Inicio Blog Página 4225

Este domingo, Jornada de la Infancia Misionera: «Luz para el mundo»

0

Infancia Misionera es una Obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo. Infancia Misionera promueve actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los niños en la fe y la solidaridad con la misión. También invita a los niños a colaborar personalmente con sus ahorros para los niños de las misiones. Los niños ayudan a los niños.

Porque los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: los niños son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en los niños es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, solidaridad y entrega que les acompañará para toda la vida.

La Infancia Misionera contribuyó con más de 19 millones de euros a los niños del mundo en 2018. Se llevaron a cabo 2.943 proyectos agrupados en tres grandes campos de acción.

¿QUÉ DICEN LOS NIÑOS?

“Me llamo Ndigyanouba Marina. Fui bautizada el 31 de marzo de 2018 en la parroquia de la Catedral de Sarh. Mi vida ha cambiado desde que recibí el bautismo. Antes de ser bautizada, provocaba mucho a mis amigos y a mis amigas; los insultaba, los golpeaba y les hacía todo lo que no le gusta a Dios. Ahora que el Espíritu Santo ha entrado en mi vida, me he dado cuenta de que todo lo que hacía antes no estaba bien.

En el colegio Saint Charles Lwanga estoy muy contenta, porque cada vez que vamos al retiro, el P. Corti nos enseña la Palabra de Dios. Me siento muy feliz cuando escucho esta Palabra. Estoy feliz de poder contar todo esto”.

Ndigyanouba Marina, Chad

 

 

CON JESÚS A JERUSALÉN, ¡LUZ PARA EL MUNDO!

 

“Con Jesús a Jerusalén”. Nazaret era el pueblo tranquilo; Jerusalén, la gran ciudad que albergaba el templo, al que acudían judíos llegados de todas partes para dar culto a Dios. Allí fue también la Sagrada Familia para presentar a Jesús, al poco de nacer, y allí volvía cada año para la fiesta de la Pascua. A los doce años, Jesús se quedó solo, entre los maestros del templo, sin que sus padres lo supieran. Las primeras palabras que conocemos de su boca —justo entonces— hablan de ocuparse de las cosas de su Padre, y así lo haría hasta el final, entregándose en la cruz por todos, precisamente en Jerusalén.

“¡Luz para el mundo!”. Cuando sus padres presentaron al Niño en el templo, siendo apenas un bebé, Simeón lo reconoció como “luz para alumbrar a las naciones”. Lleno de Espíritu Santo, aquel anciano fue capaz de percibir la presencia del Mesías. También los misioneros, llenos de Dios por la oración, llevan al mundo la luz de Jesús, que ilumina la vida de las personas y los pueblos. Nosotros, como ellos, estamos llamados a hacer brillar ante todos la luz de Cristo.

Materiales

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo continúa su Visita Pastoral en el Colegio Trinidad

0

Monseñor Demetrio Fernández ha estado este viernes con los alumnos del colegio diocesano

El obispo de Córdoba se encuentra inmerso en su Visita Pastoral y en esta ocasión ha visitado el colegio diocesano Trinidad. El equipo directivo del centro y los alumnos han recibido al prelado y han tenido la oportunidad de compartir con él un tiempo de charla. Monseñor Demetrio Fernández ha estado acompañado durante la visita del capellán del colegio, Jesús Linares. Ha visitado las clases para intercambiar impresiones con toda la comunidad educativa. Finalmente, ha tenido una convivencia con los docentes.

En su Carta Pastoral al inicio de este curso el obispo aseguraba “me propongo con la ayuda de Dios a reanudar esta preciosa tarea, me siento impulsado a gastar mi vida sirviendo en la Visita Pastoral”. Este curso ha comenzado monseñor Demetrio Fernández la segunda vuelta de la Visita Pastoral a la Diócesis y en esa misma Carta pedía “encomendad a Dios estas Visitas, que son momentos de gracia especial para muchas personas, y sin duda lo es para el obispo”.









