Inicio Blog Página 3978

Viernes Santo, silencio y oración

0

Viernes Santo, silencio y oración

La oración por la paz en Ucrania y la adoración de la cruz marcan la jornada del segundo día del Triduo Pascual.

Junto con la Iglesia Universal, en el segundo día del Triduo Pascual adoramos la cruz, conmemorando la pasión y muerte del Señor y nuestro lugar de salvación. En la cruz Jesucristo expiró Su espíritu, que entregó al Padre para cumplir su Voluntad de perdón de los pecados de los seres humanos y salvación del mundo.

En Granada, los fieles de las parroquias, iglesias y templos de toda la Archidiócesis han adorado la cruz, en este Viernes Santo, cuya colecta en todo el mundo está destinada al sostenimiento de los Santos Lugares.

En una liturgia austera, sin cantos ni consagración –comulgándose con la Reserva del día anterior, el Jueves Santo-, la celebración está marcada por el silencio a la espera de la conmemoración de la Resurrección el domingo, que celebraremos con júbilo en la vigilia pascual, en la noche del sábado.

LIGNUM CRUCIS
En la S.I Catedral, los fieles han adorado la cruz con un trozo de lignum crucis, reliquia de la Sierva de Dios Isabel La Católica, que se veneraba en el siglo XV y que actualmente custodia la Capilla Real.

La oración por la paz en Ucrania ha estado presente en esta celebración, como en todas ellas durante estos días y desde que comenzara la guerra de Rusia contra este país. Nuestro arzobispo ha implorado “el don” de la paz y el alivio del sufrimiento de miles de víctimas, así como a aquellos que les ayudan atendiendo a miles de heridos. Mons. Javier Martínez ha orado al Señor para que cambie los corazones de quienes convocan la guerra y quienes la promueven desde la industria armamentística.

En la liturgia de los fieles también se ha rezado por quienes no conocen a Cristo, por la unidad de los cristianos, y por los hermanos judíos.

Paqui Pallarés
Delegada de Medios de Comunicación Social

Escuchar homilía del Viernes Santo, Mons. Javier Martínez

Ver este artículo en la web de la diócesis

Granada reza por la paz en Ucrania ante el Cristo de los Favores

0

Granada reza por la paz en Ucrania ante el Cristo de los Favores

Oración de las cinco llagas, dirigida por nuestro arzobispo D. Javier, junto al pueblo de Granada, en el Viernes Santo.

Con la mirada puesta en Ucrania y una invitación a ser “constructores de paz”, nuestro arzobispo D. Javier Martínez dirigía la oración de las cinco llagas ante el Cristo de piedra de los Favores, en el Campo del Príncipe, y en presencia de la Sagrada Imagen de Soledad de Nuestra Señora, que hasta allí llegó desde la Plaza de Santo Domingo.

En el Campo del Príncipe, volvió a congregarse el pueblo de Granada tras dos años de pandemia, para rezar al Cristo de los Favores. De modo especial, se ha rezado por la paz en Ucrania, que sufre la guerra de Rusia.

En una tarde muy soleada y primaveral, a las tres de la tarde los asistentes se arrodillaban ante el Cristo de piedra y se hacía el silencio, conmemorando la misma hora en que el Hijo de Dios expiraba su último aliento en la cruz, para perdón de nuestros pecados y salvación del mundo.

LA ESPERANZA DE UN AMOR VERDADERAMENTE HUMANO
En este contexto de “un año singular”, como lo llamó el arzobispo, con motivo de la inestabilidad en el mundo provocada por la guerra y tras dos años de pandemia, D. Javier invitó a los asistentes a rezar por la paz en el mundo y en Ucrania. “Ante la guerra, el mundo no será igual tras esta guerra, pero tu cruz y tu amor permanecen. Y de tu cruz y de tu amor depende la esperanza de un amor verdaderamente humano. Eso es lo que significa estar aquí”, explicó D. Javier, en la convocatoria que, de forma espontánea, todos los años se celebra en el Viernes Santo en el Campo del Príncipe, para rezar y hacer silencio en la hora de la muerte del Señor.

