Inicio Blog Página 4159

Enmanuel Falque: “La certeza del final de la vida me exige dar sentido a mi vida”

0

Enmanuel Falque: “La certeza del final de la vida me exige dar sentido a mi vida”

El profesor Enmanuel Falque (Neuilly-sur-Seine, Francia, 1963) ha intervenido en la Jornada de Filosofía que ha organizado la Facultad de Teología. Experto en el campo de la Fenomenología, es una de las voces autorizadas en el debate sobre las cuestiones de fondo que afectan al hombre de hoy. Acaba de publicar Fuera fenómeno, una mirada a la sociedad resultante de la crisis.

¿Hasta qué punto la filosofía puede explicar las principales cuestiones del cristianismo?

Es una cuestión esencial para la filosofía y el cristianismo, se puede decir que hoy en día la filosofía sufre de no ocuparse del cristianismo, pero a su vez la teología sufre de no atar sus dogmas a experiencias. La filosofía y el cristianismo se pueden encontrar hoy solo si los dogmas cristianos se relacionan con experiencias filosóficas, aunque sea transformándolos. No se puede entender el Viernes Santo independientemente de un análisis de un análisis filosófico del sufrimiento y la muerte. Hay que enseñar, y es lo que yo intento hacer, que cristo asumió ‘el ser para la muerte’ aunque sea para transformarle. También, y refiriéndome a mi libro Metamorfosis de la finitud, hay que desarrollar una filosofía del nacimiento para desarrollar una teología de la resurrección. Hay que analizar filosóficamente qué es el nacimiento para entender lo que es el renacimiento o la resurrección. En Las bodas del cordero, otro libro mío, si queremos entender lo que significa “esto es mi cuerpo” en la Eucaristía, hay que entender lo que es “esto es mi cuerpo” entre dos esposos, aunque el eros humano sería transformado por la caridad humana. Para volver a la pregunta, filosofía y teología se encontrarán (en lo que ha explicado en su libro Pasar el Rubicón) si la filosofía de los libros de experiencias en teología, sufrimiento, nacimiento, el cuerpo, y si la teología tiene los medios de transformar estas experiencias. (sufrir con el otro, resucitar y comulgar).

Usted insiste mucho en el concepto de finitud. Afortunadamente no vivimos pensando que algún día moriremos ¿O deberíamos tenerlo más presente? ¿Nos iría mejor sin perder de vista esta evidencia?

Vivir siendo conscientes de que un día moriremos es exactamente la opinión del filósofo y de cualquier hombre. Lo que caracteriza al hombre es tener conciencia de su muerte, y debe pensar su vida en ese horizonte de la muerte. Lo que podríamos pensar que es trágico, en realidad es una felicidad. Lo que es trágico es no pensar en la muerte. No porque la muerte esté siempre al acecho, sino porque la certeza del final de mi vida me exige dar un sentido a mi vida. Es porque la vida es escasa que es buena. Como dice Fernando Pessoa, un día de más es siempre un día de menos. El horizonte de la muerte, incluso para el creyente, no es un horizonte que haya que sobrepasar rápidamente, porque es a partir de él que toma sentido nuestra humanidad. Es lo que se llama en filosofía la finitud, es a partir de ahí que yo llamo a la resurrección metamorfosis de la finitud.

¿En qué medida la pandemia nos ha hecho más conscientes de nuestra fragilidad?

Este es un punto fundamental de mi trabajo, y muy contemporáneo. Acabo de terminar un libro que se llama Fuera fenómeno sobre la crisis. Un libro de filosofía pura que se apoya sobre cinco ejemplos; enfermedad, separación, muerte de un hijo, catástrofe natural y pandemia. Lo propio de un traumatismo es que rompe a la vez el horizonte fenomenalizado y el sujeto fenomenalizante. Lo que significa que, en caso de crisis, la pandemia, y sobre todo la muerte de un hijo, el sujeto está roto totalmente, le ocurre lo peor, no porque nada peor le pueda pasar, sino porque la situación en sí está rota. En otros términos, cuando te acontece te destruye, lo más asombroso en una crisis es que permanezca de pie cuando piensa que no debería estar aquí. Esa situación traumática es esencial para el análisis hoy día en filosofía, y quizás representa para mí el sentido que tiene el sábado santo: Dios que baja a nuestros infiernos.