La entrada El Obispo continúa su Visita Pastoral en el Colegio Trinidad apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

El mejor vino

0

Ya han pasado las fiestas de la Navidad, Año Nuevo, Epifanía, y el domingo pasado celebramos el Bautismo de Jesús. Este domingo comenzamos el Tiempo Ordinario, que en la liturgia tiene color verde. Estas fiestas vividas nos han dejado el sabor de la esperanza, la vida que nos ofrece el Señor, de profunda alegría, y nos han hecho vivir de cerca los impulsos de la caridad… Hemos vivido el amor de Dios.

A nadie le pasa por alto que estos acontecimientos han estado marcados por la preocupación de los contagios, de las advertencias acerca de evitar aglomeraciones, incluso el cenar juntos la familia… como medidas cautelares contra el peligro del Covid. Pero hemos ido saliendo, teniendo en el recuerdo a los que se nos fueron y siguiendo el camino con perseverancia, porque la vida sigue con la oferta de gracia del mismo Dios. Ahora nos toca prepararnos, durante todo el año que tenemos por delante, para escuchar la Palabra de Dios, para interiorizarla y revisar cada uno las respuestas; para poder vivir el Misterio del amor de Dios, porque en lo ordinario es donde acontece lo extraordinario.

El evangelista san Juan, nos presenta este domingo un acontecimiento de la vida ordinaria, una boda, a la que asisten María, Jesús y sus discípulos. El relato tiene una carga teológica inmensa, aunque esté descrito de una forma sencilla, modesta y discreta, casi de pasada, sin embargo, debemos prestar atención a lo que dice el evangelista, que aquí, «Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en Él». Estos discípulos que le acompañaban se habían fiado de Jesús, se habían puesto en camino con Él, pero necesitaban potenciar más los lazos de unión con el Señor, su fe era frágil, incierta y era preciso comenzar esta aventura con fe firme.

El evangelista aprovecha un pequeño incidente, la falta de vino, para que centremos la atención en Jesús y en María. En primer lugar, nos fijamos en el papel de la Virgen, que no duda que su Hijo va a intervenir, aunque le haya dicho que no ha llegado su hora, Ella sabe que lo hará, aunque ignore de qué forma va a hacerlo y nos enseña a confiar en la soberanía de Jesús, por eso dice a los criados: «Haced lo que Él os diga». Esta es la gran lección que nos da la Madre del Señor, que puede conseguir de modo suave y directo de su divino Hijo la santificación de nuestras almas, basta con confiar en Ella, encomendarnos a Ella. Por intervención de Nuestra Señora, Jesús convierte el agua insípida y fría de nuestras vidas tormentosas y vacías en el mejor vino.

El final del texto proclamado (v. 11) es una explicación creíble para llegar a Jesús, cuando dice que en Caná «comenzó sus signos y manifestó su gloria». En Caná se realizó la revelación de la persona de Jesús. Lo que brilló a través del milagro de la conversión del agua en vino fue su gloria y se insiste en la fe de sus discípulos en Él, todo lo demás, pasa rápido. A san Juan le interesa destacar que la fe de los discípulos creció y que seguir a Jesús es un proceso que termina en la fe. Esta es la conclusión, la madurez de la fe es lo esencial y eso también es un regalo de Dios.

Mucho ánimo a todos para dejar que cale hondo en nuestro ser la Palabra, que nos fiemos de la intercesión de la Virgen para volver siempre el rostro a Jesús, porque «cosas mayores verás» (Jn 1,50).

