La delegación e Apostolado Seglar y la ACdP proponen una iniciativa encaminada a recuperar el sentido cristiano de la Navidad. Se trata de una propuesta que comienza desde ya, con el Adviento, y que tiene un momento clave, cuando se celebre la Misa de Adviento y de recibimiento de la Sagrada Familia en Guadix, el próximo 14 de diciembre, con una celebración en la iglesia de la Virgen de las Angustias, de Guadix.
Desde ya, se invita a preparar la Navidad, también con una implicación social, que ayude a los más necesitados. Por eso, se pide que los que asistan a la celebración lleven alimentos y productos de higiene, que se entregarán a Cáritas.
Así describen esta campaña en la web de la ACdP:
Os presentamos la campaña con la que pretendemos recuperar el sentido cristiano de la Navidad. José y María peregrinarán desde el comienzo del Adviento hasta Nochebuena por las centros de la ACdP.
La acogida de José y María es la acogida de la vida y de la Buena Nueva que llega a nosotros como un regalo. ¿Queremos dar posada a José y a María?
Sí, estoy dispuesto, pero ¿cómo me preparo?
Preparación interior. El calendario de Adviento nos ayudará a través de reflexiones y propósitos diarios a preparar nuestros corazones para la llegada del Señor. Además habrá cada día una explicación de un objeto navideño o una figura del Belén.
Sí, ya estoy preparado y ahora ¿cómo lo hago?
Manifestación externa. Nuestra implicación con el prójimo es lo que el Señor vino a hacer al mundo, darse por completo. Como fruto de los apartados anteriores cada centro hará un acto de acogida a José y María cuando lleguen a la ciudad, y una acción social para la misma, ya que la implicación con el prójimo que es la consecuencia natural de amar a Dios. Además, a quienes participen, se repartirán balconceras de la Sagrada Familia para que cada casa celebre el nacimiento del Niño Jesús. Asimismo, invitamos a todas las familias a poner el Belén y la corona de Adviento en su casa, y subir fotos en redes sociales con el hashtag #recuperemoslaNavidad. ¡Celebremos y manifestemos también externamente la preparación para la Navidad!
En definitiva:
Queremos recuperar el sentido de la Navidad cuidando desde el comienzo del Adviento nuestra vida interior y la manifestación externa de lo que vivimos.
La delegación e Apostolado Seglar y la ACdP proponen una iniciativa encaminada a recuperar el sentido cristiano de la Navidad. Se trata de una propuesta que comienza desde ya, con el Adviento, y que tiene un momento clave, cuando se celebre la Misa de Adviento y de recibimiento de la Sagrada Familia en Guadix, el próximo 14 de diciembre, con una celebración en la iglesia de la Virgen de las Angustias, de Guadix.
Desde ya, se invita a preparar la Navidad, también con una implicación social, que ayude a los más necesitados. Por eso, se pide que los que asistan a la celebración lleven alimentos y productos de higiene, que se entregarán a Cáritas.
Así describen esta campaña en la web de la ACdP:
Os presentamos la campaña con la que pretendemos recuperar el sentido cristiano de la Navidad. José y María peregrinarán desde el comienzo del Adviento hasta Nochebuena por las centros de la ACdP.
La acogida de José y María es la acogida de la vida y de la Buena Nueva que llega a nosotros como un regalo. ¿Queremos dar posada a José y a María?
Sí, estoy dispuesto, pero ¿cómo me preparo?
Preparación interior. El calendario de Adviento nos ayudará a través de reflexiones y propósitos diarios a preparar nuestros corazones para la llegada del Señor. Además habrá cada día una explicación de un objeto navideño o una figura del Belén.
Sí, ya estoy preparado y ahora ¿cómo lo hago?
Manifestación externa. Nuestra implicación con el prójimo es lo que el Señor vino a hacer al mundo, darse por completo. Como fruto de los apartados anteriores cada centro hará un acto de acogida a José y María cuando lleguen a la ciudad, y una acción social para la misma, ya que la implicación con el prójimo que es la consecuencia natural de amar a Dios. Además, a quienes participen, se repartirán balconceras de la Sagrada Familia para que cada casa celebre el nacimiento del Niño Jesús. Asimismo, invitamos a todas las familias a poner el Belén y la corona de Adviento en su casa, y subir fotos en redes sociales con el hashtag #recuperemoslaNavidad. ¡Celebremos y manifestemos también externamente la preparación para la Navidad!