Durante el confinamiento tuvo éxito un slogan según el cual todos saldríamos mejores de esta ¿Ha sido así?

No. Hay un concepto que invade la cultura contemporánea, la resiliencia. Ese concepto lo usó el presidente de la República Francesa en un llamamiento a la nación para que fuera resiliente. Lo que importa en la resiliencia no es caerse, sino el imperativo de salir de esta, levantarse. Todo el mundo tiene que ser resiliente, incluidos los deportistas. Por mi parte, en mi libro Fuera fenómeno opongo a la resiliencia el aguante y la capacidad de contención. Que no es solo levantarse, salir de una situación. Tenemos que adaptarnos para no explotar. No creo que saldremos más fuertes de la pandemia, saldremos de otra manera. Eso es lo propio de una crisis.

¿Podría pensarse que el ateísmo es consecuencia de dejar a un lado el planteamiento sobre las cuestiones trascendentales de la vida? ¿De alguna forma la negación de Dios es consecuencia de un nulo debate interior, como si imperara una pereza trascendental?

Hay dos formas de ateísmo, el virulento de los años setenta en Francia y el ateísmo coherente de hoy. Muy pocos hoy están en contra de Dios. Realmente los no creyentes pasan de Dios sin combatir. Por eso, la situación del ateísmo coherente es mucho más difícil que el del ateísmo virulento, porque es un ateísmo que no tiene adversario. La solución única es intentar encontrar algo en común entre todos los hombres. El ateísmo no es solo una pereza trascendental, porque eso es el ateísmo visto por el teólogo. El ateísmo es también una postura de un hombre que existe y que pasa de Dios, y en vez de imponer la fe desde el exterior (desde la altura) hay que encontrar algo en común en vez de dominar desde arriba (lo llamo finitud) y que Dios viene al encuentro y lo transforma. La comprensión del ateísmo es mucho más importante que su rechazo, no para hacer concesiones. Es decisión de Dios, y de Dios solo, reunirse con nosotros para darnos la fe. Cualquiera que diga que tiene fe es una señal de que no la tiene. La fe no se posee, se recibe.

¿Se acepta al creyente como un interlocutor de nivel desde el lado de la razón y la ciencia?

La razón y la fe tienen algo en común, que es el catolicismo. Si la razón es lo propio del hombre, como nos dijeron Aristóteles y Santo Tomás de Aquino, no hay razón para que, por nuestra razón, no podamos decir nada de Dios. Sería asombroso que esta razón, que es lo propio del hombre, no pueda reunirse por lo menos en parte, con el que nos la ha dado. Es lo que se llama teología natural.

¿Y la ciencia?

La ciencia es de otro orden. Porque sus argumentos son pruebas experimentales que no tienen cabida en la fe. En este sentido, ciencia y teología deben dialogar, evitando sin embargo el peligro de la concordancia, que haría creer que hay certezas científicas en la fe o creencia en la ciencia. Todo hombre es siempre creyente no en el sentido de que todo el mundo cree en Dios, en el sentido en el cual cualquiera cree en la existencia del mundo, en la existencia del otro. Es sobre esa creencia común, en Dios o en el mundo, que se debe injertar la creencia en Dios, con el riesgo de hace del cristianismo y una religión que abandone las preocupaciones de la humanidad. La experiencia de a fe debe encarnarse en el hombre porque Dios se hizo hombre y viene con su resurrección a transformar al hombre.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Más de 100 peregrinos de la diócesis de Guadix salen hoy para Fátima

0

Más de 100 peregrinos de la diócesis de Guadix salen hoy para Fátima

Dos autobuses completos salen esta noche del viernes 25 de febrero para Fátima, en peregrinación al Santuario de las apariciones. Viajarán toda la noche para provechar así mejor el tiempo, de manera que casi todo el sábado lo puedan aprovechar en Fátima. Se trata de un viaje organizado por la delegación de peregrinaciones y, al frente del mismo estará el delegado, José Fernando Titos. Está previsto que el obispo diocesano se sume a la peregrinación y comparta algún tiempo y celebraciones con los peregrinos. Van de toda la diócesis, desde Darro hasta Huéscar, Baza, Alcudia, Freila, Cuevas del Campo, Guadix, Cúllar…

El primer día de la peregrinación será el sábado 26 de febrero y permitirá disfrutar la tarde de ese día en el Santuario, museos y enclaves referentes al misterio de Fátima. También habrá tiempo para rezar ante la Virgen, aquellos que así lo deseen.