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

A ver al Papa Francisco

0

Desde el 17 al 22 de enero próximos, voy como obispo de Córdoba a la Visita al limina, visita oficial al Papa Francisco y a los sepulcros de los apóstoles Pedro y Pablo, junto con todos los obispos de las provincias eclesiásticas de Sevilla, Granada y Mérida-Badajoz. Un grupo de 16 obispos, que constituimos el tercero de cuatro grupos de todos los obispos españoles. Además de la visita larga y detallada del día 21 con el Papa, celebraremos en días sucesivos la Eucaristía en las cuatro basílicas mayores y despacharemos con los responsables de los distintos sectores del gobierno de la Iglesia universal. Son días de gracia especial, y os pido que acompañéis al obispo en esta tarea que realiza en nombre de toda la diócesis de Córdoba. Yo os tendré presentes a todos en la oración ante el sepulcro de los apóstoles, para que nuestra fe se fortalezca.

Hemos elaborado un informe amplio del estado de nuestra diócesis en todos sus sectores, que enviamos a su tiempo, y sobre ello trataremos con los distintos Dicasterios vaticanos. Al hacer un balance de los últimos años, es impresionante la actividad que la Iglesia realiza en favor del hombre y en favor de la sociedad. La visita a Roma es también ocasión para dar gracias a Dios y recibir orientaciones de quienes gobiernan con el Papa la Iglesia universal.

Os invito a todos, queridos fieles de la diócesis de Córdoba, a acompañar con vuestra oración al obispo y os pido que recéis especialmente durante estos días por el Papa y todas sus intenciones. Sugiero a los sacerdotes que usen los formularios de la Misa por el Papa durante todos los días de la semana, que introduzcan peticiones en la oración de los fieles en la Misa y en la liturgia de las horas y que recen especialmente el Santo Rosario por las intenciones del Papa. Junto a la oración, la limosna para sostener el gobierno de la Curia vaticana y las obras de caridad del Papa.

El obispo de Roma, el Papa, es el sucesor del apóstol Pedro, a quien Jesús confió su Iglesia: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. El sucesor de Pedro se convierte así en el principio y fundamento de la unidad de la Iglesia. La comunión con el Papa nos hace católicos. Por eso, no es cuestión de gustos o preferencias. La comunión con el Papa nos hace estar en línea con la voluntad de Cristo en el seno de su santa Iglesia.

Los medios de comunicación nos acercan hoy más que nunca la persona y la figura del Papa, sus enseñanzas, sus orientaciones, sus viajes, sus catequesis. Pero no basta que tales medios hagan una amplia difusión. Es necesario que “sintamos con la Iglesia jerárquica”, como dice san Ignacio de Loyola y nos sintamos en plena comunión con el Sucesor de Pedro, con el Vicario de Cristo en la tierra, con el “dulce Cristo en la tierra”, como le llama santa Catalina de Siena.

Eso significa una actitud de acogida disponible de sus enseñanzas, como un hijo escucha a su padre, como un discípulo escucha a su maestro. La comunión con el Papa se vive en la obediencia gozosa a quien Dios ha puesto al frente de su Iglesia. Quizá uno de los males de nuestro tiempo es el de montarse cada uno su religión a la carta. Uno toma lo quiere y deja lo que no le interesa. Esa no es una actitud de plena comunión y por ese camino se han producido tantas rupturas en la comunidad cristiana a lo largo de la historia.

La unidad, que Cristo pidió insistentemente al Padre en el momento supremo de su vida: “Que todos sean uno”, se construye cada día en la acogida de la gracia de Dios de vivir en la comunión eclesial. Cristo sí, Iglesia también: La fidelidad al Papa es uno de los rasgos más típicamente católicos, sea quien sea el Papa que nos da Dios en cada momento.

