Inicio Blog Página 4448

El nuncio del Papa en España visitará la Diócesis la próxima semana

0

Invitado por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, el nuncio de Su Santidad en España, Mons. Bernardito Auza, estará la Diócesis de Cartagena, del 22 al 24 de octubre.

Acompañado por el obispo de Cartagena, Mons. Auza se reunirá con todas las realidades eclesiales de la Diócesis. El viernes por la mañana, el nuncio de Su Santidad presidirá la Eucaristía de las 11:00 horas, en la catedral, donde se encontrará con los sacerdotes, religiosos y religiosas. Aprovechará esa mañana para realizar una visita al templo catedralicio y a su museo. Por la tarde, Mons. Auza se desplazará a la ciudad de Cartagena. A las 19:30 horas, rezará ante la patrona de los cartageneros, la Virgen de la Caridad, en su basílica, donde se cantará la Salve y se realizará una oración; y a las 20:00 horas, presidirá las Vísperas en la parroquia de Santa María de Gracia.

El sábado por la mañana tendrá un encuentro con los laicos en el santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta en Algezares, a las 10:00 horas, y después celebrará con ellos la Eucaristía. Finalizado este encuentro, visitará la Iglesia de Jesús y el Museo Salzillo.

Por la tarde, se desplazará a Lorca. En primer lugar, acudirá a la parroquia de Nuestra Señora la Real de las Huertas, patrona de la ciudad, a las 17:15 horas; después visitará los templos del centro de la ciudad; y a las 20:00 horas, presidirá el rezo de Vísperas en la parroquia de San Mateo.

El domingo, iniciará el día con el rezo de Laudes en el Seminario Mayor San Fulgencio, donde se reunirá con todos los seminaristas (San Fulgencio, Redemptoris Mater y San José). Desde allí se desplazará a Alcantarilla para participar en la XVIII Jornada Diocesana de Hermandades y Cofradías, presidiendo la celebración de la Eucaristía, a las 12:00 horas. Antes de finalizar su estancia en la Diócesis de Cartagena, Mons. Auza visitará el Santuario de la Vera Cruz de Caravaca.

Durante su estancia en la Región de Murcia, el nuncio de Su Santidad en España se entrevistará con el presidente de la Comunidad Autónoma, el presidente de la Asamblea Regional y los alcaldes de las ciudades que visite.

La entrada El nuncio del Papa en España visitará la Diócesis la próxima semana aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Apertura del Sínodo en la fase diocesana y congreso sobre vida y dignidad humana

0

Apertura del Sínodo en la fase diocesana y congreso sobre vida y dignidad humana

En el programa “El Espejo”, emitido el viernes 15 de octubre de 2021, en COPE Granada y COPE Motril.

En el programa “El Espejo” del 15 de octubre, en COPE Granada y COPE Motril, escuchamos el Mensaje de nuestro arzobispo D. Javier Martínez, con motivo de la apertura este domingo día 17 del Sínodo de los obispos en su fase diocesana. Asimismo, conversamos con uno de los miembros organizadores del Congreso de los agustinos recoletos de Granada dedicado a la vida y dignidad humana. Y dedicamos un espacio a la música, en una entrevista al cantautor católico Jesús Cabello, que estará en Granada el día 23 en un concierto a beneficio de la construcción de la Casa diocesana de la familia.

Escuchar programa

Ver este artículo en la web de la diócesis

Uniremos nuestros sueños, en de la Iglesia diocesana y el de la Iglesia universal. Carta Pastoral al comienzo de la fase diocesana del Sínodo 2021-2023

0

Queridos diocesanos:

  1. SIN DESPERTARNOS DEL SUEÑO MISIONERO

Un año pastoral apasionante

Estoy convencido de que se nos presenta un año pastoral apasionante. Con pasión por Cristo y con pasión por la comunión y la misión de la Iglesia. Habrá un día a día de nuestra pastoral ordinaria, que tendremos que atender y cuidar con mucho esmero, y sin que dejemos nada esencial por hacer. Para eso hemos caminado juntos por nuestro Plan de acción pastoral, que en estos cinco años nos ha marcado un rumbo eclesial renovado y misionero. Recordemos que juntos hemos ido «caminando en el sueño misionero de llegar a todos». Este año, además, se nos invita a participar con gratitud, entusiasmo y sentido de responsabilidad en el sínodo universal, que enseguida va a comenzar y en el que todos nosotros tendremos un papel importante y activo. Por eso, nuestra pastoral ordinaria habrá de ir renovándose con el aire nuevo que le vayamos dando con nuestra participación en esta iniciativa sinodal.

Participando en un sínodo con toda la Iglesia

Como sabéis, nosotros ya teníamos un plan para este año pastoral con una ruta que era ambiciosa e ilusionante. Pero en vistas de que se nos ha dado la oportunidad de participar en el Sínodo nos hemos unido a él, pero sin renunciar a la búsqueda de un nuevo horizonte, para una renovación más detallada y audaz de nuestra Iglesia diocesana. Seguro que lo que nosotros pretendíamos saldrá a la luz en la renovación, en sinodalidad, buscada con la Iglesia universal. «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión», será nuestro lema desde ahora. Desde Jaén hemos de proclamarlo, sentirlo y vivirlo con la Iglesia del Señor que camina por todos los rincones del universo. El contenido y lema sinodal nos hace caer en la cuenta de que todos somos Iglesia viva y responsable en misión y de que hemos de estar abiertos a una profunda renovación pastoral, bajo la acción del Espíritu y en la escucha de la Palabra.

Para impregnar nuestra conciencia cristiana de sentido sinodal y misionero

Aunque haya sido mucho lo que hayamos ido haciendo en la renovación de la vida de la Iglesia, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II, es evidente que siempre necesitamos una puesta al día. Ahora nos toca impregnar nuestra experiencia cristiana de sentido sinodal y misionero. Guiados por Evangelii gaudium y en sintonía con Fieles al envío misionero, líneas pastorales de la CEE, haremos juntos un camino de encuentro con nuestra experiencia eclesial.

Empezaremos por descubrir las claves del actual contexto social, cultural y eclesial, así como los criterios, prioridades y líneas de trabajo desde donde pretendemos responder a una pregunta esencial: ¿cómo puede ayudar el discernimiento en sinodalidad a impulsar la conversión pastoral, personal e institucional, que el Papa nos pide y que el desafío evangelizador reclama?