En definitiva:
Queremos recuperar el sentido de la Navidad cuidando desde el comienzo del Adviento nuestra vida interior y la manifestación externa de lo que vivimos.
El patronazgo de Santa María Magdalena sobre Arahal se remonta al 22 de julio de 1248, fecha en que la tradición sitúa la conquista de la ciudad por San Fernando, si bien no fue hasta 1796, bajo el pontificado de Pío VI, cuando se reconoce canónicamente. Con motivo del 225 aniversario de esta efeméride la Santa Sede ha concedido la celebración de un Año Jubilar a la Parroquia homónima que se iniciará el próximo 19 de diciembre.
La Parroquia de Santa María Magdalena es un interesantísimo edificio neoclásico construido entre 1785 y 1800 sobre el solar de la antigua iglesia mudéjar destruida por el terremoto de Lisboa en el año 1755, de la cual se conserva la Capilla Sacramental, ejecutada entre 1763 y 1766 por Ambrosio de Figueroa. La nueva iglesia, levantada gracias al patrocinio de Pedro de Alcántara Téllez Girón y Pacheco, IX duque de Osuna, es obra de Lucas Cintora si bien las trazas son atribuidas al académico Julián Barcenilla. Consta de tres naves de cuatro tramos cada una; la nave central se prolonga tras el ábside con el coro situado en la cabecera del templo.
Preside la Parroquia la colosal escultura de la titular del templo y patrona de Arahal, Santa María Magdalena, obra realizada en madera policromada por el escultor neoclásico catalán Josep Antoni Folch i Costa (Barcelona, 1768- Madrid, 1814), que puede datarse entre 1800 y 1803, la cual se encuentra ante la exedra de escayola que contiene el presbiterio, obra de Antonio Marzal realizada en 1800, como se lee en la inscripción que aparece en el retablo. Esta firma ha llevado a atribuir erróneamente la imagen de la titular de la Parroquia a este autor valenciano, si bien los últimos estudios, como el de Ramón Ribera Gassol o el de Antonio López Hernández en el que nos basamos para este artículo, confirman la autoría de Josep Antoni Folch, ya que así lo afirma el propio escultor en la breve reseña autobiográfica que presenta a la Academia de San Fernando de Madrid en 1814.
Su vinculación con Andalucía proviene de que su hermano Jaime residía en Granada desde 1786, ya que trabajaba como director de Escultura en la Escuela de Dibujo, si bien ante la gran demanda de trabajo que tenía llama a su hermano para que colaborara con él. Ribera Gassol apunta la posibilidad de que el Duque de Osuna conociera a Folch por su maestro, el escultor Joan Adam, quien había realizado para la Duquesa de Osuna la escultura conocida como la Venus de la Concha.
La imagen que preside la iglesia de Arahal representa la glorificación de Santa María Magdalena, ya que, como narra su leyenda, los ángeles la transportaban al cielo durante las horas que dedicaba a la oración. Tras el Concilio de Trento este episodio de la glorificación de la Magdalena va a ir sustituyendo a la iconografía tradicional que la mostraba como la pecadora arrepentida lujosamente vestida o la penitente que se cubre con la larga cabellera.
Así, en Arahal aparece la Santa de pie sobre una nube en la que se pueden ver dos cabezas aladas y otros dos ángeles, uno de los cuales sostiene una calavera, símbolo de la penitencia a la que se dedicaba la Santa en su retiro en la cueva de La Sainte-Baume en Provenza. El otro ángel parece mostrar el frasco de perfume con el que la Santa ungió los pies de Jesucristo (cf. Lc 7, 37-38), así como el que llevaba camino del sepulcro para embalsamar el cuerpo de Cristo en la mañana de la Pascua (cf. Mc 16, 1-3; Lc 24,1).