Oramos por el Papa Francisco, revisamos nuestra actitud ante sus enseñanzas y orientaciones, procuramos secundar lo que él nos dice. Vivimos la comunión con la Iglesia, con todos los miembros de la Iglesia, que tiene su punto de encuentro en el amor al Papa y la comunión con él.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

La huida a Egipto

0

El Evangelio de San Mateo hace referencia a la huida a Egipto. Escribe el evangelista: “Un ángel del Señor se aparece en sueños a José y le dice levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto, pues Herodes va a buscar al niño para acabar con él”. José tomó al niño y a su madre de noche, de acuerdo con el texto, y se retiró a Egipto. En aquel país estuvo la Sagrada Familia hasta la muerte de Herodes. José, María y el Niño Dios, la Sagrada Familia, tuvieron que huir para escapar de la muerte, fueron unos desplazados. Quizás esta huida a Egipto debería hacernos pensar en las personas que actualmente en el mundo tienen que huir de sus países para evitar la pobreza, la desgracia y, en muchos casos, la muerte.

Hay en el mundo hoy 82.000.000 de desplazados, el 42% de ellos son niños, la mayor parte relacionados con países en desarrollo. Al igual que el Niño Jesús, muchos niños hoy viven en peligro y tienen que huir con sus padres de sus países de origen para salvar la vida. Debería haber un análisis global de por qué ocurre esto. Una explicación la da el cambio climático, hoy, y más en el futuro, son emigrantes ambientales por un cambio del clima que agrava la situación en sus países de origen. Los países que más sufren el cambio climático son inocentes con respecto a las causas del cambio climático. Seres sin culpa que ignoramos. También nos deberíamos preguntar si la venta de armas no tiene que ver con el desplazamiento de inocentes. Muchas familias, en su huida desesperada, encuentran vallas, concertinas, fuerzas armadas que les impiden buscar una solución a su desgracia. Ha sido terrible ver cómo sufren el invierno en las fronteras de Europa muchas familias, muchos niños con sus madres sufriendo. La Sagrada Familia, en su huida a Egipto, no encontró problemas, no había vallas ni concertinas. Jesús Castillo, profesor de Ecología de la Universidad de Sevilla, en su libro Migraciones Ambientales Huyendo de la crisis ecológica en el siglo XXI (2011), manifiesta que “durante el siglo XX aumentó como nunca el número de migrantes y la distancia recorrida por estos, a la vez que las migraciones adquirieron componentes sanitarios, ecológicos, socioeconómicos y políticos muy relevantes”, y nos avisa de los cientos de miles de migrantes ambientales que podría haber en los próximos años. Giuseppe Ricciotti, en su libro Vida de Jesucristo, editado en 1944, dedica varias páginas al hecho de la huida a Egipto. Nos dice este autor “los tres fugitivos debieron arrastrarse fatigosamente durante el día sobre las móviles arenas y bajo el agobiante calor, y pasar la noche tendidos en tierra, no contando sino con la escasa agua y el escaso alimento que llevaban consigo”. Quizás la Sagrada Familia empleó una semana en su viaje, y con seguridad no fue una semana fácil. San Mateo, en su evangelio, nos da información de dónde estuvieron y cuánto tiempo. Es posible que José, María y el Niño Dios se unieran a alguna caravana en su viaje, como cita Remigio Vilariño S.J., en su libro Los caminos de Jesús, de 1935. Quizás fueron meses, quizás muchos meses no lo sabemos con certeza, y de nuevo un ángel se apareció a José avisándole de la muerte de Herodes. José Julio Martínez, en su libro El drama de Jesús, de 1976, expresa sobre la estancia en Egipto “María y José a su Niño en Egipto, y cómo empieza a dar los primeros pasos y a balbucear sus primeras palabras, en una vida feliz de trabajo y cariño familiar”. Posiblemente se relacionaron con colonos judíos que habitaban en aquella tierra, nos relata el jesuita Remigio Vilariño, en su libro Vida de Nuestro Señor Jesucristo, de 1958.

La huida a Egipto de la Sagrada Familia nos debe hacer meditar, especialmente a los que pueden tomar decisiones y aliviar la tensión en las fronteras. Ante una situación global del planeta, como es la emergencia climática o las guerras diluidas en el conjunto planetario, hace falta un análisis generoso y fraternal para ayudar a este conjunto de personas que, como la Sagrada Familia, huye de la muerte. El pensamiento católico debe primar, con su base evangélica, sobre intereses egoístas y tratar de evitar que las familias tengan que migrar de forma forzada como lo tuvo que hacer la Sagrada Familia.

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Asociación de Salesianos Cooperadores organiza una meditación-reflexión

0

El Centro Local de Jaén de la Asociación de Salesianos Cooperadores te invita a participar en este evento para vivir una experiencia de meditación-reflexión en torno a la pregunta «¿Hacía dónde nos mueve Dios?», dirigida y animada por Fermín Negre, sacerdote diocesano de Málaga y miembro fundador del Grupo de música cristiana IXCIS.

Pueden hacer la inscripción en el siguiente enlace:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScEPQeeOQhrNJbi2G8eLRdvDEu0pmyyTI2fW_LRRH2Gfy98Dw/viewform

Es muy importante que se rellene una inscripción por participante. El aforo es limitado. El plazo de inscripción es  hasta el día 20/01/2022 o hasta que se complete el aforo, para cumplimentar la inscripción.

Salesianos Cooperadores

Ver este artículo en la web de la diócesis

‘Jornada de la Infancia Misionera’. Carta del Arzobispo de Sevilla

0

‘Jornada de la Infancia Misionera’. Carta del Arzobispo de Sevilla

El día 16 de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera, una Obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo a través de actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los más pequeños en la fe y la solidaridad con la misión. También invita a los niños a compartir sus cosas con sus coetáneos de las misiones. Porque los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en ellos es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, de solidaridad y de entrega que les acompañará toda la vida.

Recordamos que cuando José y María presentaron al Niño en el templo, siendo apenas un bebé, Simeón lo reconoció como “luz para alumbrar a las naciones”. Lleno de Espíritu Santo, aquel anciano fue capaz de percibir la presencia del Mesías. Simeón proclama la Verdad de aquel Niño: es el Salvador y la Luz. Se refiere a toda la realidad de Jesús de Nazaret: su vida, su palabra, su muerte y resurrección. Él es la Luz, y manifiesta el rostro verdadero del Amor de Dios, y revela a los hombres los caminos de la humanidad verdadera. Su revelación es inesperada y sorprendente, es luz que revela incluso cuál es la tiniebla y es preciso tener los ojos bien abiertos, como Simeón o Ana, para descubrir en Jesús la respuesta a la búsqueda de los hombres.

La imagen de la luz está muy presente en la Sagrada Escritura. Según el profeta Isaías, la luz de Israel y de todas las naciones será el Mesías. En el Evangelio de San Juan (8,12), Jesús afirma de sí mismo que es la luz del mundo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Posteriormente, él mismo afirma de los discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 14).  Es este un profundo misterio que san Pablo también recoge en la segunda carta a los Corintios (4,6): la luz de Dios brilla en la faz de Cristo y de ella se irradia al corazón de los apóstoles, y por los apóstoles al mundo. Como Cristo es la luz del Padre, los apóstoles son la luz de Cristo.

“Vosotros sois la luz del mundo”. Esta expresión contiene una significación profunda y un compromiso enorme. Vosotros sois “la luz” del mundo. No dice Jesús que somos “una luz”, una luz más entre otras muchas posibles, sino que somos “la luz”. Según explican los expertos en el lenguaje, cuando se pone el artículo determinado ante el predicado de una oración sustantiva, significa que el sujeto agota la capacidad de significación del mismo.

Ahora bien, el discípulo sólo puede ser luz en la medida que viva unido a Cristo-luz, en la medida que reciba de Él la luz. Para vivir esa unión personal profunda, para avanzar en esa experiencia inefable, es decir, que no se puede explicar con palabras, para ir entendiendo cada vez más esa vida de Dios en nosotros, es condición indispensable experimentar un encuentro personal con Cristo. Los misioneros, unidos a Cristo, llenos de Dios por la oración, llevan al mundo la Luz de Jesús, que ilumina la vida de las personas y de los pueblos. Nosotros, como ellos, estamos llamados a hacer brillar ante todos la Luz de Cristo a través de una vida coherente y solidaria.

Hoy todos recibimos la llamada a colaborar en la hermosa tarea de evangelizar allí donde no ha llegado la Luz del Evangelio o se ha adormecido con el paso del tiempo. Pero la Infancia Misionera, además de los niños, también tiene como objetivo a los educadores, catequistas y familias, que tienen como misión despertar esta dimensión misionera en la educación, creando el ámbito adecuado donde los más pequeños puedan crecer en sabiduría, estatura y gracia, un crecimiento integral, una manera de ser hombres y mujeres, de entender y vivir la vida teniendo a Dios como referencia, el servicio como objetivo, y la humildad como método. Es de justicia reconocer el papel tan importante que desempeñan al respecto las catequesis parroquiales y la animación misionera en las escuelas y comunidades.

Que la Santísima Virgen, Reina de la Misiones, que alumbró a la Luz del mundo en Belén os acompañe siempre, junto a vuestras familias, educadores y amigos. De antemano os agradezco vuestra generosidad en tan bella y noble tarea.

 

+José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

 

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jornada de la Infancia Misionera (Enero 2022)

0

El día 16 de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera, una Obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo a través de actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los más pequeños en la fe y la solidaridad con la misión. También invita a los niños a compartir sus cosas con sus coetáneos de las misiones. Porque los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en ellos es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, de solidaridad y de entrega que les acompañará toda la vida.

Recordamos que cuando José y María presentaron al Niño en el templo, siendo apenas un bebé, Simeón lo reconoció como “luz para alumbrar a las naciones”. Lleno de Espíritu Santo, aquel anciano fue capaz de percibir la presencia del Mesías. Simeón proclama la Verdad de aquel Niño: es el Salvador y la Luz. Se refiere a toda la realidad de Jesús de Nazaret: su vida, su palabra, su muerte y resurrección. Él es la Luz, y manifiesta el rostro verdadero del Amor de Dios, y revela a los hombres los caminos de la humanidad verdadera. Su revelación es inesperada y sorprendente, es luz que revela incluso cuál es la tiniebla y es preciso tener los ojos bien abiertos, como Simeón o Ana, para descubrir en Jesús la respuesta a la búsqueda de los hombres.

La imagen de la luz está muy presente en la Sagrada Escritura. Según el profeta Isaías, la luz de Israel y de todas las naciones será el Mesías. En el Evangelio de San Juan (8,12), Jesús afirma de sí mismo que es la luz del mundo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Posteriormente, él mismo afirma de los discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 14). Es este un profundo misterio que san Pablo también recoge en la segunda carta a los Corintios (4,6): la luz de Dios brilla en la faz de Cristo y de ella se irradia al corazón de los apóstoles, y por los apóstoles al mundo. Como Cristo es la luz del Padre, los apóstoles son la luz de Cristo.

“Vosotros sois la luz del mundo”. Esta expresión contiene una significación profunda y un compromiso enorme. Vosotros sois “la luz” del mundo. No dice Jesús que somos “una luz”, una luz más entre otras muchas posibles, sino que somos “la luz”. Según explican los expertos en el lenguaje, cuando se pone el artículo determinado ante el predicado de una oración sustantiva, significa que el sujeto agota la capacidad de significación del mismo.