Al día siguiente, se visitará la ciudad de Nazaré y el monasterio de Bathala, patrimonio de la humanidad. Por la tarde, la visita será a Aljustrel, el pueblo de los pastorcillos. Y por la noche, se podrá participar en la conocida Procesión de la Velas, acompañando a Nuestra Señora del Rosario, la Virgen de Fátima.

El último día permitirá conocer la ciudad de Lisboa, capital de Portugal, con un recorrido panorámico por sus plazas monumentales hasta alcanzar el Barrio de Belem, conocido por los Jerónimos, la Torre de Belem o sus conocidos pastelitos. Al final del día, está prevista la llegada al lugar de origen.

Sin duda, es esta una buena oportunidad para visitar el Santuario de la Virgen de Fátima, rezar ante la imagen de la Virgen y pasar unos días de descanso y de convivencia.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

El verdadero discípulo

0

VIII Domingo Ordinario. C. 2022

Este domingo nos volvemos a acercar a la Palabra de Dios en la celebración de la Eucaristía, pero estad atentos, porque el Señor vuelve a sorprendernos. En estas semanas anteriores hemos escuchado las Bienaventuranzas, se nos ha pedido tener un corazón misericordioso y compasivo, hoy nos sale al encuentro una enseñanza esencial, porque mediante una parábola, Jesús nos advierte de la gran insensatez que supone aceptar ser guiado por quien no ve, o del gran error de dejarse llevar por aquel a quien solo le importan sus propios intereses, estos te llevarán al fracaso, porque son incapaces de ver a Dios y al prójimo como es debido. Lo que nos pide el Señor es sacarnos la viga de los ojos para ver con claridad, para alejarnos de la mentalidad farisaica y del engaño de centrarnos en nosotros mismos y poder vernos libres para abrir los ojos a Dios y al prójimo.

Jesús conoce perfectamente la condición humana, por eso pide una verdadera adhesión, sin dobleces, que sea transparente y fiel, porque desde la experiencia del conocimiento de Jesús, de su cercanía y de escuchar su predicación, se podrá ayudar a los hermanos a reconocer el rostro y el amor de Dios. Los que pretenden hablar del corazón de Dios, pero van por su cuenta, lejos de la mirada de Nuestro Señor, son guías falsos que han caído en la trampa del error, se revisten de apariencias y no hacen lo que predican, a estos se les descubre pronto, porque son incoherentes. A este tipo de personas, a las que se refiere el Evangelio, se les llama guías ciegos, porque se valen de la apariencia de testigos y de discípulos de Cristo, precisamente porque se dedican a anunciarse a sí mismos, en sus grandezas e ilusiones y son incapaces de descubrir sus errores y sus complejos. ¡Cuánto daño hacen estos guías ciegos a la gente!

En la otra cara de la moneda, se resaltan las características del discípulo que ha puesto su confianza en el Señor, que es necesario resaltar, porque nos ayuda también a saber por dónde hemos de caminar. El Evangelio nos ayuda a entender que es de buen discípulo el parecerse al Maestro, el que sabe permanecer a sus pies sin emanciparse, para conocerle más y mejor y para adquirir su sabiduría y su estilo. El discípulo tiene necesariamente que ser humilde para poder ver también a su alrededor y conectar con las necesidades del prójimo, cosa imposible para un orgulloso. Quien aprende de Jesús desde la sencillez y entrega se hace compasivo y misericordioso, no juzga a los demás, no los condena, ni los rechaza, sino que aprende a acoger y a ayudar, como lo hace el corazón de Dios.