La Magdalena dirige su mirada a lo alto, con gran arrobo y devoción, mientras abre sus brazos con gesto de entrega a Dios, sosteniendo en su mano izquierda una cruz. Viste una amplia túnica que deja ver su hombro derecho y se cubre con un manto anudado en su cadera, llevando en su cabeza, cubierta por una larga cabellera, una corona de flores que, como señala López Hernández, está formada por azucenas, que simbolizan la belleza como don divino, y hojas de zarzamora, símbolo de arrepentimiento. Completa el conjunto un haz de rayos dorados que enmarcan la figura de la Santa y nos la muestran en la gloria divina.
María Magdalena, que fue llamada “la apóstol de los apóstoles” por Santo Tomás de Aquino, como nos ha recordado el Papa Francisco al elevar su memoria litúrgica como fiesta, se nos presenta en este Año Jubilar como modelo de conversión y penitencia, mediante la cual poder gozar de la misericordia de Dios. El lema de este Jubileo “Buscaré al amor de mi alma”, está tomado del Cantar de los Cantares (3,2) y alude a la misericordia divina y al inmenso amor que le tuvo la Magdalena al Señor, amor que le hizo merecedora de la bienaventuranza eterna.
Adrián Ríos, entrevistó el pasado viernes 19 de noviembre al periodista Isaac Sánchez, sobre el primer Ecopaseo organizado por el Grupo diocesano de Ecología Integral Sevilla, que consistía en caminar por la ciudad “de una forma diferente y en clave ecuménica y celebrativa”.
Así, la llamada a acercarse a este tipo de iniciativa es para cualquier persona católica que viva en Sevilla, sino también cualquier persona creyente en el ámbito del cristianismo.
Adrián Ríos entrevista a Virginia López en la edición del Espejo de la Iglesia, fundadora de Paseos por Sevilla, una iniciativa que nació en 2011 y ofrece a los propios sevillanos la posibilidad de mostrar toda Sevilla, la conocida y la desconocida a los propios sevillanos o a los residentes en la ciudad, su historia y patrimonio.
Virginia es historiadora y colaboradora de la Parroquia de Santa Catalina, de Sevilla.
El año 1575, haciendo obras de restauración en los cimientos de la torre de San Pedro, se halló un sepulcro con una inscripción de algunos Santos Mártires. Analizado convenientemente por el Obispo Bernardo de Fresneda y elevado a Roma, Gregorio XIII lo remitió al Concilio de Toledo que se estaba celebrando. Dicho Concilio reconoció la autenticidad de estas reliquias y aprobó su culto que, desde entonces, se celebra el 26 de noviembre.
Óscar Santos y Malu Chamorro son el alma, los creadores y la dirección del musical “Conversión”, en el que se cuenta la vida de san Ignacio de Loyola desde los lenguajes actuales. Ante los micrófonos de COPE Málaga explican todos los detalles de una obra que cautiva al espectador.
El día 12 de noviembre tuvo lugar el estreno oficial del musical “Conversión» y el 27 el segundo pase, en el Colegio San Estanislao, en El Palo. Se podría decir que este musical ha sido un trabajo sinodal. ¿Cómo surgió?
Óscar: hace 3 años un jesuita de la Pastoral Nacional me comentó la posibilidad de hacer un musical contando la historia de conversión de Ignacio de Loyola, con motivo del 500 aniversario de tal suceso. Rápidamente pensé, tengo que ponerme en contacto con mi amiga Malu, porque sin ella no me sumerjo en esta locura. La llamé y, como ella es una persona soñadora como yo, se lanzó al reto conmigo, y aquí empieza la historia y todo lo que viene después.
Pues cuéntanos, Malu, ¿qué pensaste ante la propuesta?
Malu: Me reí mucho y pensé: “¿cómo hacer musical de alguien que se convirtió tumbado en una cama leyendo libros?”. Hay que pensar en bailes y canciones… todo con mucho ritmo ante una conversión tan estática, aparentemente. Un auténtico reto. Y como los retos nos encanta, los lanzamos.
Han sido 3 años complicados, con pandemia incluida. ¿Cómo se puede organizar y montar un musical en un tiempo de confinamiento y de pandemia?