Ahora bien, el discípulo sólo puede ser luz en la medida que viva unido a Cristo-luz, en la medida que reciba de Él la luz. Para vivir esa unión personal profunda, para avanzar en esa experiencia inefable, es decir, que no se puede explicar con palabras, para ir entendiendo cada vez más esa vida de Dios en nosotros, es condición indispensable experimentar un encuentro personal con Cristo. Los misioneros, unidos a Cristo, llenos de Dios por la oración, llevan al mundo la Luz de Jesús, que ilumina la vida de las personas y de los pueblos. Nosotros, como ellos, estamos llamados a hacer brillar ante todos la Luz de Cristo a través de una vida coherente y solidaria.

Hoy todos recibimos la llamada a colaborar en la hermosa tarea de evangelizar allí donde no ha llegado la Luz del Evangelio o se ha adormecido con el paso del tiempo. Pero la Infancia Misionera, además de los niños, también tiene como objetivo a los educadores, catequistas y familias, que tienen como misión despertar esta dimensión misionera en la educación, creando el ámbito adecuado donde los más pequeños puedan crecer en sabiduría, estatura y gracia, un crecimiento integral, una manera de ser hombres y mujeres, de entender y vivir la vida teniendo a Dios como referencia, el servicio como objetivo, y la humildad como método. Es de justicia reconocer el papel tan importante que desempeñan al respecto las catequesis parroquiales y la animación misionera en las escuelas y comunidades.

Que la Santísima Virgen, Reina de la Misiones, que alumbró a la Luz del mundo en Belén os acompañe siempre, junto a vuestras familias, educadores y amigos. De antemano os agradezco vuestra generosidad en tan bella y noble tarea.

+José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo de Sevilla

Primera reunión del consejo episcopal en el nuevo año

0

Primera reunión del consejo episcopal en el nuevo año

Pasadas las navidades, el curso pastoral, en el nuevo año, va retomando su velocidad de crucero. El Sínodo de la Iglesia, que en su fase diocesana nos invita a ofrecer nuestra opinión, y la visita ad limina del obispo a la Santa Sede, son los dos temas más inmediatos que marcan la pastoral diocesana en estas primeras semanas del año. Pues bien, de estos dos temas y de otros más, se habrá hablado en el primer consejo episcopal de este año, celebrado el miércoles 12 de enero. El consejo episcopal es un órgano consultivo del obispo, para ayudarle en la tarea de gestionar la diócesis. A este consejo, que se reúne dos veces al mes, pertenecen los arcipreste y vicarios.

En esta ocasión, sin duda, el tema más urgente habrá sido la preparación de la visita ad limina, que tendrá lugar del 17 al 22 de enero, en Roma. Para esa visita, se ha elaborado un informe sobre la vida pastoral de la diócesis, que ya está en la Santa Sede, para conocimiento del papa y de los dicasterios romanos.
Pero no menos importante es la participación de la diócesis en el Sínodo de los Obispos de 2023, que ahora se encuentra en su fase diocesana y que quiere recabar nuestra opinión sobre la marcha de la Iglesia en el tiempo presente. Hay un cuestionario amplio en la web de la diócesis y otro cuestionario más pequeño y directo, que se puede descargar también en la web de la diócesis e, incluso, se puede contestar desde ahí, de manera online. Aunque aún queda tiempo para responder, solo hay hasta el mes de abril, por lo que conviene ir ofreciendo nuestra opinión, o la de nuestra parroquia e institución.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

Confirmaciones en la parroquia de Freila

0

Confirmaciones en la parroquia de Freila

El domingo 9 de enero, en la parroquia de Freila, el obispo confirmó a 6 chicos y chicas de la parroquia. Estos jóvenes han realizado un proceso de formación durante años y ahora, con la recepción del sacramento, dan un paso más en el crecimiento de su fe.

D Francisco Jesús Orozco estuvo acompañado en la celebración por el párroco de Freila, José Fernando Titos. Una celebración en torno al Bautismo del Señor, ya que esa era la fiesta litúrgica de ese día, y, en Freila, además en torno al sacramento de la Confirmación, un paso importante para todo bautizado. Sin duda, un buen día, ese 9 de enero, para confirmarse.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.