Jesús nos pone en guardia frente a la tentación de dominar a los otros a nuestro antojo, frente al orgullo o el ansia de poder manejar sin piedad a los hermanos más débiles. Estas parábolas están muy claras y no necesitan muchas explicaciones, lo que nos pide el Señor es que seamos humildes, pero de verdad, para que los que tienen la responsabilidad de guiar a otros no se permitan juzgarles. Jesús pide que tengamos buen corazón, un corazón capaz de amar en serio, que quiere verdaderamente el bien, un corazón que esté en el proyecto de Dios a favor de todos los hombres, ¡un corazón como el de Nuestro Señor, Jesús! Oremos a Dios para que se cumpla el salmo 50,12: «Crea en mí, Señor, un corazón puro».

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

Llamamiento del Papa Francisco a celebrar jornada de ayuno y oración el miércoles de Ceniza

0

Cargador Cargando…

Logotipo de EAD ¿Tarda demasiado?

Recargar Recargar el documento

| Abrir Abrir en una nueva pestaña

Descargar [44.31 KB]

Artículos relacionados:

La entrada Llamamiento del Papa Francisco a celebrar jornada de ayuno y oración el miércoles de Ceniza aparece primero en DIÓCESIS DE CANARIAS.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Hago un llamamiento a la paz”

0

El sacerdote cordobés Pedro Zafra Gómez Limón mantiene en Kiev su pastoral

El sacerdote cordobés Pedro Zafra Gómez Limón lleva más de diez años en Ucrania, en junio del pasado fue ordenado presbítero de la diócesis Kiev-Zhytomyr y es vicario en la parroquia de la Asunción de la Virgen María, al este de la ciudad. Hoy, viernes el “el ejército agresor continúa su avance en Kiev”, mientras el obispo les ha hecho un llamamiento a la calma y a administrar los sacramentos para todo el que lo solicite: “Ésta es nuestra misión ahora”.

Durante la madrugada del 24 de febrero comenzaron los bombardeos y el presbítero ha podido escuchar “sonidos de bombas en las afueras de Kiev y en las afueras de las ciudades de Odesa, Kharkiv y las zonas ocupadas por los separatistas”. En Kiev, concretamente hay un colapso en las gasolineras, supermercados y de coches buscaban salir de la ciudad  desde ese día. Ante esta situación, “lo único que podemos es perseverar en la oración y no caer en el pánico”, apunta el joven presbítero que junto a otros sacerdotes de la parroquia están rezando y mantienen la pastoral para todo aquel que quiera ir para  hablar, rezar y confesarse: “es lo único que podemos hacer”, afirma.

Desde Kiev, Pedro Zafra hace un llamamiento, como ya lo ha hecho el Papa Francisco, a la oración por la paz porque “nuestra misión es anunciar el amor de Dios a todos, incluso el amor a los enemigos y de dar esperanza y consuelo al pueblo ucraniano”. El sacerdote proclamando que “Cristo ha resucitado y ha vencido a la muerte”

 

 

La entrada “Hago un llamamiento a la paz” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Las televisiones de Calasparra se hacen eco del trabajo sinodal

0

La comunidad parroquial de San Pedro Apóstol de Calasparra se reunió ayer para trabajar los documentos de la consulta diocesana del Sínodo. La asamblea tuvo lugar en la iglesia de Nuestra Señora de la Merced y fue organizada por un grupo de voluntarios laicos que, durante semanas, han preparado cómo llevar a cabo esta labor sinodal. Alrededor de 50 personas han participado en esta sesión, en la que se ha proyectado el mensaje del Papa Francisco con motivo del Sínodo. Además, asistieron las televisiones locales, que, según ha asegurado el párroco de Calasparra, José Manuel Martínez Rosique, «darán a conocer la presentación del Sínodo, lo que se pretende con él, lo que quiere el Papa y lo que se está trabajando en las parroquias en la fase diocesana». Después de la primera parte, realizada en el templo, la reunión continuó en los salones parroquiales donde en distintos grupos se debatió lo propuesto en los documentos sinodales. «Se ha puesto de manifiesto la fe de los calasparreños para construir y hacer la Iglesia que todos queremos y necesitamos, porque somos todos Iglesia y Pueblo de Dios», señala Martínez Rosique. También se ha colocado un buzón en el templo, para que aquellos que no han podido asistir a la asamblea sinodal puedan depositar sus respuestas a las preguntas propuestas, repartidas en un folleto.