Óscar: parece que lo más razonable hubiera sido decir que no. Además, en este tiempo, mi familia ha crecido con un hijo más y la de Malu con dos. A todo ello le unes el confinamiento, los ensayos al aire libre… Hemos vivido muchas cosas y ha habido un mogollón de gente involucrada: actores, actrices, bailarines, técnicos. Son gente que ha estado con nosotros en esta aventura que iniciamos y que ha sido un trabajo en equipo. Ha sido muy divertido también.
Malu: como dice el prólogo: «algunas veces sin vernos y otras viéndonos a medias” porque, hasta el último ensayo no nos vimos las caras actuando. Algo que yo nunca había hecho, claro. Ibamos con mascarillas. Hacer la dirección sin ver las caras completas era duro… La primera vez que las vi, en el último ensayo, me di cuenta de que sonreían y me llevé una sorpresa. Me había acostumbrado a ver ojos, nada más.
Por cierto, antes de comenzar la entrevista me decíais que la preparación de este musical ha sido toda una catequesis para el equipo, ¿es así?
Malu: así es. Emocionalmente hemos vivido lo que luego contamos en el musical: el sobreponerte a las dificultades que surgían, comprender las dificultades que les surgían a otras personas, acompañar todos los procesos, animarnos unos a otros… En todo eso hemos utilizado mucho también la historia que estábamos contando. Yo creo que nos hemos podido apoyar en lo que decían las canciones; estaban conviviendo con nosotros en todas esas dificultades reflejadas en esas frases de Ignacio como «en todo amar y servir” y «más en las obras que en las palabras». Esa última frase nos ha dado mucho juego en el teatro. La vivencia emocional que hemos compartido, y que seguimos compartiendo, ha formado un grupo muy especial. Hay gente muy trabajadora, todo el mundo ha apoyado a los demás sin anteponerse a sí mismo, sino mirando lo que el otro necesitaba. A esto me refería cuando decía que en los ensayos se ha respirado mucho de lo que se estaba contando en el musical a través de la vida de san Ignacio.
Y, ¿qué nos cuenta el musical “Conversión”?
Óscar: en «Conversión» se cuenta la historia de un hombre que era muy guerrero, muy soñador y muy beligerante en sus cosas y en su forma de ser. En un momento determinado la vida se le trunca y, en ese espacio de silencio se encuentra con Dios. Contamos el proceso de esa persona, cómo lo ha vivido emocionalmente. Al final, no deja de ser una catequesis para nosotros, que nos invita a aprovechar esa experiencia para ver que también es posible que tengamos un encuentro con Dios, sin que nos tengan que dar un cañonazo físico como a él. Eso es lo que venimos a contar, desde esa experiencia muy humana de Ignacio y, a la vez, muy transcendente. No estamos narrando una sucesión de hechos históricos. Malu lo ha reflejado muy bien en la dirección del guión, cómo sufre, se abre, escucha a otros…
Malu: es un personaje perfecto. Leyendo la autobiografía es donde encontré al personaje que yo buscaba. Quería hablar con muchos jesuitas para que me contaran su visión, y el confinamiento se llevó todos esos planes, pero ya estaba ahí Ignacio contando su propia historia en la autobiografía, que es muy sencilla y da muy pocos detalles históricos. Al final, era un poco lo que necesitábamos, porque los detalles históricos en una historia que tiene que ser tan emocional y en la que el teatro llega tan directo al corazón, a veces pueden ser complicados. Es mejor no meterse mucho en líos y, sin embargo, contar la historia de una persona que no era perfecta, y que muchas veces esa visión del «santo» que tenemos, tan perfecta y puesta ahí en los altares, no es la real. Al final del musical se puede ver cómo era exactamente la misma persona, con un truquillo que no vamos a desvelar ahora, pero era la misma persona al principio y al final, con su manera intensa de vivir las cosas, con su capacidad de analizar la realidad en la que vive; pero sus objetivos son otros, de repente, y el timón lo lleva otro.
Y para vosotros, concretamente, ¿qué es “Conversión”, qué os ha quedado de ella?