Un acontecimiento de doble rostro

Os escribo esta carta para animaros a participar en el Sínodo, que para nosotros será un acontecimiento de doble rostro. Se nos propone contribuir a poner en movimiento las ideas, las energías, la creatividad de todos los que participemos, con la sencillez de corazón de quien ama a Cristo y a su Iglesia. Como ya se nos ha ido informando, se trata de la fase diocesana y nacional del Sínodo de los Obispos, que será un acontecimiento en todas las diócesis del mundo y al que estamos todos —obispo, sacerdotes, consagrados y laicos— invitados a participar activamente.

Pero, como os acabo de recordar, esta invitación a participar en el Sínodo ha llegado a nuestra Diócesis de Jaén cuando ya teníamos pensado, diseñado y organizado nuestro Plan de acción para el próximo año pastoral: por esto, será para nosotros un acontecimiento diocesano y universal a la vez. Consideramos enriquecedor poder unir los dos propósitos en uno: el que pretendíamos hacer y el que haremos agradecidos porque nos lo ofrece el Santo Padre como un precioso regalo.

Quería enriquecer nuestro sueño

La acción que habíamos diseñado para el final del desarrollo de nuestro Plan de Pastoral, nos iba a pedir que este curso de 2021-2022 nos situáramos aún más en el sueño misionero y renovador de nuestra Iglesia diocesana en cada una de nuestras comunidades. A cada uno se nos invitaba a decir: sueño con una Iglesia sencilla, que se desprenda de cosas que probablemente nunca debió de adquirir y a las que aún le estamos dando demasiado valor, pero que, sin embargo, ya no nos ayudan a ofrecer la fe y a anunciar el Evangelio en este contexto social, cultural y religioso en el que vivimos. Queríamos pensar y concretar, en diálogo y oración, si algunas de las cosas que hacemos son un lastre para una Iglesia en salida y en misión.

Sobre todo, queríamos soñar con modelos y modos nuevos de ser cristiano, de ser discípulo del Señor y de hacer de la vida de la Iglesia una corriente misionera. Mirando a nuestro mundo, en el que evangelizamos y a nuestra Iglesia en su misión, se nos iba a invitar a descubrir, con sana insatisfacción, lo que no está bien, lo que nos sobra, lo que redujera nuestra credibilidad, lo que separara a unos de otros…

Nuestro sueño era descubrir, a la luz de la Palabra de Dios, cómo se han de hacer las cosas si seguimos la inspiración divina. Ese, en realidad, ha sido durante estos últimos años nuestro verdadero sueño.

Para una profunda renovación pastoral

Queríamos encontrar la luz en todo lo que somos y hacemos: buscaríamos juntos el «porqué»; la razón de ser de nuestra Iglesia, de nuestra parroquia y la razón última de cada una de sus acciones, con discernimiento en profundidad. Nos íbamos a ayudar con la guía de documentos que marcan en la actualidad el modo de vida de la Iglesia: Evangelii Gaudium, La conversión pastoral de la comunidad parroquial y Fieles al anuncio misionero, el Plan de acción de la Conferencia Episcopal Española.

No se trataba de rectificar nada de lo realizado en estos últimos años desde 2017. Al contrario, buscábamos reforzar el camino sinodal que muchos, la inmensa mayoría, en especial los laicos, habéis seguido en una Iglesia que camina, con estilo sinodal, en comunión, evangelización, celebración y caridad. Pero como siempre quedan cosas por pulir, ahora nos tocaba, sobre todo, hacer un camino sinodal que sanara, limpiara y embelleciera a nuestra Iglesia.

Con libertad, queríamos encontrar todo lo que pudiera ser un obstáculo para el desarrollo de la vida de la Iglesia, especialmente lo que no nos atrevemos a tocar por ese qué dirán que tanto se repite y que nos lleva al inmovilismo: nada cambia porque siempre se ha hecho así. Se trataba de descubrir sombras y luces para que el sueño misionero pudiera recuperar una completa e ilusionada evangelización. En definitiva, lo que correspondía hacer era apuntalar todo lo que mejor pueda promover la conversión pastoral.

Con confianza en el Espíritu

Lo queríamos hacer con conciencia clara de que, para «caminar juntos», es necesario que nos dejemos educar por el Espíritu en una mentalidad verdaderamente sinodal, entrando con audacia y libertad de corazón en un proceso de conversión, sin el cual no será posible la «perenne reforma, de la que la Iglesia misma, en cuanto institución humana y terrena, tiene siempre necesidad» (UR 6; cf. EG 26).

Apuntábamos, en definitiva, a todo lo que nos impidiera caminar y potenciar lo que mejor nos lleve a la meta a la que dirigirnos, aunque sea nuevo o novísimo, aunque nos obligue a romper con el freno que nos dice ante cada posible cambio, que lo mejor es no tocar nada. Todo eso lo hemos de discernir en el Espíritu; conscientes de que para Él nada es intocable. El Espíritu continúa actuando en la historia y mostrando su potencia vivificante.

Con ese intento de renovación queríamos desechar todo lo que no es del gusto evangélico y no tiene la luz y la belleza del Espíritu. Lo que realmente buscábamos eran líneas de acción que nos llevaran a una clara y limpia evangelización. Por eso, dábamos el paso adelante para buscar criterios que nos indicaran cómo descubrir, cómo hacer lo nuevo. Quizá, lo más decisivo de cuanto buscábamos fuera nuestro compromiso personal de no mirar para atrás o para otro lado, sino mirar hacia adelante, aunque con eso pudiéramos asumir riesgos y dificultades. Pero siempre caminando en la caridad. En lo esencial unidad, en lo dudoso libertad, en todo caridad o amor.

Ya anticipadamente tomábamos conciencia de lo que dice el Documento sinodal, que se nos ha enviado: «Precisamente en los surcos excavados por los sufrimientos de todo tipo padecidos por la familia humana y por el Pueblo de Dios están floreciendo nuevos lenguajes de fe y nuevos caminos capaces, no solo de interpretar los eventos desde un punto de vista teologal, sino también de encontrar en medio de las pruebas las razones para refundar el camino de la vida cristiana y eclesial». «En este contexto, la sinodalidad representa el camino principal para la Iglesia, llamada a renovarse bajo la acción del Espíritu y gracias a la escucha de la Palabra. La capacidad de imaginar un futuro diverso para la Iglesia y para las instituciones a la altura de la misión recibida depende en gran parte de la decisión de comenzar a poner en práctica procesos de escucha, de diálogo y de discernimiento comunitario, en los que todos y cada uno puedan participar y contribuir» (Documento preparatorio 7; 9).

  1. POR UNA IGLESIA SINODAL: COMUNIÓN, PARTICIPACIÓN Y MISIÓN

Con toda la Iglesia

Esta propuesta para el año pastoral que nos habíamos marcado, ahora necesariamente hemos de unirla a otra iniciativa, guiada por el Santo Padre, que invita a todas las Iglesias particulares a una participación, con el estilo y modo habitual que nosotros hemos adoptado en los pasados años. Estoy convencido de que, si seguimos fielmente el Documento Sinodal y el Vademécum, vamos a entrar todos en este nuevo modelo de ser Iglesia y de compartir fe y vida.

En lo que se nos invita a hacer en el Sínodo, muchos enseguida reconoceréis que este ha sido el estilo de trabajo de nuestra Iglesia de Jaén. ¿Os acordáis de lo que os escribí en una carta pastoral en nuestros comienzos? Entonces os decía: «Para la conversión pastoral que pretendemos es absolutamente necesario que adoptemos la “sinodalidad”, como método de vida y acción, que por otra parte es lo que caracteriza a la Iglesia. La sinodalidad ha de ser, por tanto, el factor estructurante que la Iglesia de Jaén está llamada a asumir en las tareas que hemos de realizar unidos todos los bautizados. Es indispensable la sinodalidad para la cooperación de los fieles laicos; por supuesto es indispensable para los sacerdotes diocesanos, servidores del pueblo de Dios. Y la sinodalidad ha de ser el estilo que marque la presencia de numerosas comunidades de vida consagrada».

Nos afianzamos en los pasos dados

Pues bien, se puede comprobar que los pasos que ahora se nos propone dar en este camino sinodal no hay nada que sea diferente a lo que hemos hecho en estos cinco años. Por eso se dice en el documento sinodal, refiriéndose también a nosotros: «Es un motivo de gran esperanza que no pocas Iglesias hayan ya comenzado a organizar encuentros y procesos de consulta al Pueblo de Dios, más o menos estructurados. Allí donde tales procesos han sido organizados según un estilo sinodal, el sentido de Iglesia ha florecido y la participación de todos ha dado un nuevo impulso a la vida eclesial» (Documento preparatorio 7).

Se desea que el Sínodo de los Obispos empiece a celebrarse solemne y activamente en todas y cada una de las diócesis del mundo. Según se nos indica, tendrá una fase diocesana, una fase continental y una fase final que abarque a la Iglesia universal.

Con una gran fiesta eucarística diocesana

Este itinerario sinodal tendrá una apertura solemne tanto en Roma (9-10 de octubre) como en cada Iglesia particular, que se ha fijado para el domingo 17 de octubre, a las 6 de la tarde. La celebremos en la que fue nuestra primera catedral, la de Baeza. Refleja, a mi entender, una época en la que la vida de la Iglesia caminaba claramente con un estilo sinodal. Ese día será una gran fiesta para toda la Iglesia y también para nosotros lo será. Yo espero que tenga la misma participación y el mismo espíritu que tuvo la apertura del año de la misión. ¿¡¡¡Recordáis!!!?

Os animo, por tanto, a una participación entusiasta y agradecida. Por primera vez en los tiempos modernos, un acontecimiento de carácter universal se hace con una llamada tan explícita a todo el pueblo de Dios que vive su fe en cualquier lugar del mundo con sus circunstancias, cultura, peculiaridades. No obstante, esta advertencia importa mucho: no se trata de hacer un evento, sino un proceso que implica en sinergia al

Pueblo de Dios, al Colegio Episcopal y al Obispo de Roma, cada uno según su función.

Con esta invitación, el Santo Padre nos hace una llamada a colaborar en una reflexión comunitaria universal. POR UNA IGLESIA SINODAL: COMUNIÓN, PARTICIPACIÓN Y MISIÓN. El sínodo se hará para que todos unidos nos afiancemos, en nuestra conciencia eclesial. Acoged estas afirmaciones tan emblemáticas y certeras, si aún necesitáis convenceros de lo que os digo: «La sinodalidad nos remite a la esencia misma de la Iglesia, a su realidad constitutiva, y se orienta a la evangelización». «Nuestro caminar juntos es lo que mejor realiza y manifiesta la naturaleza de la Iglesia como pueblo de Dios peregrino y misionero». «Practicar la sinodalidad es hoy para la Iglesia el modo más evidente de ser «sacramento universal de salvación» (LG 48), «signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano» (LG 1).

Mirando el doble mandato de Cristo

En este caminar al que se nos invita, haremos juntos un gran discernimiento eclesial sobre cómo hemos de hacer el doble mandato que los apóstoles acogieron en la primera hora: «Id y anunciad» y «haced esto…». Así lo hacían en los comienzos, los cristianos caminaban unidos y con participación corresponsable de todos; por eso eran conocidos, una vez que su vida comenzó a ser socialmente significativa, como los del camino. Los cristianos somos los que caminamos juntos. Ese es ya no sólo nuestro nombre sino nuestro modo de ser.

San Juan Crisóstomo, por ejemplo, escribe que Iglesia es el «nombre que indica caminar juntos (óýíïäïò)» La Iglesia tiene nombre de sínodo. Y si tiene nombre es porque vive y camina en sínodo. Eso significa que la Iglesia es la asamblea convocada para dar gracias y cantar alabanzas a Dios como un coro, una realidad armónica, donde todo se mantiene unido, porque quienes la componen, mediante su relación recíproca y ordenada, coinciden en el mismo sentir.

La Iglesia siempre es sinodal

Este modo de ser y de vivir en comunión, participación y misión de los primeros cristianos, hoy lo hemos de asumir para la responsabilidad de llevar adelante la misión de la Iglesia. Por eso, no hace falta que diga que nadie puede sentirse excluido del camino eclesial. Lo que nos jugamos es muy esencial: «Caminar juntos, invocar al Espíritu, escuchar y acompañar van haciendo del discernimiento sinodal la clave de fondo que sugiere las acciones que realizar, en la doble escucha del Señor y de los deseos y gemidos de nuestros contemporáneos, con los que nos encontramos en la salida misionera» (Fieles el envío misionero, 4.1.)