La entrada Las televisiones de Calasparra se hacen eco del trabajo sinodal aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Daniel Padilla nombrado vicario judicial «ad tempus»

0

El obispo Nivariense ha nombrado a Daniel Padilla Piñero, vicario judicial “ad tempus”, hasta la recuperación del vicario titular.

Padilla es natural de Santa Cruz de Tenerife, tiene 62 años y fue ordenado presbítero en Valencia por el papa Juan Pablo II en 1982.

En cuanto a su formación académica, es licenciado en teología y en derecho canónico por la Universidad de Navarra. Además, es máster en curso Rotal en derecho canónico matrimonial, por el tribunal de la Rota de la Nunciatura en España, así como diplomado en pedagogía y didáctica de la religión.

En la actualidad, es párroco de San Bartolomé Apóstol en Tejina, juez diocesano, delegado pontificio para la Orden de los Hermanos de Belén, canónigo de la Catedral, asesor nacional de la Unión Eucarística Reparadora, y profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna y del Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El clero diocesano se forma en el Sínodo

0

La Diócesis de Cartagena se encuentra inmersa en el trabajo sinodal, así lo muestran las parroquias y otras realidades eclesiales que se reúnen para reflexionar sobre los documentos de la consulta, y en ese ámbito también se ha formado esta mañana el presbiterio diocesano. Dentro de las habituales jornadas de formación permanente, hoy el tema central ha sido la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Manuel Escribano, ha impartido una ponencia titulada El acompañamiento en la propuesta sinodal del Papa Francisco: «El acompañamiento en sí forma parte de la dinámica sinodal; nos acompañamos mutuamente, nos escuchamos. Pero existen distintos tipos: por un lado, tenemos lo que puede ser un acompañamiento comunitario, pero no hay que olvidar que también está el personal o espiritual, que yo creo que es uno de los grandes retos que tiene la Iglesia ahora». Mons. Escribano ha recalcado la importancia de este seguimiento personal y se ha fijado en la figura del acompañante, realizando un repaso por las características que este ha de tener y las dificultades que se encuentra, además, ha animado «a que sea una realidad que se vaya poco a poco consolidando en las prácticas pastorales». La segunda ponencia ha sido impartida por Juan José González, coordinador del Equipo Sinodal Diocesano, y ha versado sobre Dialogar en la Iglesia y en la sociedad. El Sínodo como oportunidad. Galería de imágenes

La entrada El clero diocesano se forma en el Sínodo aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los sacerdotes conocen el funcionamiento de la Oficina de Protección al Menor en la diócesis de Guadix

0

Los sacerdotes conocen el funcionamiento de la Oficina de Protección al Menor en la diócesis de Guadix

Los sacerdotes de la diócesis de Guadix tuvieron una jornada de formación el pasado miércoles 23 de febrero. Se trata de una más de las reuniones de formación que suele haber a lo largo del curso pastoral, pero, en esta ocasión, con un tema muy actual. Los sacerdotes han conocido el funcionamiento y la organización de la Oficina de Protección al Menor y Personas Vulnerables que ha creado la diócesis de Guadix para ayudar a las víctimas de abusos que pueda haber en el seno de la Iglesia, para abrir un cauce de denuncia de posibles abusos a menores y, sobre todo, para prevenirlos.

Es una oficina que lleva abierta desde hace más de un año, en la que hay protocolos de actuación en estas situaciones y manuales de buenas prácticas. Además, es una oficina a la que se tiene acceso a través de un email y un teléfono, detrás de la cual hay una persona responsable, Pilar Osuna, y un equipo de personas. Todo con transparencia, aunque guardando la confidencialidad que se exige.
Pues bien, los sacerdotes pudieron conocer mejor el funcionamiento de esta oficina de mano de su directora, Pilar Osuna, y volvieron a repasar los protocolos establecidos.