UCRANIA
En su oración de las cinco llagas, Mons. Martínez ha pedido a Dios “el don de la paz” en Ucrania, así como en la propia Rusia y en países cercanos al país que sufre la guerra como Polonia, Bulgaria o Rumanía. “Cambia, Señor, los corazones de los responsables de la guerra. Que les lleves a la humanidad y la paz”, oró D. Javier.

“Que el Señor cambie nuestros corazones y el de los responsables de esta guerra, también de los fabricantes de armas”, señaló nuestro arzobispo, quien recordó que cuando el mundo se rige por criterios económicos las guerras son un motivo para generar esa economía.

Los médicos, enfermeros y personal que ayuda en el traslado de heridos, entre otros, también han estado presente en la oración ante el Cristo de los Favores, para que el Señor los sostenga en su trabajo de asistencia a los enfermos.

Pedir al Señor que conduzca nuestra vida por el camino de la rectitud, sin desentendernos “del destino y vida de quienes están cerca” es otro de los momentos de oración: “Que podamos amar y sembrar amor alrededor nuestro”. También se oró a Dios por la búsqueda “en todo del bien”, pidiendo a Dios el perdón de nuestros errores, torpezas y pecados, y sintiendo Su cercanía, la caricia del amor de dios infinito y sin límites. Un amor por cada hombre y mujer, en su propia circunstancia y tal y como somos, que Dios tiene por cada uno de nosotros, como reiteró nuestro arzobispo D. Javier. “Dios nos ama a cada uno, con nuestra historia, forma de ser y con nuestras heridas. Ábrele tu corazón porque Dios te ama”, señaló.

En la última oración ante el Cristo de los Favores, la que señala el costado abierto de Cristo traspasado por la lanza mientras estaba en la cruz, Mons. Martínez habló del Paraíso: “El Paraíso eres Tú, Tu corazón, Tu amor”. “De tu costado ha nacido un río de amor que no se agotará nunca. Ese río de amor que inunda el mundo entero, que es la única medicina que el mundo necesita; que nos devuelve la esperanza y la alegría”.

La oración de las cinco llagas concluyó con la bendición final, y tras ella la Sagrada Imagen de Soledad de Nuestra Señora continúa su recorrido hasta su templo, para participar en la noche de Viernes Santo en la estación de penitencia en la S.I Catedral.

Paqui Pallarés
Delegada de Medios de Comunicación Social

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Adorar a Dios es un reconocimiento de Su amor por nosotros”

0

Homilía en la celebración de la Pasión del Señor, el Viernes Santo, el 15 de abril de 2022, en la S.I Catedral.

“Varón de dolores, ante quien los hombres se avergüenzan y vuelven y apartan la mirada y la cara, ante quien se vuelve el rostro. Humillado, llevado como un cordero al matadero. No habría la boca y, sin embargo, su posteridad la bendecirá el Señor, será eterna”.

Difícilmente uno puede ver una descripción casi tan precisa de la de la pasión de Jesús y del significado de Su vida que este pasaje de Isaías escrito probablemente cinco siglos antes de que naciera Jesús. Y si no cinco, siete. Pero los cristianos no podían leer ese texto sin ver en él –diríamos- como una figura de lo que iba a ser la pasión y la muerte de Jesús: “Tengo sed”. Sed del Señor. Sed de nosotros. Aquella misma sed que tenías cuando le pediste a la samaritana de beber. Sed de que nosotros podamos vivir como hijos de Dios, como hijos de tu Padre, como hermanos tuyos, partícipes de Tu misma vida y de Tu misma sangre.

