ciclo de Formación de las Hermandades de Penitencia de Triana- Los Remedios

Las Hermandades de Penitencia de Triana y Los Remedios, en colaboración con la Delegación diocesana de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Sevilla, vuelven a organizar un año más un ciclo de formación conjunto, que alcanza su decimosexta edición.

Para facilitar la asistencia de los cofrades de las hermandades del arciprestazgo Triana- Los Remedios, las charlas formativas tendrán lugar en la sede de cuatro de las hermandades participantes, durante cuatro semanas consecutivas, y comenzando a las nueve de la noche.

En esta edición el ciclo tratará el tema “Fratelli Tutti: Claves para vivir en hermandad“, haciéndose un recorrido por la carta encíclica del papa Francisco sobre la fraternidad y amistad social.

La Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración acogerá el martes 28 de septiembre la primera de las ponencias.

Programa 

Martes 28 de septiembre:  ‘Fratelli Tutti’. Capítulos 1 y 2. A cargo del sacerdote Óscar Díaz Malaver, vicario episcopal para la Nueva Evangelización y párroco de la de Nuestra Señora de la O, en la sede de la Hermandad del Cachorro.

Miércoles 6 de octubre: ‘Fratelli Tutti’. Capítulos 3 y 4.  Por fray Luis Javier Aguilera Fierro, O.P., vicario parroquial de San Jacinto, en la Hermandad de la Estrella.

Miércoles 13 de octubre: ‘Fratelli Tutti’. Capítulos  5 y 6. A cargo del diácono Alejandro García Morillo, en la sede de la Hermandad de las Cigarreras (Organiza la Hermandad de Pasión y Muerte).

Martes 19 de octubre: ‘Fratelli Tutti’. Capítulos 7 y 8. Por Francisco de Paula Muriel Rivas, licenciado en Derecho y antiguo oficial de junta de gobierno de la Hermandad del Museo, en la sede de la Hermandad de San Gonzalo.

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La Cruz de la JMJ dejó en Baza y en Guadix momentos de oración y emoción

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La Cruz de la JMJ dejó en Baza y en Guadix momentos de oración y emoción

 La Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud ha visitado la diócesis de Guadix durante un  día, de 10 de la noche a 10 de la noche. Llegó a Huéscar a última hora del domingo 19 de septiembre y recorrió Baza y Guadix durante todo el lunes 20 de septiembre. Como en Huéscar, ayer lunes se vivieron momentos muy emotivos, tanto en Baza como en Guadix.

 

En ambos lugares, la Cruz y el Icono de la Virgen María, que son los dos símbolos de la JMJ que recorren el mundo convocando para la próxima JMJ de Lisboa 2023, fueron recibidos por el obispo diocesano, D. Francisco Jesús Orozco, por sacerdotes de las dos zonas, y por numerosos fieles. También, en las dos ciudades, los alcaldes salieron a recibir la Cruz, tanto en Baza, a las puertas de la iglesia de la Piedad, como en Guadix, a las puertas del ayuntamiento, cuando la Cruz y el Icono pasaban por la Plaza de las Palomas.

En Baza, la Cruz fue recibida a las puertas de la iglesia de la Patrona, la Virgen de la Piedad. Allí hubo un primer tiempo de oración. Después fue llevada en volandas a la iglesia Mayor, donde fueron muchos los niños y jóvenes, de los colegios concertados de la ciudad, que pasaron a  rezar ante estos dos símbolos que convocan a los jóvenes de todo el mundo.

Ya por la tarde, la Cruz y el Icono llegaron a Guadix. Fueron recibidos a las 5 de la tarde por el obispo y muchos jóvenes en la iglesia de la Virgen de las Angustias. Allí, tras unas palabras del prelado sobre estos dos símbolos que han recorrido el mundo y que vuelven a Guadix para convocarnos para la JMJ de 2023, se inició una procesión hasta la catedral, con cantos y mucha participación.

En la catedral, la tarde transcurrió entre momentos de oración de grupos de los colegios concertados de la ciudad y de la vida religiosa, el rezo del Rosario y la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo.

Homilía

En la homilía, el obispo hizo referencia  la historia de la Cruz de la JMJ y cómo fue entregada a los jóvenes por san Juan Pablo II en 1984.: “todos los que formamos parte de esta iglesia local, junto a los más jóvenes de nuestra diócesis, acogemos con alegría este regalo del papa san Juan Pablo II , que tanto amó a los jóvenes y los sigue amando desde el cielo; y también calentamos motores, preparamos  de esta manera la Jornada Mundial de la Juventud en agosto de 2023 en Lisboa, convocados por el vicario de Cristo, el papa Francisco, y donde nuestra diócesis tendrá que estar presente”.

También recordó cómo, ante esta Cruz, el papa Benedicto XVI animó a los jóvenes a seguir la Cruz de Cristo y a comprometerse con la Iglesia, y cómo el papa Francisco ha invitado a los jóvenes a sentirse unidos a la Cruz, a sentirse libres por Jesús y a encontrarse con el resucitado.

En alusión a la presencia de la Cruz en la diócesis accitana, dijo que “la procesión de la Cruz de los jóvenes en nuestra diócesis, acompañada de este Icono de la Virgen, está siendo un torrente de misericordia para todos los que se acercan a tocarla y venerarla. Los jóvenes de nuestra diócesis necesitan, como todos, asomarse al horizonte de la Iglesia universal, para contemplar y experimentar que el cristianismo no está pasado de moda, que Cristo no es un cuento del pasado, que hay otros muchos jóvenes con las mismas dificultades y con las mismas esperanzas que han puesto su corazón en Cristo y que esta esperanza no les ha defraudado”.

Terminada la Eucaristía, a eso de las 10 de la noche, la Cruz y el Icono fueron entregados a la diócesis de Jaén, en su peregrinación por las diócesis de España convocando para la JMJ de Lisboa-2023.

Sin duda, ha sido una jornada intensa, llena de momentos de oración, pero también de emociones, por todo lo que representa esta Cruz, que ha recorrido el mundo, ha estado en lugares donde ha habido grandes tragedias y ha presidido encuentros de millones de jóvenes. Además, es una Cruz que fue regalo del papa san Juan Pablo II a los jóvenes del mundo. Y en el día de ayer, fueron los jóvenes de la diócesis de Guadix- aunque no solo jóvenes- los que pudieron disfrutar de ese regalo, encontrarse con ella y rezar.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Diócesis de Guadix

 

 

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El obispo preside la misa estacional de la Fiesta del Santísimo Cristo de la Luz

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El Obispo diocesano Mons. Adolfo González Montes presidió el domingo en la alpujarreña villa de Dalías la misa estacional de la fiesta del Santísimo Cristo de la Luz. Acudió como tantas veces en los años de su pontificado a una de las fiestas más concurridas de la diócesis, sin duda la que más peregrinos atrae de todo el Poniente almeriense. Llegan los peregrinos a lo largo del septenario, para los cuales se abre un camino de especial protección para que puedan subir hasta la iglesia parroquial de Santa María de Ambrox, domicilio de la sagrada imagen de Cristo crucificado.

No faltaron autoridades locales y provinciales, y los cofrades de la Real y Muy Ilustra Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz, con el nuevo Hermano mayor al frente, elegido el pasado mes de marzo, Gabriel Lirola Aguilera. Con las limitaciones que la prudencia imponía ante el riesgo del contagio de conoronavirus-19, no pudo experimentarse la emoción de la bajada tradicional del Cristo, pero esto no fue óbice para que los fieles acudieran ante la sagrada imagen tanto para participar en las misas del día como para orar en su presencia.

El Obispo diocesano pronuncio la homilía que colgamos a continuación.