Auditoría externa
Coincidió esta jornada con la presentación en Madrid de la auditoría externa que ha requerido la Conferencia Episcopal para analizar el buen funcionamiento de estas oficinas de protección al Menor y los protocolos que se siguen. También es una auditoría sobre los abusos sexuales a menores cometidos en el seno de la Iglesia, según ha informado la Conferencia Episcopal Española en un comunicado. En ese comunicado y en rueda de prensa, el martes 22 de febrero, el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Juan José Omella, y el presidente de la firma legal Cremades&Calvo Sotelo, Javier Cremades, dieron a conocer los detalles de esta auditoría.
Según hacen saber, el despacho profesional abrirá un cauce independiente para recibir eventuales denuncias, revisará los procedimientos jurídicos tendentes a sancionar las prácticas delictivas y ofrecerá su colaboración a las autoridades para ayudar a esclarecer los hechos y establecer un sistema de prevención que satisfaga las demandas sociales al respecto, según han informado las partes en un comunicado.
Sin duda que se trata de una iniciativa que va a ofrecer más transparencia aún en las acciones emprendidas por la Iglesia contra la pederastia y en los mecanismos establecidos a través de las Oficinas Diocesanas de Protección al Menor y Personas Vulnerables que hay en cada diócesis, también en la de Guadix. En esta oficina hay establecidos protocolos de actuación, que también serán examinados por esa auditoría para tener la garantía plena de que son protocolos útiles y en los que se puede confiar para acabar con los casos de abusos que puedan venir, así como para dar respuesta a los que hayan ocurrido en el pasado.
Se puede acceder a la Oficina de Protección al Menor y Personas Vulnerables desde la web de la diócesis de Guadix y en este enlace.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

UCRANIA, DIOS, LA CULPA…

0

Hemos entrado en Europa en el peor escenario posible para la convivencia pacífica: la guerra. Nuevamente la “voz” de las armas dinamitando el diálogo, cercenando vidas inocentes. Una vez más, el egoísmo, el afán de poder, la revancha, el odio, la intolerancia agitando al mundo. ¡Qué sentido tiene la búsqueda de una justicia que persigue enmendar la plana a la historia cuando ésta ya se ha pronunciado a través de millones de cadáveres! No ha terminado la pandemia, y ha irrumpido otra que podría ser, Dios no lo quiera, infinitamente más destructiva que aquella. La historia con sus páginas llenas de víctimas enmudece cuando la prepotencia humana se erige en su anfitrión. ¿Por qué no aprende el ser humano? ¿Por qué esa sed de sangre que algunos muestran vertiendo su amargura a través de los cañones, matando con impune frialdad? ¿Por qué no podemos vivir en paz?

Ahora requieren toda nuestra atención los masacrados por los que oramos unidos al Papa para que cese tan terrible despropósito esperando que los artífices de esta grave conflagración terminen con ella y no caven una tumba para todos. Pero quiero poner el foco de atención en otra cuestión que me parece primordial. Creo que es tiempo de preguntas y para muchas de ellas somos nosotros los que tenemos las respuestas. El tema es que cuando hay catástrofes naturales, sufren los que tenemos cerca (el dolor que más duele después del propio es ese), cuando la piel se eriza viendo el drama ajeno, es fácil buscar un culpable: Ese Dios que “permite el mal”.

Pero las guerras, comenzando por las balas que nuestros gestos y palabras disparan a quienes tenemos cerca, a las que se añaden las que hunden irremisiblemente los sueños de todos, como la que acaba de estallar, ¿quién las genera? ¿Quién es el culpable realmente? ¿Dios? ¿Tendremos la osadía de elevar los ojos al cielo para clamar justicia? Desde la fe no podemos provocar la ira de quienes no la tienen. Nuestra obligación es recordar al menos dos cosas. Primera, Cristo nos dejó la paz que el mundo —ya se ve— no da. Segundo: Si no cultivamos la paz dentro de nosotros, es imposible que se vierta fuera.

La soberbia, la ambición, la arrogancia de quien desea adueñarse del alma ajena es lo que genera la guerra. Lo que se siembra se cosecha. Nuevamente ese gigante que cree ser el hombre, con una supremacía que no poseerá nunca porque tiene los pies de barro, queriéndose arrogar una potestad que no le corresponde.

No miremos a Dios más que para rogar que de una vez nos percatemos que en este mundo no nos vamos a quedar nadie, que es verdaderamente trágico nacer para ser verdugo de los débiles y dejar como recuerdo regueros de sufrimientos y terror. Pidamos su misericordia. Roguemos por la paz.

Isabel Orellana Vilches

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés