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Profesión de fe y juramento de fidelidad de los candidatos al diaconado (Seminario-Málaga)

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Homilía de Mons. Jesús Catalá durante la Misa con motivo de la profesión de fe y juramento de fidelidad de los candidatos al diaconado celebrada en el Seminario Diocesano el 14 de octubre de 2021.

PROFESIÓN DE FE Y EL JURAMENTO DE FIDELIDAD DE LOS CANDIDATOS AL DIACONADO

(Seminario, 14 octubre 2021)

Lecturas: Rm 3, 21-30; Sal 129, 1-5; Lc 11, 47-54.

1.- San Pablo, en su carta a los Romanos, plantea la justificación por la fe, en contraposición a la justificación por las obras de la ley, propia de los judíos: «Justicia de Dios por la fe en Jesucristo para todos los que creen» (Rm 3, 22). Pablo sostiene que «el hombre es justificado por la fe, sin obras de la Ley» (Rm 3, 28).

Nadie alcanza la salvación eterna por sus propias obras. Todo hombre peca y queda privado de la gracia de Dios; solo mediante Jesucristo se obtiene la salvación: «Todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención realizada en Cristo Jesús» (Rm 3, 23-24).

2.- Hay una tentación en la vida espiritual que centra la atención en “obtener la salvación” a base de esforzarse en ser buenos. Se dice muchas veces que debemos ser santos, que debemos alcanzar la perfección espiritual.

Naturalmente que hay que secundar la gracia y aceptar la voluntad de Dios en nuestras vidas. Él lleva nuestra historia, nuestra vocación, nuestro proyecto de vida.

Queridos candidatos al diaconado, no habéis hecho vuestro proyecto para ser ordenados diáconos. Me habéis escrito para solicitar la ordenación y decís que habéis estado atentos a la llamada del Señor y acompañados por vuestros superiores pensáis que Dios os ha elegido.

3.- Tal vez nos falta una experiencia más contemplativa, más propia de la liturgia y de la espiritualidad oriental. Es necesario acoger el don de Dios: la fe, la esperanza y el amor; las tres virtudes teologales que se nos regalaron en el bautismo. Es necesario recibir la gracia santificante en los sacramentos; es necesario dejarse modelar por el Espíritu a imagen de Jesucristo. No somos nosotros quienes modelamos nuestra propia imagen; sino que debemos dejar que el Espíritu modele la imagen de Cristo recibida en el bautismo.

No pensemos que somos los constructores de nuestra santidad. Somos los receptores de la gracia salvadora de Dios. Y debemos vivir esta experiencia para transmitirla a los fieles que un día se nos confiarán a nuestro cuidado pastoral.

4.- El Salmo nos recuerda que del Señor vienen la misericordia y la redención copiosa.

Si Dios nos exigiera cuenta de nuestros pecados, seríamos todos condenados (cf. Sal 129, 3).

Pero el perdón procede de Dios: «Pero de ti procede el perdón, y así infundes temor» (Sal 129, 4).

Nosotros confiamos en el Señor y esperamos en su palabra (cf. Sal 129, 5). Hemos de poner nuestra vida en sus manos.

5.- El Señor Jesús, según el evangelio proclamado hoy de san Lucas, echa en cara a los fariseos su mala conducta por honrar falsamente a los profetas que sus padres maltrataron y asesinaron (cf. Lc 11, 48-50).

Y a los escribas, maestros de la Ley, les amonesta por haber acaparado el poder, diciéndoles que ni entran ni dejan entrar (cf. Lc 11, 52); como dice el refrán: ni comen ni dejan comer; no seamos como el perro del hortelano. Gocemos de la filiación divina y dejemos que también los otros la gocen. Respondamos a la llamada del Señor y dejemos que otros también respondan.

Por eso los escribas y fariseos empezaron a acosar a Jesús y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas (cf. Lc 11, 53) para tenderle trampas y cazarlo (cf. Lc 11, 54). No sabían qué interlocutor tenían.

Tendríamos que identificar en nuestro tiempo a quienes enarbolan las mismas actitudes que los fariseos y los escribas. Ambos son peligrosos, pues no buscan la verdad, sino la propia conveniencia. Y hemos de cuidar de no caer nosotros en esa misma actitud de los fariseos y de los escribas.

Nuestra misión es pregonar la Verdad de Jesucristo, ser luz en medio de la oscuridad de nuestro tiempo, aportar sentido transcendente a la vida, en esta sociedad en la que tan ausente está este sentido.

Hoy, queridos candidatos, vais a hacer vuestro compromiso de ofreceros al Señor y a la Iglesia ante esta comunidad cristiana. Hacerlo con temor, como algunos decís, es normal y bueno, porque reconocemos nuestra debilidad y nuestras limitaciones para una misión que nos sobrepasa. Está bien tener un poco de temor y de miedo; pero hay que hacerlo con confianza poniéndonos en las manos del Señor, que son las mejores.

También debemos ponernos en las manos maternales de la Virgen. Pidamos a la Santísima Virgen María que nos ayude a saber hacer buen discernimiento en nuestra vida y a ser fieles a la misión que el Señor nos encomienda. Amén.

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Aniversario del nacimiento de Sor María del Socorro Astorga

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El 30 de octubre se cumple el 252 aniversario del nacimiento de Sor María del Socorro Astorga Liceras, monja de la Orden de los Mínimos natural de Archidona cuya causa de beatificación se encuentra abierta en su fase diocesana en Málaga.

MADRE MARÍA DEL SOCORRO ASTORGA LICERAS
FIEL HIJA DE SAN FRANCISCO DE PAULA

El 30 de octubre del 1769 nacía en Archidona María Claudia Josefa, hija del afamado alarife Francisco de Astorga y de Maria Rosa Liceras. Pero también nacía para la Orden de los Mínimos la que será una fiel y digna hija de San Francisco de Paula: Madre María del Socorro.
Han pasado más de dos siglos y sin embargo su memoria sigue viva entre nosotros y su testimonio es todavía actual para los hombres de nuestros tiempos. ¿Por qué? Porque el frasco del perfume de su santidad, roto a lo pies de Cristo en el transcurso de su vida, no cesa de espandirse por su monasterio, por su Archidona y por la Iglesia entera. Una santidad humilde, sencilla y escondida, tan ordinaria en lo exterior, como tan extraodinaria en lo interior según, el estilo de San Francisco de Paula.

Desde que sintió que el escudo “Charitas” de la Orden de los Mínimos se le ponía sobre su corazón, María decidió entrar en el monasterio de las Monjas Mínimas de Archidona para entregarse totalmente a Dios, siguiendo la espiritualidad Mínima. En la escuela de San Francisco de Paula aprendió a vivir la contemplación, la penitencia y la caridad en grado heroico y emprendió el vuelo hacia la cumbre del monte de la santidad con las alas del amor y de la obediencia a la voluntad divina.

A imitación de su Santo Fundador que afirmaba que la contemplación de las cosas celestiales era el verdadero alimento del alma y sus únicas delicias y suprema felicidad, Madre María del Socorro vivía la alabanza, la acción de gracias y la intercesión como la respiración continuada que marcaba el ritmo de sus jornadas, en peremne coloquio de amor con su Esposo. Como la esposa del Cantar de los Cantares exclamaba: “Amado mio, tú eres mi verdadero descanso y no quiero otro, tú eres mi consuelo y mi alegría. Mi Amado sea para mi y yo toda para mi Amado”.

Tres fueron los amores que encendiaron el corazón de Madre María del Socorro: el amor esponsal a Jesus Crucificado; el amor filial a María, su “Dulce Madre”; el amor fraterno hacia su prójimo.

Y tres fueron los altares donde adoraba a su Amado Esposo: el Sagrario, que, en éxtasis de amor, la elevaba a contemplar los misterios más profundos de la fe; las enfermas de su comunidad, en las cuales meditaba la pasión de Cristo; los pobres que acudían al torno, que alimentaba con su misma comida.

Gracias Madre María del Socorro por tu vida maravillosa, bendición de Dios por todos aquellos que cruzaron tu camino y por cuantos hoy tienen la gracia de conocerte. Gracias porque desde el cielo ahora tú sigues intercediendo por cada uno de nosotros implorando de Dios su misericordia y su bondad, que tanto has contemplado y celebrado en toda tu vida. De tu corazón apasionado queremos recoger tu insistente mensaje a amar sin límites y medida a tu Dios:
“¡Amad al Amor, venid todos al Amor, almas llegad que os llama este Dios todo bondad, porque es bueno y porque es grande su misericordia!”.

Sor Anna Zupone
Monja Mínima.

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Sobre qué tenemos que reflexionar en la fase diocesana sinodal

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Uno de los documentos que guiarán la consulta de la fase sinodal diocesana es el Vademecum. Este documento comprende una serie de preguntas que ofrecen pautas de reflexión para el Sínodo. Así mismo, al objeto de facilitar el cuestionario, se han ofrecido unas cuestiones que pueden ser utilizadas si se consideran oportuno

El Vademecum del Sínodo de los obispos recoge la pregunta esencial del Sínodo.  Y una serie de cuestiones más extensas que ofrecemos a continuación que se pueden encontrar en el capítulo 5.  Concretamente en el punto 5.3. del documento sinodal.

Este Sínodo plantea la siguiente pregunta fundamental: Una Iglesia sinodal, que anuncia el Evangelio, camina juntos. ¿Cómo se realiza hoy este “caminar juntos” en la propia Iglesia particular? ¿Qué pasos nos invita a dar el Espíritu para crecer en nuestro “caminar juntos”? (PD, 26)

Al responder a esta pregunta, se nos invita a:

  • Recordar nuestras experiencias: ¿Qué experiencias de nuestra Iglesia local nos recuerda esta pregunta?
  • Volver a leer estas experiencias con mayor profundidad: ¿ Qué alegrías han aportado? ¿Cuáles son las dificultades y los obstáculos encontrados? ¿ Qué heridas han revelado? ¿Cuáles son los conocimientos  que han suscitado?
  • Recoger los frutos para compartirlos: ¿En qué parte de estas experiencias resuena la voz del Espíritu Santo? ¿Qué nos pide el Espíritu? ¿Cuáles son los puntos a confirmar, las perspectivas de cambio, los pasos a dar? ¿Dónde registramos un consenso? ¿Cuáles son los caminos que se abren para nuestra Iglesia local?

Para ayudar a las personas a profundizar en esta pregunta fundamental, los siguientes temas destacan algunos aspectos significativos de la “sinodalidad vivida” (DP, 30). Al responder a estas preguntas, es útil recordar que el “caminar juntos” se realiza de dos maneras profundamente interconectadas. En primer lugar, caminamos juntos como Pueblo de Dios. En segundo lugar, caminamos juntos como Pueblo de Dios pero con toda la familia humana. Estas dos perspectivas se enriquecen mutuamente y son útiles para nuestro discernimiento común hacia una comunión más profunda y una misión más fructífera.

Las preguntas que acompañan a cada uno de los diez temas siguientes pueden servir de punto de partida o de guía útil. La conversación y el diálogo no tienen por qué limitarse a las siguientes preguntas:

1. COMPAÑEROS DE VIAJE

En la Iglesia y en la sociedad estamos codo con codo en el mismo camino. En nuestra Iglesia local, ¿quiénes son los que “caminan juntos”? ¿Quiénes son los que parecen más alejados? ¿Cómo estamos llamados a crecer como compañeros? ¿ Qué grupos o personas quedan al margen?

2. ESCUCHA

Escuchar es el primer paso, pero requiere una mente y un corazón abiertos, sin prejuicios. ¿Cómo nos habla Dios a través de voces que a veces ignoramos? ¿Cómo se escucha a los laicos, especialmente a las mujeres y a los jóvenes? ¿Qué facilita o inhibe nuestra escucha? ¿En qué medida escuchamos a los que están en las periferias? ¿Cómo se integra la contribución de los consagrados y consagradas? ¿Cuáles son algunas de las limitaciones de nuestra capacidad de escucha, especialmente hacia aquellos que tienen puntos de vista diferentes a los nuestros? ¿Qué espacio damos a la voz de las minorías, especialmente de las personas que sufren pobreza, marginación o exclusión social?

3. HABLAR CLARO

Todos están invitados a hablar con valentía y parresía, es decir, con libertad, verdad y caridad. ¿Qué es lo que permite o impide hablar con valentía, franqueza y responsabilidad en nuestra Iglesia local y en la sociedad? ¿Cuándo y cómo conseguimos decir lo que es importante para nosotros? ¿Cómo funciona la relación con los medios de comunicación locales (no sólo los católicos)? ¿Quién habla en nombre de la comunidad cristiana y cómo se lo elige?

4. CELEBRACIÓN

“Caminar juntos” sólo es posible si se basa en la escucha comunitaria de la Palabra y la celebración de la Eucaristía. ¿De qué manera la oración y las celebraciones litúrgicas inspiran y guían realmente nuestra vida común y misión en nuestra comunidad? ¿De qué manera inspiran las decisiones más importantes? ¿Cómo se promueve la participación activa de todos los fieles en la liturgia? ¿Qué espacio se da a la participación en los ministerios de lector y acólito?

5. COMPARTIR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA MISIÓN COMÚN

La sinodalidad está al servicio de la misión de la Iglesia, a la cual todos los miembros están llamados a participar. Puesto que todos somos discípulos misioneros, ¿cómo está llamado cada bautizado a participar en la misión de la Iglesia? ¿Qué impide a los bautizados poder ser activos en la misión? ¿Qué áreas de la misión estamos descuidando? ¿Cómo apoya la comunidad a sus miembros que sirven a la sociedad de distintas maneras (compromiso social y político, investigación científica, educación, promoción de la justicia social, protección de los derechos humanos, cuidado del medio ambiente, etc.)? ¿De qué manera la Iglesia ayuda a estos miembros a vivir su servicio a la sociedad de forma misionera? ¿Cómo se realiza el discernimiento sobre las opciones misioneras y quién lo hace?

6. EL DIÁLOGO EN LA IGLESIA Y LA SOCIEDAD

El diálogo requiere perseverancia y paciencia, pero también permite la comprensión recíproca. ¿En qué medida los distintos pueblos que forman nuestra comunidad se reúnen para dialogar? ¿Cuáles son los lugares y las herramientas de diálogo dentro de nuestra Iglesia local? ¿Cómo promovemos la colaboración con las diócesis vecinas, las comunidades religiosas de la zona, las asociaciones y los movimientos laicales, etc.? ¿Cómo se abordan las divergencias de puntos de vista, los conflictos y las dificultades? ¿A qué problemáticas específicas de la Iglesia y de la sociedad debemos prestar más atención? ¿Qué experiencias de diálogo y colaboración tenemos con creyentes de otras religiones y con los que no tienen pertenencia religiosa? ¿Cómo dialoga y aprende la Iglesia con otros sectores de la sociedad: con la política, la economía, la cultura, la sociedad civil y las personas que viven en la pobreza?

7. ECUMENISMO

El diálogo entre cristianos de diferentes confesiones, unidos por un mismo bautismo, ocupa un lugar especial en el camino sinodal. ¿Qué relaciones mantiene nuestra comunidad eclesial con miembros de otras tradiciones y confesiones cristianas? ¿Qué compartimos y cómo caminamos juntos? ¿Qué frutos ha generado el caminar juntos? ¿Cuáles son las dificultades? ¿Cómo podemos dar el siguiente paso para caminar juntos?

8. AUTORIDAD Y PARTICIPACIÓN

Una Iglesia sinodal es una Iglesia participativa y corresponsable. ¿Cómo puede identificar nuestra comunidad eclesial los objetivos a perseguir, el modo de alcanzarlos y los pasos a dar? ¿Cómo se ejerce la autoridad o el gobierno dentro de nuestra Iglesia local? ¿Cómo se ponen en práctica el trabajo en equipo y la corresponsabilidad? ¿Cómo se realizan las evaluaciones y quién las realiza? ¿Cómo se promueven los ministerios laicales y la responsabilidad de los laicos? ¿Hemos tenido experiencias fructíferas de sinodalidad a nivel local? ¿Cómo funcionan los órganos sinodales a nivel de la Iglesia local (Consejos Pastorales en las parroquias y diócesis, Consejo Presbiteral, etc.)? ¿Cómo podemos favorecer un enfoque más sinodal en nuestra participación y liderazgo?

9. DISCERNIR Y DECIDIR

En un estilo sinodal tomamos decisiones a través del discernimiento de aquello que el Espíritu Santo dice a través de toda nuestra comunidad. ¿Qué métodos y procedimientos utilizamos en la toma de decisiones? ¿Cómo se pueden mejorar? ¿Cómo promovemos la participación en el proceso decisorio dentro de las estructuras jerárquicas? ¿Nuestros métodos de toma de decisiones nos ayudan a escuchar a todo el Pueblo de Dios? ¿Cuál es la relación entre la consulta y el proceso decisorio, y cómo los ponemos en práctica? ¿Qué herramientas y procedimientos utilizamos para promover la transparencia y la responsabilidad? ¿Cómo podemos crecer en el discernimiento espiritual comunitario?

10. FORMARNOS EN LA SINODALIDAD

La sinodalidad implica receptividad al cambio, formación y aprendizaje continuo. ¿Cómo forma nuestra comunidad eclesial a las personas para que sepan cada vez más “caminar juntos”, escucharse unos a otros, participar en la misión y dialogar? ¿Qué formación se ofrece para promover el discernimiento y el ejercicio de la autoridad de forma sinodal?

CUESTIONARIO SIMPLIFICADO

Junto a la presenta esencial del Sínodo y las preguntas del Vademecum se ofrece una síntesis, susceptible de ser enriquecida por las cuestiones previas, de las 10 sesiones de la fase diocesana sinodal.

Este Sínodo plantea la siguiente pregunta fundamental: Una Iglesia sinodal, que anuncia el Evangelio, camina junta. ¿Cómo se realiza hoy este “caminar juntos” en la diócesis de Málaga? ¿Qué pasos invita a dar el Espíritu Santo para crecer en nuestro “caminar juntos”? (PD, 26)

1. La comunidad

En la Iglesia de Málaga  ¿por quienes nos sentimos acompañados y llamados a compartir la vida? 

2. La celebración

  En la Iglesia de Málaga ¿cómo vivimos nuestra pertenencia, participación  y celebración de la fe?

3. La comunión

En nuestra diócesis de Málaga ¿cómo afrontamos y enfrentamos nuestra vida de bautizados en comunidad y sociedad?

4. Unidad

En la Iglesia de Málaga ¿qué relaciones mantenemos con nuestros hermanos en la fe y cómo vertebramos la responsabilidad y comunión?

5. Sinodalidad

¿Cómo forma nuestra comunidad diocesana a las personas para que sepamos caminar juntos, escucharse unos a otros, participar en la misión y dialogar?  

 

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El decano de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso inauguró el curso en los Centros de Estudios Diocesanos

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El Seminario Conciliar San Bartolomé de Cádiz, acogió, la tarde del miércoles 13 de octubre, la Solemne Apertura del Curso Académico de los Centros de Estudios Diocesanos.

La inauguración oficial de este curso comenzó con la celebración de la Santa Misa en la Iglesia de Santiago de la capital gaditana, presidida por el obispo diocesano. Mons. Zornoza aseguró durante la homilía que “invocamos al Espíritu Santo al inicio del curso con verdadera convicción porque somos conscientes de la necesidad que tenemos de él y que éste abra nuestros corazones a la verdad y al amor, y cambie nuestra vida”.

Por otro lado, el obispo diocesano afirmó que en este inicio de curso no debemos centrarnos sólo en el estudio y en la vida académica, también “debemos hacer un seguimiento de Cristo personal. Necesariamente, tenemos que mirar al Señor y pedirle que abra nuestro corazón y nos fortalezca en este inicio de curso y que nos haga aprovecharlo y trabajar. El Señor pone en nuestras manos las herramientas necesarias para nuestra evangelización a través de ese conocimiento más profundo”.

A continuación, tuvo lugar el acto académico en el que se leyeron las memorias tanto del centro de estudios del Seminario Mayor San Bartolomé y Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater, como del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a Distancia Universidad de San Dámaso, el Instituto Diocesano de Teología y la Escuela de Arte Cristiano.

El jefe de estudios del Seminario San Bartolomé, Miguel Ángel García Mercado, hizo referencia a la singularidad del pasado curso, que siguió marcado por la pandemia de la Covid-19. García Mercado destacó que, progresivamente, se ha ido volviendo a la enseñanza presencial, permitiendo a los profesores que lo prefiriesen mantener la enseñanza a distancia.

Así, el pasado curso fue importante por dos motivos que marcarán el futuro de la Institución y que se llevarán a cabo en el curso que comienza. Tras cumplirse el quinquenio previsto, se han realizado los trámites para pedir la renovación, por otro quinquenio, de la afiliación con la Universidad Eclesiástica San Dámaso de la Diócesis de Madrid. Igualmente se ha solicitado -a través de la Universidad Eclesiástica San Dámaso- la renovación de los estatutos del Centro de Estudios para hacerlos acordes con Constitución Apostólica Veritatis Gaudium 27 de diciembre de 2017, y la Instrucción sobre la afiliación de Institutos de Estudios Superiores de la Congregación para la Educación Católica de 8 de diciembre de 2020.

En la actualidad, el Claustro de profesores del Centro de Estudios está compuesto del modo siguiente:

  • Filosofía y materias afines: 7 profesores. 3 doctores, 2 licenciados, 1 egresado y 1 músico profesional.
  • Teología y Derecho Canónico: 21 profesores. 6 doctores, 15 licenciados.

Al finalizar el curso 2020/21, el Centro de Estudios contaba con 17 alumnos.

  • Primer curso: 4 alumnos (3 del Seminario San Bartolomé; 1 del Seminario Redemptoris Mater).
  • Segundo curso: 5 alumnos (1 del Seminario San Bartolomé; 4 del Seminario Redemptoris Mater).
  • Cuarto curso: 4 alumnos (2 del Seminario San Bartolomé; 2 del Seminario Redemptoris Mater).
  • Quinto curso: 4 alumnos (3 del Seminario San Bartolomé; 1 del Redemptoris Mater. Este alumno se encuentra actualmente en excedencia realizando tareas pastorales en las Comunidades Neocatecumenales).

Estos alumnos son de tres continentes y de nueve nacionalidades distintas: 9 españoles, 4 americanos y 4 africanos. En el curso 2021/22 dos alumnos del Seminario Redemptoris Mater marcharán al bienio de tareas pastorales para reincorporarse de nuevo a sus estudios en 2023/24.

En cuanto al Instituto de Ciencias Religiosas a Distancia San Dámaso, a partir de este curso 21/22, estará dirigido por el Rvdo. D. Antonio J. Rodríguez Báez, en sustitución del Rvdo. D. Jesús Zurita, que seguirá sin duda la línea de crecimiento y prestigio del que se ha hecho acreedor el Instituto. Además, se mantienen las dos ofertas académicas:

  • El título de bachiller, grado o máster en Ciencias Religiosas, en colaboración con la Universidad Eclesiástica san Dámaso (UESD).
  • Y el título DECA para los alumnos de Magisterio de Infantil o Primaria, en colaboración con el Instituto de Teología a Distancia (IITD).

El instituto cuenta con más de 100 alumnos que acuden no sólo de nuestra diócesis, sino también de Huelva, Asidonia-Jerez y Sevilla, siendo la segunda sede con más alumnos de las 22 extensiones que tiene la UESD en España, después de la sede central de Madrid. El claustro académico cuenta con 32 docentes de nuestra diócesis, no solo sacerdotes, sino también laicos cualificados, hombres y mujeres, divididos en 8 áreas disciplinares.

Al habitual trabajo por medio de tutorías y pruebas escritas que goza de una tradición consolidada, se ha añadido en los dos últimos cursos las variantes de una docencia digital que no ha hecho disminuir el nivel de la preparación del alumnado, sabiendo adaptarse a las complejas situaciones actuales. En el presente curso se seguirá ampliando la oferta académica en el ciclo de licenciatura, y se seguirán estudiando las mejores maneras de evaluación telemática en previsión de una oferta a distancia más completa. Se seguirá trabajando en reajustar los libros de texto y programas a las exigencias propuestas para la DECA de Infantil y Primaria por la Conferencia Episcopal Española.

En el curso 20/21 formaron el claustro del Instituto 34 profesores. Se contó con 139 matrículas, 118 en San Dámaso y 21 para obtener la DECA. 2 alumnos obtuvieron el graduado en Bachiller.

En lo que respecta al Instituto Diocesano de Teología y la Escuela de Arte, según un informe solicitado por el obispo diocesano a la Dirección de Estudios del Centro Teológico en julio de 2021, en el Instituto Diocesano de Teología y en la Escuela de Arte Diocesano han participado, desde su creación en 2015 16.799 alumnos. En el curso 20/21, a pesar de las restricciones por la pandemia, se produjo un auge notable de alumnos hasta alcanzar la cifra de 314.

Se continuó el curso básico con las materias de Evangelios Sinópticos y Mariología. Se mantuvieron las sedes de:

  • Cádiz. 26 alumnos.
  • San Fernando. 22 alumnos.
  • 4 alumnos.

El Curso de Arte Diocesano continuó con el curso de 3º, formado por 14 alumnos.

En el segundo cuatrimestre, se unieron 24 alumnos del 3º del curso 19/20 que debieron interrumpir sus clases por la pandemia. Estos alumnos completaron el ciclo de tres cursos de estudio que plantea el programa de la Escuela de Arte Diocesano, lo que supone la primera promoción de la Escuela.

Como algunos de los alumnos de 3º se incorporaron en 2º, el próximo curso será un poco singular porque se ocupará -en el primer semestre- de las materias de 1º que estos alumnos no han cursado (junto con los nuevos alumnos que se incorporen) pero trabajarán -en el segundo semestre- las materias que los alumnos no pudieron cursar de segundo curso cuando la docencia se vio interrumpida en los primeros meses de 2020.

La gran novedad fue el inicio del curso de formación cofrade que desarrolló tres materias: Cristología (anual), Teología Fundamental (primer cuatrimestre) e Introducción a la Sagrada Escritura (segundo cuatrimestre). Tuvo las siguientes sedes:

  • Cádiz. 84 alumnos.
  • San Fernando. 34 alumnos.
  • 33 alumnos.
  • 21 alumnos.
  • La Línea. 52 alumnos.

Se espera que la docencia continúe en estas sedes, a las que se unirán Chiclana y Algeciras.

Por último, el decano de la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, Gabriel Richi, pronunció la Lección Inaugural, que versó sobre “Misión y Sinodalidad”.

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“El balance de la persecución religiosa en la diócesis de Córdoba es estremecedor”

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“Nunca antes, como en el siglo XX, tantos cristianos habían tenido que pagar con la vida la fidelidad a su fe”, ha asegurado Mons. Martínez Camino durante su ponencia ofrecida esta tarde, en el Palacio Episcopal

A las puertas de la Beatificación de los mártires de la persecución religiosa en España que se celebrará el próximo sábado, 16 de octubre, en Córdoba, ya han comenzado a desarrollarse los actos previos a esta gran celebración. Por ello, en la tarde de este miércoles, en el salón de actos del Palacio Episcopal, ha tenido lugar la conferencia del obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, titulada “La persecución religiosa en España, 1936-1939”, para hablar de los mártires del siglo XX y su impacto social y eclesial.

Mons. Martínez Camino ha realizado una profunda reflexión sobre aquellos que dieron la vida por amor y fidelidad a Jesucristo y a su santa Iglesia. “El sacrificio de los mártires de Córdoba y del resto de España, no se puede entender a fondo si no se levanta la mirada a aquel mundo de violencia exacerbada, que fue el del siglo XX, llamado con razón, el siglo de las víctimas y de los mártires cristianos”, ha afirmado el Obispo al comienzo de su intervención para adentrarse posteriormente en la persecución en España. Al hilo de esto, el ponente ha asegurado que la persecución de la Iglesia en España fue la persecución que causó el mayor número de mártires en toda la historia del cristianismo occidental. A juzgar por los estudios más precisos que han ido apareciendo, un total de 6.832 mártires, de los cuales 4.184 eran sacerdotes y seminaristas diocesanos y 2.365 religiosos, fueron asesinados, ha comentado el prelado, quien ha considerado que el número de mártires eclesiásticos en toda España “no bajará seguramente de los 7.000”.

Respecto a los lugares donde la persecución fue más intensa, monseñor Martínez Camino ha relatado que “la diócesis que más eclesiásticos mártires tuvo en términos relativos fue la pequeña iglesia de Barbastro”, allí fueron asesinadas 439 personas, de las cuales más de la mitad eran eclesiásticos. Además, ha recordado que entre los mártires barbatrenses se encuentra el primer gitano que ha llegado a la gloria de los altares, el beato Ceferino Jiménez Malla.

“Si Barbastro es la capital del martirio en términos relativos, Madrid lo es en términos absolutos, pues el clero diocesano perdió en Madrid el 32,2% de sus efectivos, es decir, 355 del total de 1.100 sacerdotes que tenían oficio en Madrid”, ha indicado.

En la diócesis de Córdoba

Por lo que respecta a la diócesis de Córdoba, fueron 84 sacerdotes mártires, el 32,6% del clero secular, según estudios a los que el conferenciante ha hecho alusión, de los que la mayoría serán beatificados el próximo sábado. “El balance de la persecución religiosa en la diócesis de Córdoba es estremecedor”, ha asegurado el obispo auxiliar de Madrid tras hacer un repaso por el número de mártires en la ciudad, entre los que se encuentran también 39 laicos, 11 mujeres y 28 varones. Y es que, como ha explicado, “la persecución fue enorme en España, especialmente en el siglo XX que los cristianos sufrieron persecuciones todavía mayores que en otros lugares de Europa”. “Nunca antes, como en el siglo XX, tantos cristianos habían tenido que pagar con la vida la fidelidad a su fe”, ha aclamado.

Aunque el número de mártires de todas las confesiones cristianas durante dicha centuria es difícil de establecer con precisión, “las cifras más restrictivas hablan de tres millones”.

El martirio en la Iglesia

El obispo auxiliar de Madrid ha realizado además algunos apuntes teológicos sobre el martirio en la Iglesia, asegurando que “para la Iglesia, el martirio no es una realidad anormal o inesperada, los mártires del siglo XX son personas de la misma fibra espiritual que los de los primeros siglos y los de todas las épocas”. Asimismo, los mártires del siglo XX están pasando engrosar el Martirologio de modo muy abundante, pues “con la beatificación del próximo sábado pasarán ya de 2.046 los mártires de España del siglo XX”. “Ellos son el motor de la comunión misionera que es la Iglesia”, ha expresado.

Para concluir, monseñor Martínez Camino ha manifestado que “la Iglesia florece cuando los cristianos se vuelven al Dios vivo y verdadero” y que los mártires del siglo XX han renido esa misión propia, la de “ser testigos de la misericordia divina”. “Los mártires, ‘héroes del perdón’ y de la misericordia, son luz en medios de las tinieblas”, ha apuntado al tiempo que ha instado a todos a tener presente a los mártires, puesto que “la Iglesia no puede olvidar a los mártires”.

Mesa redonda

Tras la ponencia, ha tenido lugar una mesa redonda bajo el título “Córdoba, diócesis martirial” a cargo de Jesús Daniel Alonso, canónigo de la Santa Iglesia Catedral y director del Secretariado diocesano de Patrimonio Cultural; Fray Alfonso Ramírez Peralbo, O.F.M. cap., postulador romano de la Causa de los Beatos Mártires; y Lourdes Grosso, directora de la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, que hizo su aportación telemática y podrá consultarse en el canal de Youtube de la diócesis de Córdoba.

En su intervención han realizado un recorrido por las etapas históricas del martirio en la diócesis de Córdoba, desde la persecución de Diocleciano hasta la persecución de los primeros años del siglo XX. “Los mártires nunca tuvieron actitudes suicidas, lo que hubo fue un testimonio inscrito en la tradición cristiana. Es malintencionado reducirlo a algún tipo de fanatismo”, ha explicado Jesús Daniel Alonso.

Por su parte, el postulador romano de la Causa de los Beatos Mártires ha abundado en la vertiente material del martirio de algunos de los 127 mártires que serán beatificados el próximo día 16 de octubre. Mientras que Lourdes Grosso explicó la función de la Oficina para las Causas de los Santos de la CEE de la que es actualmente directora.















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“El martirio es el germen de la evangelización del tercer milenio”

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Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, ofrece la conferencia “La persecución religiosa en España, 1934-1939” dentro de los actos de la Beatificación de los 127 mártires de la persecución religiosa en España. Una reflexión que nos acerca al sentido del martirio y al perdón como única venganza por Amor a Cristo

El obispo auxiliar de Madrid ha visitado Córdoba y Montilla durante la jornada de hoy, celebrando la santa misa a los pies del sepulcro de San Juan de Ávila. Acto seguido, en Córdoba, ha ofrecido su conferencia.

A la hora de analizar el martirio, ¿de qué fuentes ha bebido para hacernos llegar su historia?

Hay fuentes muy diversas, están las fuentes que desde los años inmediatos a los hechos martiriales ya se escribieron, por ejemplo de José Calasanz Bau Prades, un Calasancio que escribió una detallada relación de los mártires de los años treinta y que usa luego Antonio Montero Moreno. Bau y Montero son las fuentes históricas más cercanas. A partir de ahí, se han hecho en las distintas diócesis de España y sobre todo en los Institutos de Vida Consagrada, estudios y recopilaciones de la vida y de las odiseas de los martirios de los siete mil sacerdotes, seminaristas, religiosos y religiosas que sufrieron el martirio en aquella época. Por ejemplo, los Hermanos de San Juan de Dios, algunos de ellos naturales de Córdoba, tienen una biografía muy amplia, también los Agustinos.

En la diócesis de Córdoba Manuel Nieto Cumplido y Luis Enrique Sánchez publicaron en el año 1998 la historia de la persecución religiosa de 1931 a 1939 en Córdoba, que es una fuente imprescindible para Córdoba.

En Córdoba serán beatificados el próximo sábado 127 mártires, pero hay muchos más también dentro de nuestra Diócesis. ¿Cuándo empieza el martirio en España en el siglo XX?

La persecución va de 1931 a 1939. En 1931 empieza la persecución no sangrienta, violenta por otros motivos, por quemar iglesias, por expulsar a los sacerdotes de las casas parroquiales; la sangrienta tiene dos momentos fuertes, que son la revolución de octubre de 1934 y la revolución que acompaña a la Guerra Civil sobre todo los seis primeros meses de la guerra. Durante toda la Guerra Civil hay una revolución, que no es lo mismo que la guerra, y esa revolución tenía como fin la extinción de la Iglesia y es la que llevó a cabo la matanza sistemática de eclesiásticos y también de laicos católicos.

Hay esos dos momentos, en 1934 y 1936 en el marco de una revolución, uno de cuyos fines era la erradicación de la Iglesia. En el 34 fueron asesinados unos cuarenta o cincuenta eclesiásticos, algunos de los cuales son santos. Los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Turón y el Padre Inocencio de la Inmaculada, un sacerdote pasionista, que coincidió que estaba dándoles un retiro en octubre del 34 a estos Hermanos jóvenes la mayoría, que tenían una escuela gratuita para los hijos de los mineros en Turón. Estos son los primeros, cronológicamente, que ya son santos.

Hay martirios sin derramamiento de sangre, pero siempre presentan una actitud heroica. En esta diferencia, ¿también hay muchas muestras de perdón por parte de los perseguidos de manera incruenta durante aquella época?

De manera incruenta hay un montón, del 31 al 36 las quemas de conventos y de iglesias se producen en toda España. Es incruenta pero es violenta. No hay asesinatos, son escasos aunque los hay ya, por ejemplo, en Madrid en abril del 36, cuando faltaba meses para el comienzo de la guerra, fueron asesinados dos jóvenes laicos de diecisiete años por ser miembros de la Acción Católica Juvenil. Antes de la guerra no fueron muchos. Estos asesinados y otros acosados de distintas maneras siempre manifestaron una actitud de perdón y reconciliación.

Una de las características de los mártires de esta persecución es que no hubo apostasías. A muchos jóvenes y mayores se les perdonaba la vida si ellos renegaban de la fe, pero no conocemos ningún caso de apostasía de la fe, eran personas que perdonaban a sus perseguidores.

En Córdoba hay casos brillantes y conocidísimos como el del joven trabajador de Pozoblanco, Manuel Blanco Márquez, que en sus cartas a su familia y a su novia un día antes de ser fusilado le dice que le venguen pero que le venguen con la venganza del cristiano, que es la venganza del perdón, y no solo del perdón, sino de hacerles bien todo lo que puedan a aquellos que han pretendido hacerles mal.

Y ahora, ¿dónde están nuestros mártires? ¿Quiénes son? 

La Iglesia siempre es una Iglesia de mártires, el Señor no nos prometió otra cosa, nos prometió el ciento por uno y la felicidad, pero con persecuciones. “Si a mí me han perseguido también a vosotros os perseguirán”. Esto no es extraño en la vida de la Iglesia, las palabras del Señor se han cumplido en el siglo XX como nunca en la historia de la Iglesia. El siglo XX es el siglo de los mártires cristianos, las cifras más cortas son tres millones de mártires cristianos de todas las confesiones, desde los armenos a los ortodoxos, pasando por los protestantes y los católicos en todo el mundo, no solo en España.

El siglo de hierro, el siglo de la violencia, es el siglo XX. Es el siglo de las Declaraciones de los Derechos Humanos, pero esas declaraciones hubo que hacerlas porque fue el siglo en el que más se pisotearon los derechos humanos. Si es el siglo de los mártires cristianos es porque es el siglo de las víctimas, en los campos de concentración, en las hambrunas causadas por motivos políticos, en las guerras más atroces de la historia, que son la primera y la segunda Guerra Mundial. Solo en la segunda murieron en los frentes de batalla cinco millones de jóvenes alemanes y en una sola noche del año 45 los aliados causaron cien mil muertos en los bombardeos de la ciudad alemana de Dresde.

El siglo XX es el siglo de las víctimas y en este siglo de violencia desatada es donde sucede la persecución de la Iglesia católica y de todas las confesiones cristianas como nunca antes en la historia. ¿Por qué? Porque Dios no podía dejar de enviar a los testigos del perdón y de la misericordia en todo el mundo en un siglo sin misericordia. En ese siglo tenemos ese gran tesoro de los testigos del perdón, que son muy desconocidos para los cristianos.

En el siglo XX fue el estado el perseguidor, en Rusia, en Turquía y en España en cierto modo, eran las instituciones estatales las que estaban poseídas por las ideologías del odio. Eran de distinto símbolo político pero todas violentas y de odio que tuvieron como uno de sus objetivos a los cristianos, pero también a los judíos o a los gitanos. Fueron distintos holocaustos los que sucedieron en el siglo XX. Por ejemplo, en España fueron asesinados doce obispos en los años treinta, en la Unión Soviética fueron doscientos cincuenta obispos ortodoxos, rusos y católicos; y si en España fueron asesinados unos siete mil eclesiásticos, en la Unión Soviética fueron doscientos cuarenta mil. La Iglesia ortodoxa rusa fue la Iglesia mártir por antonomasia.

Esto en el siglo XXI no está sucediendo, no es el estado el que persigue a muerte violenta y sangrientamente a los cristianos y a otros grupos. Ahora son grupos terroristas, grupos islámicos radicales, que está causando también miles de mártires en África y en otros lugares. Esos son los mártires de hoy, que son muchos. Estamos empezando el siglo XXI, a ver cómo acaba. Luego están los mártires de la vida cotidiana, que son los testigos del amor de Dios en el trabajo, en la familia y en la escuela, que son incontables.

En la actualidad, el martirio sigue unido al cristianismo en algunas partes del mundo. ¿Este testimonio de perdón sigue sin ser reconocida por quienes practican la persecución?

No es reconocido porque apenas es conocido. Para ser reconocido debería ser conocido. La Beatificación de Juan Elías Medina y 126 compañeros mártires en Córdoba forma parte de un gran proceso de conocimiento y reconocimiento que está sucediendo desde hace tres décadas en la Iglesia Católica en España y en todo el mundo. Hay mucho tiempo por delante, el tiempo de la Iglesia es largo, no está marcado por metas cortas y este conocimiento y reconocimiento de este patrimonio inmenso de hombres y mujeres que han dado la vida por la fe y por la caridad es el futuro de la Iglesia. Ha sido siempre así y aquí está el germen de le evangelización del tercer milenio.

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Worship vocacional, este jueves 14 de octubre, en la iglesia de la estación, de Guadix

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Worship vocacional, este jueves 14 de octubre, en la iglesia de la estación, de Guadix

Y para el sábado 16 de octubre han organizado una convivencia vocacional, también en Guadix

Este jueves 14 de octubre, la pastoral vocacional de, la diócesis de Guadix inicia una serie de actividades nuevas, encaminadas a ayudar a los jóvenes a discernir su vocación. Son actividades que integran convivencias, tiempos de oración, testimonios,… La primera de esas actividades será un worship vocacional en la parroquia de la Estación, de Guadix, a partir de las 6´30 de la tarde. Está organizado por la delegación diocesana de Pastoral Vocacional.

Un worship no es otra cosa de un tiempo de adoración, en el que hay espacio también para conocer testimonios de otros que han vivido experiencias significativas en su vida. Y así se va a vivir en la parroquia de la Estación. Primero, a las 6,30 se rezará el Rosario, A las 7 de la tarde se celebrará la Eucaristía y a las 7,30 comenzará el tiempo de adoración, o worship, abierto a todos los que quieran asistir. Servirá también para pedir por las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.

Y para el sábado 16 de octubre han organizado una convivencia vocacional en el Centro Diocesano de Espiritualidad, de Guadix. Comenzará a las 10 de la mañana y se prolongará hasta las 2 de la tarde. Está dirigido a monaguillos y jóvenes que quieran profundizar en su amistad con Jesús. Para asistir, se puede avisar al teléf. 640173478.

Sin duda, dos iniciativas que buscan suscitar la inquietud vocacional y ayudar a discernir una posible vocación, sobre todo, entre los más jóvenes.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de Mcs. Diócesis de Guadix

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Las parroquias de Villanueva, Dehesas y Alicún peregrinan a Caravaca de la Cruz y a Calasparra

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Las parroquias de Villanueva, Dehesas y Alicún peregrinan a Caravaca de la Cruz y a Calasparra

El pasado 12 de octubre, fiesta de Ntra. Sra. del Pilar, los feligreses de Villanueva, Dehesas y Alicún peregrinaron a la Basílica de la Veracruz de Caravaca, donde ganaron el «Jubileo in perpetuum» al participar de la Santa Misa del peregrino y habiéndose preparado con las condiciones que ya conocemos: peregrinar hasta la Basílica, confesarse, recibir la Sagrada Comunión y rezar por las intenciones del Santo Padre.

Ya a mediodía, todos se desplazaron al Santuario de Ntra. Sra. de la Esperanza, de Calasparra. En aquel hermoso paraje, pudieron degustar durante la comida los embutidos y la paella típicos de la zona.

Por la tarde, se llevó a cabo un acto mariano en el que se rezó y cantó el Santo Rosario ante la Virgen de la Esperanza.

Ha sido una experiencia de convivencia entre las tres parroquias y de encuentro con Aquel que verdaderamente nos ama y que desde la Cruz nos ha perdonado. Por eso el lema de la peregrinación fue: «Al encuentro de la Cruz de Cristo con Esperanza», la Esperanza que María al pie de la Cruz nos enseña y que también pudieron experimentar estos peregrinos al encontrarse con Nuestra Señora en su Santuario de Calasparra.

Manuel Requena

Párroco de Villanueva, Dehesas y Alicún

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Magisterio celebra el fin de una etapa y da la bienvenida al nuevo curso

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Tras la ceremonia de Graduación en Rabanales, el Obispo ha presidido la misa de inicio de curso en el Centro de Magisterio “Sagrado Corazón”

El Centro de Magisterio “Sagrado Corazón” ha celebrado en diversas tandas el acto Fin de Carrera de la últimas promociones del alumnado del centro universitario que han cursado la titulación de Graduado/a en Educación Infantil y Primaria por la Universidad de Córdoba.

Las ceremonias se han llevado a cabo en el Campus Universitario de Rabanales, donde el pasado sábado estuvo el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, junto a la VIII Promoción y a quiénes felicitó por haber alcanzado su titulación.

Inicio de curso solidario

Tras cerrar esta etapa con el antiguo alumnado, el obispo de Córdoba presidió el miércoles, 13 de octubre, la misa de inauguración del curso 2021-2022 a la que le siguió un desayuno solidario en la explanada de la cafetería del centro, organizado por el alumnado, para colaborar con los damnificados del Volcán de La Palma.



































































































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Charlas del Camino Neocatecumenal para jóvenes y adultos

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Charlas del Camino Neocatecumenal para jóvenes y adultos

Han comenzado las charlas del Camino Neocatecumenal para jóvenes y adultos. Se realizan los Lunes y Jueves a las 21:00 en el Catecumenium de la parroquia situado en la calle Armas. Una oportunidad para escuchar la Mejor Noticia de la historia de la humanidad: Cristo te ama y puede cambiar tu vida!

 

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