HOMILÍA CRISTO DE LA LUZ: «Siendo de condición divina, se hizo hombre Para transitar por el camino de la pasión y de la cruz»

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HOMILÍA CRISTO DE LA LUZ: «Siendo de condición divina, se hizo hombre Para transitar por el camino de la pasión y de la cruz»

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Lecturas bíblicas: Sb 2,12.17-20; Sal 53,3-6.8 (R/. «El Señor sostiene mi vida»); St 3,16-4,3; Aleluya: 2Ts 2,14 («Dios nos llamó por medio del Evangelio»); Mc 90,30-37.

Queridos hermanos y hermanas:

Un año más nos congrega con gozo el amor a Cristo Crucificado, manifestado en esta devoción popular multitudinaria a la sagrada imagen de nuestro Redentor, el Santísimo Cristo de la Luz, que desde el madero de la cruz ilumina como potentísimo foco de gracia redentora la vida de los hombres. Contemplando la llegada de los peregrinos para postrarse ante la imagen sagrada del Crucificado, vemos con gratitud al Señor cuánto ha crecido a lo largo de los años la muchedumbre que llega a esta iglesia parroquial de Santa María de Ambrox, de esta histórica villa de Dalías. Vienen a vivir el abrazo del Crucificado, que con los brazos extendidos en la cruz los acoge y les da entrada en su corazón abierto por la herida del costado. ¿Quién puede borrar de su retina la bajada de la sagrada imagen con la iglesia abarrotada de devotos que levantan sus manos hacia el Cristo de la Luz? Confieso que siempre he sentido la emoción de ver en este acto de piedad sublime cumplidas las palabras del Señor recogidas en el evangelio de san Juan: «Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí» (Jn 12,32).

Vienen a vivir el abrazo del Crucificado, que con los brazos extendidos en la cruz los acoge y les da entrada en su corazón abierto por la herida del costado. ¿Quién puede borrar de su retina la bajada de la sagrada imagen con la iglesia abarrotada de devotos que levantan sus manos hacia el Cristo de la Luz?

Hoy el evangelio nos abre a la reflexión comunitaria en la fiesta del Santísimo Cristo de la Luz sobre el misterio de amor que es la cruz de Jesús. El Hijo de Dios se hizo hombre para liberar del pecado y de la muerte eterna a la humanidad alejada culpablemente de su Creador y, «apareciendo en su porte como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte y una muerte de cruz» (Flp 2,7.8). El Hijo de Dios, siendo de condición divina e invisible, engendrado en el seno del Padre desde toda la eternidad, por su encarnación se hizo hombre para transitar por el camino de la pasión y de la cruz y derramar su sangre por amorosa iniciativa de Dios Padre, para que la humanidad entrara con él en alianza en la preciosa sangre redentora de su Hijo, expresión suprema del amor de Dios por el mundo.

Pedro como los demás discípulos no podían aceptar la idea de que el Mesías tuviera que padecer. No comprendían la idea de un Mesías sufriente, tal como Jesús hablaba de sí mismo

El domingo pasado el evangelio recogía el primer anuncio de la pasión que Jesús comunica a sus discípulos, un anuncio que provocó la recomendación de Pedro a Jesús para que apartar de él el pensamiento de la pasión. Pedro como los demás discípulos no podían aceptar la idea de que el Mesías tuviera que padecer. No comprendían la idea de un Mesías sufriente, tal como Jesús hablaba de sí mismo después de haber reconocido ante ellos que, en verdad, él era el Mesías y haberles pedido a los discípulos que no lo dijeran a nadie. Los evangelios sinópticos nos transmiten hasta tres anuncios de la pasión por boca del propio Jesús, el evangelio nos ofrece el segundo: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará» (Mc 9,31). El evangelista añade: «Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle» (Mc 9,32), dejando claro que la idea de un Mesías sufriente les resulta extraña y difícil de conciliar con idea del Mesías más común de la tradición judía.

Contrasta el dramatismo de esta primera parte del pasaje evangélico que hemos escuchado con lo que sigue a continuación, que deja ver hasta qué punto no entendían cuanto Jesús les decía y cómo estaban prisioneros de una idea mundana del reino de Dios, cuya llegada anunciaba Jesús y ellos mismos habían sido incorporados por Jesús a su anuncio. Su idea del reino de Dios era terrena, porque concebían el reino de Dios como un reino del mundo, en el cual Israel había de ver colmadas su esperanza histórica de ver la consolidación soberana de Israel como nación y su exaltación por Dios al dominio universal. Por eso habían discutido por el camino quién era el más importante, del mismo modo que poco más delante de este pasaje vemos a los hermanos Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, pedir a Jesús la concesión de sentarse uno a su derecha y el otro a su izquierda en su reino (cf. Mc 10,37). La respuesta de Jesús fue sin duda desconcertante para ellos, como sigue siendo para nosotros: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9,35). Jesús les puso a continuación como ejemplo del comportamiento que esperaba de ellos la falta de ambición de un niño.

Es necesario que volvamos sobre este segundo anuncio de la pasión por Jesús, para comprender que los sufrimientos de Cristo tienen un valor redentor universal y forman parte de designio de Dios. El acecho de los malvados al justo, contenido de la lectura del libro de la Sabiduría que hemos escuchado en primer lugar, es la figura profética de los sufrimientos y muerte redentora del Hijo de Dios, único y verdadero Justo, porque es el Santo de Dios, cuya muerte provoca el llanto de cuantos le amaron, como recita la antífona de laudes del Sábado Santo: «Harán llanto como por el hijo único, porque siendo inocente fue muerto el Señor»[1].

Toda la maldad del mundo se concentra el pasión y muerte del Justo, al que los malvados pretenden poner a prueba para constatar si resiste el sufrimiento y ver si Dios viene a salvarlo. El cinismo blasfemo de los verdugos no tiene límite: «Si es el justo hijo de Dios, lo auxiliará y lo librará del poder de sus enemigos… lo someteremos a la prueba de la afrenta y la tortura… lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien se ocupa de él» (Sb 18.19.20). De este sufrimiento redentor del Justo libremente asumido habla el tercer cántico del Siervo de Dios, como vimos el domingo pasado, que confiesa su fe inquebrantable en el auxilio de Dios: «Mi Señor me ayudaba, por eso no sentía los ultrajes; por eso ofrecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado» (Is 50,7). Hoy hemos recitado con el salmo 53, que el Señor, en verdad, sostiene la vida del justo y es su auxilio frente a la violencia de los malvados (cf. Sal 53,6).

Tanto el Siervo sufriente del Señor como el justo asaltado por los malvados adelantan en su figura la pasión del Señor, sobre quien Dios cargó el castigo de los pecadores rebeldes contra los mandamientos de Dios, pero Dios había previsto en su designio que el sufrimiento de Cristo Jesús fuera causa de redención de los pecadores. Nos salvamos por la fe en su nombre, porque el Cristo de Dios fue crucificado para que nosotros pudiéramos ser declarados justos por aquel intercambio que llevó a Jesús a la cruz y que san Pedro menciona ante el sanedrín con estas duras palabras de denuncia: «Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida» (Hch 4,14-15).

Es escarnio del justo maltratado hasta la muerte por los malvados llega hasta el Crucificado exánime, que soporta la blasfemia que profieren sus enemigos: «A otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar… que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos… Dejad, a ver si Elías viene a bajarlo» (Mc 15,31-32.36). Los discípulos no ignoraban, dice san Juan Crisóstomo, que Jesús iba a morir, porque él se lo decía, pero no sabían «qué muerte había de ser aquella, y como había de terminar rápidamente y los bienes inmensos que había de producir, todo eso no lo sabían a ciencia cierta, lo mismo que ignoraban totalmente qué cosa fuera, en fin, la resurrección. De ahí su tristeza, pues no hay duda de que amaban profundamente a su Maestro»[2].