Y como eso no era accesible para los seres humanos, para unas pobres criaturas aun creadas a imagen tuya, Tú quisiste hacerte imagen nuestra, participar de las mismas cosas de las que nosotros vivimos: la violencia, la mentira, el falso testimonio, la envidia, la avaricia, el celo por una ley que no era capaz de abrirse a la novedad de tu llegada ni acoger tu anuncio de la Buena Noticia de que se habían cumplido las esperanzas de los profetas, las promesas de los profetas y las esperanzas de las naciones, del mundo entero, con Tu venida. Tú ibas a abrir el Reino de Dios. Tú ibas a abrir la posibilidad de vivir aquí en la tierra, ya en este mundo de guerra y de odios, de divisiones, destrozado por el Enemigo del hombre, es decir, por Satán. Destrozado por el pecado, engañado y creyéndose que está la felicidad en mil ofertas, que ofrecen una felicidad de todo a cien, de todo a euro, que no vale nada, que nos deja vacíos. Tenías sed de que aquella mujer que había tenido cinco maridos y vivía con alguien que no era su marido. Pudiera vivir, pudiera respirar, pudiera reconocerse mirada y amada de un modo que cambiase su vida para siempre. E hizo de ella la primera apóstol de la que se habla en el Evangelio, que contó en su ciudad lo que le había pasado al encontrarse con el Señor, con aquel hombre que, siendo judío, no debía hablar con ella.

Y en la cruz, Señor, sigues teniendo sed. Sed de mí, de mi vida. No de mí. No para apoderarte de mi, ni para devorarme o para ser poseído por Ti, sino al revés: sed de que yo viva, de que Tú seas poseído por mí de tal forma que yo pueda vivir tu misma vida divina. Y participar de esa vida, y afrontar el mal, sabiendo que tu amor es más fuerte que el mal, que todo el mal del mundo, que todo el mal de la historia, que todo el mal de mi historia; y así reconciliar a los hombres, a todos los hombres, contigo y con Tu Padre, que desde Ti es el Padre de todos. Ya lo era, pero ahora lo podemos reconocer como un Padre que no niega el Espíritu Santo a quien se lo pide.

Ante la Lectura de la Pasión, en realidad sólo es el gesto que hemos hecho al principio de la celebración del Viernes Santo que pide la Iglesia a los sacerdotes que hagan, antes de comenzar, de postrarse todo lo largo que somos en el suelo y que, inmediatamente, genera un silencio en toda, en toda la Iglesia, siempre, en cada año, aquí y en el mundo entero. Pero sólo ese gesto probablemente expresa una reacción adecuada, más que ninguna de mis palabras, al amor infinito que se da a nosotros, que se entrega a nosotros, que nos ama, que nos desea. Pero, repito, no para poseernos, no para hacernos esclavos, sino para arrancarnos de la esclavitud. De la esclavitud del pecado. Para introducirnos en la vida divina, en la comunión de la vida divina. En una vida toda ella amor, toda ella comunión, toda ella afecto, toda ella deseo del bien de los demás, porque en ese deseo está ya viviendo, en esa sed del bien de los demás, está, Señor, Tu plenitud. Tú es la Palabra de Dios que nunca se ha hablado tan fuerte como cuando entregaste Tu Espíritu y Te quedaste en silencio. Porque ahí nos diste sin palabras la gran palabra de Tu amor. Un amor que se entrega por todos. En Navidad te llamábamos Emmanuel, Dios con nosotros. Y el día de Viernes Santo te tenemos que llamar Dios por nosotros.

Vuelvo a la Lectura de Isaías. Él cargó con las culpas de muchos. El cargó con nuestros crímenes. Dios le hizo portador de nuestras faltas. Las ha cargado sobre su espalda, sobre su espalda divina. Todas mis faltas, todas nuestras faltas, todas las faltas de todos los hombres a lo largo de la historia han sido asumidas por Dios.

Mis queridos hermanos, vamos dentro de unos momentos a adorar la cruz y os pediría que en vuestra casa esta noche, cuando podáis, cuando lleguéis, aunque sean cinco minutos, tres minutos, un minuto. Pero postraros como nos hemos postrado al principio de esta Eucaristía y recordar algunas de las palabras de Jesús: “A Tus manos encomiendo mi Espíritu“, por ejemplo. En Tus manos encomiendo mi vida, mi historia, mis defectos, mis mezquindades, las muchas veces que te doy la espalda y trato de vivir al margen de Ti. Y sin embargo, Tú no te echas atrás. Tú no retrocedes ante las burlas, ante los salivazos, las bofetadas que te dio el criado del sumo sacerdote y de las espinas de tu corona. Ante la carga de la cruz y ante el suplicio inmenso que no nos lo podemos imaginar de los dolores de la cruz, no te echas atrás. “Nadie me quita la vida. Una y otra vez, yo la doy porque quiero”. Y la das por mí, la das por nosotros, pobres criaturas. Tú has saldado la deuda de los 10.000 talentos, la deuda que nadie podríamos pagar. ¿Cómo podemos nosotros pagar una deuda a Dios? Cómo nosotros, desagradecidos, que nos olvidamos de que si somos algo, lo es por amor y por don de Dios, podremos nunca pagar el habernos olvidado de ese regalo. Pero la has pagado Tú. La has pagado Tú por mí, por cada uno de nosotros, por todos y la sigues pagando porque en cada Eucaristía te ofreces de nuevo. Como Tu Encarnación, no ha sido una broma. No, no, no tienes mil cuerpos para ofrecérselos a Dios en la cruz.

Te hiciste hombre una vez, y de una vez por todas entregaste toda tu humanidad, toda tu vida de Hijo de Dios, para rescatarnos a nosotros. Pero sin poder encarnarse de nuevo, porque se convertiría Tu Encarnación en una broma. Constantemente, segundo a segundo, día tras día, año tras año, te ofreces al Padre como diciendo “sí” y si mil cuerpos tuviera, mil cuerpos te daría para que ellos vivan como hijos, para que no vivan como esclavos, esclavos de la muerte, esclavos del pecado; para que puedan vivir en libertad, rotas las cadenas del pecado y de la muerte por mi amor infinito por cada uno de ellos.

Vamos a orar por el mundo entero. Luego adorar la cruz. Luego a recibir la comunión. No hay Eucaristía, porque la Eucaristía es siempre una fiesta. Siempre una fiesta de bodas. Y hoy, cuando conmemoramos y recordamos la muerte de Jesús, no podemos al mismo tiempo estar celebrando esa boda. Pero el Señor viene a nosotros de todos modos y viene a nosotros con ese amor infinito. Yo os pido que algún momento lo dediquéis a adorar ese amor.

La adoración es un gesto propio de los enamorados. Es un gesto propio del amor y adorar, también en la Iglesia, a Dios es un reconocimiento de Su amor por nosotros, es un abandono de nuestra vida en Tu amor sin límites.

“En Tus manos, Señor, encomiendo Mi espíritu”. Y el Señor respondió, el Padre respondió a esa súplica. Y del agua y la sangre que botaron de Su cuerpo ha nacido la Iglesia, ha nacido la nueva Eva, ha nacido esta humanidad transformada por Cristo y que Cristo sigue transformando día tras día, año tras año, en un pueblo de hijos libres de Dios.

Que así sea para todos nosotros, como fruto de tu Pasión y de tu Resurrección.

+ Javier Martínez
Arzobispo de Granada

15 de abril de 2022
S.I Catedral

Escuchar homilía

Ha fallecido el sacerdote diocesano Pedro Osete Martínez

0

En este Viernes Santo ha fallecido, a los 53 años, el sacerdote diocesano y párroco de Nuestra Señora de los Llanos de El Algar (Cartagena), Pedro Osete Martínez. Sus restos mortales se velan en el Tanatorio Estavesa de Cartagena y mañana, Sábado Santo, se celebrarán sus exequias en la Parroquia de Nuestra Señora de los Llanos, a las 16:00 horas.

Pedro Osete nació en Cartagena el 11 de junio de 1968 y fue bautizado en la Parroquia Inmaculado Corazón de María de Cartagena el 20 de junio. Con 35 años ingresó en el Seminario Mayor San Fulgencio, donde realizó los estudios de Filosofía y Teología, siendo ordenado presbítero el 3 de julio de 2011 en la Parroquia San Fulgencio de Cartagena, por Mons. José Manuel Lorca Planes, obispo de Cartagena.

A partir de su ordenación ocupó los siguientes cargos pastorales:

– 2011-2012: Coadjutor de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Murcia.

– 2012-2013: Coadjutor de la Parroquia San Francisco Javier de San Javier.

– 2013-2016: Párroco de San Bartolomé de Sabinar; Santa Bárbara de Benizar; San Juan Bautista de San Juan y Béjar; y Virgen de la Rogativa de Rogativa; y encargado de las iglesias de Otos, Mazuza y Calar de la Santa.

– 2016-2020: Párroco de Nuestra Señora del Rosario de Barinas (Abanilla).

– 2020 hasta hoy: Párroco de Nuestra Señora de los Llanos de El Algar (Cartagena) y encargado de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen de los Urrutias.

Además, ha desempeñado los cargos de:

– 2015-2016: Arcipreste del Arciprestazgo de Caravaca Rural.

– 2016-2020: Arcipreste del Arciprestazgo de la Sierra de la Pila.

Descanse en paz.

La entrada Ha fallecido el sacerdote diocesano Pedro Osete Martínez aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Celebración de la Cena del Señor, en imágenes

0

En el lavatorio de los pies, ayer jueves.

El Jueves Santo, en la S.I Catedral.

La S.I Catedral acogía el Jueves Santo por la tarde la primera de las celebraciones litúrgicas del Triduo Pascua, en esta Semana Santa de 2022.

Presidida por Mons. Javier Martínez, arzobispo de Granada, y concelebrada por el obispo emérito de Almería, Mons. Adolfo González Montes, ofrecemos en imágenes la celebración de la Cena del Señor, celebrada en la catedral el 14 de abril, realizadas por el Secretariado de Medios de Comunicación Social del Arzobispado de Granada.

Entre otros momentos, puede verse el lavatorio de los pies y la reserva del Santísimo Sacramento, con el que Viernes Santo y el Sábado Santo se da a comulgar a los fieles, ya que no se celebra la Eucaristía, hasta la Pascua de Resurrección.

Ver galería de imágenes en la web

Ver galería de imágenes en Flickr

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Santísimo Cristo de la Misericordia, profeta de la vida, pregonero de la paz, concédenos superar la violencia fratricida”

0

“Santísimo Cristo de la Misericordia, profeta de la vida, pregonero de la paz, concédenos superar la violencia fratricida”

Alocución del Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada, D. José Gabriel Martín Rodríguez, en la estación de penitencia de la Hermandad del Señor San José y Ánimas y Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia (del Silencio), el Jueves Santo de 2022.

Misericordioso, buen Jesús, sálvenos tu santa Cruz. Bondadoso, buen Jesús, eres Vida, Gozo y Luz.

Santísimo Cristo de la Misericordia, para salvar tus corderos te llamaste Buen Pastor, y con ese inmenso amor cruzaste nuestros senderos, Dios y hombre verdadero, nuestro guía y nuestra luz.

Santísimo Cristo de la Misericordia, el Reino fue tu programa, la justicia y la hermandad, la paz y la caridad que un nuevo mundo proclama y que el corazón inflama, Peregrino de Emaús.

Santísimo Cristo de la Misericordia, tras la noche más oscura se hace el mundo luminoso, porque el Cristo Misericordioso –como un astro de luz pura– sobre los pueblos fulgura desde el árbol de la cruz.

Santísimo Cristo de la Misericordia, multiplicas los portentos como en tu vida terrena, cambias en gozo las penas y en gracia los sufrimientos, a los tristes das contento y pan a la multitud.

Santísimo Cristo de la Misericordia, mira al pueblo en aflicción, Samaritano divino, auxilia al mundo entero que va haciendo camino entre gozos y dolor.

Santísimo Cristo de la Misericordia, profeta de la vida, pregonero de la paz, concédenos superar la violencia fratricida.

Cambia, Señor, las heridas en justicia y rectitud, misericordia y paz

Padrenuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

En el interior de la S.I.C confesamos el CREDO

Completamos nuestra Estación de Penitencia en la Santa Iglesia Catedral rezando la SALVE, a la Virgen María, que permaneció firme ante la Cruz de su Hijo.

Acompañados por el Santísimo Cristo de la Misericordia podéis continuar vuestra estación de penitencia, que deseo fecunda, pacífica y pacificadora.

José Gabriel Martín Rodríguez
Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada
Jueves Santo, 14 de abril de 2022

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“¡Ayúdanos a ser tu Cireneo cargando con nuestras cruces cotidianas!”

0

“¡Ayúdanos a ser tu Cireneo cargando con nuestras cruces cotidianas!”

Alocución del Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada, D. José Gabriel Martín Rodríguez, en la estación de penitencia de la Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y María Santísima de la Estrella, el Jueves Santo de 2022.

¡Señor Jesús de la Pasión, cargas con la cruz de la Pasión de toda la humanidad!

¡Gracias, porque Tu nos regalas la cruz como un signo de amor apasionado por nosotros!

¡Tu nos invitas a tomar nuestra cruz y a seguirte cada día!

¡Señor, Tu sabes cuánto nos cuesta seguirte con alegría y confianza, sin quejarnos y lamentarnos!

¡Que sea, Señor, la cruz nuestra amiga fiel para cada día amarte más y mejor! ¡Así la queremos acoger en nuestra vida! ¡Ayúdanos a aceptar siempre la cruz!

¡Ayúdanos a ser tu Cireneo cargando con nuestras cruces cotidianas!

¡Ayúdanos también a cargar con las cruces de nuestros hermanos para que juntos nos unamos más a Ti, empequeñecernos para que Tú brilles con mayor gloria!

¡Señor, Tú que en tu Pasión has llevado nuestras cruces y sufrimientos guíanos hacia el camino de la salvación, acude en ayuda de los que caminan siguiendo tus pasos, de los enfermos, de los desesperados, de los que no te conocen, de los sufrientes, de los desesperados, de los desterrados y refugiado por las guerras!

Señor Jesús de la Pasión, detrás de ti viene la Estrella luminosa de una nueva humanidad.

Padrenuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

En el interior de la S.I.C confesamos el CREDO

Rezamos la SALVE REGINA

Madre y Señora nuestra de la Estrella / Ruega por nosotros.

Acompañados por Jesús de la Pasión y Nuestra Señora de la Estrella podéis continuar vuestra estación de penitencia, que deseo fecunda, pacífica y pacificadora.

José Gabriel Martín Rodríguez
Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada
Jueves Santo, 14 de abril de 2022

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Somos conscientes de que necesitamos un corazón grande y abierto a tu misericordia para perdonar”

0

“Somos conscientes de que necesitamos un corazón grande y abierto a tu misericordia para perdonar”

Alocución del Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada, D. José Gabriel Martín Rodríguez, en la estación de penitencia de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Aurora Coronada, el Jueves Santo de 2022.

¡Señor Jesús del Perdón, somos conscientes de que necesitamos un corazón grande y abierto a tu misericordia para perdonar, para olvidar todas las ofensas recibidas, para alejar de nosotros el rencor!

¡Concédenos la gracia de vivir según tus enseñanzas, aprender a perdonar para entrar en relación con el prójimo, rompiendo las barreras que nos separan de su corazón y tejer de nuevo estrechos lazos de convivencia, de encuentro, de amor, de comunión!

¡Te damos gracias, Señor Jesús del Perdón, porque el perdón es el gran don que nos das para vivir en consonancia contigo!

¡Te damos gracias, Señor, porque nos enseñas que quien mucho ama, perdona mejor que aquel que ama poco!

¡Señor Jesús del Perdón, te pedimos que nuestra identificación contigo nos transforme, nos renueve, nos cambie para hacer del perdón el gran valor en nuestra vida!

Señor Jesús del Perdón, viene la Aurora de un mundo de paz, Aurora de un mundo en paz.

Padrenuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

En el interior de la S.I.C confesamos el CREDO

Rezamos la SALVE REGINA

Madre y Señora nuestra de la Aurora / Ruega por nosotros.

Acompañados por Jesús del Perdón y Nuestra Señora de la Aurora podéis continuar vuestra estación de penitencia, que deseo fecunda, pacífica y pacificadora.

José Gabriel Martín Rodríguez
Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada
Jueves Santo, 14 de abril de 2022

Ver este artículo en la web de la diócesis

“¡Mientras sufrías, conquistabas la esperanza!

0

“¡Mientras sufrías, conquistabas la esperanza!

Alocución del Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada, D. José Gabriel Martín Rodríguez, en la estación de penitencia de la Cofradía y Hermandad Salesiana del Santísimo Cristo de la Redención y Nuestra Señora de la Salud, el Jueves Santo de 2022.

¡Señor, gracias, porque moriste por notros en la cruz, gracias porque lo hiciste para redimirnos del pecado, para que pudiéramos alcanzar la vida eterna!

¡Gracias, por tu cruz nos acompaña en el camino de la vida, nos dirige la mirada hacia la eternidad y nos permite abrazar nuestras propias cruces!

¡Gracias, santa y redentora cruz de Jesús, porque sois nuestro amparo en la debilidad, nuestra fortaleza ante la fragilidad de nuestra vida, la guía que marca nuestro camino hacia el cielo!

¡Gracias, santa cruz de Jesús de la Redención, porque nos ayuda a comprender el sentido de nuestra vida cristiana, a alejarnos del mal y del pecado, nos invita a colocar nuestro corazón para caminar hacia la salvación!

¡Gracias, porque el triunfo de la cruz nos hace comprender el valor del sufrimiento que nunca desaparecerá de nuestra vida pero que nos permite caminar en tu presencia, en tu compañía!

¡Gracias, porque el triunfo de la cruz nos hace comprender que mientras estabas sufriendo colgado en la cruz, amabas; ante quien te ofendía y maltrataba, perdonabas; mientras morías nos dabas vida; mientras sufrías, conquistabas la esperanza!

¡Gracias, Señor, porque desde la Cruz, la redención y la salud-salvación se cernía sobre nuestras vidas!

Santísimo Cristo de la Redención, detrás de ti viene la Salud que tanto seguimos necesitando.

Padrenuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Santísimo Cristo de la Redención / Ten piedad de nosotros

En el interior de la S.I.C confesamos el CREDO

Rezamos la SALVE REGINA

Madre y Señora nuestra de la Salud / Ruega por nosotros.

Acompañados por Jesús de la Redención y Nuestra Señora de la Salud podéis continuar vuestra estación de penitencia, que deseo fecunda, pacífica y pacificadora.

José Gabriel Martín Rodríguez
Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada
Jueves Santo, 14 de abril de 2022

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“¡Jesús del Amor y de la Entrega, ayúdanos a llevar la Cruz de cada día con amor y entrega por y para los demás!”

0

“¡Jesús del Amor y de la Entrega, ayúdanos a llevar la Cruz de cada día con amor y entrega por y para los demás!”

Alocución del Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada, D. José Gabriel Martín Rodríguez, en la estación de penitencia de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Amor y la Entrega y María Santísima de la Concepción, el Jueves Santo de 2022.

La vida nos enseña —aunque sea difícil ponerlo en práctica— que todo sufrimiento hay que entregarlo por amor, que cada lágrima derramada debe transformarse en una sonrisa, que cada ofensa recibida debe transformarse en una oración, que cada golpe recibido debe llevar consigo el perdón, que cada desprecio tiene que volverse al otro con mirada de Misericordia al estilo de Jesús.

¡Señor Jesús del Amor y la Entrega, no queremos regocijarnos con nuestras penas y sufrimientos que te entregamos a Ti con amor para que los acojas todo con tus manos misericordiosas!

¡Te pedimos, Señor Jesús del Amor y la Entrega, que a la luz de la fe y la esperanza, envíes tu Santo Espíritu, para que seamos conscientes del profundo amor que sientes por nosotros y aceptemos siempre tu voluntad!

¡Dirige, Señor de bondad, tu mirada de amor hacia los afligidos, los que sufren, los que lloran, los que están desesperados, los que no sienten tu presencia, los que necesitan ser consolados!

¡Jesús del Amor y la Entrega, ayúdanos a llevar la Cruz de cada día con amor y entrega por y para los demás!

Señor Jesús del Amor y la Entrega, contigo viene la Concepción de un nuevo modo de servir y amar.

Padrenuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

En el interior de la S.I.C confesamos el CREDO

Rezamos la SALVE REGINA

Madre y Señora nuestra de la Concepción / Ruega por nosotros.

Acompañados por Jesús del Amor y la Entrega y Nuestra Señora de la Concepción podéis continuar vuestra estación de penitencia, que deseo fecunda, pacífica y pacificadora.

José Gabriel Martín Rodríguez
Consiliario de Hermandades y Cofradías de Granada
Jueves Santo, 14 de abril de 2022

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.