Para ir haciendo esta Iglesia en esta doble fidelidad a Dios y a los hombres, se nos invita a participar activamente, desde la próxima apertura (17 de octubre) hasta abril de 2022, en una amplia consulta al pueblo de Dios; porque el proceso sinodal se realiza en la escucha a la totalidad de los bautizados, sujeto del sensus fidei infalible in credendo (LG 119).

Sin perder de vista una pregunta fundamental

El punto de partida será una pregunta fundamental, que nos ha de impulsar como guía: ¿Cómo realizar hoy, a diversos niveles (desde el local al universal) ese «caminar juntos» que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo a la misión que le fue confiada; qué pasos del Espíritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal? (Documento preparatorio 2).

Lo haremos unidos, —laicos, pastores y Obispo de Roma— y lo haremos siguiendo a Jesucristo, que nos dice: «Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6). Se trata de poner en práctica lo que nos ha dicho el Papa Francisco: «El sensus fidei impide separar rígidamente entre Ecclesia docens y Ecclesia dicens, ya que también la grey tiene su olfato para encontrar nuevos caminos que el Señor abre a la Iglesia» (Discurso del Santo Padre en la conmemoración del 50 aniversario de la institución del Sínodo de los obispos).

Para que se mueva sin reserva nuestra voluntad de participar, metamos en el corazón esta afirmación convincente: «La sinodalidad en esta perspectiva es mucho más que la celebración de encuentros eclesiales y asambleas de obispos, o una cuestión de simple administración interna de la Iglesia; la sinodalidad indica la específica forma de vivir y obrar (modus vivendi et operandi) de la Iglesia Pueblo de Dios, que manifiesta y realiza en concreto su ser comunión en el caminar juntos, en el reunirse en asambleas y en el participar activamente de todos sus miembros en su misión evangelizadora» (Documento preparatorio 10).

Una amplia y generosa consulta

Una vez que celebremos la apertura, nos tocará, por tanto, situarnos activamente en actitud de oración, encuentro, reflexión en diálogo y celebración eucarística. La consulta se hará con una amplia participación en parroquias, comunidades, movimientos y grupos eclesiales. De un modo especial se hará por los cauces de comunión y participación comúnmente establecidos en la Iglesia, que son como las manos de la sinodalidad. Pero es voluntad del sínodo que la consulta sea lo más completa y más enriquecedora posible y que se haga con la participación de muchos, tanto «de dentro de la Iglesia» como de los «márgenes».

Se debe tener especial cuidado para involucrar a las personas que pueden correr el riesgo de ser excluidas: mujeres, discapacitados, refugiados, migrantes ancianos, personas que viven en la pobreza, católicos que raramente o nunca practican su fe. Es importante que los bautizados escuchen las voces de otras personas en sus contextos locales, incluidas personas que han abandonado la práctica de la fe, personas de otras tradiciones religiosas, personas sin creencias religiosas. Todos pueden ayudar a la Iglesia en su camino sinodal de búsqueda del bien y de la verdad. Esto es especialmente cierto en el caso de los más vulnerables y marginados (cf. Vademecum 2).

Lo que importa es que todos colaboremos en el objetivo sinodal: el sentido del camino al cual todos estamos llamados consiste, principalmente, en descubrir el rostro y la forma de una Iglesia sinodal, en la que «cada uno tiene algo que aprender. Pueblo fiel, Colegio episcopal, Obispo de Roma: uno en escucha de los otros; y todos en escucha del Espíritu Santo, el “Espíritu de verdad” (Jn14,17), para conocer lo que Él “dice a las Iglesias” (Ap 2,7)» (Documento preparatorio 15).

Para crecer en amor a la Iglesia

No niego, en efecto, que todo esto que os estoy exponiendo, supondrá un esfuerzo especial para todos; pero de lo que sí estoy convencido es de que lo que se nos invita a hacer tiene tantos valores que no sólo no perjudica en nada a nuestra vida pastoral ordinaria, sino que la enriquecerá y nos enriquecerá a todos cuantos consciente y activamente participemos: hará crecer nuestro amor a la Iglesia, reforzará nuestro sentido de pertenencia, abrirá en horizonte de nuestra eclesialidad más allá de nuestros límites, no sólo geográficos sino humanos y religiosos. En nuestro caso, lo que con toda seguridad hará será ensanchar nuestra mirada, ya que el primer paso, el de reunirse y reflexionar juntos, ya estaba logrado, por las convocatorias hechas cada año.

Lo que sí tendremos que hacer, y en esto hemos de ser muy cuidadosos, es esmerarnos en nuestra mirada espiritual y pastoral, para que no se desorienten nuestras propuestas y sueños. Por una parte, nos centraremos en nuestra Iglesia particular, en nuestra Diócesis del Santo Reino de Jaén, mirando a nuestra acción pastoral cotidiana, en sus carencias y posibilidades, teniendo en cuenta quiénes somos y con quienes contamos pero siempre con una actitud de conversión espiritual y pastoral.

Por otro lado, ensancharemos la visión y nos sentiremos Iglesia en la Iglesia universal y colaboraremos con el Santo Padre en su ministerio petrino. Tendremos muy en cuenta lo que nos dice al pedirnos que colaboremos corresponsablemente con Él: «El mundo en el que vivimos, y que estamos llamados a amar y servir también en sus contradicciones, exige de la Iglesia el fortalecimiento de las sinergias en todos los ámbitos de su misión. Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio» (Discurso en la conmemoración del 50 aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos).

Para generar dinamismos nuevos en la Iglesia

Si alguno de vosotros a estas alturas, después de cinco años compartiendo juntos en estilo sinodal, aún se está preguntando: ¿Esto servirá para algo?, ya sabéis que esta pegunta, más habitual en la Iglesia de lo que debiera, es, sobre todo, una tentación que siempre nos persigue, la de conformarnos con los que somos y tenemos. Siempre nos persigue la tentación de querer «cristalizar los procesos y pretender detenerlos» (EG 223). Pero hemos de intentarlo. Por eso, yo os digo: no tengáis miedo, participemos en esta experiencia sinodal, en la que «se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos» (EG 223).

Para convencernos de esto, qué bien nos vendrá tener en cuenta esta reflexión de Romano Guardini, recogida en Evangelii Gaudium: «El único patrón para valorar con acierto una época es preguntar hasta qué punto se desarrolla en ella y alcanza una auténtica razón de ser la plenitud de la existencia humana, de acuerdo con el carácter peculiar y las posibilidades de dicha época» (EG 224). Con nuestros límites, incluso con las pequeñeces que nos impiden crecer, nosotros estamos unidos en ese intento de ir hacia una Iglesia de comunión, participación y misión.

Pero hemos de hacerlo todo con la convicción de que es el Espíritu quien nos lleva a vivir como misión en el mundo, a llevar el tejido de la evangelización grabado en el corazón. Por eso, haremos lo que nos pide el documento con el que se nos invita a caminar en este tiempo de Sínodo: «hacer que germinen sueños, susciten profecías y visiones, hacer florecer esperanzas, estimular la confianza, vendar heridas, entretejer relaciones, resucitar una aurora de esperanza, aprender unos de otros. Y crear un imaginario positivo, que ilumine las mentes, enardezca corazones, dé fuerza a las manos» (Documento preparatorio 32).

En la inventiva infinita del Espíritu

No olvidemos nunca que «el Espíritu Santo posee una inventiva infinita, propia de una mente divina, que provee a desatar los nudos de los sucesos humanos, incluso los más complejos e impenetrables» (EG 178). Por eso, nuestra confianza la pondremos siempre en el Espíritu, Él es quien le da un sentido eclesial a lo que hacemos y nos sitúa unos junto a otros como Pueblo de Dios. Eso significa que esta consulta sinodal «no implica que se asuman dentro de la Iglesia los dinamismos de la democracia radicados en el principio de la mayoría, porque en la base de la participación en cada proceso sinodal está la pasión compartida por la común misión evangelizadora y no la representación de intereses en conflicto» (Documento preparatorio, 14). Pero eso sí, seamos conscientes de que la Iglesia nunca ha estado cerrada a aprender desarrollos y estrategias que pudieran conectar con la cultura del hombre actual.

Por si aún no os habéis dado cuenta, os lo digo: se está haciendo un esfuerzo inmenso y un extraordinario alarde de creatividad, por eso, termino pidiendo a todos, y con esto concluyo mi carta, que entréis en esta dinámica de la Iglesia de nuestro tiempo. Es impensable la conversión pastoral de nuestra Iglesia diocesana sin la participación activa de todos los integrantes del Pueblo de Dios que camina en Jaén. Pidamos la gracia del Señor de sentirnos interpelados en el camino sinodal de la Iglesia de nuestro tiempo. La sinodalidad no es una moda, no es un capricho, es, como ya os decía en el año de la comunión, la esencia misma de la Iglesia, por eso, ninguno de nosotros podemos sentirnos excluidos en este modo de ser y de caminar.

Todo lo haremos con estas claves

Os llamo, por eso, encarecidamente a que entréis en el proceso sinodal que se nos propone a todos con tanto esmero y afecto. Os invito a que conozcáis tanto el precioso Documento preparatorio que se nos ha enviado como el Vademécum. Son dos piezas preciosas para entender todo lo que se nos pide que hagamos. Si lo hacemos así entraremos en un camino de discernimiento y decisión, en el que pasaremos por la consulta compartida y la escucha recíproca, respetuosa y compasiva. Si lo hacemos, encontraremos las claves para:

* vivir un proceso eclesial participado e inclusivo, que ofrezca a cada uno —en particular a cuantos por diversas razones se encuentran en situaciones marginales— la oportunidad de expresarse y de ser escuchados para contribuir en la construcción del Pueblo de Dios;

* reconocer y apreciar la riqueza y la variedad de los dones y de los carismas que el Espíritu distribuye libremente, para el bien de la comunidad y en favor de toda la familia humana;

* experimentar modos participados de ejercitar la responsabilidad en el anuncio del Evangelio y en el compromiso por construir un mundo más hermoso y más habitable;

*examinar cómo se viven en la Iglesia la responsabilidad y el poder, y las estructuras con las que se gestionan, haciendo emerger y tratando de convertir los prejuicios y las prácticas desordenadas que no están radicadas en el Evangelio;

*sostener la comunidad cristiana come sujeto creíble y socio fiable en caminos de diálogo social, sanación, reconciliación, inclusión y participación, reconstrucción de la democracia, promoción de la fraternidad y de la amistad social;

* regenerar las relaciones entre los miembros de las comunidades cristianas, así como también entre las comunidades y los otros grupos sociales, por ejemplo, comunidades de creyentes de otras confesiones y religiones, organizaciones de la sociedad civil, movimientos populares, etc.;

* favorecer la valoración y la apropiación de los frutos de las recientes experiencias sinodales a nivel universal, regional, nacional y local.

Gracias por vuestra paciencia, si habéis llegado hasta el final. Y mucho ánimo en el trabajo que vuestro Obispo os encomienda en comunión con el Santo Padre.

Finalizo esta carta en la tarde del día 2 de octubre, en la memoria de los Santos Ángeles Custodios, a los que encomiendo su cercanía permanente a todos cuantos vivimos en nuestra provincia y diócesis de Jaén.

Con mi afecto y bendición.

+Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén

Otra lección de Nuestro Señor

0

Después de leer el Evangelio este domingo, podríamos decir: pues, ¡comenzamos bien! Las preocupaciones de Santiago y Juan dan a entender que no se habían enterado de nada, claro que es comprensible porque aún no les ha dado tiempo a integrar todas las enseñanzas de Jesús. Los discípulos que acompañaron al Señor están aún en los primeros pasos y los pobres llevaban clavada la mentalidad de su tiempo, las aspiraciones de la gloria, del poder, los honores, la grandeza… Por esta razón, el Señor les contestó inmediatamente: «No sabéis lo que pedís». Juan y Santiago estaban pensando en un tipo de reino del que Cristo nunca les habló, nunca se refirió a un reino terreno y visible; en la predicación de Jesús tampoco entraron los honores, los asientos de postín, los privilegios… Afortunadamente, han tenido un gran Maestro, ¡el mismo Hijo de Dios!, que muy a tiempo les ha ido abriendo el entendimiento para que aprendieran esta maravillosa lección: «El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida en rescate por todos». Hablaba, más bien, de combates, de luchas, de esfuerzos y sudores, de amar y servir. El cambio de mentalidad tuvo que ser brutal para esta pareja y para todos los discípulos, porque nos imaginamos lo difícil que tendría que ser entender eso de cargar con la cruz, servir desinteresadamente, ayudar al más débil, incluso pensar en la pasión y en la cruz, cuando ellos estaban en otras cosas, pero tuvieron un buen Maestro, que les enseñó con el ejemplo.

El modelo de grandeza que les dio Jesús en esta lección a los suyos fue sencillo: el humilde servicio, ayudar sin medida, entregarse generosamente a tender la mano a todo el que lo necesite y buscar siempre el bien para todos, pero en especial para los más pobres y necesitados. A esto se le llama cambio de estilo, de mentalidad, vamos, una verdadera y radical conversión. Las palabras del Señor a estos discípulos fueron determinantes, les ayudó a cambiar el rumbo de sus criterios y estos hombres, que eran tan frágiles como tú y como yo, fueron capaces de ponerse en la dirección que les marcó el Señor. Todos sabemos que nuestra carne es débil, pero este caso nos demuestra que uno puede llegar a ser fuerte, si escucha a Dios y acoge su Palabra poniéndola en práctica, puede llegar a ser más fuerte que el acero, puesto que en la vida no hay cosa más grande y más fuerte que el amor, «que todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca» (1Cor 13, 7-8).

En esta semana nos pide el Señor abrir el corazón para que la misericordia sea la que organice nuestras relaciones y así lograr construir un mundo de hermanos, más fraterno. El Papa Francisco no deja de advertirnos que cuando la vida interior se pliega solo a los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ni para los pobres, ni siquiera tiempo para escuchar la Palabra de Dios, por eso es urgente la conversión. La solución está en dejarnos guiar por el Espíritu Santo, que nos introduce en el misterio de Dios, nos da la fortaleza y nos impulsa a abrir las puertas para salir de nosotros mismos a anunciar y testimoniar valientemente la resurrección de Cristo al mundo de hoy. Así mismo, el Espíritu Santo también nos mostrará los caminos y lugares donde se precisa de esa agua viva que es Cristo, que salta a la vida eterna (cf. Jn 4,10).

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

Cáritas, con los damnificados por el volcán de La Palma

0

Desde que comenzase la erupción del volcán de La Palma, Cáritas Diocesana de Tenerife ha estado al lado de las personas afectadas por esta catástrofe natural, en especial de las más vulnerables.

caritas.es.- Desde que el 19 de septiembre se iniciase el proceso eruptivo de Cumbre Vieja, en La Palma, Cáritas Diocesana de Tenerife ha estado al lado de todas las personas afectadas por esta catástrofe natural, y en especial de los más vulnerables.

Campaña de emergencia

En un primer momento la entidad lanzó una campaña de emergencia para canalizar el apoyo y la solidaridad ciudadanas con la población de la isla, y con ese fin se habilitó la cuenta corriente ES02 2100 6722 6122 0073 3169, para orientar la ayuda de emergencia a los damnificados. De igual modo, se puso en marcha el código 03762 del sistema Bizum, la aplicación bancaria que podemos descargar en nuestros móviles, que nos permite hacer aportaciones solidarias de forma segura.

Miles de personas afectadas

Cabe señalar que entre los afectados que han tenido que ser evacuados y que han perdido sus viviendas se encuentran distintos agentes de Cáritas de las comunidades parroquiales de los municipios de El Paso, Tazacorte y Los Llanos de Aridane. En total, actualmente hay cerca de 7.000 personas desalojadas y más de 1.300 edificaciones han sido arrasadas por las coladas de lava. Además, la erupción ha afectado a más de 600 hectáreas y 45 kilómetros de carreteras.

La actuación de Cáritas Tenerife

Entre las principales acciones que está llevando a cabo Cáritas Diocesana de Tenerife, está la creación de una línea de atención telefónica para damnificados, así como un correo electrónico al que se pueden dirigir los afectados. De igual modo, el equipo técnico de la institución está dando respuesta a necesidades concretas de familias que fueron desalojadas de sus viviendas y actualmente están realojadas, tales como colchones, mantas, almohadas, productos de higiene personal, así como apoyopuntual con necesidades básicas de alimentación y vestuario. También en materia de vivienda, con las aportaciones y donaciones recibidas, se han habilitado y acondicionado viviendas que han sido cedidas para los desalojados -tanto por particulares como por la Diócesis Nivariense-, en lo que se refiere a albañilería, pintura, mobiliario, etc.

Cáritas Diocesana de Tenerife está planificando ya sus acciones a medio y largo plazo, en coordinación con las administraciones locales y el Cabildo insular. En esta línea, la entidad reforzará los programas que llevaba a cabo en la Isla en materia de Vivienda y Empleo, y potenciará su equipo técnico psicosocial y jurídico para tratar de dar respuesta a las necesidades que vayan planteando las personas afectadas por esta catástrofe natural.

Desde siempre, con La Palma

Cáritas Diocesana de Tenerife articula su trabajo en dos arciprestazgos en la isla de La Palma, en Santa Cruz de La Palma y Los Llanos de Aridane. Además de la acogida y el acompañamiento a las familias más vulnerables, se desarrolla el proyecto Mila, de empleabilidad de personas en situación de exclusión social; y el proyecto de Unidades Móviles de Atención en Calle para personas sin hogar. En total, el año pasado se atendieron en la isla a 1.300 personas a través de las parroquias y de los distintos proyectos y programas que desarrolla la entidad diocesana.

Fotografía: Cáritas Diocesana de Tenerife

Ver este artículo en la web de la diócesis

Decreto por el que se abroga el Decreto de fecha 30 de diciembre de 2020 sobre actos de culto externo o que hagan uso de la vía pública

0

Decreto por el que se abroga el Decreto de fecha 30 de diciembre de 2020 sobre actos de culto externo o que hagan uso de la vía pública

Decreto por el que se abroga el Decreto de fecha 30 de diciembre de 2020 sobre actos de culto externo o que hagan uso de la vía pública.

 FRANCISCO JAVIER MARTÍNEZ FERNÁNDEZ
POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA
ARZOBISPO DE GRANADA

 

DECRETO POR EL QUE SE ABROGA EL DECRETO DE FECHA TREINTA DE DICIEMBRE DE DOS MIL VEINTE SOBRE ACTOS DE CULTO EXTERNO O QUE HAGAN USO DE LA VÍA PÚBLICA.

Pasado un tiempo conveniente desde que el 1 de septiembre el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía publicaba la Orden de la Consejería de Salud y Familias (Boja extraordinario nº 76 y 79), por la que se actualiza la Orden de dicha Consejería de 7 de mayo de 2021 mediante el que se flexibilizan las medidas de salud pública vigentes en ámbitos como los lugares de culto, reuniones y eventos religiosos en instalaciones públicas o privadas, tanto en espacios interiores como al aire libre, y ante la actual evolución positiva de la pandemia del “Covid-19” en nuestra Archidiócesis;

Siendo consciente de la responsabilidad y compromiso en grupos parroquiales, Hermandades y Cofradías, asociaciones de fieles en el cumplimiento del Decreto de fecha treinta de diciembre de dos mil veinte (prot. nº 05/21) por el que se suspendían en la Archidiócesis todos los actos de culto externo y en general de aquellos que hicieran uso de la vía pública, como medida de contención frente a la expansión del virus;

De conformidad con lo preceptuado en el canon 381§1 del Código de Derecho Canónico, en uso de mi potestad ordinaria, y atendiendo el deseo de los fieles de retomar progresivamente la actividad ordinaria y los actos de culto externos;

DECRETO 

Abrogar el Decreto de fecha treinta de diciembre de dos mil veinte (prot. nº 05/21) dejando sin efecto las disposiciones extraordinarias establecidas en el mismo, quedando regulada la celebración de los actos de culto por la normativa canónica ordinaria vigente tanto de carácter particular como universal, en la Archidiócesis de Granada.

Los actos de culto externo extraordinarios requerirán estudio previo por parte de la Vicaría Episcopal de Hermandades y Cofradías para la aprobación en el Consejo Episcopal.

Para el desarrollo de los mismos se deberá contar con la autorización de las autoridades competentes y las licencias municipales pertinentes, así como se deberá guardar en todo momento las medidas organizativas de protección e higiénico-sanitarias.

Exhorto a todos los fieles de la Archidiócesis de Granada y especialmente a los miembros de las Hermandades y Cofradías, a que, desde el servicio y la colaboración, activa y generosa, que ya han puesto de manifiesto abundantemente en todo el tiempo que han durado las restricciones, todos los proyectos y actividades de las mismas se realicen desde un espíritu de amor mutuo y de comunión con la Iglesia, y a intensificar la vida cristiana en una verdadera fraternidad, dando testimonio del amor de Jesucristo y de la maternidad divina de María mediante la caridad.

Nos ponemos bajo la protección de Nuestra Madre, la Virgen de las Angustias, a la cual seguimos encomendando nuestra Archidiócesis, especialmente para que consuele a todas las víctimas de esta enfermedad y sus consecuencias.

Cuando pase definitivamente la pandemia, se analizará la oportunidad de la realización de una procesión extraordinaria presidida por la Virgen de las Angustias, para dar gracias a Dios por su fin, y para pedir por los difuntos y por todos los sufrimientos causados por el azote del Covid – 19.

Este decreto entrará en vigor en el día de su fecha y se promulgará mediante su publicación en la página web. Envíese copia a párrocos, Federaciones o Agrupaciones de Hermandades y Cofradías y, guárdese otro ejemplar en el Archivo de la Curia Metropolitana.

Dado en Granada, a quince de octubre del dos mil veintiuno.

+ Javier Martinez
Arzobispo de Granada

 

Por mandato de S.E.R.

Alberto Espinar Lara
Canciller – Secretario

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Comienza la XIII edición del Festival de Clipmetrajes con el lema “Pon el foco en los olvidados”

0

Comienza la XIII edición del Festival de Clipmetrajes con el lema “Pon el foco en los olvidados”

El 15 de octubre se pone en marcha la XIII edición del Festival de Clipmetrajes de Manos Unidas. Con el lema “Pon el foco en los olvidados”, el Festival de vídeos de un minuto invita a reflexionar sobre la desigualdad, el hambre y la pobreza; realidades constantes que, agravadas por la pandemia, se ceban, cada vez más, con los invisibles de nuestro mundo: los olvidados.

La presente edición trata de concienciar sobre el problema mundial de la pobreza. La pandemia ha agravado exponencialmente la situación de los millones de personas que se enfrentan a estas duras condiciones de vida. Por ello, con el XIII Festival de Clipmetrajes se pone el foco en estas personas, generalmente olvidadas, que se encuentran en esta situación de sufrimiento extremo y que se vuelven invisibles por nuestra indiferencia.

“Desde Manos Unidas hacemos un llamamiento a los adolescentes y jóvenes -a quienes se dirige la categoría escolar del concurso- y a los mayores de 18 años -en la categoría general- para que graben un vídeo de un minuto que visibilice las condiciones de injusticia y desigualdad en las que viven millones de personas. Les animamos a reflexionar sobre esta realidad mediante la creación audiovisual”, explica Miriam Pardo, responsable del Festival.

“Despertar el sentido crítico de la juventud es fundamental para la acción solidaria. Con este Festival estamos invitando a los participantes a reflexionar, actuar y comprometerse con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria, donde nadie se quede atrás”, prosigue Pardo.

Para apoyar la reflexión sobre el problema planteado y escribir su guion, los participantes tendrán accesibles toda una serie de materiales entre los que se incluye una infografía animada, que da cuenta de las grandes desigualdades –no solo económicas- que marcan la existencia de las personas, dependiendo, fundamentalmente, del lugar en el que hayan nacido.
“El alumnado que presente vídeos en la categoría escolar puede enviar sus clipmetrajes hasta el 18 de febrero de 2022. Por su parte, los concursantes –mayores de 18 años- que participen en la categoría general, tienen de plazo hasta el 5 de mayo del mismo año”, informa Miriam Pardo.

El Festival de Clipmetrajes de Manos Unidas es una actividad de Educación para el Desarrollo que tiene como objetivo promover, fundamentalmente entre los jóvenes, la conciencia social y el compromiso. Los participantes presentan a concurso un vídeo de un minuto de duración en el que plasman su punto de vista sobre el desafío que supone acabar con la desigualdad en el mundo.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Antonio César Fernández recibe la Gran Cruz al Mérito Civil

0

El distintivo se ha otorgado previa deliberación del Consejo de Ministros reunido el día 11 de octubre

En el mes de las misiones, el Octubre Misionero, el sacerdote Antonio César Fernández Fernández, misionero salesiano, asesinado el 15 de febrero de 2019 tras recibir tres disparos durante un ataque yihadista perpetrado a 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso, le ha sido concedida la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil a propuesta del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 11 de octubre de 2021.

Antonio César Fernández Fernández nació en Pozoblanco el 7 de julio de 1946. Ha sido misionero salesiano desde 1982 en diferentes países de África. Su primer destino fue Lomé y falleció ejerciendo su ministerio en Burkina Faso tras haber estado destinado en Costa de Marfil.

 

La entrada Antonio César Fernández recibe la Gran Cruz al Mérito Civil apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo inicia la Visita pastoral en Santa Teresa

0

Monseñor Demetrio Fernández celebró la santa misa en la víspera de la festividad de Santa Teresa

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha iniciado la segunda vuelta de la Visita pastoral en la parroquia de Santa Teresa de Ávila en Córdoba el jueves, 14 de octubre, con la celebración de la santa misa en la que participaron los fieles y sacerdotes de la comunidad parroquial.

“Estoy en una parroquia viva. La parroquia no son las piedras ni el edificio, la parroquia son las personas. Y las personas en esta parroquia de Santa Teresa sois conocidos en toda la ciudad y en la diócesis como una parroquia viva en la que se vive el culto, la liturgia, la Eucaristía, en la que se cuida la formación de niños, de jóvenes, de adultos, donde la caridad tiene su proyección”, expresó.

Recordando a los sacerdotes que han desempeñado su ministerio sacerdotal en la parroquia, el prelado insistió en la importancia del sacerdote como “una pieza fundamental al igual que los laicos”, por ello instó a los presentes a seguir siendo activos en la parroquia, pues “la parroquia es como la Iglesia que llega hasta nuestra casa”. “Vamos a continuar viviendo la fe e irradiando esta fe y esta caridad en el barrio y en toda la ciudad”, aclamó.

El prelado reiteró que la Visita pastoral es una de las principales tareas del Obispo, que quedó interrumpida el año pasado por la pandemia. “Ya viendo que podemos reanudarla, pues, he comenzado por donde lo dejé. Por todo este barrio de ciudad jardín, arciprestazgo”, explicó.

La visita del Obispo se prolongará hasta el mes de diciembre, pasando también por la parroquia de Santa Cecilia.













La entrada El Obispo inicia la Visita pastoral en Santa Teresa apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje del arzobispo en la apertura de la fase diocesana del Sínodo de los obispos 2021-2023

0

Mensaje del arzobispo en la apertura de la fase diocesana del Sínodo de los obispos 2021-2023

Dos días antes de la apertura en su fase diocesana del Sínodo de los obispos 2021-2023, que comienza el 17 de octubre, el arzobispo D. Javier Martínez dirige un Mensaje para todos, invitando a orar al Espíritu Santo para emprender este camino sinodal de comunión, “camino de acercamiento unos a otros”.

Estamos, mis queridos amigos, comenzando el nuevo curso apenas y el Santo Padre nos a puesto a todos en camino al convocar, en todas las diócesis del mundo, un camino sinodal.

Lo vais a oír muchas veces a lo largo de este tiempo. “Sínodo” significa “camino juntos”. El Santo Padre nos invita, en este momento, a todas las diócesis del mundo, a que iniciemos este camino juntos en el que él quiere –diríamos- embarcar a toda la Iglesia.

Ese camino es imprescindible. Ese camino es el propio camino cristiano. Se puede usar otra palabra que significaría casi, casi lo mismo: comunión. Pero la comunión parece algo más estático, mientras que el Sínodo nos habla de caminar. Caminar y caminar juntos. Es el diablo el que separa. La misma palabra “diablo” significa “el que divide”, “el que separa”. Y las heridas que todos hemos recibido a lo largo de nuestra vida, y en el seno mismo de la Iglesia, han separado nuestros caminos de forma que a veces resulta muy difícil acercarnos, muy difícil sentirnos hermanos unos de otros, amigos y compañeros de camino. Y el Papa nos invita a eso.

Yo quiero invitar a toda la Diócesis a que, en este año, supliquemos al Espíritu Santo que Él haga posible este camino juntos; este camino de acercamiento de unos a otros: de escucharnos más, de acogernos unos a otros más, de comprender que nadie agotamos la riqueza de Cristo; que todos necesitamos unos de otros. Y eso, sacerdotes, fieles, religiosos, consagrados de distinto tipo, todos tenemos necesidad de sentirnos más cerca. Tenemos necesidad de caminar juntos.

Que este domingo, cuando empieza el camino sinodal en cada diócesis, iniciemos cada uno personalmente con la comunidad, la parroquia, con el lugar en la Iglesia donde vivimos nuestra fe y nuestros sacramentos, y nuestra vida nueva que Cristo nos da, que podamos sencillamente iniciar un camino hacia los que tenemos más cerca y a los que tenemos más lejos. También los que están muy lejos de la Iglesia, o que sienten que Dios no les ama, o que les hemos decepcionado nosotros a lo largo de nuestra vida, y que no esperan nada de nosotros, que puedan sentir algo del afecto de Dios, de la ternura de Dios, de la misericordia infinita de Dios.

Ese es el camino sinodal que iniciaremos todos: comunidad de religiosas, movimientos, grupos y comunidades que están en las parroquias de distinto tipo. Todas las realidades eclesiales tenemos necesidad de ponernos en este camino sinodal, acercándonos unos a otros, porque esa es la Voluntad de Dios. Jesús dijo “que sean uno como Tú, Padre, estás en Mí y yo en Ti. Que sean uno para que el mundo crea”. Si el mundo nos ve caminando juntos, deseando caminar juntos también con los que no creen; si nos sienten cerca y sienten el afecto de Dios a través nuestro, muchas personas se acercarán a un Dios que necesitan, aunque no Le conozcan, aunque piensen que no les pueda ofrecer verdaderamente nada.

Que el Espíritu de Dios, que es el que hace la comunión, sea la fuente de inspiración y la fortaleza que nos ponga en este camino a toda la Diócesis de Granada y a todas sus realidades.

+ Javier Martínez
Arzobispo de Granada

15 de octubre de 2021

Ver video

Escuchar Mensaje

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.