Se entristecieron no pudiendo soportar el anuncio de la pasión y su tristeza procedía, añade el santo doctor Crisóstomo en el mismo lugar, porque su tristeza procedía de cuanto ignoraban, desconocían la fuerza de las palabras del Señor. No habían penetrado en el sentido de las Escrituras plenamente, porque la idea que tenían del Mesías no era la de un Cristo sufriente. En realidad, desconocían las Escrituras, porque desconocían el alcance redentor del sufrimiento, aunque habían leído a Isaías y a los profetas, que hablar del valor redentor del sufrimiento del Siervo del Señor: «El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento y entregar su vida como expiación… Mi siervo justificará a muchos porque cargó con los crímenes de ellos» (Is 53,11). No habían reconocido que Cristo es el contenido de las Escrituras que leían en la sinagoga los sábados. El Resucitado así se lo recrimina a los discípulos desencantados de Emaús, explicándole cómo el dolor y sufrimientos de Cristo eran designio de Dios para salvarnos y así lo habían profetizado Moisés y los profetas (cf. Lc 24,25-27).

Frente a la búsqueda del placer ciego y sin orientación humana, la obediencia de la fe es docilidad a «la sabiduría que viene de lo alto, que es intachable, comprensiva, conciliadora, llena de misericordia y buenos frutos, imparcial, sincera» (St 3,17).

La fe nos abre al amor redentor de Dios que en la pasión de Cristo se revela como amor hasta el extremo, ejemplo para los discípulos del Crucificado que han de comportarse ante los hombres como constructores de la paz, poseyendo aquella sabiduría que viene de arriba y es amante de la paz y da como fruto la justicia. Frente a la búsqueda del placer ciego y sin orientación humana, la obediencia de la fe es docilidad a «la sabiduría que viene de lo alto, que es intachable, comprensiva, conciliadora, llena de misericordia y buenos frutos, imparcial, sincera» (St 3,17). Quien posee esta sabiduría se abre a la luz del mundo que irradia la cruz del Calvario, porque de ella pende crucificado el Hijo de Dios, que ha venido al mundo como luz para que nosotros nos veamos libres de las tinieblas (cf. Jn 12,46).

Hermanos, llevemos al mundo la luz del que fue crucificado por los pecados de los hombres, pero resucitó de entre los muertos; y anunciemos el evangelio de la vida que dimana de las heridas de Cristo, que han sanado las nuestras. Evangelizar es anunciar a Cristo muerto y resucitado por amor al mundo, y ofrecer a nuestros contemporáneos un ejemplo de vida acreditada por las obras de amor que hagamos, porque son las obras las que hablan de nuestra fe y hacen creíble el mensaje (cf. St 2,18). El amor de Jesús por los niños es la imagen del amor por los pequeños y desconsiderados de la sociedad, y por eso mismo el ejemplo que Jesús quiere ofrecer a sus discípulos movidos de la pretensión de ocupar los primeros puestos. Acoger «en su nombre» a los pequeños y a los que la sociedad coloca en sus márgenes es acoger a Jesús, porque son pertenencia suya; y acogerle a él es acoger a aquel que le ha enviado, el Dios creador y redentor (Mc 9,36→Mt 10,40)[3].

Que María, la Madre de Cristo Redentor, nos ayude a no aparatarnos jamás de Cristo y caminemos siempre a su luz.

Iglesia parroquial de Santa María de Ambrox

Dalías, a 20 de septiembre de 2021

+ Adolfo González Montes, Obispo de Almería

[1] Liturgia de las Horas: Antífona del Sal 63 de Laudes.

[2] San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el evangelio de san Mateo 58,1): PG 58,565: BAC 146,217.

[3] Mt 10,40 es probablemente el dicho más antiguo de las variantes del mismo en todo el Nuevo Testamento: cf. J. Gnilka, El evangelio según san Marcos, vol. II (Salamanca 1986) 65-66.

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Cáritas diocesana de Guadix recupera la antigua guardería como centro de formación para el barrio de las Cuevas

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Cáritas diocesana de Guadix recupera la antigua guardería como centro de formación para el barrio de las Cuevas

Cáritas diocesana de Guadix ha recuperado el centro que tiene junto a la parroquia de Fátima, que fue objeto de un robo y destrozos el año pasado. La colocación de ventanas, la instalación de nuevas tuberías y calefacción, así como la dotación de mobiliario, ha permitido que el centro vuelva a estar disponible para su uso en el barrio de las Cuevas. A partir de ahora, este centro, que en otro tiempo fue una guardería, será un Centro de Formación para el barrio de las Cuevas. Un centro que estará gestionado por la congregación de Obreras del Corazón de Jesús, junto con la parroquia de Fátima. El nuevo centro se va a llamar “Corazón de Jesús y Ntra. Sra. de Fatima”.

El local que ahora se ha recuperado fue robado el año pasado y, además del expolio, sufrió grandes destrozos pues se llevaron tubos de cobre, calefacción,… También se vieron afectadas las ventanas. Todo lo destrozado ahora se ha recuperado desde Cáritas diocesana y pronto estará en uso para prestar un servicio de formación en este barrio tan necesitado de las Cuevas de Guadix.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Diócesis de Guadix

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El obispo de Zamora, Mons. Fernando Varela nuevo ponente en los “miércoles de San José”

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Como es sabido, el Papa Francisco declaró este 2021 como año dedicado a San José. Y con este motivo, la asociación privada de fieles PROVIDENTIA está llevando a cabo un ambicioso programa de actividades entre las que se incluyen los ciclos de conferencias denominados MIÉRCOLES DE SAN JOSÉ.

El próximo ilustre invitado es el nuevo obispo de Zamora, D. Fernando Varela que ofrecerá una conferencia el próximo 29 de septiembre titulada: “San José, ocultamiento, abandono y contemplación”. El lugar será el Auditorio “San Juan Pablo II” sito en la plaza de la Catedral y la hora prevista las 8 de la tarde.

Un murciano llamado a servir en tierras Castellano leonesas

D. Fernando Varela Sánchez nació en Bullas (Murcia) el 7 de marzo de 1960, hijo de José y de Catalina, tiene dos hermanos. Bautizado en la Parroquia Ntra. Sra. del Rosario de Bullas en la solemnidad de san José. Ingresó en el seminario san Fulgencio de la Diócesis de Cartagena, entonces en Granada, en 1977 y realizó los estudios eclesiásticos en la Facultad de Teología de Granada. En Murcia, fue ordenado diácono el día 3 de abril de 1983 y, en Bullas, ordenado presbítero el 18 de septiembre de 1983.

En 1987 obtuvo la licencia en filosofía por la Universidad de Murcia, cursando además el programa de doctorado Razón, discurso e Historia en la Filosofía Contemporánea. Consiguió, en 1995, la licencia en Teología Espiritual por la Universidad Pontificia de Comillas y, en 2001, el doctorado en Teología por la misma Universidad.

Ha publicado varias obras: En medio del mundo, Espiritualidad secular del presbítero diocesano y El Espíritu Santo y la vida del Presbítero y tiene otras colaboraciones en congresos y diversos artículos de revistas especializadas. Ha sido director de tesis de Licenciatura y Doctorado, y ha formado parte de distintos tribunales académicos.

En sus 37 años de ministerio sacerdotal ha desempeñado diversos encargos y actividades pastorales y académicas, siendo su último encargo pastoral el de Director Espiritual del seminario mayor de san Fulgencio y menor de san José de Murcia.

El 12 de diciembre de 2020 tomó posesión como Obispo de Zamora.

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Una exposición en la Catedral de Málaga con marcado acento teológico y artístico

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Mons. Catalá ha inaugurado en la Catedral la exposición y veneración de imágenes El Verbo Encarnado, organizada por la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga con motivo de su centenario. La muestra ofrece una visión inédita del primer templo de la ciudad con trece Titulares de la Semana Santa de Málaga cargada de simbolismo.

Trece Imágenes devocionales de hermandades y cofradías agrupadas podrán ser contempladas en las distintas capillas de la Catedral de la Encarnación, en un escenario inédito tanto por su presentación como por la singularidad de tener, por primera vez bajo el mismo techo a diferentes Titulares icónicos de nuestra Semana Santa.

Inmersa en la celebración del Centenario de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga se presenta esta propuesta, absolutamente singular y novedosa, concebida como exposición-veneración y tomando como eje la verdadera y más importante razón de ser de las Cofradías: el fervor que suscitan las distintas imágenes titulares, objetos de culto, aglutinadoras del pueblo creyente y destinatarias de la piedad popular.

El título alude, directamente y en doble dirección, tanto al continente como al contenido. Por un lado, la Iglesia Catedral, consagrada al Misterio de la Encarnación, y por otro las representaciones de Jesús -el Verbo- y de María, en cuyo vientre se hizo carne.

La imponente fábrica y el secular patrimonio del sagrado recinto acoge en sus capillas trece imágenes -representativas de distintas épocas y diversas corrientes estilísticas, como muestra de la pluralidad que distingue la Semana Mayor de la ciudad- todas ellas exponentes de la devoción que, expresada de diferentes formas, les profesan los fieles.

La puesta en escena se enriquece con la participación de otros tantos artistas malagueños que han intervenido cada una de las peanas que sirven de soporte a las imágenes, aportando con el lenguaje contemporáneo de su obra una original y sugerente relectura de cada una de las advocaciones.

Gratuita para los malagueños

“El Verbo Encarnado” tiene un horario de apertura de 10:00 a 20:00 horas de manera ininterrumpida, toda la semana, de lunes a domingo, permitiéndose el acceso hasta las 19:30 horas.

El coste de la entrada general será de seis euros, con descuentos para grupos, mayores, estudiantes, personas con discapacidad, escolares y jóvenes.
La entrada no tendrá coste para los nacidos y residentes en la Diócesis de Málaga, así como para los menores de trece años.

Cartel de la Catedral contemporánea

De cara a la difusión y promoción de la exposición, se ha elaborado un cartel singular cuyo protagonista es un plano de una de las vidrieras contemporáneas de la Catedral de Málaga. Ésta es obra del escultor español, académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla y de la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada; Miguel Fuentes del Olmo. Esta vidriera está situada encima de la Capilla del Cristo de la Victoria.

Unión de esfuerzos para una de los grandes hitos del Centenario

El presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia; el presidente de la comisión del Centenario, Luis Merino; y el director general de la exposición y responsable del área expositiva del Centenario, Miguel Ángel Blanco; trasladaban al inicio de la inauguración el gran reto que ha supuesto esta exposición y veneración, justificándose en todo momento en lo histórico del montaje y en la puerta que se abre al mundo entero para encontrarse con grandes devociones de la Semana Santa de Málaga expuestas al culto y veneración y con una simbología artística.

Esta rica duplicidad confiere a “El Verbo Encarnado” de una relevancia y singularidad que la convierten en una de las grandes citas religiosas y culturales del país de los últimos años.

La exposición está dirigida por Miguel Ángel Blanco, con la coordinación general de Gonzalo Otalecu, la coordinación artística de Rafael de las Peñas y la gestión cultural de Marina Riera.

“El Verbo encarnado” cuenta con la colaboración y patrocinio de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación provincial de Málaga, Unicaja Banco y la Fundación Unicaja. 

Intervención artística contemporánea

Cada una de las Sagradas Imágenes pueden ser contempladas en doce capillas de la Catedral, salvo Nuestro Padre Jesús Cautivo que se sitúa en el trascoro. Estas capillas y el monte que eleva al Señor de Málaga han sido intervenidas por trece artistas malagueños, lo que confiere a la exposición y veneración de un discurso en el que se complementan el arte contemporáneo con la significación propia de cada una de las Imágenes.

En las diversas capillas, se presenta un breve análisis de la Imagen por parte de los doctores en Bellas Artes Juan Antonio Sánchez López y José Luis Romero Torres.

Discurso de las intervenciones.

Santísimo Cristo del Amor y Virgen Dolorosa. Capilla de San Rafael.
Artista que interviene: Martín España.

DONDE HAY CARIDAD Y AMOR, AHÍ ESTÁ DIOS

La intervención sobre la peana del Stabat Mater formado por el Santísimo Cristo del Amor y la Dolorosa está realizada en técnica mixta sobre tabla, incluyendo elementos en papel a modo de collage.

El discurso de la decoración se limita a un único elemento como es el corazón inflamado con llamas, el cual se representa en distintos tamaños y cubre toda la superficie a intervenir a modo de estampado sobre fondo plano. Los colores empleados en los símbolos son los propios de cada elemento: el dorado para representar la luz y el fuego así como el rojo para el corazón henchido. El fondo de color azul noche genera contraste y profundidad a la composición.

El dibujo del único elemento se ha realizado estudiando históricos diseños y escudos utilizados por órdenes religiosas y actualizándolo.
El símbolo representado nos habla del amor más grande que el ser humano puede experimentar, que no es otro que el amor de Dios en su Caridad. Este el elemento va unido a la historia de la Real Cofradía del Amor y la Caridad y a su vinculación con la orden religiosa de San Agustín desde sus inicios. A día de hoy es uno de sus símbolos más representativos: forma parte de su heráldica, así como de los hábitos de nazareno.

Nuestro Padre Jesús Nazareno de Viñeros. Capilla de la Victoria.
Artista que interviene: José Carlos Torres.

AMOR, ENTREGA Y CALVARIO

La obra en cuestión se divide en tres partes en las que se hace referencia al Amor, el Sacrificio y la Muerte del Hijo de Dios por la salvación de la humanidad. Partiendo desde el lateral izquierdo contemplamos la alusión al Amor de Dios representado en el pelícano dando de comer a sus crías con su propia sangre, es por eso que este símbolo se represente en los altares y los sagrarios, lugar de donde el Señor de Viñeros porta la llave la tarde del día del Amor Fraterno.

En la parte central, contemplamos al Cordero dispuesto al sacrificio y por cuya sangre, convertidos posteriormente en el pan y el vino de la Eucaristía, alimento saciante de nuestras almas recibimos a Cristo.
Por último, en el lateral derecho el espectador visualizará la representación de la Muerte del Hijo de Dios representada en la calavera como calvario, lugar donde se efectuó el martirio del Hijo de Dios.

Toda la obra queda concluida por la cita bíblica que se contempla en la filacteria del arcángel eucarístico que antecede al Señor de Viñeros y que cierra este discurso iconográfico: El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.

Nuestro Padre Jesús Cautivo. Trascoro de la Catedral.
Artista que interviene: José Luis Puche.

EL JARDÍN DE LOS 46 OJOS

La obra intervenida sobre la plataforma del habitual monte de claveles de Jesús Cautivo se vertebra de un modo orgánico sobre el diseño del escudo de la Hermandad. No ha querido el autor olvidarse de la imagen que los fieles tienen bajo los pies del Señor, por lo que he realizado un dibujo sobre papel, grafito y lápiz de color en el que la vegetación de claveles rojos se interpreta de un modo expresionista con incursiones iconográficas en los cuatro costados del Trono.

Atravesando los costados de izquierda a derecha un Elefante, y del frente a la trasera un Pavo Real, ambos enlazados en forma de cruz en el trono aludiendo al sentido de la eternidad de Cristo.

Por otro parte las plumas del Pavo Real en la trasera del Trono siguen la línea argumental visual de la caída de la túnica de la imagen, en clara intención de continuidad entre imagen y trono. Al mismo tiempo los ojos de las plumas, como bien sabemos, son los ojos de Dios que todo lo ve, de- volviendo la mirada a las decenas de miles de promesas que van tras el trono los Lunes Santos, homenajeando a todos estos fieles y haciendo de este trabajo no una obra efímera, sino atemporal.
Por último una procesión de peces transita por el Trono con un doble sentido, por un lado, la idea de la multiplicación de la fe y por otro la contextualización marinera de la ciudad y su imagen, dando a la obra mayor sensación de fluidez desde el punto de vista formal.
 

Nuestra Señora de la Soledad. Capilla de San Sebastián.
Autor que interviene: Francisco Naranjo.

ROSA DEL ROSAL ESCOGIDA

La peana que sirve de escabel a la Santísima Virgen de la Soledad, se interpreta como un rosal o rosaleda bañado por la luz nocturna de la luna, en la fría noche que sigue a la muerte del Señor. De entre este rosal, brota la más hermosa, María, como Rosa Mística escogida entre todas la de este simbólico jardín. María, sola, hinca sus rodillas en tierra mientras hunde sus pies en ella como las raíces de ese rosal del que brota la más bella flor que, con sus ojos clavados al cielo, sirve de faro en la más triste de las noches.
Sus brazos abiertos, son ramas de ese rosal que nos invitan a enredarnos en un abrazo entre sus hojas. La rosa blanca, es según la iconografía cristiana, el símbolo de la pureza, la paciencia y el martirio. Estos tres aspectos destacan de la advocación de la Soledad de María.

Nuestra Señora de la Piedad. Capilla del Sagrado Corazón.
Artista que interviene: Ángel Sarmiento.

FUERTE COMO TORRE DE DAVID

«Tu cuello mantiene la cabeza erguida, es como la torre de David hecha para guardar armamento. De tu cabeza se cuelgan mil escudos de valientes soldados.»
Cantares 4:4

Si algo es evidente en la insigne obra de Palma Burgos es la contraposición existente entre el cuerpo quebrado de Cristo y el regazo regio y vertical de la Virgen del molinillo. Un basamento que alude a la plástica monumental de los años 20, de marcado carácter escultórico, se descubre del elemento museístico en el que se encuentra expuesta la imagen. Protagoniza este aparato una alegoría a la virtud cardinal de la fortaleza representa- da en un busto femenino ataviado con casco, y hojas de roble.
Fortaleza, la de agarrar el fruto de su vientre entre las manos, la de rebrotar volviendo a la vida tras los sucesos de mayo del 31; La de acunar sin des- canso los pesares del barrio del Molinillo

Santísimo Cristo de los Milagros. Capilla de San Miguel (Puerta de San Nicolás).
Artista que interviene: Gabriel Rodrigo.

TODO ES UN MILAGRO

Las rosas blancas, que enlazan toda la composición, simbolizan la pureza y el milagro de la fe que hizo que se tornaran en rojo, según la leyenda del bandolero “Zamarrilla”. En el panel izquierdo re- corren el pecho de la Virgen atravesado por el puñal, y pasan al frontal donde una de ellas es teñida de rojo por un espino que enlaza esta historia.
También aparece la Virgen y su mirada llena de dolores aludiendo a su primitiva advocación.

El espino simboliza nuestro camino, viniendo de la misma tierra y terminando a los pies de la cruz del Señor de los Milagros: fe, vida, muerte y resurrección.
En el panel derecho rodeada también de rosas, como aquella que se prendió. aparece la imagen de la ermita con la mágica luna llena del Jueves Santo.
Recorre la peana la siguiente frase: «La fe, el Milagro y la leyenda que envuelve la ermita».

María Santísima del Rocío. Capilla del Rosario.
Artista que interviene: Curro Claros
.

CLAVELES PARA LA NOVIA

Ramales de claveles nacen a las plantas de la Virgen que, por sus blancos ropajes, cautivó al pueblo que la bautizó como novia de la ciudad.
Estos claveles que circundan todo el perímetro de la misma representan el ya famoso «clavel para el Rocío» ofrenda floral que se viene realizando desde el año 1982, un año justo después que la imagen celebrase el cincuentenario de su hechura.

La hermandad aquel año, dada la precariedad de la época, pidió claveles blancos para exornar el trono. La respuesta fue tal, que se se ha mantenido en el tiempo llegándose a convertir en uno más de los actos relevantes de nuestra Semana Santa.

Estos claveles blancos a los pies de la Virgen, representan el cariño del pueblo que la venera, que la reconoce como reina y deposita en Ella oraciones y peticiones a la Madre de Dios en forma de flor.

En la parte frontal de la composición, aparecen tres cartelas, recreando estas la que adorna la puerta principal de la ermita de San Lázaro.

Dicho escudo se interpreta en tonos grises y resueltos a base de tintas planas.
En el interior de estas cartelas o escudos, aparece el lema de la coronación traducido al castellano.»Rocío del cielo» «Reina del mundo» y en la central el cariñoso apelativo con el que la ciudad renombró a la milagrosa imagen: «Novia de Málaga». Estos claveles blancos, los cuales simbolizan la luz, la pureza, justicia, redención, se contrastan con el perfilado de los mismos en color purpura, corporativo de la exposición.
Todo ello sobre un fondo plano dorado.
La presencia del oro tiene gran relevancia en el conjunto ya que representa lo celestial y lo divino.

Nuestro Padre Jesús Nazareno Redentor del Mundo. Capilla de la Inmaculada.
Artista que interviene: Pablo Cortés del Pueblo.

TRIUNFO SOBRE LA MUERTE

La peana busca crear un conjunto simbólico con la Imagen del Redentor del Mundo. Inspirada en el tenebrismo barroco, la cartela frontal muestra una alegoría del triunfo sobre la muerte y el pecado con el sacrificio de Jesucristo. Cristo abraza la cruz convirtiéndola en el símbolo de la victoria sobre el mal, representado este en la ser- piente que yace a los pies del árbol del fruto prohibido, ahora seco y calcinado por la redención de Cristo. Estos descansan sobre un orbe, que simboliza la realeza del Hijo de Dios, que a su vez aplasta a la muerte y el pecado una vez que Jesús ha liberado al mundo de todo mal.

En los laterales se presentan sendos bodegones con los atributos que representan la realeza de Jesucristo, bien en los pasajes de su Pasión como en su representación como Rey del Universo, solemnidad que celebra la Hermandad de Mediadora en honor de su Sagrado Titular.

María Santísima Reina de los Cielos. Capilla de la Virgen de los Reyes.
Artista que interviene: Pedro Alarcón.

HORTUS CONCLUSUS

Lejos de acudir al repertorio colorista que solemos adjudicar, en general, a las glorias, y que podría adjudicarse a priori a la advocación de María Stma. Reina de los Cielos, en esta intervención pictórica nos decantamos por una paleta cromática muy sobria de apenas tres tonos neutros: un gris medio, el blanco y el negro. Se trata de una visión poética de un celaje casi nocturno en el que adivinamos, solo a través de su silueta, un entramado vegetal que podría aludir al jardín cerrado como metáfora y a María como reina de la Creación. Diversas especies vegetales -el acanto en flor, la azucena, el lirioaluden de forma directa a la Virgen y semejan el recamado de las artes suntuarias, mientras que una leve luna en cuarto creciente se enreda en ellas, atisbándose la vocación inmaculista del conjunto.

Santísimo Cristo de la Agonía. Capilla de San Francisco.
Artista que interviene: Pablo Flores.

GÓLGOTA

A los pies de la Cruz, la Calavera, hace referencia al Monte Calvario donde fue crucificado Jesús, en hebreo Gólgota (Calavera). Según la leyenda, la Cruz se apoya sobre los huesos y calavera de Adán, estableciendo una relación entre el Pecado Original y la Muerte redentora de Cristo.
En los laterales, al igual que en la corona de espinas que porta la imagen, hacen referencia al Triunfo de Cristo sobre la Muerte, con la alegoría de un caracol y una serpiente, para simbolizar que la muerte de Cristo fue lenta como el caminar de un caracol y dolorosa como la picadura de una serpiente. Todo ello conformado sobre un Calvario Geométrico donde el círculo que representa el infinito; el triángulo, que es la ley natural, fija e inalterable del que surgen todas las formas; y el cuadrado, estabilidad y equilibrio, conforman una integración de lo sensible y sensitivo del arte con lo racional de la ciencia.

Nuestro Padre Jesús de la Misericordia. Capilla de Santa Bárbara.
Artista que interviene: José Antonio Jiménez.

PVRGATORIVM

“Ese cuadro que allí veis, con tantas caricaturas, os representan las clases, de desgracia y desventuras.” (El ramo de Ánimas de Abelón).
Dolor y compasión, angustia y piedad, miedo y resignación, aflicción y consuelo, tormento y clemencia, suplicio y misericordia; todas estas afecciones se recogen en esta obra de José Antonio Jiménez Muñoz. Las ánimas en la tradición cristiana debían pasar un tiempo en el Purgatorio compulsando sus pecados, para poder acceder al cielo, siendo el fuego el elemento purificador para limpiar sus pecados. Posteriormente eran arrancados de esas llamas por ángeles, para conducirlos ante la Gloria de Dios. El cristiano basaba su devoción en la creencia de que éstas podrían conseguir su liberación, mediante rogativas y sufragios, pidiendo Misericordia a Dios.

El pintor ha realizado un Purgatorio para esta peana creando un moderno friso de diferentes almas desnudas, con un claro lenguaje corporal que va desde el dolor más agudo, al más puro gesto de súplica o Misericordia. Los cuerpos están construidos en diversos escorzos matizados con largas pinceladas de color, siendo protagonista su gran plasticidad y fuerzas expresivas, creando con ello movimiento y dinamismo ante un fuego vivo que abrasa sus almas. Es característico de este pintor, adaptar la santidad a nuestros tiempos, haciendo que las figuras se identifiquen con nuestro siglo, sin ocultar identidades ni particularidades.
En la parte superior de la peana, a modo de rótulo se recogen varias frases rogativas del Santo Rosario.

Nuestro Padre Jesús de la Puente del Cedrón. Capilla del Pilar.
Artista que interviene: Federico Miró.

La intervención pictórica que ha realizado para la peana del Señor de la Puente se basa en el estudio de lo artesanal y la tradición del bordado en terciopelo, los tapices y los telares.
Concretamente ha centrado mi atención en la suntuosa túnica de terciopelo burdeos del Señor de la Puente bordada con hilos de oro y plata, ejecutada por la bordadora malagueña Teresa de Linde en 1760-1768. Se trata de la pieza de bordado más antigua que se procesiona en la Semana Santa de nuestra capital.
En un momento en que las nuevas tecnologías absorben absolutamente nuestra vida diaria, y con ello la instantaneidad, lo inmediato y la velocidad, con esta intervención por el contrario, intenta poner en valor la minuciosidad, la paciencia o la concentración a través de la pintura.

En la peana utiliza los inertes motivos vegetales del bordado de su túnica que es, según lo entiende el artista, otra manera de simplificar y abstraer la imagen ejerciendo una sutil a la vez que brutal transgresión temporal entre siglos de distancia.

Nuestra Señora de los Dolores de Servitas. Capilla del Cristo del Amparo.
Arista que interviene: Fernando Prini.

STABAT

De acuerdo con el estilo imperante en la ejecución de la imagen de María Santísima de los Dolores (s XVII), esta peana intenta simular una estructura arquitectónica propia del barroco italiano, muy presente en las líneas estéticas del autor Fernando Ortiz en muchas de sus obras.
Está conformada por una pareja de paneles rectangulares que acogen figuras de ángeles mancebos dolientes que simulan esculturas de mármol blanco, los cuales flanquean una cartela de estilo rococó en la cual se inserta el escudo de tan querida Orden Tercera de Siervos de María Santísima de los dolores.
Une cenefa, también en simulación pétrea, recoge la frase “STABAT MATER DOLOROSA”.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los malagueños ya pueden visitar «El Verbo Encarnado»

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El Sr. Obispo ha inaugurado en la Catedral la exposición y veneración de imágenes “El Verbo Encarnado”, organizada por la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga con motivo de su centenario. La muestra ofrece una visión inédita del primer templo de la ciudad con trece Titulares de la Semana Santa de Málaga cargada de simbolismo.

Trece Imágenes devocionales de hermandades y cofradías agrupadas podrán ser contempladas en las distintas capillas de la Catedral de la Encarnación, en un escenario inédito tanto por su presentación como por la singularidad de tener, por primera vez bajo el mismo techo a diferentes Titulares icónicos de nuestra Semana Santa.

Inmersa en la celebración del Centenario de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga se presenta esta propuesta, absolutamente singular y novedosa, concebida como exposición-veneración y tomando como eje la verdadera y más importante razón de ser de las Cofradías: el fervor que suscitan las distintas imágenes titulares, objetos de culto, aglutinadoras del pueblo creyente y destinatarias de la piedad popular.

El título alude, directamente y en doble dirección, tanto al continente como al contenido. Por un lado, la Iglesia Catedral, consagrada al Misterio de la Encarnación, y por otro las representaciones de Jesús -el Verbo- y de María, en cuyo vientre se hizo carne.

La imponente fábrica y el secular patrimonio del sagrado recinto acoge en sus capillas trece imágenes -representativas de distintas épocas y diversas corrientes estilísticas, como muestra de la pluralidad que distingue la Semana Mayor de la ciudad- todas ellas exponentes de la devoción que, expresada de diferentes formas, les profesan los fieles.

La puesta en escena se enriquece con la participación de otros tantos artistas malagueños que han intervenido cada una de las peanas que sirven de soporte a las imágenes, aportando con el lenguaje contemporáneo de su obra una original y sugerente relectura de cada una de las advocaciones.

Gratuita para los malagueños

“El Verbo Encarnado” tiene un horario de apertura de 10:00 a 20:00 horas de manera ininterrumpida, toda la semana, de lunes a domingo, permitiéndose el acceso hasta las 19:30 horas.

El coste de la entrada general será de seis euros, con descuentos para grupos, mayores, estudiantes, personas con discapacidad, escolares y jóvenes.
La entrada no tendrá coste para los nacidos y residentes en la Diócesis de Málaga, así como para los menores de trece años.

Cartel de la Catedral contemporánea

De cara a la difusión y promoción de la exposición, se ha elaborado un cartel singular cuyo protagonista es un plano de una de las vidrieras contemporáneas de la Catedral de Málaga. Ésta es obra del escultor español, académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla y de la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada; Miguel Fuentes del Olmo. Esta vidriera está situada encima de la Capilla del Cristo de la Victoria.

Unión de esfuerzos para una de los grandes hitos del Centenario

El presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia; el presidente de la comisión del Centenario, Luis Merino; y el director general de la exposición y responsable del área expositiva del Centenario, Miguel Ángel Blanco; trasladaban al inicio de la inauguración el gran reto que ha supuesto esta exposición y veneración, justificándose en todo momento en lo histórico del montaje y en la puerta que se abre al mundo entero para encontrarse con grandes devociones de la Semana Santa de Málaga expuestas al culto y veneración y con una simbología artística.

Esta rica duplicidad confiere a “El Verbo Encarnado” de una relevancia y singularidad que la convierten en una de las grandes citas religiosas y culturales del país de los últimos años.

La exposición está dirigida por Miguel Ángel Blanco, con la coordinación general de Gonzalo Otalecu, la coordinación artística de Rafael de las Peñas y la gestión cultural de Marina Riera.

“El Verbo encarnado” cuenta con la colaboración y patrocinio de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación provincial de Málaga, Unicaja Banco y la Fundación Unicaja. 

Intervención artística contemporánea

Cada una de las Sagradas Imágenes pueden ser contempladas en doce capillas de la Catedral, salvo Nuestro Padre Jesús Cautivo que se sitúa en el trascoro. Estas capillas y el monte que eleva al Señor de Málaga han sido intervenidas por trece artistas malagueños, lo que confiere a la exposición y veneración de un discurso en el que se complementan el arte contemporáneo con la significación propia de cada una de las Imágenes.

En las diversas capillas, se presenta un breve análisis de la Imagen por parte de los doctores en Bellas Artes Juan Antonio Sánchez López y José Luis Romero Torres.

Discurso de las intervenciones.

Santísimo Cristo del Amor y Virgen Dolorosa. Capilla de San Rafael.
Artista que interviene: Martín España.

DONDE HAY CARIDAD Y AMOR, AHÍ ESTÁ DIOS

La intervención sobre la peana del Stabat Mater formado por el Santísimo Cristo del Amor y la Dolorosa está realizada en técnica mixta sobre tabla, incluyendo elementos en papel a modo de collage.

El discurso de la decoración se limita a un único elemento como es el corazón inflamado con llamas, el cual se representa en distintos tamaños y cubre toda la superficie a intervenir a modo de estampado sobre fondo plano. Los colores empleados en los símbolos son los propios de cada elemento: el dorado para representar la luz y el fuego así como el rojo para el corazón henchido. El fondo de color azul noche genera contraste y profundidad a la composición.

El dibujo del único elemento se ha realizado estudiando históricos diseños y escudos utilizados por órdenes religiosas y actualizándolo.
El símbolo representado nos habla del amor más grande que el ser humano puede experimentar, que no es otro que el amor de Dios en su Caridad. Este el elemento va unido a la historia de la Real Cofradía del Amor y la Caridad y a su vinculación con la orden religiosa de San Agustín desde sus inicios. A día de hoy es uno de sus símbolos más representativos: forma parte de su heráldica, así como de los hábitos de nazareno.

Nuestro Padre Jesús Nazareno de Viñeros. Capilla de la Victoria.
Artista que interviene: José Carlos Torres.

AMOR, ENTREGA Y CALVARIO

La obra en cuestión se divide en tres partes en las que se hace referencia al Amor, el Sacrificio y la Muerte del Hijo de Dios por la salvación de la humanidad. Partiendo desde el lateral izquierdo contemplamos la alusión al Amor de Dios representado en el pelícano dando de comer a sus crías con su propia sangre, es por eso que este símbolo se represente en los altares y los sagrarios, lugar de donde el Señor de Viñeros porta la llave la tarde del día del Amor Fraterno.

En la parte central, contemplamos al Cordero dispuesto al sacrificio y por cuya sangre, convertidos posteriormente en el pan y el vino de la Eucaristía, alimento saciante de nuestras almas recibimos a Cristo.
Por último, en el lateral derecho el espectador visualizará la representación de la Muerte del Hijo de Dios representada en la calavera como calvario, lugar donde se efectuó el martirio del Hijo de Dios.

Toda la obra queda concluida por la cita bíblica que se contempla en la filacteria del arcángel eucarístico que antecede al Señor de Viñeros y que cierra este discurso iconográfico: El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.

Nuestro Padre Jesús Cautivo. Trascoro de la Catedral.
Artista que interviene: José Luis Puche.

EL JARDÍN DE LOS 46 OJOS

La obra intervenida sobre la plataforma del habitual monte de claveles de Jesús Cautivo se vertebra de un modo orgánico sobre el diseño del escudo de la Hermandad. No ha querido el autor olvidarse de la imagen que los fieles tienen bajo los pies del Señor, por lo que he realizado un dibujo sobre papel, grafito y lápiz de color en el que la vegetación de claveles rojos se interpreta de un modo expresionista con incursiones iconográficas en los cuatro costados del Trono.

Atravesando los costados de izquierda a derecha un Elefante, y del frente a la trasera un Pavo Real, ambos enlazados en forma de cruz en el trono aludiendo al sentido de la eternidad de Cristo.

Por otro parte las plumas del Pavo Real en la trasera del Trono siguen la línea argumental visual de la caída de la túnica de la imagen, en clara intención de continuidad entre imagen y trono. Al mismo tiempo los ojos de las plumas, como bien sabemos, son los ojos de Dios que todo lo ve, de- volviendo la mirada a las decenas de miles de promesas que van tras el trono los Lunes Santos, homenajeando a todos estos fieles y haciendo de este trabajo no una obra efímera, sino atemporal.
Por último una procesión de peces transita por el Trono con un doble sentido, por un lado, la idea de la multiplicación de la fe y por otro la contextualización marinera de la ciudad y su imagen, dando a la obra mayor sensación de fluidez desde el punto de vista formal.
 

Nuestra Señora de la Soledad. Capilla de San Sebastián.
Autor que interviene: Francisco Naranjo.

ROSA DEL ROSAL ESCOGIDA

La peana que sirve de escabel a la Santísima Virgen de la Soledad, se interpreta como un rosal o rosaleda bañado por la luz nocturna de la luna, en la fría noche que sigue a la muerte del Señor. De entre este rosal, brota la más hermosa, María, como Rosa Mística escogida entre todas la de este simbólico jardín. María, sola, hinca sus rodillas en tierra mientras hunde sus pies en ella como las raíces de ese rosal del que brota la más bella flor que, con sus ojos clavados al cielo, sirve de faro en la más triste de las noches.
Sus brazos abiertos, son ramas de ese rosal que nos invitan a enredarnos en un abrazo entre sus hojas. La rosa blanca, es según la iconografía cristiana, el símbolo de la pureza, la paciencia y el martirio. Estos tres aspectos destacan de la advocación de la Soledad de María.

Nuestra Señora de la Piedad. Capilla del Sagrado Corazón.
Artista que interviene: Ángel Sarmiento.

FUERTE COMO TORRE DE DAVID

«Tu cuello mantiene la cabeza erguida, es como la torre de David hecha para guardar armamento. De tu cabeza se cuelgan mil escudos de valientes soldados.»
Cantares 4:4

Si algo es evidente en la insigne obra de Palma Burgos es la contraposición existente entre el cuerpo quebrado de Cristo y el regazo regio y vertical de la Virgen del molinillo. Un basamento que alude a la plástica monumental de los años 20, de marcado carácter escultórico, se descubre del elemento museístico en el que se encuentra expuesta la imagen. Protagoniza este aparato una alegoría a la virtud cardinal de la fortaleza representa- da en un busto femenino ataviado con casco, y hojas de roble.
Fortaleza, la de agarrar el fruto de su vientre entre las manos, la de rebrotar volviendo a la vida tras los sucesos de mayo del 31; La de acunar sin des- canso los pesares del barrio del Molinillo

Santísimo Cristo de los Milagros. Capilla de San Miguel (Puerta de San Nicolás).
Artista que interviene: Gabriel Rodrigo.

TODO ES UN MILAGRO

Las rosas blancas, que enlazan toda la composición, simbolizan la pureza y el milagro de la fe que hizo que se tornaran en rojo, según la leyenda del bandolero “Zamarrilla”. En el panel izquierdo re- corren el pecho de la Virgen atravesado por el puñal, y pasan al frontal donde una de ellas es teñida de rojo por un espino que enlaza esta historia.
También aparece la Virgen y su mirada llena de dolores aludiendo a su primitiva advocación.

El espino simboliza nuestro camino, viniendo de la misma tierra y terminando a los pies de la cruz del Señor de los Milagros: fe, vida, muerte y resurrección.
En el panel derecho rodeada también de rosas, como aquella que se prendió. aparece la imagen de la ermita con la mágica luna llena del Jueves Santo.
Recorre la peana la siguiente frase: «La fe, el Milagro y la leyenda que envuelve la ermita».

María Santísima del Rocío. Capilla del Rosario.
Artista que interviene: Curro Claros
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CLAVELES PARA LA NOVIA

Ramales de claveles nacen a las plantas de la Virgen que, por sus blancos ropajes, cautivó al pueblo que la bautizó como novia de la ciudad.
Estos claveles que circundan todo el perímetro de la misma representan el ya famoso «clavel para el Rocío» ofrenda floral que se viene realizando desde el año 1982, un año justo después que la imagen celebrase el cincuentenario de su hechura.

La hermandad aquel año, dada la precariedad de la época, pidió claveles blancos para exornar el trono. La respuesta fue tal, que se se ha mantenido en el tiempo llegándose a convertir en uno más de los actos relevantes de nuestra Semana Santa.

Estos claveles blancos a los pies de la Virgen, representan el cariño del pueblo que la venera, que la reconoce como reina y deposita en Ella oraciones y peticiones a la Madre de Dios en forma de flor.

En la parte frontal de la composición, aparecen tres cartelas, recreando estas la que adorna la puerta principal de la ermita de San Lázaro.

Dicho escudo se interpreta en tonos grises y resueltos a base de tintas planas.
En el interior de estas cartelas o escudos, aparece el lema de la coronación traducido al castellano.»Rocío del cielo» «Reina del mundo» y en la central el cariñoso apelativo con el que la ciudad renombró a la milagrosa imagen: «Novia de Málaga». Estos claveles blancos, los cuales simbolizan la luz, la pureza, justicia, redención, se contrastan con el perfilado de los mismos en color purpura, corporativo de la exposición.
Todo ello sobre un fondo plano dorado.
La presencia del oro tiene gran relevancia en el conjunto ya que representa lo celestial y lo divino.

Nuestro Padre Jesús Nazareno Redentor del Mundo. Capilla de la Inmaculada.
Artista que interviene: Pablo Cortés del Pueblo.

TRIUNFO SOBRE LA MUERTE

La peana busca crear un conjunto simbólico con la Imagen del Redentor del Mundo. Inspirada en el tenebrismo barroco, la cartela frontal muestra una alegoría del triunfo sobre la muerte y el pecado con el sacrificio de Jesucristo. Cristo abraza la cruz convirtiéndola en el símbolo de la victoria sobre el mal, representado este en la ser- piente que yace a los pies del árbol del fruto prohibido, ahora seco y calcinado por la redención de Cristo. Estos descansan sobre un orbe, que simboliza la realeza del Hijo de Dios, que a su vez aplasta a la muerte y el pecado una vez que Jesús ha liberado al mundo de todo mal.

En los laterales se presentan sendos bodegones con los atributos que representan la realeza de Jesucristo, bien en los pasajes de su Pasión como en su representación como Rey del Universo, solemnidad que celebra la Hermandad de Mediadora en honor de su Sagrado Titular.

María Santísima Reina de los Cielos. Capilla de la Virgen de los Reyes.
Artista que interviene: Pedro Alarcón.

HORTUS CONCLUSUS

Lejos de acudir al repertorio colorista que solemos adjudicar, en general, a las glorias, y que podría adjudicarse a priori a la advocación de María Stma. Reina de los Cielos, en esta intervención pictórica nos decantamos por una paleta cromática muy sobria de apenas tres tonos neutros: un gris medio, el blanco y el negro. Se trata de una visión poética de un celaje casi nocturno en el que adivinamos, solo a través de su silueta, un entramado vegetal que podría aludir al jardín cerrado como metáfora y a María como reina de la Creación. Diversas especies vegetales -el acanto en flor, la azucena, el lirioaluden de forma directa a la Virgen y semejan el recamado de las artes suntuarias, mientras que una leve luna en cuarto creciente se enreda en ellas, atisbándose la vocación inmaculista del conjunto.

Santísimo Cristo de la Agonía. Capilla de San Francisco.
Artista que interviene: Pablo Flores.

GÓLGOTA

A los pies de la Cruz, la Calavera, hace referencia al Monte Calvario donde fue crucificado Jesús, en hebreo Gólgota (Calavera). Según la leyenda, la Cruz se apoya sobre los huesos y calavera de Adán, estableciendo una relación entre el Pecado Original y la Muerte redentora de Cristo.
En los laterales, al igual que en la corona de espinas que porta la imagen, hacen referencia al Triunfo de Cristo sobre la Muerte, con la alegoría de un caracol y una serpiente, para simbolizar que la muerte de Cristo fue lenta como el caminar de un caracol y dolorosa como la picadura de una serpiente. Todo ello conformado sobre un Calvario Geométrico donde el círculo que representa el infinito; el triángulo, que es la ley natural, fija e inalterable del que surgen todas las formas; y el cuadrado, estabilidad y equilibrio, conforman una integración de lo sensible y sensitivo del arte con lo racional de la ciencia.

Nuestro Padre Jesús de la Misericordia. Capilla de Santa Bárbara.
Artista que interviene: José Antonio Jiménez.

PVRGATORIVM

“Ese cuadro que allí veis, con tantas caricaturas, os representan las clases, de desgracia y desventuras.” (El ramo de Ánimas de Abelón).
Dolor y compasión, angustia y piedad, miedo y resignación, aflicción y consuelo, tormento y clemencia, suplicio y misericordia; todas estas afecciones se recogen en esta obra de José Antonio Jiménez Muñoz. Las ánimas en la tradición cristiana debían pasar un tiempo en el Purgatorio compulsando sus pecados, para poder acceder al cielo, siendo el fuego el elemento purificador para limpiar sus pecados. Posteriormente eran arrancados de esas llamas por ángeles, para conducirlos ante la Gloria de Dios. El cristiano basaba su devoción en la creencia de que éstas podrían conseguir su liberación, mediante rogativas y sufragios, pidiendo Misericordia a Dios.

El pintor ha realizado un Purgatorio para esta peana creando un moderno friso de diferentes almas desnudas, con un claro lenguaje corporal que va desde el dolor más agudo, al más puro gesto de súplica o Misericordia. Los cuerpos están construidos en diversos escorzos matizados con largas pinceladas de color, siendo protagonista su gran plasticidad y fuerzas expresivas, creando con ello movimiento y dinamismo ante un fuego vivo que abrasa sus almas. Es característico de este pintor, adaptar la santidad a nuestros tiempos, haciendo que las figuras se identifiquen con nuestro siglo, sin ocultar identidades ni particularidades.
En la parte superior de la peana, a modo de rótulo se recogen varias frases rogativas del Santo Rosario.

Nuestro Padre Jesús de la Puente del Cedrón. Capilla del Pilar.
Artista que interviene: Federico Miró.

La intervención pictórica que ha realizado para la peana del Señor de la Puente se basa en el estudio de lo artesanal y la tradición del bordado en terciopelo, los tapices y los telares.
Concretamente ha centrado mi atención en la suntuosa túnica de terciopelo burdeos del Señor de la Puente bordada con hilos de oro y plata, ejecutada por la bordadora malagueña Teresa de Linde en 1760-1768. Se trata de la pieza de bordado más antigua que se procesiona en la Semana Santa de nuestra capital.
En un momento en que las nuevas tecnologías absorben absolutamente nuestra vida diaria, y con ello la instantaneidad, lo inmediato y la velocidad, con esta intervención por el contrario, intenta poner en valor la minuciosidad, la paciencia o la concentración a través de la pintura.

En la peana utiliza los inertes motivos vegetales del bordado de su túnica que es, según lo entiende el artista, otra manera de simplificar y abstraer la imagen ejerciendo una sutil a la vez que brutal transgresión temporal entre siglos de distancia.

Nuestra Señora de los Dolores de Servitas. Capilla del Cristo del Amparo.
Arista que interviene: Fernando Prini.

STABAT

De acuerdo con el estilo imperante en la ejecución de la imagen de María Santísima de los Dolores (s XVII), esta peana intenta simular una estructura arquitectónica propia del barroco italiano, muy presente en las líneas estéticas del autor Fernando Ortiz en muchas de sus obras.
Está conformada por una pareja de paneles rectangulares que acogen figuras de ángeles mancebos dolientes que simulan esculturas de mármol blanco, los cuales flanquean una cartela de estilo rococó en la cual se inserta el escudo de tan querida Orden Tercera de Siervos de María Santísima de los dolores.
Une cenefa, también en simulación pétrea, recoge la frase “STABAT MATER DOLOROSA”.

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