Óscar: yo me quedo con el grupo. Me quedo con mi proceso, con la gente, con las personas, con la ilusión. Me quedo con ese proceso complicadísimo en el que han surgido muchas cosas y siempre había obstáculos que salvar, pero el grupo siempre tenía un buen ambiente, siempre había comprensión ante las circunstancias. Te podría nombrar uno por uno a todos los miembros del equipo, pero son tantos los que han participado… Son más de 30 personas. Incluso gente que se animó con nosotros en la aventura y luego se ha ido cayendo o se ha ido sumando al final. Para mí, el grupo y la experiencia es lo más importante y lo más relevante de lo que he vivido, y con lo que me quedo.
Malu: ¿me puedo quedar con lo mismo que él? Bueno, por aportar otra cosa, me quedo con un personaje femenino que fue importante en la vida de Ignacio y que no es una alegoría, es un personaje de verdad. Acompaña a Ignacio de una manera muy especial, es la Anciana de Manresa. Creo que dice muchas cosas y que habla muchas cosas con él muy actuales y que nos sirven para acompañarnos en la vida.
El sábado 27 de noviembre, a las 20.00 horas, es el segundo pase de la obra pero… ¡seguro que vendrán más después!
Óscar: eso lo dejamos abierto a lo inesperado. Hay propuestas. Fuera de Málaga ya nos lo han pedido en varios sitios, pero tenemos que ver la viabilidad y las posibilidades Pero sí, tenemos propuestas fuera y, además, se ha grabado ya en vídeo y se va a hacer una producción con una empresa audiovisual… Habrá un formato físico que estará disponible en algún momento para que la gente pueda acceder a verla si no puede verla presencialmente, aunque el directo es el directo.
La Renovación Carismática Católica de Málaga celebrará un retiro de Adviento abierto a todos los malagueños del 10 al 12 de diciembre en Casa Diocesana Málaga.
Con el lema “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”, será dirigido por Arturo Morales, laico perteneciente a dicho movimiento. Se puede participar en las modalidades de interno y externo y comenzará el día 10 a las 18.30 horas para acabar el 12 después del almuerzo.
Los tratamientos para el cáncer son cada vez más efectivos, pero en algunas ocasiones, se agotan todos los abordajes terapéuticos y la patología no se resuelve. El enfermo, con un pronóstico infausto, recibe el alta hospitalaria y regresa a su casa para un seguimiento domiciliario controlado por el médico de cabecera y cuidados paliativos.
Esta situación genera una reacción emocional de desaliento, condiciona una progresiva disminución de la calidad de vida, elabora pensamientos de desesperanza e inutilidad, y, con una sutil marginación del sistema sanitario que “ha hecho todo lo posible”, la expresión de enfermo terminal retumba en su mente. El problema ya no es el cáncer sino la limitación de su existencia que, ante la ausencia de alternativas, le hace perder el significado de su vida: ideas de autolisis ocupan sus pensamientos.
¿Qué hacer?
En la dinámica hospitalaria, el objetivo de curar la enfermedad ha ocupado todos los recursos y preocupaciones de los profesionales y la persona ha sido una silenciosa y pasiva espectadora sin apenas protagonismo.
Es ahora cuando, en el arte de aliviar el sufrir humano, el médico conoce la grandeza de su vocación y tiene la ocasión de contemplar y atender a la persona con sus mejores y más selectivos recursos porque, en la praxis médica, donde no llega la ciencia llega siempre el corazón.
Es un tiempo de singular y decisiva importancia, en el que la letra M (misericordia) y la A (amor) con las que empieza y termina la palabra medicina, se deben de precribir con generosidad y sin miedo a sobredosis pues son, en todas las ocasiones, eficaces remedios sanadores.
Atender a la persona es hacerle sentir que es reconocida, comprendida, escuchada y sus palabras respetadas. Es tiempo de sembrar semillas diarias de alegría y esperanzas consoladoras y de argumentar que su presencia es necesaria y útil para la convivencia familiar, y todo con una delicada ternura que alimenta una calidad de vida que no deja de aumentar.
Recuperando su dignidad, también recupera las ganas de vivir y en sus ratos de soledad y silencio, empieza a consolidar un escenario interior en el que la paz y armonía son actores principales.
En este discernimiento, es sorprendido por noticias que le llegan de su hondón de trascendencias e inmortalidades que le hacen descubrir que es algo más que una mera estructura física-mental.
Y es que el hombre, aunque que fue hecho de la nada, no proviene de la nada o de nadie, sino que tiene un origen divino, pues Dios, cuando decidió su creación, en un acto de amor, se copió a sí mismo, y la imagen divina está presente en todo hombre: el deseo de Dios está inscrito en su corazón, porque ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará la verdad y la dicha que no cesa de buscar. Dotado de un alma espiritual e inmortal, es la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma y, desde su concepción, destinado a la bienaventuranza eterna.
Pero Dios, en su providencia, ha dispuesto que todos los acontecimientos que le suceden al hombre en su experiencia humana, no son dificultades sino significativas oportunidades para crecer en su amor y así, la muerte se troca en vida porque es la fiesta alegre y gozosa en la que el alma, abandonando su localización, se libera del cuerpo y pasa a la presencia de Dios que es su origen y definitiva meta.
La parroquia El Salvador, de Málaga, acogió a comienzos de noviembre el VII Encuentro Interparroquial convocado por la Comisión Diocesana de la Acción Católica General. Una jornada que se enmarcó en el Día de la Iglesia Diocesana y en la que se profundizó en la sinodalidad. Los coordinadores de Infancia, Juventud y Adultos de la ACG Málaga explican, ante los micrófonos de COPE Málaga, ¿qué signos de sinodalidad hay en estos encuentros?
Francis Abolacio, coordinador del Sector de Infancia de la Acción Católica en Málaga. Pertenece a la parroquia de la Divina Pastora, en Málaga: «Cuando, desde tu parroquia pequeñita encuentras esta herramienta, que es una red de parroquias que nos sirve para caminar juntos, para crecer, para complementarnos, descubres que las cosas, que a veces pueden parecer imposibles, se hacen posibles. Por ejemplo, los campamentos de verano. Una parroquia sola no puede hacer campamentos de verano, pero cuando nos unimos un grupo de parroquias, sale adelante. ¡Más sinodal y del Espíritu no puede ser!»
Ángela Quero, coordinadora del Sector de Jóvenes de la Acción Católica en Málaga. Pertenece a la parroquia de Victoria, en Málaga: «Estos encuentros nos ayudan a hacer Iglesia, en Málaga y a sentirnos unidos, salimos muy fortalecidos de estos encuentros. Os cuento desde mi experiencia. Yo vengo de una parroquia muy grande, muy potente, con muchos jóvenes, en la que sentíamos que podíamos con todo pero, también uno vive momentos de flaqueza y pobreza y esos momentos llegaron. Fue gracias a la Acción Católica, a los encuentros interparroquiales, a los campamentos, a los momentos de oración y de retiro, que nos vimos fortalecidos y regresamos a nuestra parroquia con ganas de seguir trabajando y anunciando a Cristo, de seguir construyendo el Reino de Dios, gracias a que te sientes parte no solo de tu parroquia, sino de una Iglesia mucho más grande y amplia. A mí me da mucha alegría cuando voy por la calle y me encuentro a alguien de otra parroquia a la que he conocido en uno de estos encuentros, pues te sientes unido en fraternidad con esa persona. No es solo el momento del encuentro, sino que después lo llevas a tu vida personal, a tu trabajo, a tu día a día, y te sientes siempre conectado con otras personas. Eso sucede gracias a estos encuentros. Es verdad que, en la vorágine de nuestra vida nos cuesta sacar un hueco para participar en ellos, pero lo que te llevas es mucho más grande».
Mª Carmen Reyes, coordinadora del Sector de Adultos de la Acción Católica en Málaga. Pertenece a la parroquia de San Ramón Nonato: «Estos encuentros interparroquiales son un instrumento esencial en este camino que comenzamos de la sinodalidad, porque nos unimos laicos de distintas parroquias, sacerdotes, religiosos… todos con un mismo objetivo: anunciar a Cristo con obras y palabras, que es el lema de este encuentro interparroquial. La parroquia a la que pertenezco, y en la que vivo mi fe, que es San Ramón Nonato, se ha visto muy ayudada por estos encuentros, ya que es una parroquia pequeña. Nos sentimos acompañados y en comunión con otras parroquias».